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Mojarra Fina: El Blog de la Mojarra Fina Ayamontina

MOJARREANDO. Muchas fiestas para tanta crisis.

MOJARREANDO. Muchas fiestas para tanta crisis.

Dicen que cuando el diablo se aburre mata moscas con el rabo. Es una tontería como otra cualquiera, pues ya sabemos que el diablo no tiene rabo, sino cola, o no, porque cola, cola, es la del perro de San Roque. Que lío. Y todo ello para justificar la pasada  que al final va a resultar este artículo, que creo no gustará a casi nadie, pero como las cosas hay que decirlas, allá va.

Si repasamos el calendario festivo ayamontino, tenemos:

Enero, Reyes y los preludios del carnaval.

Febrero-marzo, carnaval.

Marzo-abril, Semana Santa.

Mayo-junio, Romería de la Cruz y el Rocío.

Junio, San Antoñito en la Punta.

Julio, el Carmen en Canela.

Agosto, el Salvador.

Septiembre, las Angustias (cinco o seis días, que la convierte en una de las más largas de España, a la altura de los San Fermines o la feria de abril).

Noviembre, San Diego y el Jalogüín de los cojones.

Diciembre, Navidad y el Puentazo.

Nos queda en blanco octubre, aunque siempre se puede recurrir a la feria de Villarreal.

Ello sin contar las velás de barriadas, y asociaciones varias.

La pregunta que se hace Mojarrafina es: ¿no son muchas fiestas para tanta crisis?.

Lo más llamativo de todo es que en todas ellas se participa de manera masiva y el dinero corre con facilidad.

Menos mal que la Virgen de los Recortes y su niño nos salvarán con los recortes anuciados y los que vendrán.

Y menos mal que el Bole y yo nos jubilamos a tiempo, porque lo que le espera al Franquito no te digo na. En fin, pilarín.


 


MOJARREANDO. Asnoterapia.

MOJARREANDO. Asnoterapia.

A veces somos demasiado ligeros al analizar ciertos acontecimientos, noticias, situaciones, etc.

Es cierto que en España no está el horno para bollos, y cualquier noticia en que entre en juego la economía, sobre todo en el ámbito del gasto público, hace que salten chispas, y a la vez propicia el desahogo de los intransigentes.

El Ayuntamiento de Ayamonte anuncia que se va a instalar en nuestro zoológico un recinto que albergará a varios asnos para que se lleve a cabo sesiones de asnoterapia, es decir, sesiones encaminadas a ayudar a niños discapacitados, especialmente de escasa movilidad, autistas y síndrome de Down, entre otros. Se trata de una técnica muy extendida en Andalucía, especialmente en las provincias de Málaga y Córdoba, por cierto, que con excelentes resultados.

Pero he aquí que en el foro de Ayamonte.org, algunos se lo están tomando poco menos que a guasa. Y en estos tiempos  en que tanto  se habla de recortes sociales, estos guasones gratuitos analizan con sorna el continente dejando a un lado el contenido. Ni uno solo de ellos se ha parado a pensar en esos niños desafortunadamente discapacitados que van a ser los beneficiarios de la anunciada terapia. Otra cosa será que, como actuación pública, se lleve a cabo con absoluta transparencia y que al socaire de ella no arriben los vividores de siempre.

Ignoro si el mantenimiento de la asnoterapia va a resultar cara, barata o mediopensionista. De lo que sí estoy seguro es de que esos niños merecen esa atención, y hay que ser burros para no darse cuenta de ello.

MOJARREANDO Nuevo estilo de cañero en nuestra Semana Santa.

MOJARREANDO Nuevo estilo de cañero en nuestra Semana Santa.

Hace ya tiempo que uno de los enanos infiltrados que tenemos en el blog nos adelantó que conocía el nombre del nuevo presidente de Agrupación de Cofradías. Como estos infiltrados son tan suyos, sólo nos ha dado algunas pistas, pero no el nombre: dice que es funcionario; dice que es pintor; dice que le gusta ir mucho a Portugal y en Semana Santa a Sevilla y que en invierno usa bufanda blanca echada por los hombros en plan maqueo, no de abrigo, y que llega con unas ideas estrafalarias, entre ellas la introducción del nuevo personaje del cañero, al que pretende pertrechar cual si fumigador de parras se tratara, con  mascarilla y encendedor  de gas automático; alega que es por razones de higiene y seguridad en el trabajo y que eso lo vio en la catedral de Santiago cuando fue a pegarse el cabezazo.

Desde luego es obvio que en adelante el entrañable cañero perderá su estampa romántica, (si el recordado Gemero levantara la cabeza...), pero eso en Ayamonte es normal: pusieron palio a la Amargura, dejaron de revirar los pasos a la mar; escondieron las huchas de los votito, etc.

Yo espero que como nuestro personaje es artista lo del cañero sea solo un capricho y que para lo demás sea serio, como por ejemplo, encargarle el cartel al Pio Pa, y el pregón al Anguilla.

En  fin, pilarín.

Y ahora a esperar que esta broma se la tomen como eso y que no vengan los exaltados en la especialdad  dando la lata, aunque pueden darla, no faltaría más.

MOJARREANDO. El Ayamonte C.F. salvó la categoría... con dos cojones.

MOJARREANDO. El Ayamonte C.F. salvó la categoría... con dos cojones.

 

 

Ha llegado el momento de rendir cuentas, no las económicas, que esas, aunque tenebrosas, son pecata minuta al lado de las de las  conciencias. En los albores de la presente liga, tan albores era que estábamos en la primera jornada, nuestro querido Ayamonte C.F. ganó en Ceuta al equipo titular de aquella ciudad. Sin embargo, el error de no sé quien, incluso compartido, dio lugar a un miserable chivatazo, a un chivatazo presidido por la más ruin felonía, por el odio quizás, incluso por la impotencia de no saber reaccionar al envite de unos nuevos directivos que presididos sólo por la afición y la ilusión arrebataron el poder a algunos –no todos, por supuesto-que se lo creían suyo. Y sonó el teléfono no sé en que oficina, domicilio o lugar, pero afín a la directiva del equipo ceutí. El traidor de turno, cuyo nombre no ha trascendido pero que tanto el de él como el de algún otro compinche están en el creer de todos, informó a los ceutíes que el Ayamonte había alineado indebidamente un jugador castigado la temporada anterior. Nos quitaron los puntos, tres puntos que hasta el final han sido decisivos a la hora de evitar tanta angustia, tan desazón.

Al final se hizo justicia, esa justicia que aparece de vez en cuando para poner las cosas en su sitio, y miren por donde dos goles a ultimísima hora, el del Ayamonte y el del Marinaleda, que empataban sus respectivos encuentros, se produce un triple empate a treinta y ocho puntos que obra a favor de nuestro Ayamonte y manda al descenso precisamente al Murallas de Ceuta. Carambola de la justicia, aunque a fuer de sincero tenemos que considerar que el equipo se aprovechó de un chivatazo para lograr en los despachos lo que habían perdido en buena lid en el terreno de juego. Para los del Muralla, aquello de que “Roma no paga a los traidores” no contó para nada, y agarrados al hilo de la felonía jugó otro partido que al final no les sirvió para nada.

Nuestro Ayamonte pasa por unos malísimos momentos económicos, no recibe ayuda de casi nadie y ahora tiene que pagar a unos jugadores –los veteranos que se fueron y que habían prometido desinterés y entrega a los colores, unos colores con los que se pasearon por España jugando una liguilla de ascenso- y que han demandado el cobro. Y a los nuevos, a esos chavales, como les llamamos cuando los vemos jugar, que sin cobrar se han  partido el alma en el terreno de juego domingo tras domingo. Con amor a sus colores, con afición al fútbol, y, por que no decirlo voz en grito… con dos cojones.

El Ayamonte C.F. ha salvado la categoría. Ahora vendrá la otra liga, la económica, que también terminaremos ganando…con dos cojones.Por más que les joda a más de uno.

MOJARREANDO. El paje que apuntaba maneras.

MOJARREANDO. El paje que apuntaba maneras.

A veces, cuando analizamos la vida de una persona ya entrada en años y citamos sus defectos y sus virtudes, alguien termina diciendo: ya de pequeñito apuntaba maneras.

El paje de la foto ya apuntaba maneras desde tan tierna edad, maneras de buena persona, de buen corazón, de espíritu de servicio a los demás, de sacrificio. Así ha sido toda su vida, aunque algún malajoso haya tratado de desvirtuarla con el resultado que todos sabemos: una contestación masiva y unánime favorable al pequeño paje.

Yo conocí al pajecito de la foto desde muy joven, y aunque tiene diez años más que yo, no es por ná, hicimos muy buena amistad, que nació en el trabajo que compartíamos en el desaparecido Despacho Central de la Renfe.

Como observaréis, la elegancia del antiguo paje del Santintierro de las Angustias no tiene nada que ver con la de los acólitos de mi amigo Pepito Márquez, en especial con la del Landero y el Báez, pero bueno, como diría un ayamontino castizo: todo el mundo no puede vivir en la calle Real.

El paje que apuntaba maneras positivas desde su más tierna infancia, hoy no es que las apunte, es que las ratifica a diario. Un abrazo, primo.

P/D. Mojarrafina concederá un premio no en metálico que se sorteará entre los que identifiquen al personaje.

 

MOJARREANDO. Vírgenes competitivas.

MOJARREANDO. Vírgenes competitivas.

No sé si fue Karl Marx quien dijo aquello de que “la religión es el opio del pueblo”. No estamos de acuerdo, don Karl, aunque a fuer de sincero habríamos de admitir que en cierto sentido no va usted mal encaminado. Ahí nos ha dejado la Historia la Inquisición, santa para más inri; las Cruzadas; la esclavitud ordenada en Sudamérica por los reyes cristianos; el fanatismo de Al Qaeda, en fin, pilarín.

Y todo ello porque eso de confundir el tocino con la velocidad no suele dar buenos resultados. Ya lo dijo el gran jefe: al César lo que es del César…. A pesar de todo seguimos adelante con los faroles. Y llegado el final de la temporada futbolística los afcionados y sus clubes practican la costumbre de ofrecer sus trofeos a la Patrona de turno después de haber convertido en involuntarias competidoras a un sin fin de Vírgenes. La Almudena lleva este año dos. Nuestra Señora de Begoña, sin embargo, se ha quedado con la miel en los labios pues sus patrocinados cachorros bilbaínos sólo fueron subcampeones. Y resulta raro y chocante que siendo única la Virgen una advocación tenga más influencia que otra para que ganen los suyos. Porque a eso se va, a ofrecerle el trofeo ganado por su intercesión.

Hace muchos años el Betis y Las Palmas se jugaban una plaza de descenso a segunda división. El entonces capellán del equipo sevillano, nuestro paisano Pepe Márquez Valdés, se llevó al equipo bético al Rocío para pedirle a la Virgen que no descendiera el equipo. Al mismo tiempo el cura del Las Palmas hizo una cosa igual y se los llevó con idéntico deseo a la Candelaria. Descendió el Betis, se mantuvo en primera el Las Palmas. Ganó la partida la Candelaria.Aunque dicho sea de paso, ni la del Rocío ni la Candelaria habían competido.

¿De verdad cree esta gente que es normal esa costumbre?. En muchas ocasiones la mayoría de los futbolistas que asisten al evento ni siquiera son creyentes.

Y no es que don Karl tenga razón, pero la verdad es que hay cosas que si no huelen a opio, al menos huelen a chamusquina.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. La Virgen de las Angustias: ayamontina y portuguesa.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. La Virgen de las Angustias: ayamontina y portuguesa.

Dentro de unos días nuestra Patrona visitará algunas ciudades portuguesas. Dicho así, a secas, puede que no signifique nada especial, pero si nos atenemos a la conocida leyenda de su hallazgo en el río por parte de los hermanos Coritos, todo lo que se va a organizar o ya se está organizando tiene sentido, y vaya que si lo tiene.

La leyenda nos cuenta que como la imagen de la Virgen fue hallada en aguas portuguesas, en uno de sus esteros que dan al Guadiana. Los lusos, con cierta razón, la reclamaron para sí, y las autoridades españolas, conscientes de tal razón, accedieron a la petición. Pero he aquí –sigue la bella leyenda- que la Virgen “quiso quedarse en Ayamonte”, y una y otra vez durante el traslado se presentaba una tormenta que lo hacía inviable.

Ante la evidencia, los portugueses decidieron que la Virgen se quedara en Ayamonte, y desde entonces su devoción a la imagen sagrada es tan grande que bien podríamos considerar que nuestra Patrona desde su corazón comparte el patronazgo, y ellos lo saben, y lo sienten. No hay más que verlo cuando llegan las fiestas patronales, como llegan masivamente a adorarla.

Que al cabo de los siglos la imagen de la Virgen de las Angustias visite tres ciudades portuguesas resulta todo un placer a ambas orillas del Guadiana. Los ayamontinos sabemos que en tierras lusas va a sentirse tan a gusto como en su propia ciudad. Y en esa confianza la actual junta de gobierno ha decidido el evento. Desde Mojarrafina sólo nos queda animar a todos los ayamontinos a participar en esos días de gloria, de amor y de fraternidad, porque entre Ayamonte y los pueblos portugueses del Algarve, si bien existió una frontera, esta sólo fue natural, geográfica, política, fiscal...pero nunca humana, ni social, ni vivencial. Y mucho me temo que en ello tuvo mucho que ver la Virgen. Nuestra Patrona pues, no necesita pasaporte para bendecir a sus hijos portugueses. Que todo salga bien y enhorabuena por anticipado.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. Los santos de palo.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. Los santos de palo.

Lo de los “santos de palo” fue un término acuñado por los Padres Paules  en Ayamonte  allende mediados el pasado siglo. Trataban con ello de menospreciar la devoción que los ayamontinos teníamos a las sagradas imágenes. Eran abiertamente “enemigos” de la Semana Santa cofradiera, aunque, dado el carácter de nacionalcatolicismo del régimen político imperante, no tenían más remedio que asistir a las procesiones ataviados con sus más vistosas vestimentas litúrgicas, capas incluídas a partir del Jueves Santo.

Pero he aquí que llega el año 1960 y a los citados curas no se les ocurre otra cosa que organizar en nuestra ciudad una misión. Al principio nos entró un complejo de negritos africanos o indios americanos del carajo, porque la idea que teníamos de una misión era la de unos misioneros con barba y vestidos de blanco que iban a Africa y a América a evangelizar a aquellas incivilizadas criaturas.

Pretender que el pueblo respondiera masivamente era poco menos que una utopía. De suyo, el acontecimiento anunciado no ofrecía nada de atractivo al general de los vecinos. Pero los curas siempre han sido más listos que el hambre, y ¿qué creen mis queridos blogueros que se les ocurrió para que los misioneros tuvieran una multitudinaria acogida?. Pues nada más y nada menos que sacar a la calle a los  “santos de palo”.

Y salieron,  la Virgen de las Angustias, Padre Jesús, Pasión... hasta la talla de San Vicente de Paul. Y claro, las calles se pusieron hasta los topes, y todo fue un éxito. Yo creo que ese día y el del entierro del inolvidable Antonio Massoni Jesús, fueron los que más gentes reunieron en las calles en toda nuestra historia.

La foto que ilustra el artículo la tenía un poco perdida, y es de un valor histórico considerable. Una multitud invade nuestra Avenida, entonces del Generalísimo, arropando la entrada de los misioneros, que aparecen en el centro de la misma encabezados por su director, el padre Langarica. En ella podemos distinguir a personas y familias del pueblo muy conocidas: la familia de Joaquín Rodríguez Vizcaya, “el Gordito de la Aduana”; la de Manolo “el Pancaro”; “el Lena”, el inolvidable Emilio Carro “Pelayo”, Pepe “el Loco”, y cargando con las andas que porta a San Vicente de Paul, algunos amigos, unos presentes y otros que ya nos dejaron: Manolo González “el Rubio”, Antonio Tortosa, Castillo “el Negro”, Joaquín Brito, y a la expectativa, Eduardo Losada.

Sí, señores blogueros. Los “santos de palo” les resolvieron el problema a aquellos curas que en realidad no querían saber nada de ellos. Cosas de la vida. O, como dice Mojarrafina, en fin,  pilarín.

MOJARREANDO. El cierre de la sede de Agrupación y su museo.

MOJARREANDO. El cierre de la sede de Agrupación y su museo.

A través de un comentario insertado no recuerdo en qué artículo de Mojarrafina, llega a nuestro conocimiento que se ha cerrado el museo de Agrupación, aunque nos queda la duda de si se trata del museo o de toda la sede, es decir, si las oficinas se han trasladado a otro lugar que resulte más económico.

Desde la sede de Mojarrafina en la fortaleza Hins al Faray es imposible contar con datos objetivos, por eso este artículo será ponderado y sobre todo, prudente.

Si la sede de Agrupación y su museo se cierran por cuestiones económicas resultaría hasta cierto punto comprensible, pues mantener un sueldo y un gasto de energía eléctrica para, como dice un afamado bloquero, “cero visitas”, no parece lo más recomendable.

Pero hay una cosita que se hace necesaria: la oportuna información, pues no hay que olvidar que lo mismo que Hacienda, la Semana Santa somos todos. Ignoro si esa información se ha dado o si se piensa dar, cosa que, me van a perdonar aquellos a quienes corresponda darla, lo dude. No quisiera que en esta materia se recurra al oscurantismo propio de quienes creen que el mundo cofrade es de unos pocos, y que las decisiones no tienen por que publicitarse.

La sede a Agrupación se erigió con dinero público, es decir, con el de todos los ayamontinos. Con esto queda dicho todo.

La Cuesta de la Merced se queda un poco huérfana, y si es cierto lo del cierre, el edificio más aprovechado de nuestra Historia (mercedarios, guardias civiles, estudiantes, señoras de canastillas, feria de la tapa cofrade, etc.), terminará en el más que probable ostracismo.

MOJARREANDO. Los sevillanitos ayamontinos en la Feria de Abril.

MOJARREANDO. Los sevillanitos ayamontinos en la Feria de Abril.

Llueve en Sevilla la víspera del “Día de los Catetos” de la Feria de Abril. Con lluvia o sin ella, los sevillanos se despiden esta noche de su feria porque por lo visto les molesta la bulla de las gentes de los pueblos. Quieren que sus fiestas sean las más universales, pero cuidado, sin molestar. Así ha sido siempre. También los pueblerinos podríamos quejarnos cuando invaden nuestras playas y encima dejando esa suciedad que les caracteriza. En fin, pilarín.

Me consta que en Ayamonte, tres famosos sevillanitos semanasanteros se tornan ahora sevillanitos feriantes y tienen pensado arribar por aquí. En todo caso, bienvenidos, ya les he ofrecido un buen aparcamiento en mi barriada y el ascensor que los conduzca hasta la estación del Metro, pero el sevillanito jefe es muy tozudo y quiere dejar el coche en la capital, así les luce más. En fin, pilarín.

Hacen bien en viajar tanto, lavida pasa rápida y hay que aprovechar. Yo mismo iré con mi mujer a Córdoba el próximo día 9 a visitar los Patios y las casas-museo de Viana y Romero de Torres. Es lo que hay.

Sevillanitos, aquí os espero… si queréis.

LA BUENA GENTE DE AYAMONTE. Antonio Correa, Prior de la Orden de los Hermanos Hospitalarios de Ayamonte, y puli.

LA BUENA GENTE DE AYAMONTE. Antonio Correa, Prior de la Orden de los Hermanos Hospitalarios de Ayamonte, y puli.

Vivimos en un mundo preñado de clisés, estereotipos, globalizaciones, un mundo en el que es normal meter en un solo saco toda clase de productos, conductas, etc.

Como la labor de la Policía es preservar el orden público y ello conlleva en muchas ocasiones actuaciones violentas; como los funcionarios policiales son los que llevan a los delincuentes a la cárcel; como detienen a los delincuentes… parece que no es dable afirmar que un poli sea buena persona. Y los hay buenas personas a porrillo, en todos los cuerpos. Porque todo eso que decíamos anteriormente lo hacen precisamente en defensa de las personas honradas y sobre todo de las más indefensas.

Hoy le toca el turno a un puli de los buenos, mi querido amigo y admirado Antonio Correa, prior por herencia paterna de la Orden de los Hermanos Hospitalarios de Ayamonte.

La enfermedad lo apartó muy pronto de la actividad policial y ahora vive el regocijo de una jubilación anticipada junto a su esposa Manoli, una gran mujer con una envidiable voz.

Antonio frecuenta el convento hospitalario de lo alto del Banderín, al que acuden buenas gentes como él. Y sobre todo, se ha convertido en un comensal, en un groumet de lujo cuando su primo Manolo, director del coro María de la Purísima, organiza una comida, a la que acude como cantor consorte, lo que no quiere decir que acuda de válvula como más de uno suele pensar.

Me ha sido imposible escribir esta semblanza en tono serio. Mi hermano Correa es un cachondo como yo. Pero ahora me pongo serio y afirmo que don Antonio Correa el puli, es muy buena gente, y por ello le abro las puertas del club de la buena gente de Ayamonte. Ya era hora de que en el mismo ingresara un hermano de la Orden Hospitalaria, por añadidura, su actual prior. Bienvenido, hermano.

LA BUENA GENTE DE AYAMONTE. José.

LA BUENA GENTE DE AYAMONTE. José.

El nombre de José es posiblemente el más popular, el más conocido, el que más abunda en todo el mundo cristiano. Por ello, es lógico que para identificar a algún José tengamos que acudir a sus apellidos, a su mote o apodo, a su oficio o dedicación, a su ámbito familiar, a su origen, etc.

Sin embargo, en Ayamonte no es necesario acudir a ninguno de esos complementos para identificar a  nuestro personaje de hoy, basta con decir José para que todo el mundo sepa a quien nos referimos.

José es sin duda uno de esos ayamontinos que más nos han alegrado la vida siempre, bien a través de su actividad carnavalera formando parte de inolvidables cuartetos, con sus llamativos disfraces,  con sus naturales ocurrencias, y sobre todo con su  gracia innata. 

 José sigue siendo un hombre fiel a su condición humana. Su feminidad es sabida, su homosexualidad también,  pero siempre llevado  con dignidad, y ha tenido el sabio acierto de no entrar en el confuso mundo gay que nos han metido entre pecho y espalda los americanos como si de una nueva cola cola se tratase. Un día le dije: "el día que yo me entere que te consideras gay te dejo de hablar". Y me contestó: "yo sé muy bien lo que soy, y tu también, no te preocupes".

Trabajador incansable y de una honradez cualificada, mi amigo José entra hoy en la nómina de la buena gente de Ayamonte. Y lo hace precisamente por eso, porque es muy buena gente, una gran persona. Bienvenido, amigo José.

MOJARREANDO. Lo siento mucho, me he equivocado, y no volverá a ocurrir.

MOJARREANDO. Lo siento mucho, me he equivocado, y no volverá a ocurrir.

Sentidas palabras de S.M.el Rey reconociendo un simple error que los medios de comunicación han magnificado hasta la saciedad. Yo creo que en el acontecimiento se han dado las connotaciones propias de aquel refrán que reza que "la mujer del césar no sólo debe ser honrada, sino que además tiene que parecerlo".

Al Rey lo invitan a una cacería ( o sea, no se ha gastado un bintén) de elefantes, (parece ser que en ese lejano pais están ante una verdadera plaga de paquidermos que es necesario controlar). El invitante es el mediador del que se ha valido nuestro Jefe de Estado para conseguir uno de los mejores contratos de nuestra Historia, el del "Ave árabe", pero nada de eso cuenta, lo que cuenta es que el Rey se ha ido a cazar a Africa cuando en España estamos pasando una terrible crisis económica. Y qué, terrible ha sido el expolio al erario público andaluz en el asunto de los Ere y que se sepa todavía nadie ha pedido disculpas, ni tampoco la han pedido los de la Gurtel ni antes los de los Gal. Aquí se roba con una enorme facilidad, nadie devuelve nada de lo robado y ni siquiera se pide perdón.

Las disculpas del Rey le honra, y sigue estando muy por encima de la clase política, incluso de todos los miembros de su propia familia, y esa confesión real va a traer una deseada transparencia a las actividades de la Casa Real. Que esa transparencia sea de verdad y extensible a toda la clase política aunque esto sea una utopía. Vamos a quitarles las gafas de sol tras la que se ocultan los mafiosos de la cosa pública. Al fin y al cabo lo del Rey no deja de ser un simple desliz que a los españoles no ha costado nada. Lo de los otros sí que nos cuesta, y muchos millones por cierto.

Rectificar es de sabios. Por eso los políticos tienen poco de tal. Eso sí, de listos, mucho. Y la buchaca llena. Aunque todas las reglas tengan excepciones. 

AYAMONTE EN EL RECUERDO. Los que nos dejaron demasiado pronto.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. Los que nos dejaron demasiado pronto.

En estos últimos días hemos vivido la pérdida de unos ayamontinos demasiado jóvenes, si es que a la vida le podemos poner fecha de caducidad. Yo creo que la vida y la muerte juegan permanentemente al escondite y que la guadaña gana muchas partidas acechando en las esquinas, es los recodos de los caminos que la vida frecuenta ajena al acecho. Nos han dejado Chipi, Mojo, Curri...

Pero esto ha sido así siempre. La foto que traemos al blog data de mediados el pasado siglo, y obedece, entre otras cosas, a esta pequeña historia:

Por aquel tiempo vivía en la barriada Federico Mayo un señor empleado de una importante empresa. Este señor, como cualquiera de por sí, un día cometió un grave error, y ese error le costó un correctivo penal que tuvo que cumplir en la modalidad de domiciliario. Como de alguna manera tenía que subsistir, aprovechó sus habilidades para con la fotografía, y en el patio de su casa realizaba fotos y reportajes.

Los de mi reunión éramos muy aficionados a quitarnos fotos para el recuerdo. Y hoy he topado con una de ellas que precisamente me hace volver al inicio de este artículo. En la foto, cuatro amigos, tres de ellos fallecidos muy jóvenes: Joaquín Brito, Antonio Reyes el Poke, y mi casi hermano Paco Valenzuela. Despuès vinieron los fallecimientos del Nino, su hermano Lolo, Manolín Nieves, Norberto Flores el Chuches.

Es la historia que tristemente se repite. Pero a pesar de todo no terminamos acostumbrándonos y esos amigos que nos han dejado en plenitud de sus vidas siguen ocupando un lugar preferente en nuestros corazones.

Descansen en paz todos ellos, y mis anticipadas disculpas por esos olvidos que en estos casos siempre se producen.

AVISO A NAVEGANTES.

Desde mi residencia habitual en Hins Al Faray, saludo a todos los sevillanitos ayamontinos. A esta hora, 17,10 de la tarde del sábado 14 de abril de 2012, la cadena local Sevilla Televisión nos ofrece todos los desfiles procesionales del pasado Miércoles Santo.

AYAMONTINOS INOLVIDABLES. Juan Antonio Pérez Mateo, el Mojo.

AYAMONTINOS INOLVIDABLES. Juan Antonio Pérez Mateo, el Mojo.

Esta vez se me han ido en pareja. Dos grandes amigos me han dejado, nos han dejado a todos los que les queríamos de verdad. Estoy seguro de que éramos muchos, como suele ocurrir con las grandes personas.

Siento de verdad tener que escribir dos obituarios en tan corto espacio de tiempo, pero si uno era amigo el otro no le iba a la zaga. Ya hablamos del Chipi, ahora nos toca recordar al Mojo, sin duda otro ayamontino ya inolvidable.

Conocí a Juan Antonio Pérez Mateo, el Mojo, a mediados del pasado siglo, cuando, siendo yo empleado del bufete del letrado don Trinidad Navarro Nieto, él entró a trabajar al estilo un tanto comodín: compartió con  eficiencia la oficina con el volante. Y puedo asegurar que de todos los empleados que tuvo el referido abogado: Narciso Sánchez Romero, Francisco Romero Gamero, (Curro), Juan Antonio López Lorenzo, (Chipi), Antonio Acuña Grao, Esteban Diaz, Rafael Losada González , Manolo Rodríguez Gómez,  (Camilo),  el Lele y un servidor -creo que no me falta nadie-,  ninguno  como el Mojo tuvo tanta habilidad para ganarse el aprecio y la admiración del jefe. No era peloteo, era sencillamente, carisma. Porque a mi amigo Mojo es lo que le sobraba: carisma para meterse en el bolsillo a cualquiera que entrara en su vida. Cuantos más sofocones hacía pasar a don Trini con su desparpajo, más lo quería.

El amigo Mojo ha sido uno de esos ayamontinos que supo ganarse, con su generosidad, con su espíritu de servicio, con su acreditada amabilidad, con su permanente sonrisa, que aun en sus últimos momentos mantuvo, el aprecio de todos. Una enfermedad terrible se lo ha llevado demasiado joven, cuando aun le quedaban muchas cosas por hacer, cuando aun le restaban fuerzas para querer y servir a todos. Pero la vida es así de dura y de ingrata. Y en esta triste hora sólo nos queda el consuelo de haber compartido su amistad, de haber entrado en su generoso corazón. Descanse en paz.

AYAMONTINOS INOLVIDABLES. Juan Antonio López Lorenzo, CHIPI.

AYAMONTINOS INOLVIDABLES. Juan Antonio López Lorenzo, CHIPI.

No se puede ser buen cristiano si no hemos sido capaces de desprendernos de todo aquello que lo impide. La generosidad sin límites, el amor, el sacrificio, la entrega absoluta por los demás, necesita esa ligereza de atuendos de intereses; por eso, mientras menos cargas interesadas llevemos más capacidad tendremos de cargar con los pesares ajenos, ayudar a los que nos necesitan, hacer ligero su yugo.

En el funeral celebrado en la iglesia de las Angustias por el alma de nuestro siempre querido y recordado Juan Antonio López Lorenzo, Chipi, tanto la Iglesia como la Agrupación de Cofradías decidieron que un hombre que se había desprendido de todo, que su ego había quedado reducido al mínimo para poder servir con toda holgura a los demás, tenía que ser citado, no con su nombre en el siglo, con su nombre apellidos civil, sino con su nombre del cariño, del servicio desinteresado, de la honradez, de la entrega a los demás. Y ese nombre no era otro que el de Chipi. Así se sencillo y a la vez así de grande.

Hace cincuenta y ocho años nació en Ayamonte un niño al que bautizaron con el nombre de Juan Antonio, al que se adosaron por ministerio de la Ley, sus apellidos paterno y materno, López y Lorenzo. Fue su nombre en el siglo, su nombre oficial, civil. Pero al igual que ocurre con los religiosos, que adoptan otro nombre al ingresar en la correspondiente orden, Juan Antonio ingresó pronto en la orden del servicio a los demás, y desde la Ayudantía de Marina, pasando por la hermandad de la Virgen de las Angustias y Agrupación de cofradías, de las que fue muy eficiente secretario, desde su ejemplar ámbito familiar, al lado de una esposa y unas hijas adorables y que le adoraban, pronto dejó de llamarse como en el siglo para ser para todos, sin excepción, sencillamente el Chipi. Y así, en su funeral el nombre de Chipi sonó por entre las naves abarrotadas de la iglesia, como sinónimo de bondad, de cariño, de entrega, de sacrificio, de amable y sincera sonrisa. Fue un acierto esa decisión, porque a los ayamontinos en general y a los que lo tratamos muy personalmente en particular, no sólo se nos fue un paisano llamado Juan Antonio López Lorenzo, se nos fue un amigo, un ciudadano ejemplar, un cristiano de bandera llamado Chipi. Así lo recordaremos siempre, porque así, como Chipi, quedará guardado para siempre en nuestros corazones, que para eso él, desde siempre, nos llevó a todos en el suyo.

Descansa en Paz, Chipi. Y pide por nosotros.

TONTOS DE CAPIRUCHO. El sol también cuenta.

TONTOS DE CAPIRUCHO. El sol también cuenta.

Escribo este artículo cuando nuestra Semana Santa acaba de decirnos adiós como siempre, en San Francisco, y aunque aun nos queda el esplendor, con música o sin ella, del Resucitado y la Victoria, es otra historia. Acabó el dolor y comienza la gloria.

Cada año que pasa veo menos "semana santa", o sea, procesiones: la edad y la salud ya no permiten aventuras como antaño, por eso lo poco que veo lo suelo observar con detenimiento, no como algunos o muchos pensarán, para darle a la mojarra. Mi amigo Agüillas me dijo en la Laguna cuando hablaba en voz baja con alguien: "échate un poco pa yá, no pegues tanto la oreja para luego darle a la mojarra".

El Jueves Santo vi la salida de la cofradía de Jesús Caído, y como cada año que la misma va acompañada del todavía refulgente sol de Poniente, me hice la siguiente pregunta: ¿puede haber algo más bello a la luz del día que el paso de palio de la Amargura?. Y la respuesta fue inmediata: sí, cuando el sol la ilumina con su irresistible fuerza. Un ascua blanco refulge entonces por el Solá. Siento no poder traer al blog la foto correspondiente, pero como soy tan listo subí la cámara pero me dejé en casa la batería cargando. No le digais nada a nadiez que luego vienen los cachondeitos. Y lo adelanto antes de que lo haga el "niño segundo del Perito", que lo sabe porque yo se lo dije.

Al día siguiente, Viernes Santo, en vista que la tarde abría considerablemente y que los gorilas que pone mi hermandad en la puerta del Camposanto no me habrían dejado entrar -este año ni siquiera lo he intentado porque no me gusta pasar vergüenza-, me planté a las puertas de la colecturía. Y cuando salió el imponente paso del Descendimiento, otra pregunta surgió: ¿Es posible superar la belleza de la obra cumbre de Peñalver a la luz del día?. Y la respuesta fue la misma que en el Solá: sí, cuando el sol la ilumina con su irresistible fuerza.

Me gustaron también, el nuevo ritmo que Javi Pérez Duarte ha dado al paso de Jesús Caído, y el hermoso acompañamiento musical a la salida del Santintierro de las Angustias, y sobre todo la seriedad recobrada por parte de una hermandad que intentó derroteros folclóricos aunque se hiciera con la mejor voluntad.

Y no me ha gustado nada, según me cuentan, la escasez de personal acompañando a Padre Jesús en su recorrido. ¿El frío?. Puede ser. Pero si no es así habría que plantearse seriamente el fenómeno.

Ahora sólo nos queda el Resucitado sin acompañamiento musical. Espero y deseo que sólo sea una anécdota y que entre capataces y costaleros nos hagan olvidar el asunto.

Quiero aclarar que si no comento nada de la hermandad francisca, sólo es por el motivo apuntado al principio: me recogí muy temprano. Pero estoy seguro de que lo harían como siempre, es decir, de forma ejemplar.

MOJARREANDO. ¿Desagravio?.

MOJARREANDO. ¿Desagravio?.

Me avisa un buen globero que este artículo había desaparecido del blog. Una vez comprobada la misteriosa desaparición, hemos procedido a su restauración, aunque con foto distinta pues la original no ha aparecido. Lo que no será posible es recuperar los comentarios, pero bueno, menos da una piedra.

No sé por que, pero tengo la impresión de que esta vez el artículo del blog no va contentar ni a unos ni a otros. (Quiero aclarar de antemano que no es mi pretensión contentar a nadie, por si acaso se piensa otra cosa).

Tuvo lugar el desagravio. En tono menor, pero desagravio al fin y al cabo. Y lo que más me agradó de todo fue ver al capataz de la Mulita, que si es cierto que participó en el agravio era el primero llamado a desagraviar. Lo hizo y ello le honra. Personalmente le aplaudo por ello.

El resto de los asistentes desagraviaron siguiendo involuntariamente esa figura jurídica contenida en nuestro Código Civil que admite el llamado “pago por terceros”. Se hizo más visceral de la cuenta, digo yo, y al final resulta que hubiera sido más propio hacerlo en la iglesia. Pero bueno, se hizo y ya está.

No terminan convenciéndome estos actos. Si el cura, como era mandado, perdonó; si el presunto ofensor aceptó el perdón que supongo él mismo había pedido, con eso hubiera sido bastante.

Pero el acto sirvió para poner algunas cosas en su sitio. No había pasarela y faltaron los varones mayores; era un acto religioso con tintes políticos y tampoco estuvieron el alcalde y su séquito, ellos, que están a todas las que caen en materia litúrgica.

Y la Inmaculada, creo yo, se quedó ni fu ni fa. Al fin y al cabo Ella ya había perdonado a su exaltado hijo –si es que se exaltó-, que por cierto tengo entendido que es una buenísima persona.

Tampoco hubo hoguera inquisitorial, al menos por fuera, que por dentro, y poniendo Mojarrafina el oído, si que las había... En fin, pilarín. Que Dios y la Inmaculada nos coja confesados.

TONTOS DE CAPIRUCHO. Males endémicos.

TONTOS DE CAPIRUCHO. Males endémicos.

La Semana Santa ayamontina, como cualquier otra festividad del año, no está exenta de algún que otro “borrón”. A veces, esos borrones se convierten en imborrables utilizando procedimientos normales, y terminan haciéndose como males endémicos, crónicos, y a veces hasta genéticos.

Interrumpir el buen y ordenado devenir de una cofradía cruzando la calle entre penitentes, músicos, acólitos, etc., es uno de los males endémicos de nuestra semana cofradiera. Ni siquiera mi amigo y maestro Rafael Pérez Castillo en sus tiempos de presidente de Agrupación con sus famosos bandos, logró acabar con esta mala costumbre,  aunque a fuer de objetivos debemos admitir que en algo sí se alivió.

Hay gentes –como el personaje de la foto- que es peso pesado en eso de la crítica ajena, de la mojarra,  que él adjetiva como “fina”, pero que en la materia que comentados no suele ver la viga en su ojo y durante la Semana Santa cruza de acera a acera multitud de veces, cuando no acorta o adelanta camino por entre el cortejo.

¿Qué podríamos hacer con individuos como éste?. Hombre,  yo creo que si un diputado de tramo, un penitente o un portador de una vara le deja caer ésta, o el cirio más o menos a la altura de uno  de los dedos meñiques del pie más adelantado, es posible que se lo piense. De todas formas, como es mejor las buenas maneras que las violentas, desde mojarra fina invitamos al personal en general para que, en su caso, lo inviten a dar marcha atrás de su propósito desorganizador. Seguro que lo comprenderá. Aunque no les aseguro que ese individuo tenga enmienda.

En fin, pilarín.