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Mojarra Fina: El Blog de la Mojarra Fina Ayamontina

ICONOGRAFÍA DE LA SEMANA SANTA DE AYAMONTE. La Virgen bajo palio. 9: Virgen de la Victoria

ICONOGRAFÍA DE LA SEMANA SANTA DE AYAMONTE. La Virgen bajo palio. 9: Virgen de la Victoria

 

Resultaba a todas luces inevitable. Durante casi un siglo, el procesionar semanasantero ayamontino ponía punto y final en San Francisco despidiendo con dolor y nostalgia a la Virgen de la Soledad. Al mismo tiempo este pueblo venía proclamando cada año su deseo de un Domingo de Resurrección cofrade que pusiera broche final, broche de oro, a la trilogía pasional.

La victoria que el Ayamonte cofrade proclama el Domingo de Resurrección no es una victoria ganada en batalla cruenta, de vencedores y vencidos. Es la victoria ganada en la cruz, que es lo mismo que decir ganada en el amor.

La Virgen de la Victoria irradia una belleza asombrosa. Siendo la última en incorporarse a los desfiles procesionales de nuestra Semana Santa, llega con increíble fuerza, sembrando admiración y paz, una paz tan necesitada después de una semana terrible sembrada de incertidumbre y dolor.

Ella irá ocupando ese tiempo que antaño fue de nadie y que hoy es el de la resurrección cofrade, día de gozo y alegría.

Su llegada al mundo cofradiero ayamontino estuvo presidido por un entusiasmo propio de una juventud cofrade que hoy ve cumplida su ilusión, y que a la vez se ve arropada por un pueblo que en la mañana gloriosa del Domingo de Resurrección comparte con entusiasmo y alegría la victoria de la cruz, una Victoria morena y dulce convertida ahora en pleamar de continuas plegarias.

 

TONTOS DE CAPIRUCHO. Cuaresma avanti claro. El pOgrama. 25: El Pregón

TONTOS DE CAPIRUCHO. Cuaresma avanti claro. El pOgrama.  25: El Pregón

 

Un soneto me manda hacer Violante,

que en mi vida me he visto en tal aprieto;

çatorce versos dicen que es soneto:

burla burlando van los tres delante.

Yo pensé que no hallara consonante

y estoy a la mitad de otro cuarteto;

más si me veo en el primer tercero

no hay cosa en los cuartetos que me espante.

Por el primer terceto voy entrando

y parece que entré con pie derecho,

pues fin con este verso le voy dando.

Ya estoy en el segundo, y aun sospecho

que voy los trece versos acabando;

contad sin son catorce, y está hecho.

Uno de nuestros escritores clásicos, unos dicen que Quevedo, otros que Lope, que más da, nos explica qué es un soneto al tiempo que de forma magistral lo va componiendo.

Algo así  ha sucedido esta mañana de Señas en el teatro Cardenio cuando mi amigo, colega y admirado José María Mayo ha pronunciado el pregón, o mejor, como él dejó sentado, un pregón de nuestra Semana Santa.

Mientras nos explicaba lo que es un pregón, lo ha ido construyendo de forma magistral, como Quevedo con el soneto. Ya era hora de que alguien fuera congruente y llevara la compatibilidad semántica y a la vez práctica, entre lo que llamamos teoría y lo que llamamos práctica.

Y es que un pregón es lo que es, no lo que uno quiere, se empeñe, que sea. En la vida hay muchas cosas que nacen ya regladas, y un pregón es una de ellas, así que no podemos andarnos por las ramas de la originalidad mal entendida con la irrisoria pretensión de sentar cátedra o pasar a los anales.

Un pregón, en este caso de Semana Santa, tiene que contar necesariamente de tres ingredientes: exaltación del acontecimiento que se pregona, invitación a los que lo oyen a participar en ese acontecimiento, y todo ello dicho desde un profundo conocimiento y convencimiento de lo que se dice, un convencimiento que en todo caso ha de ser testimonial.

José María Mayo ha cumplido fielmente con el guion. No pasará a la historia por su originalidad, pero lo hará por su ortodoxia, que es lo importante, y sobre todo cuando la ortodoxia, convertida en cátedra cofrade lo hace desde la mejor de las perspectivas posible: la visión, la vivencia incomparable del alma de un niño.

Enhorabuena, amigo Mayo. Pero como eres un cachondo como yo, no vamos a terminar esta pretendida crónica así de serios, así de tiesos. Así que voy a decirte una cosa: lo que no me ha gustado del pregón, en este caso, de su entorno, es esa especie de capilla ardiente que colocaron a tu izquierda, esos dos ciriales por banda que recordaban la famosa canción del pirata y que seguramente tú te sabes de memoria: con diez cañones por barba, viento en popa toda vela…

Un abrazo a tus padres, que habrán  pasado uno de los días más felices de su vida. Se lo merecen, que para eso son padres, que coño.  

 

ICONOGRAFÍA DE LA SEMANA SANTA DE AYAMONTE. La Virgen bajo palio. 8: Virgen de la Soledad

ICONOGRAFÍA DE LA SEMANA SANTA DE AYAMONTE. La Virgen bajo palio. 8: Virgen de la Soledad

Longinos acaba de retirar la pica del costado de Jesús, y comprobada la muerte, vuelve a la Torre Antonia para dar cuenta del suceso al procurador.

Ha terminado el espectáculo. Los apóstoles, dispersados desde horas antes, dejan sola a María al pie de la cruz, junto a dos fieles mujeres y al joven apóstol Juan. Entretanto, José de Arimatea gestiona ante Pilato la entrega del cuerpo para ser sepultado de forma individual.

Ha pasado ya la madre por el dolor, por la amargura; ha pedido socorro, y ahora le queda digerir su inmensa pena de la forma más terrible: en soledad.

La Virgen de la Soledad –la Señorita de Ayamonte-, pasea su luto y dolor la noche del Viernes Santo por el sendero que en palabras de Rodríguez Buzón, Ayamonte va cantando a veces y otras camina en silencio, sendero en el que divide su pan y parte a mitad su cielo, y que la Soledad cierra con tu triste desconsuelo.

Sin variar un ápice su cadencioso ritmo, los costaleros la llevan en suspiros. Siempre despidió Ayamonte su Semana Santa en la madrugada del Sábado Santo a las puertas de San Francisco, y así sigue siendo, porque el domingo siguiente ya es tiempo de Gloria.

Despedir a la Virgen de la Soledad en la ya fría madrugada sabatina ha sido y será siempre motivo de profunda nostalgia.

 

TONTOS DE CAPIRUCHO. Cuaresma avanti claro. El pOgrama. 20: Las levantás

TONTOS DE CAPIRUCHO. Cuaresma avanti claro. El pOgrama. 20: Las levantás

No es de hoy el fenómeno, yo recuerdo que hace mucho tiempo, cuando el Viernes de Dolores llegaba a Ayamonte para pasar las vacaciones de Semana Santa, lo hacía con tiempo suficiente como para poder asistir a la primera levantá de la hermandad del Descendimiento.

Dice un refrán que lo poco agrada y lo mucho harta. Y la verdad es que eso ha venido ocurriendo a lo largo de los años con las dichosas levantás, que han venid0 a convertirse en actos multitudinarios y sin sentido.

Un día, en una tertulia cofrade en televisión local, me recriminaba amistosamente Pepe Garcés cuando yo decía que la Semana Santa era mayoritariamente una cuestión espectacular, pues él apreciaba que había mucha fe y mucha devoción.

Con las levantás queda aclarado todo. Acérquese usted como observador a las puertas de las Angustias, por ejemplo, cuando levantan los pasos de la Mulita. Parece como en los entierros, que los “dolientes” permanecen a las puertas en amigable y multitudinario charloteo mientras se celebra la misa. La hermandad celebra una Eucaristía previa a la levantá, y el personal, henchido de fe y devoción, aguarda en la puerta del templo a que termine para luego entrar a ver la levantá. Fe pura y dura, digo yo. De la levantá del Lunes Santo ni hablo, llevo muchos años escribiendo pero me considero incapaz de describirla.

Y no digamos nada de la levantá del Jueves Santo. Esta hermandad tiene la costumbre de ofrecer una especie de panegírico que normalmente protagonizan mis amigos Ignacio de Jesús y Rafael Montagú y hace muchos años Pedrito Pérez,  al que nadie echa cuenta porque la gente no ha ido a eso, ha ido simplemente, a la levantá.

Y habrá que preguntarse, ¿para qué sirve una levantá?. Porque si es para comprobar la firmeza de la candelería, de las imágenes, etc., se podía hacer sin convocatoria pública. Pero, en fin, pilarín, el que manda, manda, y cartucho al cañón.

Por cierto, ¿cómo es que los adelantados, los avanzados cofrades ayamontinos siguen llamando levantá a ese momento, cuando en Sevilla le llaman retranqueo?. Ay, ay, que nos estamos quedando atrás, y luego nos pondrán de catetos.

 

TONTOS DE CAPIRUCHO. Cuaresma avanti claro. El pOgrama. 23: Los costalazos en la esquina de la Peña

TONTOS DE CAPIRUCHO. Cuaresma avanti claro. El pOgrama. 23: Los costalazos en la esquina de la Peña

Por tres cosas es sobradamente conocida la semanasantera Esquina de la Peña. Por una parte, por las vueltas de los pasos, sobre todo los de palio y el clásico del Descendimiento, aunque creo que con buen criterio este año ya no la van a dar no sea que se carguen otro candelabro de cola como cuando el Nieves iba de capataz y que todavía no ha devuelto el Landero que se lo llevó para arreglarlo, y sobre todo porque de costalero va el pijita del niño del Nieves con otros colegas de mucho cuidado como el comandante Xavier, en fin, pilarín.

Por otra parte, porque sirvió para dar nombre a una acreditadísima tertulia cofrade, la denominada precisamente Esquina la Peña, que por cierto este año se están retrasando demasiado en la presentación del cartel, yo casi tengo perdidas las esperanzas.

Y finalmente, por los en Ayamonte llamados “costalazos”, es decir, los leñazos que han dado más de un paso. Recuerdo un año en que iba la Lanzada con ruedas y de capataz Guillermito el del Gran Plaza, recordado y querido cofrade de la hermandad. Al tomar vuelta el paso dio un costalazo contra una esquina y al bueno de Guillermo, que era el que dirigía, no se le ocurrió más que decir: “ya se lo cargaron”.

Hace muchísimos años, cuando el recientemente desaparecido Pedro Jesús Flores era un muchacho, llevaba la vara de un paso, y en ese lugar pegó un costalazo. De debajo del paso salió nada menos que Cayetano el “Beso de Judas”, y le dijo: Pedrito ten cuidado, a lo que el padre le respondió: mi hijo no es Pedrito, es don Pedro, y Cayetano le contestó: usted perdone don Pedro, pero su hijo es para mí un bidón de morca.

Quiero aprovechar esta ocasión, como hermano del Descendimiento, para pedirles al Nieves y al Landero se pongan de acuerdo y devuelvan debidamente arreglado el candelabro, y al José Mari y al Comandante que no se enfaden por ponerlos de pijas.

 

ICONOGRAFÍA DE LA SEMANA SANTA DE AYAMONTE. La Virgen bajo palio. 7: Virgen del Mayor Dolor

ICONOGRAFÍA DE LA SEMANA SANTA DE AYAMONTE. La Virgen bajo palio. 7: Virgen del Mayor Dolor

Resulta siempre difícil, y a veces imposible, establecer una escala de valores ante determinadas actuaciones, resultando inútil buscar una alternativa.

En el amor la cuestión es aun más dificultosa. Pero existe un amor que supera todos los demás y que nadie se ha atrevido nunca discutir: el amor de una madre. Por ello, y en lógica consecuencia, si el amor hacia los hijos es el mayor para las madres, también lo será el dolor.

Un dolor que se ha ido acumulando y creciendo a lo largo de toda la Pasión y que llegada la tarde del Viernes Santo alcanza cotas insuperables.

La Virgen del Mayor Dolor, la de la pena serena, la que llora en silencio sin menoscabo de su gran belleza, es procesionada en un trono que alcanza la perfección hasta en sus últimos detalles; todo es armonía en su paso de palio, un palio y un manto que nos confunden, pues ya no sabemos si sus bordados son las estrellas del cielo que han bajado a cortejarla o es el cielo mismo hecho luto y a la vez fulgor.

Pero Ella seguirá sintiendo para siempre su Mayor Dolor, es su destino, un destino que le fue encomendado desde la cruz: “mujer, he ahí a tu hijo”. Y desde entonces Ella lo recibió en su casa. Por eso su dolor se multiplica y hace que aun permanezca la antigua advocación de “Virgen de los Dolores”.

Virgen de los Dolores durante todo el año y del Mayor Dolor en Viernes Santo.

 

TONTOS DE CAPIRUCHO. Cuaresma avanti claro. El pOgrama. 23: La Agrupación de Cofradías y el aborto

TONTOS DE CAPIRUCHO. Cuaresma avanti claro. El pOgrama. 23: La Agrupación de Cofradías y el aborto

Soy consciente que voy a entrar en terreno resbaladizo, pero no me importa, soy de los que se mojan, no suelo ser tibio en mis manifestaciones, de ahí que pueda tener algunos detractores, nunca he creído en eso de que la virtud está en el término medio, en el término medio está la tibieza, la cobardía, el no dar más por el riesgo que se corre perdiéndolo todo, pero en la materia que voy a tratar en este mojarreo todos tenemos que hacer un esfuerzo, llegado el caso, para estar en misa y repicando, cueste lo que cueste.

Quiero también aclarar que las noticias que tengo, si es que puede llamarse así, son por omisión, es decir, no tengo noticias, lo que en este caso, es noticia. Me explico.

La Semana Santa de Sevilla, esa en la que tanto se miran algunos, especialmente la Agrupación de Cofradía de “revista”, “nazareno”, “capirote”, etc., sus hermandades una por una y el Consejo, se han pronunciado abiertamente y congruentemente en contra de las modificaciones o novedades introducidas en la ley del aborto, y ello en consonancia con la doctrina de la Iglesia a la que pertenecen.

Me extraña no haber oído nada al respecto procedente de nuestra Agrupación de Hermandades y Cofradías, no sé si se va a pronunciar acorde con lo que están haciendo otras asociaciones similares en todas partes o aquí existe algún inconveniente para que así sea, si es así, mala cosa, y si nó, ¿por qué no se ha sacado ya un manifiesto, un acuerdo global sobre el particular?.

Me gustaría que alguien autorizado contestara a esta pregunta o aclarara la cuestión. Eso espero.

 

ICONOGRAFÍA DE LA SEMANA SANTA DE AYAMONTE. La Virgen bajo palio. 6: Virgen del Socorro.

ICONOGRAFÍA DE LA SEMANA SANTA DE AYAMONTE. La Virgen bajo palio. 6: Virgen del Socorro.

Ha caído la tarde del Jueves Santo y apareció la noche, y María de Nazaret recibe la noticia del apresamiento de su hijo, que será entregado al suplicio y a la muerte.

Lo había meditado durante largos años, sabía que iba a ocurrir –“hágase en mí según tu palabra”-, y sin embargo, a ella no se le ocurre más que, sin poderse desprender de su eterna amargura, gritar, a solas, socorro.

Un Socorro que en Ayamonte se convierte en puchero de niña afligida a lo largo de una madrugada larga y tensa, con vaivenes de bambalinas por fuera de los varales para no herir, ni siquiera rozar, su rostro de inmenso dolor.

La Virgen del Socorro ha sido a la vez la receptora de unos gritos de socorro acumulados durante años y provenientes de unos niños a los que la vida privó de sus más elementales necesidades y que ella supo recibir, y a la vez transformar en una permanente caridad, revestida de hábito azul, para llevar a esos niños algo tan sencillo y tan necesario como es la alegría de vivir.

Socorro a los cuatro vientos pidiendo un cirineo, ella es durante la madrugada refugio de pecadores para, ya amanecido en la Ribera, convertirse  en luz más brillante que el mismo sol por ser Estrella de la mañana.

 

TONTOS DE CAPIRUCHO. Cuaresma avanti claro. El pOgrama. 22: Penitentes para el Resucitado.

TONTOS DE CAPIRUCHO. Cuaresma avanti claro. El pOgrama. 22: Penitentes para el Resucitado.

 

Por fin la hermandad del Resucitado se ha salido con la suya, que no era otra que salir con cortejo de penitentes…como en Sevilla.

Hasta ahora, la hermandad del Resucitado había sido para los ayamontinos como un Domingo de Ramos renovado, del Triunfo a la Resurrección de Cristo, túnicas blancas de gloria, rostros al aire que no hay nada que ocultar, alegría en suma. Así lo hemos cantado los sucesivos pregoneros de nuestra  Semana Santa.

Pero resulta que este año la citada hermandad va a salir con penitentes, y el Obispado que acertadamente –a pesar de que el Arzobispado de Sevilla pensara lo contrario- decidió que al tratarse de una estación de gloria no era propio que el cortejo fuera encapuchado, da su brazo a torcer, ignoro por qué espúreas razones y he aquí que en nuestra Semana Santa se produce una vez más el mimetismo hispalense: como en Sevilla.

Bueno, pues adelante con los faroles, o como decía mi primo Manolo el Cepa: cieomová eva bien, y añadía aquello de “gorrión morusco”.

Yo me hago dos preguntas, que espero me contesten mis blogueros porque de las hermandades respectivas poco puedo esperar, y son éstas: una, ¿para cuándo van a dejar la novedad de meter costaleros a Padre Jesús, como al Gran Poder?, eso sí, sin música, como en Sevilla; y otra: si la hermandad del Resucitado, cuando sale a la calle es una cofradía de gloria, ¿dónde está la penitencia para que lleve penitentes?.

Y así se nos va la Cuaresma sin ver por parte alguna el cartel de la Tertulia Cofrade Esquina La Peña.

 

ICONOGRAFÍA DE LA SEMANA SANTA DE AYAMONTE. La Virgen bajo palio. 5: Virgen de la Amargura

ICONOGRAFÍA DE LA SEMANA SANTA DE AYAMONTE. La Virgen bajo palio. 5: Virgen de la Amargura

Nos cuenta el Evangelio que María guardaba y meditaba en su corazón todas aquellas cosas que a lo largo de la vida privada y pública de Cristo fue a la vez viviendo junt0 a él.

Pocas alegrías debió recibir a lo largo de su vida junto a su hijo.  Mas bien el sabor amargo de una espera interminable que acabará desembocando en auténtica tragedia.

Pero Pepe Vázquez Sánchez, imaginero de la tierra, se empeñó en transformar la amargura de María en algo que más tarde otro genio de esta tierra, el poeta Paco Herrera, cantaría como “esbelto nardo moreno”, que es como el poeta retratara a la mujer ayamontina y villorra.

Por la puerta de la iglesia del Salvador irrumpe en el atardecer del Jueves Santo la bellísima imagen de la Virgen de la Amargura, desafiando con su belleza el a la vez bello ocaso ayamontino. Dos soles se confunden en todo lo alto de la Villa, uno que se va y otro que llega.

Desde siempre, palio de estrellas; desde poco, palio de terciopelo azul, pero en todo momento Señora del Jueves Santo, olvidando su amargura para transformarse en mantilla y a la vez peineta de mujer y madre andaluza y ayamontina.

Cuando Jesús bajó de Galilea a Judea para sufrir la Pasión, fue acompañado de algunos amigos y vecinos, a la cabeza de los cuales  iba su madre.  Ahora, pasados más de veinte siglos, ella acompañará a su pueblo de Ayamonte, desde la Ribera a la Villa, en busca de ese hijo entregado a la cruz.

 

TONTOS DE CAPIRUCHO. Cuaresma avanti claro. El pOgrama. 21: Los pamplinas en días de lluvia

TONTOS DE CAPIRUCHO. Cuaresma avanti claro. El pOgrama. 21: Los pamplinas en días de lluvia

Hace unos días, en la papelería de mi buen amigo Pepe Silveira, o lo que es lo mismo, Pepito el de la librería, surgió la conversación del tiempo en Semana Santa. Me sorprendió que Pepe dijera que le daba igual si llovía o no, y al mostrarle mi sorpresa me espetó una pregunta inapelable: ¿se puede hacer algo para que no llueva?. Entonces recordé las leyes de Murphi –si tiene que ocurrir algo, ocurrirá- y al recordado Miguel Gila –lloverá o no lloverá, eso depende del tiempo-, y le comprendí. Y es que por muchas vueltas que le demos, nada se puede hacer.

Pero hay muchos pamplinas en el mundo cofrade que no dan su brazo a torcer, y a pesar de que la tarde o la noche está totalmente cubierta, con viento, frio y todos los aditamentos propios de una gran borrasca, se asomaban repetidamente a las puertas de la iglesia y miran al cielo a ver si llueve o si lloverá. Claro que la cosa tiene su explicación, no crean ustedes que estos pamplinas se asoman vestidos de particular o de penitente al completo, no, se asoman de penitente, pero con vara y sin capirucho, y así todos pueden saber quien es y que irá en sitio destacado.

Miren si es así que, por ejemplo, en la iglesia de las Angustias hay una puerta que da al Camposanto desde el que se puede contemplar igualmente el cielo, pues nada, a la puerta de la calle que viste más y hay “mejor vista”.

Y sin  amenaza de lluvia también se asoman, y fingen que están intranquilos porque alguien a quien esperan no llega. Lo que yo les diga: la cuestión es asomarse y ser vistos.

Yo conocí a un cofrade ejemplar, Pepe el Baluarte, que salía con el Mayor Dolor. El hombre se apostaba en el altar de San Antonio y de allí no se movía hasta que no era llamado por el mayordomo o el diputado correspondiente. Pero claro, Pepe, de pamplina, nada de nada.

 

ICONOGRAFÍA DE LA SEMANA SANTA DE AYAMONTE. L Virgen bajo palio. 4: Virgen de la Paz

ICONOGRAFÍA DE LA SEMANA SANTA DE AYAMONTE. L Virgen bajo palio.  4: Virgen de la Paz

Acaba de terminar la contienda civil española y a la Semana Santa ayamontina se suma una nueva hermandad, fundada precisamente por excombatientes de dicha contienda, bajo el título de Cristo de la Victoria.

Posteriormente, ya en el año 1944, procesiona por primera vez la Dolorosa de esta hermandad bajo la advocación de Virgen de la Paz.

En principio, los conceptos victoria y paz vienen a resultar siempre incompatibles, pues la paz no nace nunca de una victoria. Pero en el ánimo de los cofrades fundadores es posible que estuviera ese afán de que la paz triunfara sobre la propia victoria.

Y así fue, casi desterrados los prejuicios y secuelas de la triste contienda, la Virgen de la Paz ha logrado a lo largo de más de sesenta años llevar su paz por las calles de Ayamonte. Hoy para la mayoría no hay vencedores ni vencidos, sólo unos pocos nostálgicos se empeñan a reabrir heridas.

El fulgor del espléndido paso de palio de la Virgen de la Paz ha venido a completar desde siempre la inigualable noche del Miércoles Santo, abriendo el ecuador de la Semana Santa ayamontina no sin dejar antes con su procesionar una indeleble estela de señorío proveniente del exquisito gusto cofradiero de sus hijos.

Pasión por delante, la Paz por detrás, y en las alturas, recreándose en balcón celestial, un imaginero de la tierra –Antonio León Ortega- que al igual que Martínez Montañés, aun mira sus manos preguntándose cómo fue posible el milagro.

Fotografía: AyamonteCofrade.com

 

TONTOS DE CAPIRUCHO. Cuaresma avanti claro. El pOgrama. 19: La cangrejá

TONTOS DE CAPIRUCHO. Cuaresma avanti claro. El pOgrama. 19: La cangrejá

A veces resulta patético, yo diría que odioso, ver como una fiesta tan importante como nuestra Semana Santa acuñe sus momentos álgidos en situaciones esperpénticas, nada de acuerdo con lo que se rememora.

Desde hace ya bastante tiempo, aquel orden que distinguía el desfile de nuestros pasos se ha venido deteriorando por mor de unas nuevas costumbres, unos nuevos usos que no sé a cuenta de qué vienen. Entre ellos, la denominada cangrejá se lleva la palma.

Los capataces se quejan porque dicen que no les dejan trabajar como es debido, pero visto lo visto, los aplausos de la multitud y las lágrimas de algunos de ellos, no creo que les siente tan mal. Las procesiones que pertenecen a la feligresía de las Angustias quedan definitivamente rotas al llegar a la calle San Diego, todos esperan a las puertas de la Goleta, en la calle Cervantes para coger sitio delante de los pasos y llegar andando de espaldas hasta la misma puerta del templo. Lo mismo en calle Felipe Hidalgo con la hermandad del Lunes Santo. Las de la Villa son harina de otro costal, quizás la enorme amplitud de la Plazoleta haga que no tenga mucho sentido la cangrejá masiva, aunque también se da en menor medida; y la recogida del Jueves ya sabemos que no es multitudinaria porque la mayoría del personal están en Galdames pendiente de la salida de Padre Jesús.

No sé qué remedio puede tener esta práctica, desde luego a corto plazo, ninguno. Es cosa que por ahora no se puede impedir, como diría un castizo, ni por lo civil ni por lo militar, quizás el paso del tiempo haga recapacitar a las nuevas generaciones y el buen orden procesional vuelva a campar por sus respetos.

 

AYAMONTE EN EL RECUERDO. 61: El viejo Cine Cardenio

AYAMONTE EN EL RECUERDO. 61: El viejo Cine Cardenio

 

Hace ya muchos años, la gente vio como unos camiones aparcaban cerca del mercado de abastos y de ellos bajaban creo que sacos cargados con algo, en todo caso, cosas muy pesadas que iban introduciendo en un edificio cercano. Al frente de aquella operación, atendiendo sus responsabilidades técnicas, se encontraba mi amigo José Manuel Martín Frigolet, el Perito. Entonces se acercó su primo Prudencio Frigolet y le dijo: ya puedes meter todo el peso que quieras que se  va a hundir, ten en cuenta que lo hizo el maestro Clemente. Así me lo contó el propio Prudencio, y si no es así, que se peleen los primos y a mí me dejen tranquilo.

Lo importante del caso, es que nos estamos refiriendo al emblemático Cine Cardenio, que efectivamente se construyó bajo la dirección de uno de los maestros de la albañilería más importantes del siglo XX: Clemente Franco Expósito, el maestro Clemente el albañil.

El Cine Cardenio vino a ser un auténtico bombazo en aquel Ayamonte deprimido de la todavía cercana postguerra. No le faltaba de nada, era cine y teatro. Un portero para la general y preferencia, otro para butacas, un acomodador para general y preferencia –el inefable Magro, al que tantos sofocones le hicimos pasar-, y nada menos que dos acomodadores de uniforme para el patio de butacas; un administrador, y en la proyección creo que al principio el omnipresente Jopeja y ya más tarde Angel Pereira. Incluso una butaca reservada al “Orden”, que en aquellos tiempos era sumamente necesario y que de siempre vi que ocupara el comisario  Sr. Pulido, abuelo de un buen purmunía llamado Raul Fournier Pulido, y padre del farmacéutico Joaquín Pulido, de Marilurdes y Esperanza, todos ellos buenos amigos.

A diario, dos funciones, que no eran las de las 8 y las de las 10, aunque así se anunciara, eran sencillamente “la primera” y “la segunda”. Para ir a la segunda, como para ponerse pantalones largos, había que tener cierta edad. Los domingos, el cine infantil que abarrotaba el patio de butacas. Y de vez en cuando, los espectáculos que organizaba La Milagrosa, además de algún acto cultural dimanante del Instituto Laboral. Y de tarde en tarde, la visita de aquellas famosas “Compañías” de variedades: Juanito Valderrama, Antonio Machín, Rafael Farinas, Emilio el Moro, y otras muchas estrellas de la época, pasaron por el Teatro Cardenio. Sin olvidarnos de las representaciones teatrales, especialmente las locales, que tan buenos resultados dieron.

Después vino esa etapa de decadencia de la afición al cine, quizás motivado por la llegada de la televisión, y el Cardenio ha quedado para otros eventos: el Pregón, la presentación del Album y del cartel de Semana Santa, la presentación de los CDs de la Agrupación del Cristo de la Buena Muerte, las interminables noches del concurso del carnaval, conciertos, etc.

El Cine Cardenio quedaba como aislado entre la calle entonces 29 de julio, hoy Prudencio Gutiérrez Pallares, y la tapia de cerramiento de la antigua caseta municipal, imponente y ufano, y hoy estrujado por uno de esos grandes armatostes fruto de la reciente fiebre urbanística que caracterizó los recientes pasados años, en fin, pilarín.

Y menos mal que el Cardenio sigue sirviendo para algo, yo diría que para muchas cosas , que si nó ya habría irrumpido el avanzado de turno haciendo de las suyas.

El Cardenio y el  Estadio Municipal fueron auténticos emblemas del Ayamonte de mediados el pasado siglo. Al segundo se lo cargaron hace tiempo, veremos lo que dura el primero porque el lugar es idóneo para otro armatoste, y para lo que se utiliza bien pudiera valer el Comedor de la Palmera Milagrosa.

 

AYAMONTINOS INOLVIDABLES. 9: Manuel Pérez Bautista

AYAMONTINOS INOLVIDABLES. 9: Manuel Pérez Bautista

 

Reanudamos hoy los artículos normales del blog, dando un  descanso  al mundo cofrade hasta el próximo lunes y así no nos olvidamos de los fieles blogueros que nos siguen con independencia de las festividades de cada momento.

En este apartado de ayamontinos inolvidables traemos hoy a un personaje a todas luces irrepetible, sobre todo en ese mundo cofrade del que antes hablaba: mi buen amigo y maestro Manuel Pérez Bautista.

Yo conocí a Manolo Bautista, que es como más generalmente se le conocía, ya desde niño, cuando iba con mi padre a la oficina de los hermanos Botello, dueños del galeón “España”, y de los acostados “Duero”, del que era mi padre patrón, y “Ebro”. Mi padre iba a la oficina a cobrar, a pedir un anticipo o simplemente a recibir órdenes de los propietarios de los barcos. Manolo Bautista estaba al frente de aquella oficina con la ayuda de otro oficinista muy recordado, Pepito Ríos si mal no recuerdo. Después pasó a papelero -librero e impresor en la calle Médico Rey García con la "Imprenta-Papelería Ibérica", que aun existe y lleva su hijo Paco.

Pero no cabe duda que en lo que nuestro personaje destaca y deja huella, es en el mundo de la Semana Santa. Rabiosamente ordenado, su archivo cofrade es impresionante. Yo siempre colaboré escribiendo en el Album y ni un solo año me faltaba la invitación, el saluda de Manolo recordándome la colaboración. Su hermandad, la del Santo Entierro de San Francisco, alcanzó con él las más altas cotas, para lo cual contaba con el muy eficiente y callado Pepe Fernández Gómez, y vivió lo suficiente para ver coronada a la Virgen de sus amores eternos: la Soledad. La Virgen de la Soledad era su norte, su guía, su vida misma. Celoso velador del templo de San Francisco, a él se debe que en tiempos muy difíciles desde el punto de vista económico, este se mantuviera en condiciones aceptables , incluso de su mano vino la reforma que dejó al descubierto unas inscripciones interesantísimas que con el paso de los años y a instancia de Rafael Pérez Castillo fueron traducidas por un profesor del Instituto Guadiana.

Para mí, con Manolo Pérez Bautista se completa el cuarteto de mis grandes maestros cofrades. Ya hemos hablado de Jesús Castellano y de Pepe González Feria; ahora le ha tocado el turno a Manolo, sólo nos queda Calixto Pérez Martín. Los cuatro serán siempre ayamontinos inolvidables, pero hoy el turno es para el “Sacristán Emérito” de San Francisco, que es como yo le llamaba en privado y se reía. Y por último, una curiosidad a modo de anécdota. ¿Recuerdan ustedes cuando les hablaba del juego de espejos de Juan el barbero para controlar a los que pasaban por las calles cercanas a la barbería?. Bueno, pues Manolo también era de espejos, como el despacho lo tenía detrás del espacio de venta al público, tenía un gran espejo en una columna a través del cual veía al que entraba en la papelería. Le descubrí el pequeño truco cuando un día que fui a verlo, sin haber abierto siquiera la boca oigo una voz dede dentro que dice: pasa, Trini.

 

ICONOGRAFÍA DE LA SEMANA SANTA DE AYAMONTE. La Virgen bajo palio. 3: Virgen de la Esperanza del Mar

ICONOGRAFÍA DE LA SEMANA SANTA DE AYAMONTE. La Virgen bajo palio. 3: Virgen de la Esperanza del Mar

Aunque a la hermandad de la Sagrada Lanzada siempre le unió vínculos con la Autoridad de la Armada, es lo cierto que hasta hace pocos años el sabor marinero de la hermandad no era, por decirlo de alguna manera, un sabor marinero tipo pescador.

Pero a partir del año 1976, en que se incorpora a la hermandad la imagen de la Virgen de la Esperanza del Mar, esos vínculos tradicionales se vieron reforzados por un quehacer y una presencia genuinamente marinera, ahora comprendiendo el término toda su extensión.

La advocación de la Esperanza del Mar suena a los oídos ayamontinos a sintonía con la vieja y secular del Carmen, porque el mar en Ayamonte no es un mar de connotaciones mercantes, sino eminentemente marinera y pescadora, de ahí que cuando ahora decimos Esperanza del Mar, es como si estuviésemos diciendo Esperanza de los Marineros.

Hace dos mil años también fue la Santísima Virgen esperanza de los marineros, pues marineros eran en su mayoría los discípulos de Jesús, unos marineros que siguiendo la invitación del Maestro, cambiaron su forma de pescar, trocándose en pescadores de hombres.

Manto y palio verde de río de esperanzas, respiraderos de plata a modo de espuma marina, la Esperanza del Mar es en su noche de Martes Santo, río, mar y barco, haciendo suya la trilogía para llevar su esperanza marinera a un pueblo que desde el primer momento de su presencia cofradiera asumió la advocación, una advocación tan necesaria como deseada.

 

TONTOS DE CAPIRUCHO. Cuaresma avanti claro. El pOgrama. 17: La ronquera de Ignacio Carnacea

TONTOS DE CAPIRUCHO. Cuaresma avanti claro. El pOgrama. 17: La ronquera de Ignacio Carnacea

“Al llegar la noche santa, santa la del Lunes Santo, una música especial suena en calle Jovellanos: son los varales al rozar con las cuentas del Rosario”.

Mi gran amigo y ejemplar cofrade, con todos sus defectos y virtudes, como cada uno de por sí, Ignacio Carnacea, cada vez que le recuerdo estos versos que dediqué a la Dolorosa de sus amores en mi pregón del año 2002, pone cara de meloso, se le cae la baba como quien dice.

Desde luego, Ignacio no será de esos cofrades, especialmente capataces, que pasen desapercibido. Su forma de llevar el paso se recordará siempre: bastón para ayudarse en los andares –gracias a Dios hoy no lo necesita- rosario en las manos, oído afinado para oir los comentarios a su pasar, sonrisa a un lado y a otro porque él no sabe saludar de otra manera que de esa tan estupenda… y su ronquera.

Dicen las malas lenguas, los mojarrones de este mi querido pueblo, y ahora parece que me estuviera mirando en un espejo, que tal ronquera es provocada, que a él mismo le gustaba, cuando enfilaba ya la calle Felipe Hidalgo con aquella vuelta increíble y aquella subida espectacular, ir ya ronco, poniendo drama a la cosa, y la verdad es que la ronquera de Ignacio funcionaba como un icono invisible. A mí me gustaba oírle.

Pero pasado el tiempo, ya “jubilado”, quiero formularle una pregunta, porque lo normal es que uno se tome un medicamento contra la ronquera, la afonía, pero tomársela para ponerse ronco es otro cantar. De verdad, monstruo, que eres un monstruo, ¿Cuándo y en qué lugar te tomabas la pastillita para ponerte ronco?. Un abrazo.

Por cierto, Ignacio, ¿tú sabes cuándo se presenta el cartel de la Tertulia Cofrade Esquina La Peña?.

 

ICONOGRAFÍA DE LA SEMANA SANTA DE AYAMONTE. La Virgen bajo palio. 2: Virgen del Rosario

ICONOGRAFÍA DE LA SEMANA SANTA DE AYAMONTE. La Virgen bajo palio. 2: Virgen del Rosario

Durante muchos años la noche del Lunes Santo ayamontino fue una noche presidida por la tristeza representada en el procesionar solitario del Cristo de la Buena Muerte. Procesionaba entonces y procesiona ahora desde un templo impregnado de un halo mariano representado por la Virgen Milagrosa, la Virgen de la juventud ayamontina del siglo XX.

Ese sentir mariano arraigado en el templo mercedario iba a demandar con el tiempo la presencia de una Dolorosa que acompañara a aquel solitario crucificado, y así, por el empeño de unos jóvenes cofrades con grandes ansias semanasanteras, ya en 1972 realiza su primera estación de penitencia la imagen de la Virgen del Rosario.

Puede decirse que la del Rosario representa la advocación de las advocaciones. Un piropo multiplicado por la fe mariana dedicado a la madre de Dios y que en Ayamonte se convierte en rezo continuo en la noche del Lunes Santo.

Es difícil, si nó imposible, elegir entre uno solo de tantos piropos, pero siendo Ella mediadora entre Dios y los hombres, esa mediación llega hasta el final de la vida del cristiano. Ella, después de mediar ante Dios a lo largo de nuestra vida, como última mediación nos abre una puerta por la que seguramente no merecemos entrar, pero que al igual que en las bodas de Caná, se encargará de abrirla para que su Hijo  nos reciba.

En la noche penitencial del Lunes Santo, la Virgen es, Refugio de los pecadores, Salud de los enfermos, Arca de la alianza, Estrella de la mañana, Reina de los Angeles, en definitiva, Rosario.

 

TONTOS DE CAPIRUCHO. Cuaresma avanti claro. El pOgrama. 18: El cartel de la tertulia cofrade "Esquina La Peña"

TONTOS DE CAPIRUCHO. Cuaresma avanti claro. El pOgrama. 18: El cartel de la tertulia cofrade "Esquina La Peña"

Desde hace unos años a esta parte, la tertulia cofrade Esquina La Peña viene editando un cartel de Semana Santa, un cartel de tertulia que en nada viene a inmiscuirse en el cartel general. Los tertulianos han editado magníficos carteles, con exquisito gusto, por eso los ayamontinos nos habíamos ya acostumbrado al mismo.

Pero resulta que este año, no sé por qué y no será porque no lo he preguntado, el cartel de la referida tertulia no termina de aparecer y ya vamos por la mitad de la Cuaresma.

Me dicen que como los tertulianos tenían que poner veinte euros no se logró acuerdo, pero yo eso no me lo creo conociendo como conozco a la mayoría de los componentes de la afamada tertulia, no creo que por no poner veinte euros dejen de editar el cartel. Otras razones habrá que lo impida.

O quizás me esté adelantando a los acontecimientos y el día menos pensado nos encontremos de cara con el esperado cartel. Pero claro, antes tendrán que anunciar su presentación, el cuándo, el donde, el quien lo presentará, etc., es decir, lo normal para estos casos.

Yo desde esta página del blog hago una llamada general para que alguien, por favor, alguien autorizado, me diga de una puñetera vez….

¿Cuándo y dónde se presenta el cartel de la tertulia cofrade Esquina La Peña?.

 

ICONOGRAFÍA DE LA SEMANA SANTA DE AYAMONTE. La Virgen bajo palio. 1: Virgen de la Salud

ICONOGRAFÍA DE LA SEMANA SANTA DE AYAMONTE. La Virgen bajo palio. 1: Virgen de la Salud

El Domingo de Ramos se viste de azul al caer la tarde, un azul de cielo que se confunde con el cielo mismo, que en Ayamonte toma forma de mantilla en voz del poeta. Un color, el azul, que durante muchos años revistió tintes de gloria para convertirse en estandarte de dolor, que tras adornar un día de triunfo pasa a presidir otro de penitencia, pero permaneciendo invariable en el sentir cofradiero de un pueblo que en este Domingo de Ramos da riendas sueltas a un sentimiento cofrade, cuidado y cultivado con celo infinito a lo largo de todo el año.

Sale de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de las Angustias la Virgen de la Salud acaparando infinitas esperanzas convertidas en múltiples promesas que le demandan el bien más preciado para el ser humano, aquel que lleva el nombre de la propia advocación: la salud. Salud, en la mayoría de las veces, imposible, y que sin embargo se vuelve a pedir año tras año.

Como cantara Paco Herrera, el inolvidable y a la vez olvidado poeta de la calle Huelva y del Banderín: “Padre Jesús se estremece al no poder remediarlo”. Así, año tras año, la Virgen de la Salud se estremece al no poder evitar tantos males cuyo remedio le demanda ese reguero de promesas que la acompañan tras su paso de palio.

Pero Ella sabe que la desesperación no triunfará. Y es por ello que su presencia, aunque revestida de un sabor agridulce que quiere compaginar el gozo con la pena, pasó de una lejana tarde de triunfo –tal como la concibiera Salvador Castillejos- a la actual de penitencia. Es el recorrido de la misma vida, que nos arrastra, que nos lleva entre vaivenes de gozos y tristezas.