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Mojarra Fina: El Blog de la Mojarra Fina Ayamontina

SEMANA SANTA EN PLENITUD. VIERNES SANTO: "BASIS VIRTUTUM CONSTANTIA"

SEMANA SANTA EN PLENITUD. VIERNES SANTO: "BASIS VIRTUTUM CONSTANTIA"

Hoy toca hablar de mi hermandad, de la primera de ella, de la del Viernes Santo de Las Angustias, la de la prestancia, la clase, el saber estar, mejorando lo presente, que no se diga.

Todas las hermandades sufren a lo largo de su existencia altibajos, es normal en toda obra humana, pero mi hermandad ahora pasa por unos momentos dulces, de altura, fruto de una labor constante, parsimoniosa si se quiere, pero extraordinariamente efectiva. Lucho Pérez y su efectivo equipo de gobierno así lo hacen posible; a la parsimonia pasmosa de Lucho se une ese laberinto de nervios representado en Paco Cecilia, y en medio, aportando esfuerzos y el eclecticismo necesarios, gente como Martin, Nico, Carlos Jaime, Antonio Acuña y todos los demás, que no es cuestión de relatar la lista completa. No podemos olvidar que la hermandad del Santintierro de las Angustias fue la primera que incorporó mujeres en su procesión y en tareas directivas, y eso también se nota.

La noche del Viernes Santo todo fue como Ayamonte espera de una hermandad de Viernes: orden, control de emociones para que no desemboquen en espectáculos innecesarios, austeridad y el bien hacer de dos capataces que se olvidan que a su alrededor hay cámaras y fotógrafos porque lo que realmente les importa es el personal al que dirigen y las imágenes que procesionan.

El andar acompasado con el buen gusto y el refinamiento de la Virgen del Mayor Dolor nos recuerda otros tiempos, muy lejanos, en que todo era más o menos así. No faltó la presencia de las mujeres ataviadas de mantilla y peineta, tradición que espero no se pierda nunca.

La Señora del Viernes Santo, después de mostrar a su pueblo su dolor contenido y la grandeza reflejada en la simplicidad de las formas, despidió una vez más esta Semana de Pasión, no sin antes mirar de reojo, con amor y templanza, esa dualidad ayamontina de la doble muerte, que a esa hora ya enfila el camino hasta San Francisco para decir su adiós bien entrado ya el Sábado Santo.

Fue, en definitiva, un Viernes Santo de los que permanecen en el recuerdo, y es que hay que reconocer que el tiempo es siempre factor fundamental en los eventos procesionales, y esta vez nos acompañó con suma generosidad.

Lo dicho, mi hermandad camina por la senda del trabajo diario, acompasado, ponderado. Ellos, los que llevan la nave cofrade, bien saben que “basis virtutum constantia”. He dicho.

SEMANA SANTA EN PLENITUD. JUEVES SANTO: "FESTINA LENTE"

SEMANA SANTA EN PLENITUD. JUEVES SANTO: "FESTINA LENTE"

No podemos decir que hayamos vivido un Jueves Santo “como siempre”, ni mucho menos “como los de antes”. Desgraciadamente la sociedad civil cree a veces que la mejor manera de presumir de progresistas, de modernos, es rompiendo moldes, y si son religiosos, mejor. Y lo digo porque el Jueves Santo por la tarde, yendo por la calle Cristóbal Colón acompañado en ese caminar por mi amigo Manolo Fernández y su esposa, salió a colación  la antigua costumbre de visitar los Sagrarios y contemplar el paisaje urbano ayamontino sembrado de mantillas y peinetas.

En lo procesional sí fue un Jueves Santo inconmensurable, como casi siempre. Me acerqué a la Plazoleta y después seguí con la Amargura hasta el convento de las Hermanas de la Cruz, para despedir a la cofradía en Tribuna Oficial.

Quiero adelantarme en decir que me encantó la talla del nuevo romano del paso de Jesús Caído. Felicito a su autor –si no me enredo con nombre y apellidos creo que se llama José María Fernández-, en todo caso hijo de un ayamontino con cuya amistad me honré toda la vida, y que con todo cariño recuerdo como siempre, como Pepe el Cabeza, ayamontino y cofrade ejemplar. Ya estaba bien de romanos tipo metrasexuales, de piel suave y rostro cuasi angelical; este viene revestido de autenticidad: duro, adusto, musculoso, en fin, todos los atributos de un verdugo de la estirpe que representa. Enhorabuena. Ahora habrá que pensar de un nuevo sayón más acorde con el entorno.

A pesar de las dificultades espacio-tiempo de siempre, hasta donde la vi, la estación de penitencia fue perfecta, y una vez más sus capataces mandando con seriedad. Particularmente, y por razones obvias, puse especial atención en los de la Virgen, y observé como el inefable Perito cada vez más se quita de enmedio para dar paso al futuro, que afortunadamente está en buenas manos, en la de sus hijos.

El paso de Jesús Caído ha quedado resplandeciente, ya era hora de que pudiésemos verlo así, y de la Amargura qué vamos a decir. De Pepe Vázquez se puede decir algo parecido a las escritoras norteamericanas Harper Lee y Margaret Mitchel, que con una sola novela cada una rompieron moldes y nos regalaron el guien de dos grandes e irrepetibles películas:  Matar un ruiseñor y Lo que el viento se llevó. Es cierto que Vázquez nos legó una prolífica obra, pero, no nos engañemos: con la Amargura hubiera sido más que suficiente.

La hermandad villorra está en periodo de transición, de aquella siempre recordada y romántica “hermandad de Concepción”, se ha pasado a esta integral y a la vez integradora, en la que por supuesto la familia Concepción sigue presente. Se están haciendo las cosas bien, pero sin prisas, sin atosigamientos, siguiendo a rajatable el sabio consejo: “festina lente”.

SEMANA SANTA EN PLENITUD. MIÉRCOLES SANTO: "DULCE EST DESPIDERE IN LOCO"

SEMANA SANTA EN PLENITUD. MIÉRCOLES SANTO: "DULCE EST DESPIDERE IN LOCO"

Decía en la crónica anterior que los ayamontinos solemos referirnos a la hermandad a la que estamos afiliados con el pronombre posesivo “mi”, mas no he oído nunca lo mismo cuando nos referimos a una cofradía.

Hoy lo voy a hacer, porque con independencia de que mi hermandad sea la del Santintierro de las Angustias, y mi otra hermandad la de la Lanzada, Excombatientes es, por antonomasia, “mi cofradía”. Y es así por dos razones. Una, porque así me lo insufló, como he dicho en tantas ocasiones, el recordado Jesús Castellano, agonía entre los agonías hablando siempre de lo mismo, que no era otra cosa que la Semana Santa. Así que de la única hermandad de la que yo oía hablar en tono de cofradía era esta de Excombatientes; y otra,  porque a  pesar de que todas las cofradías ayamontinas remontan constantemente y alcanzan grandes niveles, los blancos del Miércoles han mantenido ese nivel de excelencia a lo largo de toda su historia. Hay que descubrirse, señores, Excombatientes es el modelo de cofradía.

Anoche en la calle Real pensé un disparate: que Abel Moreno no había compuesto “Virgen de San Bernardo” pensando en la patrona del barrio sevillano de los toreros en cuyo entorno tuve el placer de trabajar algunos años, sino en la Virgen de la Paz cuando pasea su elegancia, su prestancia, por el coso principal ayamontino, porque vaya tela marinera de chicotá. A mí, que esa marcha me disloca, mira por donde la locura fue doble.

Y qué decir de la de Pasión camino de la Esquina la Peña “Lugar Cofrade” a los sones de “Requiem”. Apoteósico, sencillamente, sus elegantes andares de siempre, su túnica al aire suave de la noche, y el buen gusto chorreando a su alrededor. Supongo que Mercedes Paul estará más que satisfecha de su debut, a mí me parece inmejorable y por ello me apresuro en felicitarla.

Y es que las noches de Miércoles Santo son para embobalicarse, vamos, para alucinar, para perder los sentidos. O como dijera el filósofo: ”dulce est despirere in loco”.

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ: EL TRASLADO A LA URNA DEL YACENTE DE AQUÍ ABAJO.

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ: EL TRASLADO A LA URNA DEL YACENTE DE AQUÍ ABAJO.

La seriedad suele ser la bandera de la constancia, y el buen gusto el banderín de enganche de la gente que sabe distinguir entre un acto cofrade y un “número cofrade”.

Anoche tuvo lugar, en este Viernes de Dolores loco y desproporcionado en muchas de sus formas, el traslado de la sagrada imagen del Cristo Yacente de las Angustias a su urna procesional.

La excelente organización, el respeto extraordinario de todos los asistentes, lo emotivo del acto, el recogimiento, brillaron entre las oscuras naves de nuestra catedral.

La puesta del Yacente en la urna resultó de una belleza y una estética digna de todo encomio. Las velas de los palermos silenciaron durante su cortejo, y una mezcla tan deseada como necesaria de cofrades viejos y nuevos, se dió cita en el evento.

Al final descubres que la gente de buen gusto siempre está donde debe, y como siempre cofrades viejos de la hermandad y de otras hermandades allí estaban para rendir tributo de devoción al Cristo que muere precisamente por todos, sin distinción de estandartes. Por eso mis buenos amigos y admirados cofrades Manolo Fernández, Jacinto Díaz, Manolo Guerrero, José Manuel Martín Frigolet y un largo ect. nunca se retiran y siempre están donde la mesa se sirve con exquisitez, sin estridencias, sin esoterismos buscados. No hubo aglomeraciones, ni aplausos programados, sólo lo dicho: devoción, organización y el buen gusto, el señorío de siempre bien servido.

Un acto propio, genuino, de un Viernes de Dolores. Como debe ser.

SEMANA SANTA EN PLENITUD. MARTES SANTO: "ERRARE HUMANUM EST: PERSEVERARE DIABOLICUM".

SEMANA SANTA EN PLENITUD. MARTES SANTO: "ERRARE HUMANUM EST: PERSEVERARE DIABOLICUM".

En Ayamonte es muy propio utilizar la expresión “mi hermandad” cuando nos referimos a aquella a la que estamos afiliados. En mi caso ya saben ustedes cuál es la mía, la de toda la vida, la del Santintierro de Aquí Abajo, pero desde hace un tiempo a esta parte, no mucho, la Lanzada es “mi otra hermandad”. Bueno, tengo que aclarar que aun no he pagado ningún recibo de cuota, pero de eso le echan ustedes la culpa al dilecto secretario, sr. De la Rosa, que no me ha pasado a la firma la autorización bancaria.

La noche del Martes de Santo se presentó con buenos augurios, y explosionó de gozo y admiración cuando el paso de la Sagrada Lanzada ancló en plena Plazoleta –que lástima que en su día de construyeran esos bloques que nos sustraen la vista del Guadiana- desafiando todas las exigencias de la estética y el buen gusto. Y así navegó durante la estación de penitencia.

Cuando la Esperanza del Mar invadió la Plazoleta, mi admirado amigo Pedro Pérez Duarte –no confundir con Pedrito Pérez Massoni, que es el padre- parecía como si hubiese salido de un “jalabá” de cangrejos, es decir, iba echo un manojo de nervios. Alberto Vázquez me lo comentaba: con lo bien que lo hace, con el tiempo que lleva, con la seguridad que tiene, siempre va desquiciado de los nervios. Comentario cariñoso para dejar de manifiesto que la hermandad no va a tener en muchos años problemas para el navegar de la Esperanza. Que por cierto, hizo una subida de la Barranca de ensueño, no me llevé un cronómetro, pero que seguro que ni una décima de segundo diferenciaba los cadenciales pasos de los costaleros. La perfección estaba servida.

Dspués vino el pase por las abarrotadas escalinatas de las Angustias –quien lo hubiera pensado años atrás- y un año más, sendas chicotás de lujo. Lo que sucedió después ya no lo ví, excepto el pase por Tribuna ya en casa.

Esta es la actual hermandad de la Lanzada. Lejos quedaron aquellos tiempos del cachondeo, del hazmerreir, de penuria, de ser un simple relleno. Pero hasta aquí no se ha llegado facilmente. Primero ha habido que corregir errores pasados, y más aun, no repetirlos, y después programar con sentido común, seriedad y ponderación milimétrica, el futuro, que hoy se nos presenta ya con tintes de presente admirable.

Lo dicho, hay que perseverar en el buen camino iniciado, y por supuesto, no repetir los errores del pasado, porque “errare humanum est: perseverare diabolicum”. Ahí queó.

SEMANA SANTA EN PLENITUD. LUNES SANTO: "ALEA IACTA EST".

SEMANA SANTA EN PLENITUD. LUNES SANTO: "ALEA IACTA EST".

Aunque mi buen amigo Pepe Garcés no esté de acuerdo conmigo, debate pacífico que mantuvimos hace años en un programa de televisión,debemos admitir que la Semana Santa, en su aspecto cofradiero, es sobre todo espectáculo de luz, color, arte, estética...y una pizca de devoción. No se puede pensar que la gran cantidad de personas que anoche contemplaron el siempre espectacular desfile procesional de los cofrades mercedarios lo hicieran por devociones puntuales, aunque sí lo habríamos de admitir así como pecata minuta.

Mis amigos mercedarios siempre han sido objeto de admiración por mi parte, y así lo he manifestado en muchas ocasiones, y anoche pusieron una pica más en el flandes de mis gustos. Me quito el sombrero, que es lo que menos podemos hacer cuando por nuestras calles procesionan Jesús Cautivo, Buena Muerte y Rosario.

Este año han vuelto a un itinerario más lógico, sin la novelería que representa eso de entrar por Tribuna al revés o atravesar innecesariamente la Plaza de la Laguna. El estar muy cerca del Paseo no es disculpa.

Sin embargo, todo se queda en agua de borrajas cuando se hace un análisis global. Y éste nos habla de una cofradía ejemplar, que luce sus galas como nadie. Ante esa evidencia hay que inclinarse y yo lo hago.

Ayer nos entró por el cuerpo ese repelús que produce una más que previsible suspensión del cortejo procesional; el cielo no invitaba a optimismos y una vez más Faro dio tranquilidad. Así y todo, había que arriesgar, y la buena de Sandra Rodríguez Alvarez no podía estrenar su cargo de hermana mayor desde la tibieza, así que de acuerdo con su junta dio la orden de salida.

El riesgo estaba servido, la valentía también. Y Sandra, posiblemente sin darse cuenta, dijo a las puertas de la Merced: “Alea iacta est”. Enhorabuena.

SEMANA SANTA EN PLENITUD. DOMINGO DE RAMOS: "VENI, VIDI VICI"

SEMANA SANTA EN PLENITUD. DOMINGO DE RAMOS: "VENI, VIDI VICI"

Y llegó la noche esperada, la primera de penitencia que deja atrás la gloriosa mañana de glorias. Cada año más a prisa, más precoces, los niños de la mañana se visten la túnica de la noche, aunque sea la misma, para convertir una estación de penitencia tan extensa como inoportuna. Los penitentes son los que son y no los que nos inventemos, lo siento señores, pero es así. Tenía que decirlo y dicho está, por mi parte, pelillos a la mar.

Lo cierto es que la estación de penitencia de la noche del Domingo de Ramos con el Cristo del Amor y la Virgen de la Salud resultó toda una exhibición cofradiera, de saber estar, aunque en algunos momentos, quizás por la razón antes apuntada, algo lenta.

Siempre me ha gustado la austeridad con que procesiona el mil veces transformado Cristo del Amor, crucificado, yacente y nuevamente crucificado. La Virgen de la Salud, en su papel a medio camino entre gloria y dolor que al final se nos queda en un atractivo agridulce. En todo caso, patrocinando devociones y penitencias por doquier, como siempre ha sido, es y será.

Lo dicho, un Domingo de Ramos que ya nos tiene acostumbrado a lo grande, quedaron atrás los tiempos de penuria y se relleno. La hermandad está en buenas, muy buenas manos. Con anterioridad, en la luminosa mañana, el Señor de la Mulita hizo, como siempre, de las suyas: reunir a todos, viejos, adultos, hombres, mujeres, y sobre todo, niños, muchísimos niños. Como se dijera de Julio César, “veni, vidi, vici”.

SEMANA SANTA EN PLENITUD. "AVE CÉSAR, MORITURI TE SALUTANT"

SEMANA SANTA EN PLENITUD. "AVE CÉSAR, MORITURI TE SALUTANT"

Por fin llegó la tan deseada Semana Santa, además con un Domingo de Ramos luminoso, con un ambiente semanasantero inigualable, en fin, con todos los aditamentos con que Ayamonte se viste para dar la bienvenida a la semana más deseada.

Mañana hablaremos de la estación de gloria y de la de penitencia, y así haremos cada día con todas las cofradías, pero hoy toca hablar de otra cosa: de la nueva y atractiva Tribuna Oficial, razón de más para que los “entendidos” dejen de decir carrera oficial, ahora nadie durará que nuestros pasos desfilan ante una auténtica tribuna.

Tengo que decir que siento admiración por la concepción que del arte tiene mi buen amigo Pepe Silveira, de ahí que quizás mi comentario adolezca de una pizca de subjetividad. Pero tengo que decirlo de antemano. La nueva Tribuna Oficial me encanta, a pesar de los entendidos de siempre, de esos que entienden de pintura, de fotografía, en fin de todo lo habido y por haber, y que ya habrán afilado los cuchillos de la crítica negativa.

Me encanta que Ayamonte tenga una Tribuna Oficial grande, o de gran presencia, acorde con la grandeza de su Semana Santa, y sobre todo concebida con tan buen gusto.

Ahora bien, eso no va a evitar cierto matiz de Mojarra Fina en este comentario, y así se lo he hecho saber a Pepito esta misma mañana. No me seas muy duro, me dijo mi amigo Pepe Silveira, y no lo seré, sólo un poquito de jocosidad.

Y es que a mí la nueva Tribuna –muy lejos de la otrora encogida y ajena al buen gusto y al propio entorno en que viene ubicada- no deja de recordarme una histórica frase, aquella que dicen que pronunciaban los gladiadores cuando saludaban al emperador de turno: “Ave César, morituri te salutant”. ¿Ves, Pepe, poquita cosa, poquita mojarra, como te prometí.

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ. VÍSPERAS.

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ. VÍSPERAS.

Andamos ya rozando las “Vísperas”. El Viernes de Dolores acecha, es el día de “como en Sevilla” por antonomasia: traslado espectaculares de imágenes a los pasos y de retranqueos convertidos en levantá de “guines” -¿para cuando los del Lunes la van a organizar con tres bandas de música?-, sólo  nos queda que los de la Mulita hagan la levantá ese día, pero no a las diez de la noche, que es muy temprano, mejor a las doce, cuando enseña los dientes el sábado de Pasión.

Así vamos caminando por estas vísperas tan esperadas, tan ansiadas, sin pensar que en un suspiro se convertirán en despedida, cuando la Virgen del Mayor Dolor nos esconda su manto a las puertas de la “catedral”.

Los de la Salve marinera estarán ensayando con el inseparable acompañamiento de las habas enzapatás; Manolito Cruz anda citando al personal, y aunque conmigo no lo ha hecho él sabe que no le guardo rencor, me conformaré con oir la Salve desde lejos y para el próximo años Dios decidirá. Mis teléfonos los tiene, que conste.

Mi sobrino Jesús Nazareno se estará preguntando en los laberintos de los almacenes de El Jamón, qué viento soplaría cuando decidieron organizar una levantá con adobo de Misa del Gallo; muchos ayamontinos rancios seguimos albergando la esperanza de que llamen a nuestras puertas en demanda de unos votitos, al tiempo que esperamos y deseamos ver como a Padre Jesús le han aflojado el cordón de la cintura a fin de que respire mejor durante la madrugada, porque vaya tela de estrechez y al tiempo, de anchura de caída de túnica. (Yo no sé si mi amigo Antonio Manteca se decirá algún día a terminar con los descomunales bordados y nos presenta al Señor a terciopelo limpio, blandiendo su túnica al aire de la madrugada acompansada con su cabello).

Por cierto, y antes de terminar, mi más sincera felicitación a los de la junta de gobierno de Padre Jesús por el acierto en la organización del besamanos.

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ. EL PREGÓN.

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ. EL PREGÓN.

El Domingo de Señas por la mañana, haga sol, llueve o ventee, la “Pasarela Ribera” se traslada a las puertas del Cardenio. Es así, inevitablemente. Como ocurre con las imágenes sagradas: a la Patrona la sacan a las puertas del templo para la ofrenda;  los Cristos y a las Vírgenes son trasladados de sus altares al suelo y peanas para besamanos y besapiés. No íbamos a ser menos cuando nos ponemos el traje o el terno, algo habrá que hacer para que se nos vea juntos. Pero hoy no vamos a hablar de nuestra inigualable pasarela, hoy toca hablar del Pregón y, por supuesto, del pregonero.

El periodista Paco Gamero –en el siglo Francisco Pérez Gamero- era la persona designada para pregonar nuestra Semana Santa. Y vaya si lo hizo y cómo lo hizo. Dígamoslo de una vez: magnífico pregón, espléndido, rayando la perfección en el decir, en el tiempo, en la cadencia de los tramos, y sobre todo, en contenido. Se podrían decir más cosas, pero creo que así queda bien retratado el evento.

Paco Gamero portaba un problema a resolver: su “extranjería” inexistente, más bien podríamos hablar, en términos ayamontinos, su fosrasterío. Se trata de un problema a la vez insoluble que solucionado: por un lado, los extremistas, que cada vez son menos, que fijan el gentilicio en la partida de nacimiento, y los que pensamos de otra forma bien distinta y fijamos el gentilicio en los sentimientos.

Pero Paco tenía que bailar con el “problema”, y lo hizo a través de un maridaje a tres bandas: Fuentes de Andalucía, La Luisiana y Ayamonte. Mezcló en una coctelera de sentimientos las aguas del Genil y del Corbones   fontaniegos con las del Guadiana; y el sabor de los roscos y habas  lusianeros con las cocas y la raya en pimentón de su tierra de adopción. A pesar de todo el megunje, querido Paco, no hubo fangá ni por asomo.

La guinda la puso un hombre al que no tengo el gusto de conocer, al que Paco no es que quiera, es que adora y venera –como buen hijo-, su padre. La simbiosis estaba servida y el amor paternofilial invadió las naves del recoleto teatro Cardenio.

Al final Paco andaba feliz y aceptaba las felicitaciones con esa sonrisa bobalicona que se nos escapa a todos cuando somos conscientes de que hemos hecho las cosas bien y encima nos lo reconocen.

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ. EL TRASLADO DE PASIÓN: UNA CUESTIÓN DE BUEN GUSTO.

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ. EL TRASLADO DE PASIÓN: UNA CUESTIÓN DE BUEN GUSTO.

Cuando las cosas se hacen bien, hay que aplaudirlas, alabarlas, encomiarlas, reconocerlas en su justo punto.

Ayer tuvo lugar en nuestra ciudad el esperado traslado de la incomparable imagen de Jesús de la Pasión una vez restaurado, desde el convento de las Hermanas de la Cruz hasta la parroquia de Las Angustias.

Supongo que tratándose de un evento organizado por humanos, algún fallo tendría, pero yo, francamente no observé ninguno.

Al contrario de lo que suele ocurrir en estos actos cofrades llamados “menores”, la gente de la hermandad se presentó como es debido, con elegancia, con estilo, en un alarde no buscado pero sí intrínseco de saber estar.

El pueblo no le fue a la zaga y el traslado se convirtió en una ceremonia rayana en la perfección: orden, respeto, devoción...

Sentí un pellizco cuando, llegada la imagen a lo alto de Ainé Carbonell temí que alguien provocara un innecesario e inoportuno aplauso. No ocurrió así y me alegro por ello.

En definitiva, la Mojarra Fina hoy se viste de gala para rendir homenaje a las gentes de Excombatientes, que una vez más supieron estar. Cuestión de buen gusto.

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ. DOMINGO "MARATÓN" DE SEÑAS

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ. DOMINGO "MARATÓN" DE SEÑAS

En Ayamonte llamamos de una manera muy especial al Domingo de Pasión: Domingo de Señas, en recuerdo de las señas que se hacían desde las torres del Salvador y las Angustias mientras se representaba la  Pasión en la antigua Plaza de la Laguna, antes incluso de que morfológicamente fuese plaza, ya que era un terraplén de tierra que solía anegarse con las crecidas de las mareas al estar el río mucho más cerca del casco urbano, y por lluvias intensas, de ahí lo de laguna, que al final, afortunadamente perduró a lo largo de los años hasta nuestros días, incluso durante el periodo franquista que fue denominada oficialmente como de José Antonio.

 

Yo me voy a permitir, licencia tengo de sobras para ello, en darle otro nombre al Domingo de Pasión. No será Domingo de Señas, sino Domingo Maratón de Señas. Veamos por qué.

 

Dejando a un lado al pueblo devoto de Padre Jesús, es decir, el que asiste a las procesiones de la imagen y pare usted de contar: no va al pregón, ni a la novena, ni al Vía Crucis cuando le toca a la venerada imagen, a misa, y por supuesto al larguísimo pregón de la tarde “señera”, nos vamos a detener exclusivamente en el llamado mundo capillita, ese que quiere estar en todas partes, y si fuera en varias a la vez, mejor.

 

Muy temprano, a las ocho de la mañana, misa pre procesión, en la capilla del Socorro. A las nueve, traslado de la imagen de Padre Jesús a la parroquia del Salvador. Tira rápido pa bajo, a los puestos de jeringos a desayunar como es debido, que el día se presenta largo y movido; tira pa casa enseguida, y mientras la madre o la mujer le da los últimos toques al traje negro, viene bien una buena ducha. Tira pa la puerta del Cardenio, que aunque el pregón comience a las12, es bueno estar allí al menos media hora antes, si nó, para qué te pones el traje si vas a entrar con las luces apagadas. Termina el pregón, felicitaciones al pregonero lo haga como lo haga, como debe ser, y tira a la calle a buscar alguien que te lleve al auditorio-comedor; allí a ponerse como el kiko, que el menú ya vale lo suyo; son unas horas de mojarrear, yantar, todo muy ameno y agradable. Pero ojo, que van a dar las seis de la tarde y comienza la misa en el Salvador, así que a las cinco y algo tira pa casa a darte un refrescón y si acaso cambiarse de ropa, una más prosaica, que vas a un traslado, no a una procesión organizada. Termina el sermón al que el capillita asiste cueste lo que cueste, y enseguida el traslado de la imagen sagrada a su capilla. Recogido Padre Jesús, ya que estamos en la calle, que menos que una visita a los templos que estén abiertos –esa es una asignatura pendiente de la Semana Santa ayamontina- a ver por enésima vez el montaje de los pasos, para terminar tirando pa casa a ver el partido que televisen, no sin antes dar cuenta de un buen tapeo en el Costalero, Cortada, el Soledad, etc.

 

Y ahora, decidme, blogueros del alma, ¿está bien o no lo de Domingo Maratón de Señas?. Bueno, si está bien como creo, felicitad a mi ayudante, Javi  Martín  Martín, que me dio la idea; y si os parece mal, se lo echáis en cara, que aquí cada perro se lama…

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ. LAS ANTIGUAS TERTULIAS A PIE EN TRIBUNA OFICIAL.

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ. LAS ANTIGUAS TERTULIAS A PIE EN TRIBUNA OFICIAL.

A veces siento un cierto complejo de bardo cuando, guiado por una especie de vocación, me esmero en contar historias del pasado. A lo mejor resulta que el secreto está en que recordando otros tiempos parece como si este se parara, aunque evidentemente no es así.

 

La historia de hoy nos traslada a la Tribuna Oficial. Los nuevos cofrades, esos capillitas recién salidos de la cantera y que han pasado al primer equipo, es seguro que se darán de nuevo con la misma.

 

En nuestros días, la Tribuna Oficial se presenta como un modelo de organización, pero de todos es sabido que la excesiva organización a veces destruye usos y costumbres de antaño que quedan en la nostalgias de quienes las vivimos.

 

En tiempos pasados, antes de que las cofradías hicieran su entrada en Tribuna, hasta el mismo momento en que la junta de gobierno se disponía a pedir la venia, el Paseo era un emporio de infinidad de pequeñas tertulias: se comentaba principalmente cómo había ido hasta entonces la cofradía, los estrenos, las novedades, los dimes, los diretes, los fallos, que tal era la música, si era nueva, etc. Eran momentos muy agradables, tanto que el puli de turno tenía que insistir en que nos sentásemos o saliésemos del recinto, y en más de una ocasión coincidía la petición de venia con las tertulias más rezagadas. Más desorganización, está claro, pero ni que decir tiene que se trataba de momentos entrañables. “Nos vemos en el Paseo antes de la entrada”, era una frase muy usada en nuestras inigualables noches de Semana Santa.

 

Para este año Agrupación nos tiene reservadas algunas novedades. Seguro que todo irá bien y será del agrado de la mayoría. Ese es mi deseo.

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ. ESTAMPAS SURREALISTAS.

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ. ESTAMPAS SURREALISTAS.

Se entiende por surrealismo o superrealismo, el movimiento literario y artístico, cuyo primer manifiesto fue realizado por el poeta francés André Bretón en 1924, que intenta sobrepasar lo real impulsando con automatismo psíquico lo imaginario y lo irracional.


De imaginario y también de irracional puede considerarse la surrealista propuesta que formulo en este artículo, pero que no puedo sustraerme a ella porque sencillamente, me atrae, qué  le vamos a hacer, cada cual es dueño de su propia chalaura, a ver si así quitamos tensión al blog.


El Domingo de Ramos presenta la procesión de gloria o de palmas de la mañana con dos pasos: el Señor de la Mulita y la Virgen de la Salud, que previa contrarrestauración vuelve a ser de Gloria, dejando atrás su corto camino de Dolorosa.


La Junta de Gobierno del Lunes Santo acuerda por unanimidad no introducir novedades sin ton ni son y empiezan anunciando que al menos en los próximos diez años no se cambiará el itinerario de la estación penitencial.


El Martes Santo aportará una novedad hasta ahora inimaginable: el paso de misterio realizará el recorrido que va desde esquina Pescadores a Plazoleta cumpliendo una docena de chicotás.


El Miércoles Santo reaparecerá el añorado paso del Beso de Judas, pero durante un corto recorrido, desde la puerta de la iglesia hasta la altura de la cruz de los caídos, momento en que se colocará a los pies de la misma una corona con la siguiente escritura: en recuerdo de los excombatientes de ambos bandos.


El Jueves Santo retomará un hecho vivido allende los años 50 del pasado siglo: recorrerá la Tribuna Oficial hasta la mitad, virando a la derecha para tomar Hermana Amparo y así ganar tiempo al recorrido. Lo malo que tiene la cosa es que el Perito y sus Niños tendrán que ordenar la levantá a pulso a la altura de la pérgola de la Cueva, poca cosa.


El Viernes Santo de las Angustias contará con la novedad de pasar dos veces por la esquina la Peña, así mi amigo Paco Cecilia, cuando lo critiquen por dicha novedad podrá decir: ¿no quieres sopa?, pues plato lleno.


Y aquí me quedo porque con las que restan no tengo yo mucha confianza que se diga y se me enfadan con mucha facilidad. A ver si ahora no me dicen  que soy anti algo.

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ. EL SAMBENITO

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ. EL SAMBENITO

Pocos tiempos existen como el de Cuaresma y Semana Santa para que el fenómeno del “sambenito” haga acto de presencia.


El sambenito, que originalmente fue una prenda utilizada por los penitentes cristianos para mostrar público arrepentimiento por sus pecados y más adelante por la Inquisición para humillar a los condenados por delitos religiosos, en la actualidad, y ya en el terreno del lenguaje figurado, se utilizan expresiones como “llevar un sambenito”, “te cuelgan un sambenito” o “cargar alguien con un sambenito” con el significado de cargar con una culpa inmerecida, y yendo aun más lejos podemos establecer que el fenómeno del sambenito es extrapolable a determinada circunstancia o hecho circunstancial que termina pendiendo de la vida de una persona o comunidad tal como si lo hubiese creado o le perteneciera en exclusiva, sin que importe mucho el carácter positivo o negativo, incluso neutro, del sambenito en cuestión.


Pongamos algunos ejemplos de sambenitos semanasanteros: parece que sólo le llueve a la hermandad de La Lanzada, (en realidad a otras hermandades, particularmente las del Viernes Santo les ha llovido más veces y con más intensidad); la hermandad de la Soledad destaca por su seriedad, (es cierto en un elevado porcentaje, pero no podemos considerar seria la recogida, siempre espectacular y con infinidad de aplausos buscados, lo que es legítimo para compensar el extraordinario esfuerzo de los costaleros en tan larguísima estación de penitencia); la cofradía de Padre Jesús es de todo el pueblo, (que se lo pegunten a las familias Concepción primero y a la Jiménez después, qué ha pintado el pueblo en el devenir de la cofradía a lo largo de un siglo); la cofradía de excombatientes es la de los que combatieron del lado franquista, (cierto en sus orígenes y hasta tiempos recientes, pero no se puede predicar así de la actualidad, aunque tampoco tenga futuro la pretensión de la misma de establecer que se refiere a los excombatientes de ambos lados); la hermandad del Jueves Santo es la hermandad de Concepción, (completamente cierto hasta determinado momento, no ahora, aunque dicha familia tenga a través de algunos de sus miembros una importante participación); la hermandad de la Mulita es la hermandad de los niños; (completamente cierto, pero desde hace unos años a esta parte, con tal de batir el record de penitentes  dicha hermandad no se rasga las vestiduras en meterlos a casi todos en la estación de penitencia).


En el terreno de lo personal, habrán observado mis queridos y fieles blogueros, que determinados comentaristas se empeñan en que soy un buscador de pregones y de aplausos, cuando después de haber pronunciado cuatro pregones en Ayamonte y uno en Olivares; habiendo sido exaltador de la saeta; presentado el cartel; escrito docenas de artículos; escrito un libro sobre la materia, etc., poco sentido tiene atribuirme ese sambenito, pero dada la naturaleza del epíteto, es obvio que nada puedo hacer por remediarlo. No puedo, y además no quiero. Ahí queó.

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ. EL CARTEL DE LA TERTULIA COFRADE "ESQUINA LA PEÑA"

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ. EL CARTEL DE LA TERTULIA COFRADE "ESQUINA LA PEÑA"

Según nos informa el diccionario de la Rae, el arte es la manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal que interprete lo real o lo imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.

 

Por su parte, el “Muñeco diabólico”, nos dice que el arte es entendido generalmente como cualquier actividad realizada por el ser humano con una finalidad estética o comunicativa, a través del que se expresa ideas, emociones o, en general, una visión del mundo, mediante diversos recursos plásticos, lingüísticos, sonoros o mixtos.

 

Que la fotografía está considera como un arte es obvio, y hoy se incluye la nueva fotografía, la digital, en dicha consideración.

 

Dicho lo anterior, y a la vista de la fotografía que ilustra el cartel de la tertulia cofrade “Esquina le Peña”, ¿estamos o no ante una obra de arte?. Personalmente creo que sí, y más viniendo de un autor aficionado, pero empedernido, constante, mi entrañable amigo Rafael Jacinto Díaz Macías.

 

El pasado año dimos desde este blog mucha caña a los queridos amigos de la referida tertulia por no haber sacado el cartel. Este año toca lo contrario: darles caña, mucha caña, pero esta vez en el ámbito de la más sincera felicitación.

 

El cartel que publican este año es de caída de baba, directamente, sin siquiera entrar en detalles, aunque se me hace imposible no aludir al extraordinario encuadre que deja al pequeño crucificado entre una torre de iglesia que para nosotros figura clavada en nuestras pupilas y en nuestras almas, y un farol de tenue  luz, que el pequeño de la Merced no necesita más allá de esa austeridad que forma parte de sus propias esencias. La finalidad estética está sobradamente lograda, y la comunicativa, no digamos. Lo dicho: una auténtica obra de arte. Enhorabuena a todos.

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ. LA MEMORIA QUE NOS ATRAPA.

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ. LA MEMORIA QUE NOS ATRAPA.

El tiempo es así, va y viene con sus recuerdos, buenos y malos, mezclando en una batidora de sentimientos y de curiosidades la historia y la leyenda, esa memoria que ahora algunos quieren hacer suya sin darse cuenta de que ella vence todas las intentonas de poseerla como la sombra o el horizonte juega con nosotros cuando pretendemos fijar sus límites.

 

Y en estos días cuaresmales vuelve ese tiempo, si es que alguna vez se fue, y vuelve con sus recuerdos bajo el brazo, como los ríos olvidados vuelven con sus escrituras arrasando todo lo que les fue expropiado.

 

No ha pasado mucho tiempo, al fin y al cabo sesenta años no es nada en el inconmensurable mar de la memoria, es un suspiro, un suspiro cargado de nostalgias, de fidelidades, de ausencia de novelerías al uso, de ruidos de sables, de murmullos ahogados en cera derretida.

 

Las puertas del templo mercedario, el viejo templo de la calle Jovellanos, se abren de par en par, sin vigilantes, sin controladores de devociones a fin de que prevalezca el espectáculo sobre la ardiente realidad de una fe sencilla y a la vez austera. Al cabo, van entrando algunos jóvenes, otros menos, y como ruames en anzuelo de aparejo, algún que otro infante con ansias de debutar y aprender. Va a salir el pequeño crucificado de la Merced, con la cruz tendida, en silencio, un silencio que ni siquiera quiebra el chisporrotear de la cera al portar sus penitentes lamparillas eléctricas en los cirios mudos. Y pasará bajo el viejo coro, que a esa hora ya se encuentra ocupado por aquellos que iban entrando y se dirigían parsimoniosamente hacia las viejas escaleras que conducen al mismo.

 

El caminar del pequeño crucificado dentro del templo es contemplado por los cantores, y todos dirigen sus miradas a un lugar de su cuerpo roto, maltratado, vejado, ofendido con sarna y odio inútil: el costado doblemente roto, por la lanza, como todos los demás crucificados, y por el hacha infame portada en tarde de vudú de odios. Es un aspecto más de ese contenido tan dual de nuestra Semana Santa: la Villa y la Ribera, las dos urnas, el costado de Dios doblemente traspasado.

 

Poco podían pensar los infames del vudú lo que con el tiempo y por muchos años los ayamontinos cantarían recogiendo en sus gargantas el mensaje del doblemente traspasado: el perdón que convierte el hacha en abrazo.

 

Hoy no se le canta ya al Cristo doblemente atravesado, hoy suena una estridente música de viento que retumba por entre las naves del templo. Antes el Cristo salía dormido en su carne mortal, hoy, despertado de forma sobrecogedora en esperpéntica y espectacular levantá, parece como si bailara. Las cosas de la novelería, que pretende ahogar la memoria. Misión imposible, por lo menos por ahora.

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ: EL LAICISMO Y LOS SANTOS DE PALO.

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ: EL LAICISMO Y LOS SANTOS DE PALO.

Vamos por parte para procurar entendernos. Vamos a empezar distinguiendo dos conceptos: laico y laicismo. Laico equivale a no eclesiástico ni religioso, o sea, civil. Es el caso de los seglares en la Iglesia, que colaboran con ella, en los cultos, programas, etc. Es lo que se diría un status.

 

Por su parte el concepto laicismo ya nos pone en relación con una especie de doctrina, de contenido político esencialmente, doctrina que defiende la independencia del hombre, de la sociedad y del Estado de toda influencia eclesiástica o religiosa. A bote pronto da la impresión de que tal doctrina es obra del inefable Zapatero, el hombre del talante. Pero no, hace ya mas de veinte siglos que un vulgar carpintero de la vieja Galilea inventó el concepto vía aforismo: al César lo que es del César, a Dios lo que es de Dios. Punto.

 

En mis tiempos, allá mediados el siglo XX, los curas que ejercían su magisterio en Ayamonte, todos ellos enemigos declarados de las procesiones de Semana Santa, bautizaron a nuestras sagradas imágenes como “los santos de palo”, pero no se rasgaron las vestiduras cuando, para ambientar la llegada de los misioneros en 1960 sacaron a la calle a todos los arbóreos santos. Cosas de la vida.

 

Si eso hicieron los curas, no es cuestión de extrañarse por la promiscua obsesión laicista del Gobierno de Zapatero. Mas coinciden en algo: que los santos de palo han sido y siguen siendo una mina, y en nuestros días son unos impulsores del PIB en su especialidad turística, y además vinculan con su presencia en las calles las listas del paro, bajando el número de parados por la cantidad de puestos de trabajo que se originan en toda España durante la Semana Santa, y por qué no decirlo, propician una pasarela sui generis por la que desfilan los líderes del laicismo. No sería de extrañar ver esta próxima Semana Santa a la “miembra” del aborto, de los condones y de la excitación del clítoris, vestida de mujer piadosa.

 

No sé qué tienen los santos de palo que lo mismo sirven, como en tiempos pasados, para hacer leña de ellos, que en la actualidad para que se aprovechen los líderes laicistas. Cómo viste desfilar delante de un palio incluso con medalla al cuello para al otro día firmar un decreto ordenando retirar los crucifijos de los colegios.

 

Así son los tiempos que nos toca vivir. En aquellos tiempos a que me refería se puso de actualidad un libro, “la hora de los laicos”, referido a la misión de los católicos seglares en el seno de la Iglesia. Hoy, el laicismo excluyente nos invita a pensar que hemos pasado de la hora de los laicos a la hora de los promiscuos, cuestión bastante peligrosa, porque como dijera el sabio popular, se puede estar juntos pero no revueltos.

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ. SABOR AGRIDULCE.

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ. SABOR AGRIDULCE.

Ha comenzado la Quadragésima –aclaro para muchos barandas de las cofradías, en especial a aquellos que se creen que lo han inventado todo, que todo se debe a ellos-, que cuadragésima quiere  decir Cuaresma, los cuarenta días que van desde el Miércoles de Ceniza a la tarde el Jueves Santo coincidiendo con la Eucaristía de las eucaristías.

 

Es una larga, larguísima época en la que, a pesar de los plúmbeos programas, no sucede nada o casi nada. Es época de fríos triduos; de ensayos lacrimógenos –siempre lloran los capataces poniendo el parche antes que el grano aludiendo a la falta de costaleros-; de números espectaculares, quasi circenses, de entronización de imágenes, con carruchas, rampas, parihuelas de lienzo; de pregones en decadencia que piden a gritos la más que merecida jubilación; de salones de actos huérfanos de gentes dispuestos a oír una más que autorizada charla –me duele en el alma el esfuerzo de Nicolás por mejorar este aspecto de nuestros fastos cuaresmales-; de un ir y venir de gente trajeada para ocupar los sitios destacados en una iglesia que luego obvian el resto del año; de múltiples conversaciones en voz baja, de cariz furtivo, de mojarreo del duro…

 

Pero la Quadragésima también nos trae la siempre agradable, esperada y deseada eclosión de los naranjos con su azahar embriagador que no entiende de disputas, de jerarquías cutres, de ocaso de dioses menores que no se dan cuenta de que cuando pase un tiempo pasarán desapercibidos, aunque les quede y la usen, la maldad acumulada para vituperar aquello que les dio algún, o mejor, mucho más prestigio del merecido, los felones que no duermen , que van de colmena en colmena en busca de la miel  con que endulzar sus insípidas vidas.

 

La Quadragésima nos traerá, cómo no, la ilusión de los modestos; de los padres que esperan con ansias upar a sus hijos pequeños a cabichocho para ver pasar al Cristo y a la Virgen que se tercie, la del día, qué más da; la de los infantes que vestirán por primera vez la túnica “de los mayores”; la de las madres que esperan el regreso de sus hijos emigrantes para disfrutar de ellos durante unos días; nos traerá el inigualable ambiente de noches de Tribuna Oficial en que el Paseo refulge como nunca, -al fin y al cabo, queramos o no, el Paseo fue construido precisamente para la Semana Santa, y al final resultó que servía para todo-; nos meterá por los nazarenos  postigos del alma una mañana de Pasión, que Ayamonte bautizó como de “Señas”, una mañana de minorías, de fidelidades, para desvirtuarse algo por la tarde, ya más espectacular; nos ofrecerá los olores inigualables a torrijas, a cocas, a hierbabuena de las habas enzapatás, y los presumibles a huevos cocidos, vestidos de morados, a atún salado y aliñado…

 

Y llegará la Semana Santa, mitad compartida con la Cuaresma, mitad a solas, pero santa toda ella. Y los ayamontinos abarrotarán las calles, las plazas, el Paseo –los templos ya no, eso era antes, ahora lo impiden los gorilas de turno-, y ellos, los viejos, los adultos, los niños, los hombres y las mujeres, serán en su conjunto, con el azahar, las “señas”, las sillas húmedas de la Tribuna, el frío viento del Norte, el celaje que pasa rápido y amenazante, la luna que es insignia de la Pascua, la saeta ayamontina en peligro de extinción, la cera vertida en un papel de plata, en una pelota engordada de año en año, el cansancio, los jeringos, y muchas cosas más, el leitmotiv, el auténtico leitmotiv de todo los acontecimientos.

 

Por mucho que quieran ellos, los que se legitiman a sí mismos para justificarlo todo, los que creen que una vara es como un báculo, los que pretenden amordazarnos para que no opinemos, los que se creen los usufructuarios de devociones y de historias que no saben ni como escribirlas, la Semana Santa no es de ellos, es de todo lo demás que ha quedado dicho.

 

Sí, ha llegado la Quadragésima, antesala de la Semana Santa, antesala de todo lo grande y también de todas las miserias, que al fin y al cabo, y nunca más indicado el refrán, de todo hay en la viña del Señor.

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ. Cofradía de Padre Jesús: esencias perdidas.

SEMANA SANTA. CUARESMA A RELENTÍ. Cofradía de Padre Jesús: esencias perdidas.

Durante toda la pasada centuria la cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno estuvo rodeada de simbología, riquísima y añorada simbología: las bocinas que iban anunciando el caminar del Nazareno hasta el Calvario; aquella entrañable visita del bueno de “Colijo” demandando los populares “votitos de Padre Jesús”; los huevos cocidos y teñidos de morado que se vendían a lo largo de la procesión de la Madrugada, especialmente por las calles de la Villa recién salida la cofradía; las viejas insignias que precedían la procesión, y durante todo el año el ya casi desaparecido hábito de Padre Jesús, un vestido de una sola pieza recogido con cíngulo amarillo en la mujer, y camisa sin corbata en el hombre, naturalmente ambas prendas de color morado.


Dada la procedencia americana, indiana, de Padre Jesús, no es de extrañar que el color morado de la túnica y por traslación del hábito, tenga asimismo la misma procedencia. En Perú fue creado un beaterio de nazarenas por parte de una gran mujer, Madre Antonia Lucía del Espíritu Santo, que tomó el color morado para el hábito de la comunidad en honor de la santa efigie del Señor de los Milagros. En Perú está tan arraigado este color, que al mes de octubre, en que se venera al santo, se le conoce como el “mes morado”.


Aquí nos queda de morado la túnica del Señor y la de los cargadores. Y pare usted de contar. Ni bocinas, ni huevos, ni insignias, ni votitos…eso sí, tenemos carreras, muchas carreras; espectáculo, mucho espectáculo. Mucha tarea le queda a mi amigo Antonio  Manteca a fin de recuperar las viejas esencias. Démosle tiempo y confianza.