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Mojarra Fina: El Blog de la Mojarra Fina Ayamontina

LA BUENA GENTE DE AYAMONTE. ANTONIO GONZÁLEZ PERERA.

LA BUENA GENTE DE AYAMONTE. ANTONIO GONZÁLEZ PERERA.

Si en vez de Antonio González decimos Antoñito, viene a ser lo mismo. Yo no sé desde cuando conozco a Antonio González, posiblemente desde la niñez; es de esas personas con las que no guardas amistad en el sentido genuino de la palabra, pero con el que sí guardas una relación de amistad, de empatía indudable.

Antonio González, Antoñito, es de esas personas, de esos ayamontinos que sin proponérselo expresamente, van dejando una estela de bondad por donde pasan. No destaca por nada, no ha hecho grandes cosas, no sé si alguna vez se le ha hecho entrega de un diploma, pero lo cierto es que Antonio, por su decencia, honradez, escrupuloso sentido del cumplimiento del deber y por otras muchas virtudes, bien que se ha hecho merecedor a ello.

He admirado de Antonio muchas cosas, pero sobre todo el sentido austero de la vida de que siempre ha hecho gala, nunca un aspaviento, ni para bien ni para mal. Antonio ha sabido siempre acomodarse a las circunstancias que le ha tocado afrontar con absoluta dignidad, es ejemplo de moderación, de saber estar, y nos enseña a diario que para ser feliz en la vida sólo es necesario vivirla como Dios nos la ofrece.

Desde hace un tiempo a esta parte se ocupa del mantenimiento y vigilancia de la sede de Agrupación de Cofradías. ¿Que si lo hace bien?. Yo desafío a quien quiera a que me diga en qué ocasión vio en Antonio un mal gesto, una mala cara, un desplante, y si por casualidad vio alguna vez un papel por el suelo o en cuadro torcido. Apuestas como estas me gustan hacer porque las gano todas. Lo dicho, Antonio González, Antoñito, viene a esta página del blog precisamente al apartado que más le cuadra, el de "la buena gente de Ayamonte".

SEMANA SANTA, TIEMPO ORDINARIO. UNA HERMANDAD PARA LA VIRGEN DEL CARMEN.

SEMANA SANTA, TIEMPO ORDINARIO. UNA HERMANDAD PARA LA VIRGEN DEL CARMEN.

Aunque la advocación de la Virgen del Carmen no entra en los parámetros litúrgicos de la Semana Santa, el presente y modesto estudio sobre los orígenes de la advocación marinera lo incluímos en tal apartado como consecuencia del hermanamiento de la Asociación de Festejos Nuestra Señora del Carmen con la hermandad de Jesús Caído.

Creo que va siendo hora, y en ello comulgo con la secretaria de la Asociación de Nuestra Señora del Camen, de abandonar ese epíteto tan llevado y traído de la “Virgen pobrecita, de la pobrecita barriada, que mora en la pobrecita ermita y a la que rinden devoción y amor los pobrecitos pescadores”. Creo que la Historia general por un lado, y la ayamontina en particular, nos hablan de una advocación a lo grande, porque lo grande no tiene el por qué derivar del tamaño de las cosas: grande y secular es la advocación mariana del Carmen; grande y secular es la advocación marinera y pescadora del Carmen; grande, llena de todas las grandezas es nuestra barriada de Canela, el Ave Fénix de todos los tiempos y de todas las situaciones, políticas y religiosas, que supo siempre defender su dignidad desde la pobreza, sí, que no desde lo pobrecito. No estamos ante una advocación menor, por mucho que pequeño sea el paso de la Virgen,  pequeña su recoleta y querida ermita y pequeña la barriada de la que la Virgen es vecina principal.

Nos encontramos con una advocación muy, pero que muy secular, que data nada menos que  del siglo XIII, cuando durante la celebración de la fiesta de Pentecostés, piadosos varones que habían  seguido la estela de los profetas Elías y Eliseo, abrazaron la fe cristiana y levantaron un templo a la Virgen María en la cumbre del Monte Carmelo, en Israel. Pasaron a Europa en el siglo XIII, y sus reglas fueron aprobadas por el papa Inocencio IV en 1245. La expresión por la que fue conocida la Virgen, de Estrella del Mar, Stella Maris, hizo que fructificara su patronazgo entre los hombres del mar, tanto marineros como pescadores.

En el siglo XVIII, cuando ya era muy popular en España la advocación a la Virgen del Carmen, el almirante mallorquín Antonio Barceló Pont de la Terra (1716-1797), impulsó la celebración festiva entre la marinería que él dirigía. A partir de entonces, el anterior patrocinio de San Telmo entre la marinería, y de San Pedro entre los pescadores, fueron paulatinamente sustituídos por el de la Virgen del Carmen.

Hasta ahora, en Ayamonte, la Virgen del Carmen ha gozado siempre de gran devoción entre los marineros, qué duda cabe, pero no podemos conformarnos con esperar al 16 de julio para saber y hablar de Ella.

Ya he manifestado que no soy partidario de esa denominación laica que ha adoptado la asociación, pero por parte de esta se me han dado suficientes y ponderadas explicaciones como para comprender la situación. Por ello, ahora es el tiempo, aprovechando el hermanamiento y la presencia de la imagen fuera de su ermita como señal inequívoca que su advocación, sin dejar de ser nunca canelera, es ante todo ayamontina, de apiñarnos todos junto a la asociación a fin de conseguir la meta que sus miembros se han planteado, y que es la ideal: que un día esa asociación termine denominándose Hermandad de Nuestra Señora del Carmen, incluso añadiendo de Canela, porque haciéndolo así las cosas estarán en su sitio, como debe ser.

SEMANA SANTA. TIEMPO ORDINARIO. MISA EN HONOR DE LA VIRGEN DEL BUEN FIN.

SEMANA SANTA. TIEMPO ORDINARIO. MISA EN HONOR DE LA VIRGEN DEL BUEN FIN.

Ayer tarde tuvo lugar en el templo de San Francisco la anual misa en honor de la Virgen del Buen Fin, de la Hermandad de la Sagrada Lanzada. (Muchas veces he pensado que si en vez de encargar a Alvarez Duarte la imagen de la Esperanza del Mar, la hermandad hubiera decidido pasar al paso de palio la de la Virgen del Buen Fin, ahora estaríamos disfrutando de una dolorosa inigualable, quizás la única que le salió bien a León Ortega, que no era muy mariano en su arte imaginero que se diga).De todas formas, nos llegó el regalo de la Esperanza del Mar y qué quieren que les diga: bendito sea Dios.

A la misa asistió un buen número de personas, las fieles de siempre a la hermandad principalmente, aunque eché de menos la asistencia de algunos eternos homenajeados, como Manolito Cruz y el Lolo, porque Rafael Aguilera por allí andaba y Enrique González no anda el hombre bien de salud. Un abrazo Enrique y que haya mejoría.

Una muy bien planteada, estudiada y amena homilía dio caché al acto cofrade y eucarístico. La asistencia de los obligados dejó algo que desear: seis representantes de la junta de gobierno, -aunque tengo mis dudas, pues no sé si Pepito Silveira iba como tal o como representante de Agrupación,- ocuparon los bancos a ellos destinados, menos uno, el secretario y omnipresente José Manuel de la Rosa que hizo de monaguillo, que no de acólito pues para ello ya están el Landero, el Agüillas, el Ramón, el Baéz, el Mayito, el Pepito Márquez, el Margallo, y otros. Así que volvemos a lo de siempre, aunque me pongan de mojarrón. y es que cuando no hay Pasarela Ribera falla la mitad del personal obligado, como ocurrió con alguna que otra representación el sábado al paso de la Virgen del Carmen, en fin, pilarín.

Bueno, termino, que ya va siendo hora. Que mi querida hermandad franciscana in situ aunque no ex voto, la de la Lanzada. cumplió un año más una de sus múltiplas misas, faltan la del Cristo de las Aguas, Esperanza del Mar, Santa María Magdalena, San Longinos...y no sigamos, que nos colamos con las irreverencias. Enhorabuena a todos, y a disfrutar de la foto que hemos puesto para este artículo, obra de un portentoso fotógrafo que prefiere permanecer en el anonimato, pero no me digan que la foto no es para "pulizer".

Ah, una última cosita, que no sería justo obviarla: felicitaciones a quienes montaron el altar a pie de la Virgen por el buen gusto, la simplicidad y exquisita estética. La composición de los ramos de flores, sencillamente para matrícula.

 

SEMANA SANTA, TIEMPO ORDINARIO. EL PRIMER HERMANAMIENTO.

SEMANA SANTA, TIEMPO ORDINARIO. EL PRIMER HERMANAMIENTO.

Más de uno se estará llevando las manos a la cabeza con eso del primer hermanamiento. Lo comprendo, porque la rutina es como la costumbre, que termina convirtiéndose en norma. Y de tanto meternos por el entrecejo lo del hermanamiento entre hermandades, hemos llegado a admitirlo con visos de normalidad, y no debe ser así.

Veamos cómo funciona la cosa. Hermanarse, hermanarse, lo que se dice hermanarse, es un fenómeno que se da entre cosas heterogéneas, pues ha de entenderse, por ejemplo, que dos hermanos ya están hermanados, es una hermandad natural que no necesita ser normalizada ni oficializada. Y eso es así, aunque en Ayamonte, en Huelva, incluso en la inmortal Sevilla, ciudad emblemática para el Guardián del Registro, prolifere el fenómeno de hermanamiento entre hermandades. Y cualquier día de estos podremos decir aquello de aquí y en Pekín, porque al paso que vamos los chinos tendrán pronto su mundo cofrade como manda la alianza del civilizaciones que patrocina ese señor al que no quiero ahora nombrar no sea que como soy pensionista y fui funcionario me recorte todavía más la pensión.

A lo que vamos, ayer tuvo lugar el primer acto del futuro hermanamiento entre la hermandad de Jesús Caído y la asociación cultural del Carmen de Canela. (Próximamente aparecerá un artículo en el que estudiaremos este galimatías que supone la existencia de una asociación cultural, no religiosa, presidida por la Virgen, ya hablaremos de ello).

Y digo que es el primer hermanamiento que se produce en nuestro mundo cofrade porque precisamente se hermanan dos entidades heterogéneas, una religiosa, otra cultural, y como quiera que religión y cultura no deben andar separadas ni enfrentadas, bien venido sea el hermanamiento. Por lo demás, sólo me queda felicitar a los organizadores del evento por la buena organización y el buen gusto, al menos hasta donde pude observar aunque estoy seguro que así sería hasta el final.

AYAMONTINOS INOLVIDABLES.JOSÉ RODRÍGUEZ SILVA, "EL CHICO"

AYAMONTINOS INOLVIDABLES.JOSÉ RODRÍGUEZ SILVA, "EL CHICO"

Traemos hoy a colación a uno de los personajes más emblemáticos del pasado siglo, José Rodríguez Silva, “El Chico”, y ello por las razones que se dirán:

Aunque destacó en muchas facetas de su vida, fueron sus trolas lo que más le caracterizó. Y quiero aclarar desde el primer momento que se trataba sólo de eso, de simpleas trolas; el Chico no engañaba a nadie cuando contaba sus aventuras, no estafaba a nadie, no se aprovechaba de nadie, y para colmo de inocuidad, sólo se las creía él.

“Amigo íntimo” de dos Jefes de Estado de la época, Franco y Salazar, fue protagonista involuntario durante un desfile de Franco, que al verle sin la boina roja paró el desfile y ordenó le facilitaran una; y en otra ocasión, el propio Salazar lo llamó desde Lisboa para que arreglara la avería de una avioneta portuguesa que había realizado un aterrizaje forzoso en Pozo del Camino. Como observarán mis blogueros, poco daño podía hacer el bueno del Chico con estas trolas.

La reparación de motos y bicicletas, vulcanizaciones de cámaras, carga de baterías, recuperación de chatarra, etc., primero en calle Médico Rey García y posteriormente en Juan de Zamora, ocupó su vasta actividad empresarial, ayudado por un pariente cuyo nombre no recuerdo, de su propio hijo Juan, y del inefable Juan el Costalero, fiel y eficiente colaborador de toda la actividad de nuestro personaje.

Otra actividad caracterizó la vida del Chico, la de cosario. Con su enorme moticleta, que ilustra este artículo mediante un estupendo dibujo de Virginia Saldaña, viajaba constantemente a Huelva y cumplía todo tipo de encargos. Y aunque los jóvenes blogueros no lo crean, hasta traía  carnés de conducir, que entonces se expedían con solo solicitarlos.

Y por último, hacemos referencia a la actividad más recordada y que amplió su propio apodo, la de alquiler de bicicletas por hora, media hora, incluso un cuarto de hora, que permitió que muchos niños ayamontinos, por no decir todos, aprendieran a montar en bici gracias precisamente a esa actividad del “Chico el de las bicicletas”.

De José Rodríguez Silva, “el Chico”, nos queda el recuerdo de sus faroles, de sus trolas, pero también de su bondad y espíritu de servicio a los demás.

MOJARREANDO: HASTA EL CUARENTA DE MAYO...

MOJARREANDO: HASTA EL CUARENTA DE MAYO...

Hoy he entrado en la página semanasantera “Ayamonte cofrade.com”, que regentan los inefables cofrades don José Manuel de la Rosa y don Javier Martín.

En ella leo dos noticias que me llaman la atención. A saber, por un lado se anuncia el hermanamiento entre la hermandad del Jueves y la asociación del Carmen de Canela.   Buena mezcla para llenar jornadas vacías entre eventos más relevantes. La verdad es que yo nunca he comprendido eso del hermanamiento entre hermanos, es como si se organizase el día del ensuegramiento entre yerno y suegra. Pero dicho esto, expreso mi máximo respeto a la gente del Jueves y mi adhesión a los actos, a los que asistiré si Dios quiere. Así que amigos Salamanca, Cordero, Concepción, etc., no os cabréis conmigo, y si lo hacéis pedirle al Chunguita un poquito de agua fresquita, que cura estos males.

La otra noticia es la relativa al tríduo que se va a celebrar en honor de la Santísima Virgen de la Salud. Nada que objetar si no fuera por el detalle de la fecha. Según la comunicación que figura en dicha gué bajo el cartel anunciador, no la del propio cartel, el tríduo comienza el 39 de mayo, lo que, sin necesidad de más explicaciones conlleva que tengamos que asistir a él con el sayo puesto porque éste no se debe quitar hasta el 40 del mismo mes. Y digo yo que mi sobrino Jesús Nazareno podría haber sido un poco más plástico en la disciplina y permitir que se asista a los cultos un poco más fesquitos, que con el calor que empieza a hacer...

Bueno, aquí termino, que con esta caló un poquito de mojarreo fresco no viene mal. Saludos a todos y que tanto el tríduo como el hermanamiento salgan tan bien como nos tenéis acostumbrados. Ese es mi sincero deseo con independencia de la mojarrita fina.

 

LA PECULIAR FORMA DE HABLAR DE LOS AYAMONTINOS: LA PAVA.

LA PECULIAR FORMA DE HABLAR DE LOS AYAMONTINOS: LA PAVA.

Antes de nada debemos aclarar una cosa:  la fotografía que ilustra este artículo es hoy por hoy el tipo que podemos utilizar pues en la época de que hablamos aun no se había creado el cigarro con boquilla, el cigarro se vendía sin  ella y en muchas ocasiones se liaba en papeles de fumar.

La expresión pava, precedida por el verbo pelar, la recoge el diccionario de la Rae como aquel rito consistente en conversar los enamorados; el hombre desde la calle, y la mujer, asomada a una reja o balcón. Eso dice la Academia de la Lengua, pero la pava se pelaba, diríamos “mas junta la pareja”, incluída la puerta de la escalera entrecerrada, en fín, pilarín.

La pava de que hablamos hoy se refiere a la colilla del cigarro, a esa parte que se tiraba al suelo y se pisaba. Como eran tiempos de penuria aquellos de mediados el pasado siglo, ello generó un colectivo de gentes muy pobre que se conformaban con coger las colillas del suelo, y renuniendo varias, liar un cigarro. Así de triste y penoso era el asunto.

Pero antes de que se tirara la pava al suelo, esta podía haber sido pedida por otro: ¡la pava!, se decía. Y el que fumaba el cigarro, en vez de tirar la colilla, se la daba para que la aprovechara. Es más, la genialidad tipo samaniega –cuentan de un sabio que un día...-, hizo que al que aprovechaba la pava a la vez se le dijera: ¡la repava!, de tal manera que aprovechaba la colilla mucho más pequeña. Y en mi reunión llegamos al extremo de acuñar un término que iba más allá de la propia repava: el no poder. La pava era ya tan pequeña, que ni siquiera se podía coger con los dedos, así que nuestro ingenio hizo que fuésemos provistos de un alfiler para pincharla y pegar un par de jalás quemándonos los labios.

Afortunadamente, ya no se lleva lo del uso y aprovechamiento de la pava. Ahora los menos pudientes llevan encima dos paquetes, uno el fisiológico, el natural, el consabido, y otro el del güiston, así que ya nadie pide la pava, y mucho menos la repava y el no poder. Donde llevan las niñas el paquete podemos adivinarlo fácilmente.

 

AYAMONTE EN EL RECUERDO. LAS TIENDAS DEL DESAVÍO.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. LAS TIENDAS DEL DESAVÍO.

Los cambios que ha sufrido Ayamonte a lo largo de poco más de medio siglo nos invita a repasar ese pasado reciente, como ya hemos venido haciendo a lo largo y ancho del blog bajo el rótulo de “Ayamonte en el recuerdo”, muchas de cuyas estampas fueron incluídas en sendos libros que en su día precisarán una nueva edición, ampliada considerablemente, pero a este respecto quienes tienen la última palabra son mis hermanos de la hermandad del Mayor Dolor, editores de los dos libros citados.

Hoy vamos a tratar de recodar las llamadas tiendas del desavío, es decir, aquellas tiendas de comestibles familiares, pequeñas, situadas en los más recónditos rincones de nuestro paisaje urbano.

Desde un principio aclaro que tal recuerdo lo voy a dejar en manos de mis afamados blogueros, entre otras razones porque me han demostrado con creces tener mejor memoria que yo.

Vamos a comentar la actividad de una de estas tiendas de comestibles, la que por razón de vecindad me tocó frecuentar casi a diario. Estaba situada en la calle Olivo número 17, en el barrio del Peñón, frente a la famosa balda que hoy perdura afortunadamente, y su propietaria, una mujer amable, flemática, sumamente trabajadora, llamada Carmen Garcés, hermana de nuestro ilustre oftalmólogo de aquellos tiempos, y conocida por el apodo de “La Fogona”. Carmen tenía la tienda en su propia casa, al final a la izquierda; era una habitación lo suficientemente amplia como para albergar gran cantidad de productos, incluídos sacos de patatas, sandías, melones, etc.

Carmen era mujer analfabeta total, pero se las apañaba para llevar las cuentas del fiao y de la venta.  Curiosa la cosa, que me apresuro a explicar: con rayitas, rayas, reondelitos y reondeles, le bastaba. Las rayitas pequeñas para las monedas de cinco céntimos, la popular perra chica; una rayita mayor para la no menos popular perra gorda, la de diez céntimos, y así iba aumentando el tamaño de las rayitas verticales al pasar por el real y los dos reales. Al legar a la peseta, utilizaba círculos o redondeles que a la vez iban aumentando el tamaño según refiriera pesetas, dos pesetas, duros, cinco duros, etc.

En la tienda de Carmen La Fogona se podía también adquirir, como era propio en estos pintorescos “supermercados”, aspirinas, okales, optalidones, cafiaspirinas, mixtos, bicarbonato, pabilos para las palmatorias, tabaco suelto –“Ideales” especialmente-; se podían cargar  los mecheros de gasolina o comprar piedras y yescas para los más rústicos, etc.

Lo dicho, tiendas de auténtico desavío, que además contaban con la gran ventaja para los vecinos de no cerrar nunca al estar ubicadas en el propio domicilio de la tendera, y digo tendera porque generalmente eran las mujeres las que estaban al frente de estos negocios, los maridos, en la mar principalmente, en el caso que nos ocupa, el recordado Agapito. ¡Cuantos dolores de cabeza, de muelas, se vieron aliviados yendo de noche o de madrugada a la tienda del desavío del barrio a comprar el correspondiente calmante, y cuantos monos de fumadores se vieron aliviados...!.

Ea, pues ahora dejo el espacio a mis blogueros para que recuerden tiendas de este tipo y les pido que no sólo las citen, sino que añadan algún comentario acerca de sus dueñas y especialidades. Gracias a todos.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. DUALISMO AYAMONTINO: PAREJAS DE HECHO.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. DUALISMO AYAMONTINO: PAREJAS DE HECHO.

 

No preocuparos, queridos blogueros, no vamos a hablar del reciente fenómeno de las parejas de hecho, se trata de otras parejas de hecho, y de derecho.

Que nuestro Ayamonte es una ciudad dual, es indiscutible  (ya en el propio escudo municipal se nos muestra las dos ramas, laurel y olivo). Lo nuestro es puro dualismo: la Villa y la Ribera; la cal y la sal; el campo y la mar; el Santintierro de San Francisco y el Santintierro de las Angustias; la Virgen de las Angustias y Padre Jesús; Canela y la Punta, y así podríamos continuar.

Y en el plano personal, o social, de trabajo, cultural, etc.,esa dualidad quedó de manifiesto en parejas de hecho y de derecho que a mí me gusta recordar, sobre todo por aquellos que ya no están entre nosotros.

En el mundo del trabajo autónomo fueron conocidas parejas como: Casto y Villegas, electricistas con especialidad náutica con sede en la Laguna; Oliva y Martín, carpinteros, ubicados en distintos sitios, en un lateral de la plaza de abastos, hoy calle Luis Brailer; después en calle Cervantes y por último en 29 de julio, hoy Prudencio Gutiérrez Pallares; bares emparejados por lo lindantes que eran, como los del Adoquín y el Lana, al final de la Avenida, y los de Ramírez y Ramón en calle Capilla del Monte, frente al desaparecido taller de Gregorio; un taller mecánico, el de Romero y Castillo, que duró poco; los inmortales el Litri y el Sonaja, cañeros, leñeros y lo que hiciera falta; el Zamboro y el Guinga, expertos pescadores con las manos de lenguados y anguillas en el estero; en el mundo industrial-conservero, la razón social Tejero y Martín Navarro, y la más importante de todas, la de Pérez y Feu, aunque popularmente siempre se le conoció como “la fábrica de los Pérez”; en el ámbito de la pintura es de señalar la pareja –aunque eternamente desemparejados, alejados, enemistados- Florencio Aguilera y Rafael Oliva.

Y he dejado para el final a unos paisanos inolvidables, que tantos servicios prestaron a nuestra ciudad, en particular a la juventud. Hablo nada más y nada menos que de Antonio Gil Bustamante y de Manuel Santos Cabo, es decir, de los maestros Horacio y Bustamante, pues ya sabemos que a Manuel se le conocía por Horacio, que era el nombre de su padre. La Rondalla de la Milagrosa; los espectáculos de artistas aficionados locales, y tantas manifestaciones artísticas hacen que permanezcan siempre en nuestro recuerdo. Un día les dedicaremos una página en el apartado “Ayamontinos inolvidables”, bien merecido que se lo tienen.

Y nada más, ahora dejo a los blogueros que amplíen esta curiosa nómina de parejas de hecho ayamontinos. Seguro que algunas más saldrán.

 

MOJARREANDO. EN EL NOMBRE DEL PADRE

MOJARREANDO. EN EL NOMBRE DEL PADRE

No, queridos blogueros, no voy a escribir sobre la magnífica película que coincide con el título de este artículo, se trata de cuestión bien distinta.

Seguros que alguna vez todos hemos sentido curiosidad por esa costumbre que hace que llamemos a las personas por un nombre que no es el suyo, sino el de sus antecesores. Y que quede claro, se trata de nombres propios, no de apodos, aunque tamnbién con los apodos se dan casos como los que vamos a comentar, pero lo dejaremos para otra ocasión.

Estamos en presencia de lo conocido por patronímico, pero así y todo no deja de ser curioso eso de la eternización del nombre  del ancestro. Pongamos algunos ejemplos ayamontinos, y espero que mis fieles blogueros amplíen la lista, pero aclarado queda, nombres no apodos: mi padre, de nombre Manuel, era conocido por todos sus amigos como Romualdo, que era el nombre de su padre, es decir, de mi abuelo, incluso algunos contemporáneos de mi padre llegaron a nombrarme a mí como Rumardillo; un hermano de mi padre llamado Isidoro era conocido como Dionisio; el director de la agrupación musical del Lunes Santo , llamado Carmelo, es generalmente conocido como el Pelayo, cuando así se llamaba su padre, el recordado maestro redero, y Pelayo se llama un hermano de Carmelo; el actual presidente del Ayamonte cf no se llama Camilo, sino Manolo, Camilo era su padre y es su hermano; el antiguo cantinero del Casino España no se llamaba Aurelio, como se le conocía, sino Rogelio; todos los hijos del muy recordado Patrocinio Sánchez Chueca son conocidos como Patro, especialmente Juan José; un viejo motorista llamado José Núñez era conocido como Padre Juan; el genial Cayetano el Beso de Judas se llamaba en realidad Arturo, y al igual que ocurre con los hijos de Patrocinio Sánchez pasa con los herederos de Fernando Reyes Reyes, que todos son Fernandito, incluído el nieto, Jesús, el vendedor de pìntarrojas para guisarlas con papas. Y a veces ocurre también con algún apellido, como es el caso de mi amigo Juan Cortadita, que es Muniz Cruz, pero todos le decimos Cortada, que era el segundo apellido de su tío Paco.

La foto que ilustra el artículo es la de san Romualdo, del que tomó nombre mi abuelo paterno, que sin quererlo se lo endosó a mi padre. Espero que la buena memoria de mis blogueros, especialmente gente privilegiada como el Fa o el Ayaba, amplíen esta curiosa lista.

MOJARREANDO. TODOS CON EL AYAMONTE CF.

MOJARREANDO. TODOS CON EL AYAMONTE CF.

El próximo domingo, a las seis y media de la tarde, en el Blas Infante se enfrenta nuestro Ayamonte c.f., segundo clasificado, con el Alcalá, líder del grupo. El equipo alcalareño tiene asegurada esa primera plaza, el Ayamonte necesita ganar para consolidar su segundo puesto, lo que supondría jugar la liguilla de ascenso a Segunda B con un cuarto de otro grupo, pués es de esperar que el Mairena gane en casa su último partido, así que lo dicho, necesitamos los tres puntos.

En el libre ejercicio de mi libertad de expresión, manifiesto mi contrariedad porque para ese encuentro se abran las puertas del estadio de forma gratuíta. Creo que precisamente el día más glorioso de la temporada -por mal que resulte la cosa seremos tercero- debe estar reservado a los "sufridos" de toda la temporada, los que aguantaron malas tardes, porque de todo hay en fútbol, peores tiempos con el poniente pegando en los cogotes, en fin, pilarín. Pero de la misma forma que me expreso, también digo que acato la decisión de la junta directiva, y es por ello que ya que es gratis, llenemos el estadio y no dejemos de animar al equipo.

Encomiable y sacrificada ha sido la labor del presidente, mi gran amigo Manolo Camilo, sobre todo en el orden económico al no contar con muchos apoyos que digamos. Extraordinaria la labor de unos directivos colaboradores, gente de a pie, sin cartel, pero entregados de cuerpo y alma al club. Y magnífica la labor de unos futbolistas que ganando la mitad que la temporada anterior lo han dado todo y nos ofrecen la mejor clasificación de la historia del club en categoría nacional. Y callada, prudente, educada y muy efectiva la labor de un entrenador que Dios quiera siga con nosotros la próxima temporada, aunque siempre le desearemos lo mejor si vuela más alto como sus méritos hacen pensar.

Por todo lo expuesto, no nos queda alternativa, hay que animar al equipo desde el principio, y repito, ya que es gratis, qué menos que llenemos las gradas. Así lo deseamos desde el blog de la Mojarra Fina, y así esperamos que suceda.

MOJARREANDO. EXCURSIÓN A "FRAY LEOPOLDO"

MOJARREANDO. EXCURSIÓN A "FRAY LEOPOLDO"

Como es de suponer, lógico además, algunos de los artículos escritos en este blog a lo largo de casi sus dos años de vigencia, han sido “a petición”. En esta ocasión puedo asegurar y aseguro que nadie me ha invitado a escribir el presente, es más, ni siquiera conozco personalmente a las personas que forman parte de la asociación cultural que promueve el evento, pero creo que como ayamontino estoy obligado a alentar y promocionar las iniciativas de mis paisanos, sean de la índole que sean, naturalmente lícitas.

En una parada de autobús leo un anuncio que organiza un viaje a Granada para visitar la tumba –aunque no se diga expresamente- de Fray Leopoldo, declarado ya venerable y que será beato el próximom mes de septiembre, se trata del archiconocido y popular monje de las barbas, el “humilde limosnero de las Tres Ave Marías”, como fuera popularmente conocido.

Como digo, la excursión la organiza una asociación cultural ayamontina, concretamente la de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Nuestra Señora de la Misericordia, a la que desde este blog deseamos las mejores nuevas y desde el que alentamos a todos los ayamontinos, devotos o no de Fray Leopoldo, a que se sumen a la iniciativa.

Además de visitar la cripta del famoso frayle, se pòdrá realizar una visita a la patrona de Granada, la Virgen de las Angustias, supongo. Y como no, a la incomparable Alhambra.

Pero como el blog se denomina “Mojarrafina”, una cosita en tono de buen humor: amigos de la asociación, la excursión no es a Fray Leopoldo, sino a Granada. Fray Leopoldo es el nombre del venerable religioso, no un lugar. Poca cosa comparada con la inmensidad del océano.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. EL FERROBÚS.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. EL FERROBÚS.

En los años sesenta del pasado siglo ocurrieron en Ayamonte muchas cosas importantes, siendo la principal y más trascendente de todas la urbanización de Santa Gadea, la conversión de aquellas extensas marismas en la que hoy es sin duda la barriada más populosa de la ciudad.

También en el mundo del transporte se dio un acontecimiento que iba a incidir de manera muy positiva en la forma de trasladarnos a los pueblos de nuestro entorno y principalmente a la capital. Ya existía desde antiguo el ferrocarril, aquellos trenes a carbón que empleaban dos horas y media en hacer el trayecto de Ayamonte a Huelva con múltiples paradas: en la llamada Toma del Agua, antes de llegar a la primera estación, la de Isla Cristina, donde la locomotora era abastecida de agua; después llegaría a la indicada estación de Isla, y posteriormente, La Redondela, Lepe, Cartaya, La Mezquita, Gibraleón, La Alquería, Aljaraque y finalmente Huelva.

Pero en esos indicados años irrumpió un nuevo sistema de tren: el ferrobús. Se trataba de un vehículo ferroviario ultra ligero, normalmente de una sola unidad aunque podía llegar a tres –el que cubría la descrita línea contaba con dos- y como su nombre da a entender, compartía muchos aspectos de su construcción con un autobús. Era de destacar la cabina de conducción integrada en el propio coche sin separación de los viajeros.

Desde luego, la llegada del ferrobús mejoró considerablemente el servicio, que además era mucho más limpio, aunque hablar de limpieza refiriéndonos a la antigua Renfe no deja de ser una ironía.

Paralelamente, como decía al principio, Santa Gadea se fue convirtiendo en una populosa barriada. Entre las construcciones más destacadas cabe citar el ambulatorio y las casas bajas, antes sin tejado, anexas a la plaza de Currito el Practicante.

¿Y qué pasó?. Pues que a dichas casas le pusieron el sobrenombre de ferrobús. Y es que si nos asomábamos desde el otro lado de la dársena y mirábamos al Salón, daba la impresión de que el ambulatorio simulada la estación de ferrocarril y las casitas bajas y alineadas a lo largo de la carretera que quedaban detrás parecían el nuevo tren, el novedoso ferrobús. Oye, ¿me puedes decir dónde vive Fulano?. Sí, hombre, en el Salón, en el ferrobús.

Para los blogueros jóvenes como el Kun, aclararles que la casa que se ve al fondo de la foto era la llamada Casa Colorá, que servía para uso de los empleados de Renfe y que hace muchos años fue derribada. Otra gracia. Amén.


 

AYAMONTE EN EL RECUERDO: LA ANTIGUA PUERTA LA PLAZA.

AYAMONTE EN EL RECUERDO: LA ANTIGUA PUERTA LA PLAZA.

 

Mucho han cambiado las cosas desde aquellos tiempos, románticos por cierto, que vamos a recordar en este artículo, particularmente la agricultura y el arte de la fotografía.

La mayoría de los blogueros, ni que decir tiene todos los jóvenes, no conocieron la actividad diaria a las puertas de la plaza de abastos, era como un mercado, una plaza, a las mismas puertas de la plaza. ¿Dónde has comprado los zapatos?; ¿dónde has comprado esa sandía tan colorá?. La respuesta era común a todas estas preguntas: en la puerta la plaza.

Y es que en la puerta la plaza, de la antigua y muy recordada plaza de abastos de Ayamonte, de una extraordinaria belleza y que los románticos recordamos con pena, la de haberla perdido, tenía lugar una febril actividad, a saber:

En su tiempo –por eso decía lo de la transformación de la agricultura- se montaban puestos de venta de sandías y melones, grandes pilas de estos frutos de verano se recostaban contra la pared ocupando buena parte del  espacio existente entre la puerta del desaparecido bar de Manolo el de la plaza y la tienda de Camilo el afilaó. Junto a estos puestos de sandías y melones, una zapatería sui generis, la de Pererita, que era pariente de la familia Soto, principal y casi único zapatero del pueblo; las cajas de zapatos en el suelo y la gente probándose de pie o sentados en una improvisada silla que bien podía ser una caja de frutas vacía, los zapatos solían ser más baratos que los que se vendían en la zapatería y por eso era el mercado al que recurrían los menos pudientes.

También era de observar un punto de venta muy especial regentado por un señor conocido como Pepe el de los cuadros junto a su hijo, Pepe el del oro. La técnica fotográfica de entones distaba mucho de la actual, sólo se conocía la foto en blanco y negro, pero Pepe el de los cuadros se las ingeniaba para que aquellas fotos aparecieran en color. La cosa no dejaba de ser cutre, pero daba el punto, y se podían ver fotos familiares y de santos coloreadas.

Aparte de las ventas descritas, no podemos descartar otras, como las de coquinas, mechillones, pescado en  general, incluso telas y otros productos. Ahora sólo nos quedan las mujeres de las coquinas y el tío de la mojaba de atún, aparte de algún cuponero. Y es que las plazas de abasto son el centro comercial por antonomasia. Tiempos pasados, muy lejanos ya, pero inolvidables. ¿Dónde estarían el Kun y el Kaul en esos antiguos y románticos momentos?. Por allí cerca andaría el Fa comprándole una sandía, con calada previa, al inolvidable Cayetano el Beso de Judas, que por cierto, no se llamaba Cayetano sino Arturo.

Y termino desvelando un  secreto sólo para mis blogueros: yo sé colorear fotos en blanco y negro, pero con lo que ha avanzado el mundo de la fotografía difícilmente me iba a ganar la vida con ello, pero a lo mejor un día coloreo una y la coloco en el blog con un artículo, ya veremos.

 

AYAMONTE EN EL RECUERDO. LA CAJA DE LATA DE CARNE MEMBRILLO CON LA SANTA CENA.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. LA CAJA DE LATA DE  CARNE MEMBRILLO CON LA SANTA CENA.

 

Muchas veces recuerdo el magnífico pregón de mi amigo y admirado José María Mayo Luis, el hijo de Mayito el motorista y sobrino del Mayito el del parador y de Antonio Frigolet, compañero mío de aquella generación que inauguró el desaparecido Instituto Laboral de la calle Jovellanos.

Algunos lo criticaron –es inevitable, cuando el demonio se aburre mata moscas con el rabo- por sus citas gastronómicas, a las que se unió recientemente Paco Gamero. Yo lo voy criticar por lo contrario, por obviar en esas citas culinarias, gastronómicas, un postre exquisito allende mediados del siglo pasado: la carne membrillo de la caja de lata de la Santa Cena.

Cuando allá mediados el siglo XVI el pintor Juan de Juanes compuso esa maravilla de cuadro titulado la Ultima Cena, bien titulado porque de santa o sagrada tendría bien poco teniendo un comensal como Judas Iscariote, poco pudo imaginar que se convertiría en el cuadro más popular del tiempo de la jambre en España. Ilustró durante años las cajas de lata en que se vendía la carne membrillo, esa “medicina” infalible que se consumía cuando alguien se iba de vareta. (A estas alturas me nace la duda si era la Cena de de Juanes o de otro pintor de fama, es lo mismo, al fin y al cabo era la Ultima Cena, que es a lo que vamos).

La caja de lata de carne membrillo que aliviaba las diarreas y evitaba que uno siguiera yéndose de vareta, servía posteriormente para varios menesteres, a saber: las muchachas guardaban en ellas los hilos, las bobinas, los botones, los cromos; los muchachos, los bolinches, los toreros, las estampas de futbolistas. Y es que entonces había muchachas y muchachos, como ahora hay chicas y chicos ya no se utiliza la caja de lata de carne membrillo.

El último detalle de la caja de lata de la carne membrillo, era que al abrirla, por la contratapa casi siempre había pegada una foto de un ser querido ya fallecido.

Parece mentira lo que podía dar de sí una simple caja de lata de dulce membrillo, para que venga el Mayito este de los cataplines dándole preferencia a la raya en pimentón. Vamos, hombre.

 

AYAMONTE EN EL RECUERDO. LOS HIGOS SECOS COMO SUSTITUTOS DEL AZÚCAR.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. LOS HIGOS SECOS COMO SUSTITUTOS DEL AZÚCAR.

 

Cuando el Kun y el Kaul aun no habían nacido; cuando el Guardián del Registro era todavía un imberbe, el Fa, el Ayaba y un servidor ya íbamos a la tienda de desavío del barrio correspondiente a comprar un par de gordas de higos secos. Ya en casa, nuestras madres nos servían parte de la cena, que consistía en un vaso de cebada o achicoria y nos relataba las oportunas instrucciones: coge un trocito de higo y te lo metes en la boca, lo masticas pero sin tragártelo, después te metes un buche de café –a pesar de lo dicho se le llamaba café- y rebújalo con el higo. Hecho así, la negra y amarga cebada se endulzaba y entonces se podía tragar.

¿Cuál era la razón de este ritual?, muy sencillo: la escasez de alimentos propia de nuestra triste postguerra, esa que terminó hace más de setenta años y que muchos se empeñan en recordar mediante un eufemismo propio de esta modernidad que nos ofrecen, en fin, pilarín.

Yo iba a una tienda familiar que existía en el Peñón, en la calle Olivo, la de Carmen la Fogona, mujer del recordado Paco Agapito, no sé donde comprarían los higos mis queridos emigrantes Fa y Ayaba, pero seguro que lo dirán, aunque creo que el Ayaba lo haría en la tienda de Horario y el Fa en la Caldera, ya veremos.

El higo seco también lo comíamos abriéndolo por la mitad y metiendo en medio un meollo de almendra, estaba riquísimo. Junto con las sardinas estibás y las poleás de maiz, completaba un terceto de alimentos para pobres. Eran otos tiempos, ya lejanos, que el Kun y el Kaul no conocieron y el Guardián del Registro estaría entonces con el pelargón, versión para bebés de comida de pobre.

 

MOJARREANDO: EL LIBRO Y LA ROSA DE SAN YORDI, ¿QUÉ PIENSA LA MIEMBRA DEL GOBIERNO?.

MOJARREANDO: EL LIBRO Y LA ROSA DE SAN YORDI, ¿QUÉ PIENSA LA MIEMBRA DEL GOBIERNO?.

 

No lo puedo remediar, me dan mucho por culo los catalanes, y mucho más la connivencia política de Zapatero y su equipo con los extremismos de los políticos y no políticos de aquella región. Claro, que siempre que el tripartido tenga el poder que tiene otra cosa no se puede esperar.

De modo que los catalanes han emprendido una cruzada en pos de borrar del mapa y de la propia Historia la fiesta de los toros aludiendo al sufrimiento que padecen estos animales. (De momento, a ver si se enteran de una vez que el sufrimiento va en consonancia con la inteligencia, y los animales carecen de tal atributo humano).

Pero a estos progresistas-independentistas no les duelen prendas en mantener viva y pujante la que probablemente sea la fiesta más machista de todas las que todavía existen en España, la de san Yordi, en virtud de cuya tradición la mujer regala al hombre un libro, es decir el signo de la inteligencia, de la cultura, del progreso y de muchas cosas más, a cambio de ser regalada con  una rosa, seguramente porque en Cataluña se sigue pensando que como la mujer no piensa, no discurre, para qué quiere un libro, que huela una flor y va que chuta.

A todo esto, ¿qué dice, qué piensa, la Miembra del Gobierno de Zapatero?. De momento nada, parece ser que concediendo a las mujeres, incluso a las menores de edad, el derecho a abortar libremente  se ha salvaguardado suficientemente el derecho a la libertad y a la igualdad de las mismas.

En una ocasión se armó la marimorena en el Congreso de los Diputados cuando un diputado del PP dijo aquello de que “cuando la mujer cumple la mayoría de edad se viste de largo, y cuando lo cumple el hombre, vota.

Algo parecido ocurre con el libro y la rosa en una de las tradiciones catalanas más arraigadas. Pero nada, no pasa nada, como me dice una persona muy allegada a mí: tú callaíto, que estás más guapo.

¿Ha pensado alguna vez la Miembra que el hábito catalanista lo que hace es recordar aquella antigua afirmación contenido en el Derecho Romano, “imbelicita sexu, imbecilita mulleiru”?. Seguramente no, porque como ella no tiene estudios…

 

LA PECULIAR FORMA DE HABLAR DE LOS AYAMONTINOS. HOY: A VER SI ME COMPRENDES LO QUE TE QUIERO DECIR.

LA PECULIAR FORMA DE HABLAR DE LOS AYAMONTINOS. HOY: A VER SI ME COMPRENDES LO QUE TE QUIERO DECIR.

Estos días anda el blog loco, a pesar de los augurios y afirmaciones de cierto bloguero, las visitas se han multiplicado de manera considerable, jamás desde su creación ha sucedido esto. Ojalá se cumplan los augurios de este bloguero en relación con la venta de mi libro, que ya queda menos, pues si acierta en sus augurios con la misma eficacia que con las visitas al blog, la hermandad del Jueves Santo, única beneficiara de la referida edición, se va a poner las botas.

 

Pero vamos a lo que vamos. Uno de los debates sacados al tapete de los comentarios ha resultado ser el hecho de que los pasos de la hermandad del Descendimiento aun permanezcan en las naves de la parroquia de las Angustias cuando todos los demás están ya en sus respectivos almacenes o naves.

 

Desde luego, alguna razón debe haber, y doy por seguro que comprensible y más que justificada, pero el viejo refrán dejó las cosas bien claras: la mujer del césar, además de honrada, debe parecerlo.

 

Dice el amigo Calixto que no puede decir las razones. Mala cosa esa, amigo Cali, mala cosa que en este debatido y controvertido mundo cofrade sigamos erre que erre con los secretismos. Con toda seguridad, la razón de esa permanencia de los pasos sin desmontar se debe a problemas o circunstancias de fondo, importantes y asumibles. Pues entonces, no seamos tan nuestros y pensemos que los hermanos tienen derecho a conocerlas, y no cuesta ningún trabajo fijar una simple nota en sitio visible, como la misma puerta de la iglesia y punto, lo demás es ofrecer letras al pregonero de los rumores y al malintencionado mojarreo.

 

A ver si me comprendes lo que te quiero decir.

AYAMONTINOS INOLVIDABLES. PEDRO PEREZ RODRIGUEZ: PEDRO PEREZ RODRIGUEZ: PEDRO "EL CANGREJO"

AYAMONTINOS INOLVIDABLES. PEDRO PEREZ RODRIGUEZ: PEDRO PEREZ RODRIGUEZ: PEDRO "EL CANGREJO"

Para ser un gran hombre, para ser querido por todos, para ser respetado por la comunidad a la que se pertenece, no es necesario ser inteligente, listo, tener títulos, dinero o poder; para todo eso lo que se necesita es contar con un enorme bagaje humano de carácter positivo, lo que se traduce en haber sido, honrado, bueno, servicial, noble, fiel…

 

Mi recordado tío Pedro Pérez Rodríguez, por todos conocidos como Pedro el Cangrejo, reunía todas las virtudes citadas, lo que le llevó a situarse, sin él pretenderlo, en las más altas cotas de aprecio y la consideración social.

 

De la mano de su hijo Juan, fruto de su anterior matrimonio, conoció y se casó con otra viuda, mi querida tía Rosario Soler Alarcón, que igualmente llevaba otro hijo de su anterior casorio,  mi primo Paco Soler. De modo que de aquel nuevo matrimonio surgieron hermanos por doquier, los dos citados, que jamás se consideraron hermanastros, sino hermanos hasta la última gota de su sangre, y Antonio el Lobo,  Pepe, el gran carnavalero –que pena que nos dejaras tan pronto-, y el más pequeño, Pedro.

 

Pedro el Cangrejo, además de por las virtudes dichas, era famoso por su corpulencia, por su extraordinaria fuerza –dicen que en una ocasión cargó con  un bote- fuerza que no le convirtió nunca en violento, su nobleza estaba por encima, aunque un incidente vinculó su recuerdo para siempre: aquel domingo en que, de manera parsimoniosa, casi sin llamar la atención, se echó al campo de fútbol, llegó a la altura del árbitro, le endiñó un majazo y lo dejó en el suelo sin  sentido. Pudo costarle muy caro por los tiempos en que ocurrieron los hechos, pero creo que no escapó mal de todo. De todas formas, la anécdota se oye de vez en cuando en tertulias de gentes que le conocieron.

 

En la calle Rábida mi tía Rosario armaba una gran olla para calmar aquellos estómagos, aunque mi primo Antonio necesitaba una para el sólo, y cuando mi madre le contaba que yo era un “delicaíto” con las comidas le contestaba: prima, yo no me puedo quejar, esta gente mía comen todo lo que les pongo, menos mal.

 

Pedro el Cangrejo, como casi todos los padres de familia de la época, trabajaba sin cesar en lo que caía, no se podía decir a nada que no, y nuestro muelle fue testigo mudo de sus desvelos.

 

Hombre forzudo, quizás el más de los de la época, pasó a la posteridad no sólo por ello ni por las anécdota que con tal motivo se repetían. Mi tío Pedro el Cangrejo es de verdad recordado por todo lo que decíamos al principio, principalmente porque fue un hombre bueno. Por eso, y ya es bastante, viene a esta página, porque a pesar del tiempo transcurrido desde su fallecimiento, siempre fue, es y será…un ayamontino inolvidable.

SEMANA SANTA. TIEMPO DE OCTAVA. LA FALSEDAD DEL MUNDO COFRADE.

SEMANA SANTA. TIEMPO DE OCTAVA. LA FALSEDAD DEL MUNDO COFRADE.

Sé que con este artículo muchos me pueden condenar definitivamente, no me importa, al fin y al cabo de no escribirlo seguro que sufriría una hemorragia interna de privación de libertad intelectual, y eso nunca. Y digo esto porque hay quien achaca al blog todos los males habidos y por haber acerca del mundo cofrade, como si este fuera un  mar de placeres místicos.

 

Vamos a ver si nos enteramos de una puñetera vez. ¿Acaso pretendemos que la Semana Santa, o sea, el mundo cofrade o capillita es un paraíso, una movida fraternal, una armonía de sentimientos?. Pues nada de eso. Yo afirmo, después de muchos años de observación, que el mundo cofrade es una macedonia de sentimientos tan nocivos como la envidia, los celos, la animadversión, los odios…

 

¿Acaso creemos de verdad que entre los cofrades de las distintas hermandades existe buen entendimiento, buenos deseos mutuos, unidad?. No hay más que observar los comentarios en voz baja criticando todo lo criticable de la cofradía de turno; las risitas maliciosas cuando ocurre un fallo. O las escenas de “amistad y unidad” que podemos contemplar en la emblemática mañana de Señas a las puertas del Cardenio: cada cual en su grupo, que nadie se separe un metro para entablar contacto con  los demás, y dentro, en los sitios de siempre, bien diferenciados, que no nos confundan.

 

¿A cuantos cofrades de las demás hermandades ves en los cultos de la que los celebra?. ¿Cuántos cofrades tan amantes de su hermandad visitan durante el año las capillas de los titulares, incluidos los miembros de las juntas de gobierno, o asisten a los cultos?.

 

Alguno ha dicho en el blog que es una cobardía aparecer con seudónimo para verter comentarios poco elegantes. Cierto, no podemos negar eso, pero un blog, sea de la naturaleza que sea que pretenda la identificación de sus comentaristas está condenado al más absoluto fracaso. Pero yo me pregunto: ¿acaso no es también una cobardía esas miserables reuniones en algunos bares, oficinas, etc., donde se ejercita la poco recomendable “quitada” de pellejo del prójimo?. ¿O la prepotencia con que actúan muchos cofrades de juntas y otras tareas cuando, refiriéndose a la hermandad dan a entender que son los dueños y que los demás debemos guardar silencio?. ¿Y que me dicen de ese afán de buscar siempre lo negativo en todo lo que otros hagan, como ha ocurrido este año con la nueva Tribuna Oficial?.

 

Sí, lo digo y lo mantengo. Salvo rigurosas excepciones, menos mal, este es un mundo ciertamente indeseable, de diferencias más que de unión; de odios más que de amores; de envidias más que de reconocimiento de méritos ajenos; de disfrute con la desgracia ajena más que de gozo por el triunfo; de felones más que de leales, y algunos han aprovechado el blog para manifestar esos sentimientos nada recomendables. Yo sólo puedo eliminar los ofensivos, como acabo de hacer esta misma tarde, pero no puedo privar a nadie de su derecho a expresarse libremente.

 

No debemos olvidar que un blog es como una caja de resonancias, pero al menos en él, aunque sea mediante seudónimo, se dicen las cosas claras para que todo el mundo las conozca. En el esotérico y algunas veces sectario mundillo capillita no ocurre así, y la maledicencia, la animadversión, y otras lindezas de bajos sentimientos, quedan ocultos entre las paredes donde se recrean, o vuelan por los aires al ser una recreación a media voz, como el tango.

 

La Semana Santa terminó, pero la Iglesia instituyó hace mucho tiempo la institución de la “octava”, que nos permite prolongar el evento si lo estimamos necesario. Hasta qué punto el mundo cofrade es tan contradictorio y vacío, que solo cuarenta y ocho horas después de recogerse el último paso, en una iglesia que alberga a cuatro hermandades, tuve que subir a realizar la lectura de la misa. Claro, era martes. Ya vendrá la novena de la Patrona, entonces aparecerán todos y la Pasarela Ribera volverá a relucir.