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Mojarra Fina: El Blog de la Mojarra Fina Ayamontina

MOJARREANDO. Mirando al otro lado.

MOJARREANDO. Mirando al otro lado.

Con la que tenemos encima con los recortes de Rajoy y los sociatas aprovechando la ocasión para echar leña al fuego...que ellos iniciaron, más vale que nos ocupemos de cosas más prosaicas, menos trascendentes.

Como ya en estos tiempos no vamos al rebusco de habas, aunque no quiero decirlo muy alto por si las moscas, me he metido en otro tipo de rebuscos, el del montón de fotos que tengo medio olvidadas, pues con esto de las tarjetas, que ya no tienes que estar pendiente de que se te termine el carrete, quitamos dos mil fotos por minuto.

Esta que publico con este artículo nos muestra a un personaje muy destacado de nuestro mundo cofrade –aunque desde Mojarrafina anunciamos que el tema cofradiero lo tocaremos bajo mínimos-. Dicho personaje, mi amigo Paco Cecilia, el Cani, mira al revés que todos los que le rodean. Todos miran, al parecer, al paso que en ese momento discurre ante ellos, pero el Cani no, el Cani mira al contrario. ¿Qué miraba?, ¿qué llamaba su atención más que el mismísimo paso?. No lo sabemos, salvo que él quiera explicarlo.

En todas partes se cita un lugar a donde se pone a la gente para ciertas actividades: te voy a poner mirando pa Gelves, decimos en San Juan de Aznalfarache. En Ayamonte, ya sabemos: te voy a poner mirando pa Villarreal.

Sea lo que fuere que llamara su atención, lo cierto es que el Cani miraba para otro lado distinto que el resto del personal. ¿Nos lo explicará algún día, sobre todo ahora que está libre de tareas cofrades? (perdón por referirme por segunda vez al intocable mundo cofradiero).

Mientras lo explica o no, lo menos que puede hacer es ir a la gasolinera de la carretera del parador, a la del Mamé, no a la otra, que todavía está en construcción, y comprarle a Jesús Barroso Cañada lotería de Navidad de su hermandad...no sea que se acabe. Coñazo puro y duro el del Queveo.

AYAMONTINOS INOLVIDABLES. Carmen López Cortés, la Uchi.

AYAMONTINOS INOLVIDABLES. Carmen López Cortés, la Uchi.

La calle Alba ha enmudecido, por entre sus viejas paredes ya no se desliza la extrovertida voz de  una vecina que fue su alegría, el ánimo de todos: Carmen López Cortés, para todos los que la conocimos y tratamos, la inolvidable Uchi. De la familia numerosísima de los Castelo, ella fue santo y seña por su alegría de vivir, su generosidad, su capacidad de servicio a los demás, su concepto de la amistad.

Hace unos días se llevó sus palabras, que salían de su boca y de su corazón, más allá de donde podamos oirlas, quizás para contarle miles de cosas pendientes a su sobrino César, ese ángel que nos dejó hace ya años. Y la calle Alba quedó en silencio, mirando hacia arriba, a su terraza vacía. En la casa queda Antonio y a su lado sus hijos y durante todo el tiempo sus vecinos Manolo el Gordo y Cristo, con los que se hermanaron hace años haciendo una piña.

Uchi me recordaba a mi madre, siempre parada hablando con alguien, siempre pendiente de todos los que necesitaban unas palabras de amistad, de consuelo. Era la gran extrovertida de cuyo corazón brotaban a diario amores, cariños, simpatía a raudales para alegrar la vida a los que la rodeaban.

Vivió siempre en las alturas, ahora en Alba, antes en aquel corralón del Arrecife oyendo el arrullo de palomas y las tristes campanas del camposanto, los grillos del Callejón del Morito,  las bullas nocturnas del bar los Caballitos y los diurnos vaivenes de  las máquinas del telar. Y se quedó en aquel entorno para siempre, dejándonos a todos un poco huérfanos de su simpatía y de su bondad.

Sólo nos queda desear que Antonio supere este trauma, y que Manolo y Cristo se acostmbren a vivir ya solos con él, aunque Uchi siempre quedará en el recuerdo, ese recuerdo que desde ya la hace ayamontina inolvidable.

ANECDOTARIO AYAMONTINO. Las campanadas de fin de año del Catarro.

ANECDOTARIO AYAMONTINO. Las campanadas de fin de año del Catarro.

Corrían los años noventa, si no recuerdo mal, y Rafael González era concejal en el Gobierno municipal de Isaias Pérez Saldaña, “con el que se llevó tan bien posteriormente”. Cosas de la vida.

Nadie sabía cómo Rafael González había llegado a concejal, y mucho menos como terminaría siendo alcalde, quizás con Narciso Martín Navarro el más populista de todos los alcaldes ayamontinos. Hay quien lo comparó con Adolfo Suárez por aquello de ser elegido por descartes de otros. No sería de extrañar, es una situación que se repite con frecuencia en los cargos electos.

Posiblemente el éxito político consistió en, además de llamarse Rafael González, apodarse el Catarro. Porque en verdad quien empezó muy pronto a destacar por su actividad frenética no fue González, sino Catarro, o Patalingue, que también lo era, y a mucho orgullo.

Resulta que un año el Ayuntamiento decidió que las uvas de fin de año se las deberían tomar los ayamontinos en la Laguna al son de las campanadas del reloj muncipal. Pero  el reloj no funcionaba, quiero decir que no daba las campanadas.

Mas  ahí estaba el Catarro, relojero improvisado, que se llevó trescientas horas tratando de arreglar la cosa. Y durante todo el día aquel perezoso reloj, domado por el intrépido concejal, dio miles de campanadas, una y otra vez, las dos, las tres, las cuatro...las que fueren necesario.

Todo estaba pues, a punto para el momento cumbre en que el año se despide y amanece uno nuevo. Mucha gente en la Laguna, para tomar las uvas y para comprobar la hazaña del osado concejal. ¿Y qué ocurrió?. Pues lo que muchos ayamontinos contemplaron y lo que muchos de ustedes ya de están imaginando: el reloj se vengó del Catarro, de su tusudez, y llegado el momento se negó a dar las campanas.

Pobre e iluso reloj. Pensó que había ganado la batalla. Pero he aquí que Catarro-Patalingue, una mezcla explosiva de amor propio, se subió raudo a la azotea del ayuntamiento y, martillo en mano, él mismo dio las campanadas. El reloj enrojeció de ira, y desde entonces no sólo da las campanadas sino que además las ameniza a los sones del pasodoble de Ayamonte.

Perdonen si me ha fallado la memoria en algún momento de este relato anecdótico, pero globalmente así sucedió.

AVISO A NAVEGANTES. A ponerse ciegos en la Plaza de España.

AVISO A NAVEGANTES. A ponerse ciegos en la Plaza de España.

Desde Mojarrafina hemos mantenido siempre la sana costumbre de promocionar todos los eventos que organicen las instituciones privadas, sobre todo las encaminadas a recaudar fondos con el fin de hacer frente al costoso mantenimiento de sus actividades: Semana Santa, fútbol, asociaciones, etc., siempre han tenido cabida en este blog y lo seguirán teniendo siempre que se nos demande la colaboración, claro está.

En esta ocasión le toca el turno a mi querida hermandad del Santintierro de las Angustias, Descendimiento o Mayor Dolor, como ustedes quieran. Así que durante las noches de los días 5, 6 y 7 del presente mes, tendrá lugar en la Plaza de España un auténtico festival de buena degustación de raciones a cual más exquisita, como podrá comprobarse en el cartel anunciador, además de gozar con actuaciones musicales para amenizar el ambiente.

El escenario es ideal, y la meta que se persigue también. No debemos olvidar que las hermandades de nuestra Semana Santa llevan a cabo una importante labor social durante todo el año. Lo digo por aquellos que piensan que todo es incienso, bandas de música, gomina, traje negro y Pasarela Ribera. Que hay algo más allá, esa labor social, esa caridad cristiana que practican, y para atender este reto hay que hacerlo con fondos económicos, así que invitamos a todos los ayamontinos y residentes a que asistan a tan amenas veladas y al par de degustar las exquisiteces gastronómicas de nuestra tierra, colaborar en esa labor social.

La hermandad os espera a todos. Además, tendremos la ocasión de ver como comen Manolito Arenas y el Castro, guardianes del Parque, que les queda cerquita. Y los pijitas de la hermandad, que se ponen ciegos... pagando, que quede claro.

Bienvenidos al evento. (Desde que Gema dejó de ser concejal, me he apropiado del término “evento”, cualquier día me hará una reclamación por plagio).

AYAMONTE EN EL RECUERDO. Las carreras de saco.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. Las carreras de saco.

La foto corresponde a aquellos recordados tiempos, concretamente de mediados el pasado siglo, en que las fiestas populares contenían actividades lúdicas de carácter deportivo. Casi seguro correspondiente a las fiestas del Salvador, ya que este tipo de pruebas se celebraban en la Plazoleta.

Con el paso de los tiempos, han desaparecido prácticamente las carreras de cinta, y no digamos nada de la espectacular cucaña (espero que algún día mis amigos de la Asoaciación de Festejos de Canela acuerden restabalecerla para bien del espectáculo, que para eso cuentan con un estero ideal, y por falta de barcos no quedaría, y de paso se le podía rendir un homenaje al amigo Culimaco, el indiscutible rey de la cucaña ayamontina.

Una de esas actividades lúdico-deportivas era la tradicional carrera de sacos. Consistía en hacerse con un saco, normalmente de papas, meterse en él hasta la cintura y amarrarlo alrededor de ésta. A partir de ahí había de correr, bueno, más que correr saltar como los gorriones. El primero recibía un premio, una pequeña copa y a veces algo en metálico, lo que no venía nada mal para los tiempos que corrían.

En la foto que me ha facilitado mi amigo Francisco Romero Gamero, el Currillo, hijo del inolvidable maestro Curro el barbero, se reconocen a varias personas, algunas de ellas afortunadamente aun entre nosotros, y otras que no podemos identificar, aunque algún que otro bloguero seguro que lo hará.

Concretamente, desde Mojarrafina identificamos a los siguientes, de izquierda a derecha de la fotografía: Mascota, Pedro el latero –ganador ese año de la carrera-, Curro, Antonio Bichichi y el recordado Carmelo el Clon. Seguramente los blogueros de buena memoria como el Fa y el Ayaba, así como el Pihiito conocerán a alguien más. Como espectadores, se ven algunas caras conocidas detrás de los corredores, como las de Rafael Losada, Pablo Domínguez Orta y Manolo Rodríguez.

Venga, quedan todos invitados a identificar al resto, y a disfrutar con esta nostalgia de la buena.

LA BUENA GENTE DE AYAMONTE. Eduardo Ernesto Oliva García, motorista y aguaó.

LA BUENA GENTE DE AYAMONTE. Eduardo Ernesto Oliva García, motorista y aguaó.

No vayan ustedes a creer que nuestro personaje de hoy proviene del Principado de Mónaco o del de Liechtenstein, o de una telenovela venezolana de esas que duran más que los últimos treinta segundos de un partido de baloncesto. Nada de eso, nuestro personaje de hoy, Eduardo Ernesto Oliva y García, es ayamontino hasta la médula y buena gente a rebosar.

El amigo Eduardo fue en sus tiempos un acreditado mecánico naval, motorista para los amigos, y desde hace unos años ha cambiado las bujías, lo calentadores, las válvulas del motor, por un bolso cargado de botellas de líquidos refrigerantes que porta las noches de Semana Santa al servicio de los esforzados músicos de la Agrupación Cristo de la Buena Muerte. Una noche me retó a que probase el peso del bolso y la verdad es que hay que tener mucha afición, mucho cariño, mucha devoción para repetir faena noche tras noche. El lo hace de forma airosa, como aquel personaje sevillano conocido por Antoñito Procesiones, saludando a diestro y siniestro con esa sonrisa que sólo saben esbozar las buenas personas, la buena gente de mi pueblo.

Ahora, como no tiene nada que hacer, anda dándole el coñazo a mi amigo Falo Gómez, aprovechando el fresquito del aire acondicionado de la oficina inmobiliaria, pero sin acercarse a la panadería porque ahí hace mucho calor.

Buena gente este Eduardo Ernesto, que no pertenece a ningún principado ni  protagoniza ninguna telenovela, y que desde hoy, porque a mí se me ha antojado, y espero que con el beneplácito de todos mis blogueros, ingresa en el club de la buena gente de Ayamonte. Bienvenido y que el prior de la Orden Hospitalaria te bendiga a la entrada.

MOJARREANDO. Canela eterna.

MOJARREANDO. Canela eterna.

Ante un altar preñado de sencillez y buen gusto, presido por la Virgen del Carmen, tuvo lugar ayer en la recoleta ermita de Canela el acto de presentación de la revista y cartel anunciador de las fiestas julianas del presente año.

Fue un acto ejemplar en todos los sentidos. Pedro Rollán, periodista sobrado en mil acontecimientos, estuvo sencillo, sensato, simpático y cercano. El amigo Tapi, simpático, ocurrente, como cuando dijo que la cuartilla que iba a leer era la misma del año pasado en alusión a los años consecutivos que lleva ganando el concurso del cartel. El amigo Mayo va adquiriendo experiencia en estos menesteres y se le nota. El presentador del cartel estuvo brillante. Y especialmente emocionante fue la actuación del Canelero del Año, una de esas personas indispensables en la historia de la Barriada, se puede camuflar entre zaperas blancas y arenas doradas sin más vestimenta que un modesto Rosario hecho de conchas del estero. Canelero de pura cepa, nos emocionó con sus sentidas y secillas palabras. Ya van quedando pocos históricos como él, pero nos queda el consuelo de la herencia que nos dejan, de honradez, decencia, trabajo y devoción.

Aunque el párroco y el alcalde nos dieron sendos plantones –parece ser que justificados- tampoco los echamos de menos, al fin y al cabo Paco Blázquez estuvo al loro y muy bien, y nos acompañaba la dipuatada Ana Ríos, todo un lujo –ésto es un poco de peloteo, pero sólo ella y yo sabemos el secreto-.

En fin, pilarín, lo dicho, un acto ejemplar, perfecto en su medida y en su organización, azafatas incluídas, con  la guinda que siempre supone la presencia de Herminia y de su nuera, Secretaria celosa del buen funcionamiento, pendiente de todo. Enhorabuena, y perdón si algo ha quedado en el olvido.

MOJARREANDO. Las poses del individuo de la bufanda blanca.

MOJARREANDO. Las poses del individuo de la bufanda blanca.

Dice el refrán o la sentencia, o lo que sea, que la velocidad se demuestra andando. Es cierto, de todas formas, aunque difícil de comprender, porque en todo caso depende de la velocidad del andar de cada uno.

Yo no puedo ocultar mi acreditada mojarra, que a fuer de sincero, la reconozco y me quedo a gusto con ella, entre otras cosas porque no suelo emplearla para ofender a nadie, sino más bien en plan criticón, que es la verdadera acepción de la mojarra ayamontina. No se trata de hablar mal de nadie, sino de critircarlo todo. Lo que nos ocurre a los majarrones es que cuando la crítica es positiva no se nos tiene en cuenta. En fin, pilarín.

Andan por ahí algunos blogueros criticando a mi amigo Franquito, “el de la bufanda blanca”, el líder de los sevillanitos ayamontinos Gago y Villablanquero, que si posa mucho, que es muy protagonista, etc. Yo lo que puedo decir es que el muchacho posa estupendamente, y como va a muchos eventos, incluso a Portugal, siempre me manda un reportaje fotográfico y en todos ellos alguna foto con él posando. Ahora, mi buen amigo y excelente artista de la fotografía José María Estévez Romero, “Tapi”, por encargo mío, ha elaborado este collage con las mejores poses del andoba de los eventos, incluso en la que aparece con la ya mítica bufanda blanca. Espero os guste.

Lo que va a disfrutar el Ayaba allá en su Cataluña del alma viendo la elegancia del Niño del Campillo de las Vacas.

LA BUENA GENTE DE AYAMONTE. José Antonio Gil Fernández, Pepito Bustamante.

LA BUENA GENTE DE AYAMONTE. José Antonio Gil Fernández, Pepito Bustamante.

En muchas ocasiones, cuando me refiero al viejo Instituto Laboral de la Cuesta la Merced me entran ganas de llamarle “el Semillero de la Amistad”, porque con independencia de los hijos ilustres que parió en sus viejas e incómodas aulas, lo más importante de todo fue las grandes amistades que germinaron entre sus muros y que aun hoy perduran con fuerza irresistible.

Entre esas amistades inquebrantables hoy toca referirse a una de ellas que me acompaña desde entonces, la de José Antonio Gil Fernández, Pepito Bustamante, el alumno, el alevín de la Rondalla de la Milagrosa, el defensa izquierda del equipo de fútbol del Instituto, con Palmero de central y Feliciano en la derecha, el hijo, nieto y padre de guitarristas, el esposo, el padre, el abuelo, imperturbable en sus modos, en su generosidad, y sobre todo pàra mí, en la amistad.

Pepito Bustamante es ejemplo de vida, se cuida como él solo, anda y anda, patea sin cesar las calles ayamontinas con lógica ilusión de mantener los parámetros de la salud en orden. Nunca le he conocido vicio –más que el de la ingesta de polvorones cuando la Rondalla cantaba por las casas-, pero sí virtudes.

Amante de la música, como su abuelo, como su padre -el inolvidable maestro Bustamante-, lleva años en la coral polifónica, y a mí me place compartir con él la preparación y puesta en escena del canto de la Salve Marinera todos los martes santo.

La vida, que nunca nos separó más que en la distancia, hoy nos une más todavía a través de la descendencia: su hija Pili, mi hija Mary Trini, su nieta Violeta y mi nieta, Lucía. Son amigas inseparables, y espero y deseo lo sean a lo largo de la vida, de la larga vida que les queda, y que esa amistad sea aun mayor de la que siempre nos unió a Pepito Bustamante y a mí.

Hace unos días, al pasar por la puerta del club “Buena Gente de Ayamonte”, me paró el Prior de la Orden Hospitalaria -que estaba en la puerta, no en la cantina-,y me preguntó cuándo les iba a mandar a su vecino Pepito Bustamante. Le contesté que en breve.

Pues ahí lo tienes ya, hermano prior, cuídamelo.

AYAMONTINOS INOLVIDABLES. Manolo Laiño.

AYAMONTINOS INOLVIDABLES. Manolo Laiño.

En el número 132 de Gaceta de Ayamonte correspondiente al mes de agosto de 1992, mi amigo y maestro Rafael Pérez Castillo dedica su inolvidable “Recuadro Cero” a un personaje irrepetible de nuestra reciente historia: Manolo Laiño. Y dice de él lo que transcribo: “cuando se presenta como el taciturno sepulturero, parece hecho a la medida y, entonces, cuesta trabajo arrancarle las palabras; pero cuando se viste con la euforia de una copilla de vino, se prodiga en una fluida elocuencia, y él solo es capaz de narrar todas las historias de nuestro pueblo, las que ya ocupan páginas y las que aun están por escribir”. Rafael dio en la diana de la descripción del personaje con la maestría que le caracteriza.

Revestido de esas copillas de vino, Laiño nos narró durante los pocos años que duraron las fiestas de San Antonio, todas las historias habidas y por haber subido al entarimado que se había montado para la orquesta aprovechando un descanso. Todo un espectáculo, su personal visión filosófica de la vida quedaba plasmada en aquellas inolvidables elocuencias. Había más gente alrededor del entarimado que cuando actuaba la orquesta. Al día siguiente, como decía Rafael, se revestía de sepulturero y enmudecía misteriosamente.

En una ocasión le tocó vivir un auténtico drama: se vio envuelto y procesado en un sumario por una inhumación ilegal. Aleccionado por aquel maestro del Derecho que fue mi antiguo jefe don Trinidad Navarro Nieto, se recreó en el Tribunal con un número que sólo era posible en él. Llamaba a los magistrados y al fiscal por “su majestad” en vez de su señoría, y escenificaba gestos propios de personas desequilibradas, tal que hacerles reverencias cuando se dirigía a ellos. Así que se unieron el hambre con las ganas de comer, y entre aquella representación bien preparada y el hecho de que para ser sepulturero no se necesitara en aquellos tiempos ninguna especial preparación, resultó absuelto. El Tribunal entendió que era un infeliz ajeno a toda la trama. Error craso de los magistrados, porque Manolo Laiño demostró ser más listo que ellos. De sobra sabía él que un cadáver no podía permanecer escondido dentro del cementerio sin documentación alguna y sin conocimiento del concejal encargado del camposanto.Más listo que el hambre, terminó quedándose con todos, y una vez más don Trinidad Navarro Nieto sentó cátedra de abogado habilidoso.

Personaje especial donde los haya, a pesar del largo tiempo transcurrido desde su fallecimiento, el Laiño, que era así como lo nombrábamos, permanece en el recuerdo de todos los ayamontinos que le conocimos. Es, sin duda, un ayamontino inolvidable.

Seguro que ahora algún que otro bloguero cuente alguna anécdota de este sin par personaje.

SEMANA SANTA, TIEMPO ORDINARIO. Un momento inoportuno.

SEMANA SANTA, TIEMPO ORDINARIO. Un momento inoportuno.

A mi atalaya de Hins al Faray me llega la noticia de la nominación de Nicolás Jesús Rodríguez para pregonero de nuestra Semana Santa el próximo año.

Espero y deseo que mi buen amigo Nicolás no se tome a mal este artículo, que escribo desde la más estricta objetividad.

Creo y afirmo que Nicolás Jesús Rodríguez está más que capacitado para pronunciar el Pregón de nuestra Semana Santa, además se lo merece sobradamente.

Hasta aquí creo que no merece el asunto mas discusión. Pero hay algo que no me cuadra y así lo expreso: el momento de su nominación, precisamente a renglón seguido de haberse despedido de su cargo de presidente de Agrupación. Mucho me temo que en este caso los barones mayores hayan influido en el nuevo presidente de manera considerable. Al fin y al cabo Nicolás fue un fiel servidor, y pacífico además, de ese ente llamado hermanos mayores, que en verdad ni son hermanos y algún que otro neófito, inexperto.

Nicolás sabe que le aprecio y admiro, y ello me tranquiliza, porque como he aclarado antes, lo que critica Mojarrafina no es la nominación sino el momento, que nos parece inoportuno. Suena todo ello como a un premio por los servicios prestados cuando Nicolás se merece la nominación por sí mismo.

Lo dicho, la mujer del César no sólo debe ser honrada, sino además, parecerlo; o al revés, depende de la versión que nos venga mejor.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. El zampuzo.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. El zampuzo.

No es la primera vez que la palabra “zampuzo” aparece en el blog, ni creo que sea la última. Por mucho que hemos buscado, no encontramos ninguna acepción de dicha palabra que la ponga en relación con un tipo de bar. Según la Gramática, zampuzo es un tiempo verbal del verbo zampuzar, que a vez vez es sinónimo de zambullir o zambullirse. Bueno está, ahí lo dejamos.

Me envía mi amigo Pepe Luzla, hijo, una foto antigua tomada en nuestro inolvidable zampuzo de la calleja del Rancho esquina Zamora. Le he echado la bronca porque dice que es la Competidora, nombre moderno de aquel inolvidable bar o tasca.

El dueño del zampuzo se llamaba José, vivía en la calle San Antonio y era conocido por José el del zampuzo; después se hizo cargo del negocio su yerno, Garrido, funcionario municipal y siempre detrás del mostrador el bueno de Pepe, acompañado durante algún tiempo por el Peseta.

La bebida típica era el “Beti”, creo que era una mezcla de vermú con sifón, estaba riquísimo, y más si se acompañaba de aquellas riquísimas aceitunas cuya receta nunca trascendió.

Ya al final de su existencia estuvo regentado por el inolvidable Villegas, el Chau, que en muchas ocasiones despachaba con la camiseta del Betis puesta.

De la foto que me facilita el Luzla, conozco a los siguientes personajes, de delante atrás: Juan el Gori, Pepe Garrido, Manolín Aguilera, Pepe el camarero y el maestro Curro el barbero, siempre en todas las fotografías que se quitaran en una taberna, como era debido. Quedan dos personajes a los que no puedo identificar, el que queda más atrás y el de bigote que está entre Pepe el camarero y el maestro Curro, ¿alguien los conoce?, pues que lo diga y gracias.

Ese era el entrañable, inolvidable zampuzo de la calle Rodrigo de Jerez-Zamora, cuya puerta daba a la primera y unas ventanas a la segunda, frente a lo que fuera la trastera de la vieja oficina de Correos y vivienda de su delegado, Juan Acuña Peralta.

MOJARREANDO: S.O.S. de ASPREATO.

MOJARREANDO: S.O.S. de ASPREATO.

En muchas ocasiones, no somos conscientes de la realidad que nos rodea, es como, por decirlo de una forma jocosa, aquel municipal que no sabía dónde estaba el Ayuntamiento.

Con Aspreato pasa algo así, sabemos que existe pero ignoramos lo que encierra en su actuación, las colaboraciones desinteresadas de paisanos que llevan años al pie del cañón, ver cómo muchos enfermos van saliendo del terrible pozo en que un maldito día cayeron, sus actividades, sus penurias económicas, esa especie de milagro que a veces hay que hacer para poder seguir adelante.

A continuación ofrezco a mis blogueros una exahustiva información sobre esta organización ayamontina; después daremos cuenta de la tremenda crisis económica por la que pasa, y por último, haremos una llamada a la solidaridad, y por qué no decirlo, a la fraternidad.

Un grano de arena no hace una playa, pero ninguna playa existiría sin los granos de arena.

 

Actividades principales de la Organización

 

ASPREATO, Asociación para la Prevención y Apoyo al Drogodependiente, es una organización sin ánimo de lucro, esta asociación es una entidad abierta que interviene en su entorno más inmediato, desarrollando programas de APOYO, PREVENCIÓN y de INCORPORACIÓN SOCIAL de personas afectadas por las Drogodependencias y Adicciones.

 

La Asociación, surge como una iniciativa de un grupo de familiares, amigos y afectados del municipio de  Ayamonte para dar respuesta a un problema social: La Drogodependencia.  Su fundación data del año 1987, comenzando en esos momentos los recursos de Orientación, derivación a otros recursos y prevención con jóvenes en situaciones de alto riesgo.

 

 En el ámbito de la atención, las intervenciones van desde el asesoramiento a las personas afectadas por las drogodependencias y a sus familias, hasta el apoyo y acompañamiento en sus respectivos procesos de incorporación social, abarcando aspectos de salud e higiene, relaciones personales y sociales, jurídico-penales, laborales, ocio y cultura, etc.

 

La prevención de las drogodependencias constituye otro campo de trabajo fundamental en Aspreato. Los menores y jóvenes son una población prioritaria dentro de las intervenciones en esta área, además de otros programas de sensibilización,   difusión y dinamización a nivel comunitario.

 

Otro campo de trabajo de Aspreato es la acción voluntaria, considerando importante la captación de voluntarios/as para el apoyo y acompañamiento en el proceso de incorporación social de ciudadanos en tratamiento de su adicción a drogas. También existe un grupo de voluntarios/as jóvenes que suelen colaborar en aquellas actividades relacionadas con el ocio cultural.

 

En 1994, nace el recurso Centro de Día, iniciando su labor en la prevención escolar, interviniendo en la formación del profesorado y alumnos/as de Ayamonte, conocidos por todos como “El Seminario Permanente”.

 

Un año después, en 1998, surge el recurso Centro de Emergencia Social,  para dar respuesta al amplio número de Drogodependientes, residentes en la localidad, que necesitan ver atendidas sus necesidades básicas de higiene, comida, ropa, etc...

 

Es finalmente en 1999, cuando se crea la necesidad de dar vida a la Vivienda de Apoyo a la Reinserción, como una medida más de reincorporación sociolaboral.

 

 

 

ASPREATO cuenta con dos centros específicos:

 

-          Centro de Dia: Es un recurso de apoyo al tratamiento ambulatorio que reciben nuestros usuarios en el Centro Comarcal de Drogodependencias  (CCD) de la costa u otros centros de referencia. En él realizamos talleres y seguimientos individuales con nuestros usuarios, así como orientaciones y herramientas necesarias para una buena incorporación socio-laboral. Además de asesoramiento e intervención familiar. Dos psicólogas, una graduado social en el área de administración y la limpiadora, mas el voluntariado.

 

-          Vivienda de Apoyo a la Reinserción:  es un recurso para facilitar la Incorporación Social de personas con problemas  de drogodependencias y adicciones que han logrado la estabilización en su tratamiento. Tres monitores –educadores siendo uno de ellos el coordinador del recurso. 

 

Apreato cuenta con diferentes programas:

 

-          Servicios de Emergencia social: en este servicio se pretende proporcionar una mejor calidad de vida cubriendo necesidades básicas de alimentación e higiene a los colectivos en riesgo de exclusión social de Ayamonte y la Comarca. Se trata de un servicio en el que se presta apoyo para acercar a estas personas a los recursos normalizados de la red asistencial, tales como centro de salud, servicios sociales, el SAE, S.P.D.A., etc...  Un trabajador social y monitora-educadora, mas voluntarios.

-          Programa de Prevención y dinamización: Actividades que se desarrollan a lo largo del año, para jóvenes y adolescentes así como para la comunidad en general. Por ejemplo; Gymkhana Educativa, Escuela de Padres, Antorcha por la Prevención de las Drogodependencias, difusión a través de programas de radio local semanales, etc...

-          Programa de Voluntariado: Captación y formación de voluntarios que quieran participar en nuestras actividades y conocer mejor nuestros recursos.

Pero he aquí que según ha averiguado MOJARRAFINA, la situación económica de ASPREATO es poco menos que caótica. El Ayuntamiento tiene pendiente de pago 36.050 euros de 2011 y aun no existe convenio firmado para el presente año en relación con la "Ayuda económica para emergencia social". Asimismo, adeuda al Centro de Día 14.280 euros de 2.011 y sin que para este año se vislumbre solución pues nio siquiera hay nuevo convenio firmado. Aunque dichas deudas están reconocidas, de poco sirve pues por parte del Consistorio no se ve la menor intención de algún pago a cuenta.

Si la entidad sigue funcionando es gracias a Cáritas, que mantiene los gastos de comedor para diez personas, y los 10.000 euros mensuales de la Consejería, que sí los paga, para la "Vivienda de apoyo a la reinserción".

Comprendemos que el Ayuntamiento pasa un momento difícil, y tampoco se pide una liquidación total de la deuda, pero al menos una señal que demuestre la voluntad de cumplir sería deseable.

Sólo la solidaridad de los ayamontinos podrá mitigar esta gravísima situación. Hacerse socio o colaborador mediante una cuota mensual a elegir, desde 1,00 euro, sería deseable. Quienes deseen hacerlo pueden facilitar sus datos en Cruz Baza, en calle Trajano, manifestando si desea domiciliación bancaria o pago a través de cobrador; o dirigiéndose directamente a la sede de ASPREATO en calle Santa Clara.

Desde MOJARRAFINA anticipamos las gracias a la segura respuesta a este llamamiento que no tiene más objeto de seguir atendiendo a quienes un día tuvieron la desgracia que caer en el pozo de las drogas, a los que de ninguna manera podemos desatender.

 

 

 

 

 

 

MOJARREANDO: Para mear y no echar gota.

MOJARREANDO: Para mear y no echar gota.

Se considera el masoquismo como el disfrute por el maltrato propio, por la humillación que se sufre, por situaciones personales que generalmente no son deseadas.

En nuestros tiempos se ha puesto de moda el masoquismo judicial, en virtud del cual lo mejor que puede pasarle a una persona es ser imputada por uno o varios delitos. Lo puso de evidencia el letrado del duque de Palma, Iñaqui Urdangarín, cuando declaró a los periodistas que la imputación dirigida a su cliente por el juez de Instrucción, es lo mejor que podría pasarle, porque así podría explicarse y defenderse. Desde luego, no cabe duda que un auto de imputación conlleva un mecanismo que desemboca en el constitucional derecho de defensa, no faltaría más, pero digo yo, ¿y si a uno nunca le dirigen una imputación, acusación o inculpación,  tiene que perder el sueño por la gran preocupación que supone no tener que verse delante de un juez declarando sobre hechos presuntamente delictivos?. Seamos serios.

Ante el escándalo que supone que un ex- alcalde y un alcalde socialistas tengan que comparecer ante un juez de Instrucción para declararar sobre la presunta comisión de presuntos delitos, nos sale el portavoz del Psoe ayamontino Francisco José Álvarez con estas perlas: “la comparecencia de Antonio Rodríguez Castillo ante el juez, ha sido un alivio, que no se puede ver como algo negativo, y estamos contentos con que el alcalde haya podido dar explicaciones”. Yo no sé qué va a decir cuando a mi amigo Antonio –porque lo tengo como tal pase lo que pase, al igual que a Rafael González- le den un premio. A lo mejor sale diciendo que está apesadumbrado, hundido, tomando ansiolíticos, por tal mala noticia.

Mire usted, señor Álvarez, una situación de imputado jamás puede ser motivo, ni de alivio ni de contento. Una situación de imputado es, quiera usted o no, una situación siempre preocupante, por mucho que el interesado no tenga consciencia alguna de culpa. Sentarse ante un juez y oir como el magistrado le dice que ha sido llamado a declarar por la presunta comisión de determinados delitos, nunca puede ser plato de buen gusto. Así de claro.

Lo único que le ha faltado a usted decir es que todo lo sucedido se debe a la herencia recibida, término tan recurrente en materia política cuando se trata de males actuales. Y ello, no porque a usted no le guste el término, sino porque en el caso el testador pertenece al mismo tronco, pues nunca en nuestra ciudad ha gobernado el PP.

Francamente, no creo que Antonio Rodríguez Castillo, Rafael González González, ni siquiera los técnicos imputados, sientan alivio alguno, ni mucho menos esa alegría, ese contento que usted pregona. Muy al contrario creo, a mi pesar porque siento un gran aprecio por algunos de ellos, que a más de uno no le llegue la camisa al cuerpo.

Yo, en vista de su extraña filosofía, voy a hacer una cosa. El día que el médico me diga que tengo una infección dentaria y que me tienen que sacar una muela, primero voy a celebrarlo con el de la Bufanda Blanca y sus amigos, y el día que vaya al dentista le diré que me la saque a dolor. Qué alivio voy a sentir, qué contento me voy a poner.

AVISO A NAVEGANTES. Caracolada en el Campo Santo.

AVISO A NAVEGANTES. Caracolada en el Campo Santo.

Me llega noticia acerca de la "caracolada" que va a organizar la hermandad del Santintierro de las Angustias en el camposanto el próximo viernes día 8 del corriente junio.

Bendita imaginación de nuestros cofrades, que paren toda clase de ideas para poder sostener el mantenimiento de una cofradía. Puede que para algún que otro visitante la idea se le antoje un tanto extraña pensando que el camposanto en cuestión es el cementerio municipal. Tranquilos, se trata del camposanto de las Angustias, que es bien distinto... aunque no del todo.

Además de caracoles, y pensando en los que no sean muy amantes de dicho guiso, se van a servir también hamburguesas de la Plaza de las Monjas. Como no tenía ni pajolera idea, le he preguntado a Alvarito Arenas, de los Arenas de toda la vida, hijo predilecto del amable guardián del parque Prudencio Navarro, en qué consiste tan especial vianda, y me aclara que a dichas hamburguesas se les llama así porque se sirven en un quiosco de la Plaza de las Monjas de Huelva y son las preferidas de los estudiantes.

Desde Mojarrafina invitamos y alentamos a que asistan al evento, no sólo a los hermanos, sino a todos los cofrades ayamontinos, y no cofrades, porque además de pasar un buen rato y degustar los caracoles y las hamburguesas, ayudaremos a la hermandad, que no todo va a ser ver procesiones.

Lo dicho, a poner el camposanto hasta la bandera.

MOJARREANDO. Las cosas claras... por si las moscas.

MOJARREANDO. Las cosas claras... por si las moscas.

Como los catalanes por dinero son capaces de todo –yo creo que a cambio del muy pretendido pacto fiscal volverían a autorizar las corridas de toros y tendrían al Castellano como lengua preferente- se les ha ocurrido aprovechar un extenso terreno para sembrar marihuana. Claro que la cosa no es tan fácil y su realización no va a depender de un simple referendum local.

Dicen que hay mucha gente que tiene sembrada dicha hierba en macetas op en pequeños y caseros cultivos para el propio consumo, pero de esto al tráfico va un paso, de ahí que la Policía destruya todos los sembrados de los que tenga conocimiento.

Dicho esto con una droga mal llamada blanda, qué no pasaría con las llamadas duras, como la cocaína o familiarmente coca. En nuestro Ayamonte suele elaborarse un dulce riquísimo llamado precisamente coca, que se consume principalmente en Cuaresma y Navidad, aunque la podemos adquirir durante todo el año.

Mi querida amiga Mari Carmen Jiménez Fresneda, Mari Carmen la de los Helados, propietaria de una pastelería-heladería, las vende, como es lógico, pero la mujer, muy lista ella, se ha querido curar en salud, y para evitar equívocos y complicaciones se le ha ocurrido añadir debajo del letrero que anuncia la venta de la coca la frase “dulce típico”.

Y para tipismo del bueno, no se le ha ocurrido colocar el cartel más que encima de uno de los iconos más recordados del pasado siglo: el carro de los helados de su padre, Pedro Jiménez Antolín, aquel sonriente y amable heladero de fabricación propia que nos deleitó con sus especialidades.

Así que “dulce típico”, por si las moscas, a bordo de un carrillo típico, inolvidable, que nos mueve a la añoranza.

Buena intuición la de mi amiga Mari Carmen, y es que, como dice el refrán, más vale prevenir...

AYAMONTE EN EL RECUERDO. El traje de marinerito.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. El traje de marinerito.

Cuentan que en una ocasión, al término de una conferencia en una universidad, un alumno se dirigió al conferenciente, que era nada menos que Charles Chaplin y empezó diciéndole: “maestro”... Y el gran Chaplin cortó el diálogo de esta guisa: “joven, no me llame usted maestro, que en esta vida a lo más que llegamos es a aprendiz”. Lección de humildad donde las haya.

Yo hoy voy a someterme a una prueba de humildad y espero de mis ilustres blogueros que me expliquen de dónde y de cuándo proviene la muy antigua costumbre de vestir a los niños de marinerito cuando hacen la primera comunión. Y digo de marinerito, no de marinero al estilo currante, con ropa de agua amarilla y sueste del mismo color.

El niño de la foto va de marinerito con todas las de la ley. Bueno, en este caso no resultaba muy disparatado, porque según tengo entendido su padre era carpintero de ribera, aquellos artesanos que conseguían que nuestros viejos barcos siguieran navegando y faenando cuando los llevaban al carro.

Primorosamente vestido de marinerito, el niño de la foto, con el tiempo cambió el castrense uniforme por el currante babi como tendero en la muy recordada “Caldera de los Pallares”, lo cual le honraba. Pero como todo en la vida va perdiendo caché con el tiempo, terminó vestido de “puli” –es broma lo de perdiendo, no me vayan a multar a las primeras de cambio- aunque en esta nueva tarea estuvo muy bien acompañado de los inefables jefe Benito y del prior de la Orden Hospitalaria.

Como dice la cursilería al uso, es amigo de sus amigos, y especialmente de un ayamontino que ejerce de taxista en Lisboa. Y para colmo, un feliz día decidió formar parte de una  familia ayamontina muy querida por mí, la familia Brito. ¿Se puede pedir más?.

LA BUENA GENTE DE AYAMONTE. Francisco Hidalgo Toribio, Paco Hidalgo.

LA BUENA GENTE DE AYAMONTE. Francisco Hidalgo Toribio, Paco Hidalgo.

Anoche tuvo lugar en la Casa Grande el anunciado acto de homenaje a la desgraciadamente desaparecida Gaceta de Ayamonte. La mesa redonda –que en la realidad suelen ser rectangulares- estaba compuesta por diversos colaboradores que dejaron su huella personal en la referida publicación, encontrándose entre el público asistente otros destacados colaboradores.

Como no podía ser de otra manera, el acto fue moderado por el inefable e incombustible Paco Hidalgo Toribio, director de Gaceta de Ayamonte durante casi la totalidad de su existencia. Y aprovechamos la ocasión desde Mojarrafina para rendir al mismo tiempo un sentido homenaje a este ayamontino que merece entrar en el club de la Buena Gente de Ayamonte.

Paco Hidalgo no es ayamontino de nacimiento, pero es villorro distinguido, y ahora a ver quien explica esto si no es desde la grandeza de una persona que hizo de su espíritu de servicio a la ciudad que lo adoptó su obsesión, y todo ello medio escondido, como hacen las cosas los humildes, los que no buscan oropel ni se trabajan medallas a través de influencias.

Desde su refugio de Buscarruidos, calle de las Flores, Paco ha escrudiñado siempre la vida y obra del Ayamonte de sus amores. Fue “Duende de la Ciudad” en aquella Gaceta de Ayamonte y nos mostró con exquisita ironía, acontecimientos, rincones, acciones y omisiones curiosas. Ahora, como nos nos ocurre afortunadamente a muchos, ve gratamente interrumpida la vida serena del jubilado con la irrupción de sus nietos, y como no podía ser de otra forma, ejerce de abuelo primorosamente.

Pero a pesar de todo lo dicho, que no es poco, pero que tampoco es todo, ni mucho menos, mi amigo Paco Hidalgo es una buena persona, que como he dicho en otras ocasiones, es el mejor título que podemos recibir. Y por ello, y en la seguridad absoluta de que será bien acogido, le abro las puertas del club de la buena gente de Ayamonte, donde seguro se sentirá a gusto. Bienvenido, amigo Paco.

AYAMONTE EN EL RECUERDO: Gaceta de Ayamonte.

AYAMONTE EN EL RECUERDO: Gaceta de Ayamonte.

Hace ya algunos años que desgraciadamente desapareció nuestro entrañable periódico mensual Gaceta de Ayamonte. A todos nos costó un gran disgusto, del que aun no nos hemos repuesto.

Había reaparecido en 1980 de la mano de un grupo de ayamontinos entusiastas que fundaron la Asociación Amigos de Ayamonte. Para que no se me olvide nadie, lejos de hacer una lista de aquellos emprendedores, me limito a citar al más incombustible de ellos, su director Paco Hidalgo Toribio.

Fue Gaceta de Ayamonte un regalo llovido del cielo para tantos y tantos ayamontinos ausentes, que aguardaban con impaciencia el correo de cada mes para enterarse de sus cosas, las que habían dejado en la lejanía pero que conservaban en sus corazones.

Al cabo de los años de su desaparición, de su lamentable desaparición, nuestro Ayuntamiento, a través del Área de Cultura, ha tenido a bien organizar una mesa de redonda en la que intervendremos algunos de los que fuimos fijos colaboradores, aunque en el recuerdo siempre estarán aquellos que también lo fueron y que desgraciadamente se marcharon para siempre: Paco Rivera, Carlos Mosse, Pepe Gómez Vázquez, entre otros.

En esa mesa redonda vamos a evocar recuerdos entrañables de nuestro más querido periódico, Gaceta de Ayamonte, e invitaremos a los asistentes a participàr en un coloquio, pues al fin y al cabo Gaceta fue de todos y todos la recordamos con cariño y con nostalgia.

Desde Mojarrafina invitamos a todos los blogueros a que asistan al acto, que tendrá lugar en la Casa Grande el próximo jueves, día 31, a las 8 de la tarde.

Gracias anticipadas por esa asistencia, que esperamos sea numerosa.

AYAMONTINOS INOLVIDABLES. Manoli Martín Romero.

AYAMONTINOS INOLVIDABLES. Manoli Martín Romero.

 

No sé si algún día Dios decidirá explicar a sus hijos sus criterios de Justicia, o de esa lógica que seguro es consustancial en Él, pero que a los  humanos nos resulta incomprensible en muchos momentos de nuestra existencia. Perder un hijo, no solamente es un drama, es que además es una incongruencia con la propia existencia que determina, en pura lógica, la natural duración de la vida de los seres humanos, esa ley de la vida a la que tanto recurrimos cuando llegan casos como el que motiva este artículo. Tampoco terminamos de comprender cómo después de que con sudor y lágrimas, constancia, determinación e ilusión se construya una embarcación llamada familia, esta zozobre y deje náufragos a buena parte de su tripulación. Y este es el caso que se da cuando un matrimonio queda roto por el infortunio que nos ofrece la muerte, siempre dolorosa, sobre todo cuando la soledad llega a quien nunca supo vivir sin la compañía.

Como parra fecunda en medio de la casa; como renuevos de olivo alrededor de la mesa, nos recuerda el salmo. Hoy, la heredad de nuestro buen amigo José Manuel Martín Frigolet ha perdido su más fecunda parra, aquella que son señorío, amor, humildad y sacrificada entrega, se humanizó en la figura de una mujer ejemplar, de una esposa ejemplar, de una madre ejemplar: Manoli Martín Romero. Hoy, el viñador y los renuevos de olivo han quedado absolutamente desamparados, se han quedado sin esa sombra generosa y sacrificada de una madre que siempre permaneció en ese lugar tan poco visitado llamado humildad, mientras ellos, su esposo, sus hijos, eran puro ejemplo ciudadano, fruto de una unidad familiar, auténtico paradigma, ejemplo a seguir.

No temo por Ernesto, Javi y Alberto. La juventud les hará fuertes frente a una vida que ya sin su madre serán otras vidas, pero ellos sabrán construir las suyas inspiradas en el incomparable ejemplo de su madre. Temo por mi amigo José Manuel, y sólo me queda esperar que su profunda fe le de fuerzas para afrontar estos momentos que en estos casos ya no son sólo estos momentos, sino los momentos por antonomasia, pues ya no le quedará otros que el recuerdo permanente de una compañera que fue todo un ejemplo de esposa y madre. Descanse en paz Manoli, que sin duda permanecerá en el recuerdo de todos los ayamontinos.