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Mojarra Fina: El Blog de la Mojarra Fina Ayamontina

HISTORIAS IMPOSIBLES. 6: La renuncia de Piqué a jugar en la Selección Española

HISTORIAS IMPOSIBLES. 6: La renuncia de Piqué a jugar en la Selección Española

 

La mañana pintaba difícil para Vicente del Bosque, seleccionador nacional de fútbol, y es que cada vez se hace más difícil el llamado descarte, son tantos los buenos futbolistas con que cuenta actualmente el fútbol español, que el gran inconveniente que tiene un seleccionador no es contar con este o aquel, sino a quien descartar.

Pero la mañana se iba a suavizar para el seleccionador, y además de forma inesperada. Un ordenanza llama a la puerta, entra al despacho y le anuncia que fuera espera para ser recibido el defensa central del Barcelona Gerard Piqué. Del Bosque no sale de su asombro ya que Piqué es precisamente uno de los fijos últimamente, máxime ahora que acaba de proclamarse campeón de la Copa del Rey y virtualmente de la Liga.

Después de otorgarle el permiso correspondiente, entra Piqué y se sienta tras ser invitado por el seleccionador, quien de inmediato le pregunta sobre el motivo de su visita.

Con descaro juvenil, con suficiencia inconsciente, el neófito internacional le dice al seleccionador que el motivo de su visita es presentar su renuncia a jugar en la Selección Española, que se reserva el derecho a jugar exclusivamente en la catalana cuando Cataluña obtenga la independencia. Que sabe que va a dejar de ganar muchísimo dinero, pero que no le importa, y que la estelada que no le dejaron subir al palco de Mestalla la paseará por Chipre, por Albania, por Islas Feroe, cuando su BarÇa de su alma juegue la nueva Champion como campeón de Catalunya.

Vicente del Bosque le contestó: por mí no hay inconveniente, muchacho, y además te felicito por tu coherencia, por tu congruencia, no como otros muchos independentistas como tú que se forraron vistiendo la camiseta nacional –perdón, la camiseta de España- y no pudieron vestir ni ondear esa estelada que lleváis tan adentro. Por cierto, añadió del Bosque, la estelada que tú querías subir al palco de Mestalla, ¿era la de la cruz azul o la roja importada de Cuba?.

Piqué no respondió y se limitó a sacar un gran sobre del bolsillo interior de la chaqueta que dejó caer encima de la mesa del seleccionador mientras le decía: aquí tiene usted todas las primas que he cobrado por jugar con la selección, mi causa no me permite quedarme con ellas.

 

MOJARREANDO. 47: Belén Esteban, la friki de moda

MOJARREANDO. 47: Belén Esteban, la friki de moda

El próximo día 25 de mayo se celebra el día del orgullo friki (toma del fresco, Carrasco), no sé como les sentará esto a los gays que eran hasta ahora los reyes del “orgullo”, en fin, pilarín.

Y digo esto porque la inefable Belén Esteban estará de enhorabuena, acaba de celebrar la primera comunión de su hija y ahora va a celebrar el día del orgullo friki, porque, aunque no le guste, la Esteban es una friki como la copa de un pino. Y no lo digo en sentido peyorativo como ella pudiera pensar, me remito a la definición de friki encontrada en Internet (el muñeco diabólico que todo lo sabe), puesto que afortunadamente, aunque no creo que esta fortuna dure mucho, nuestra Real Academia  aun no admite el término.

Según el muñeco diabólico, friki es la persona interesada u obsesionada en un tema, interés que en ocasiones puede tacharse de extravagante. Qué duda cabe que Belén Esteban tiene una obsesión enfermiza con todo lo que suene a Jesulín de Ubrique y de paso a su legítima esposa, la Campa, como ella dice. La Esteban fue novia, amante o lo que sea, que ya eran mayorcitos para ser lo que quisieran, del torero de las bragas y los sujetadores, que le hizo una niña, la niña más famosa y popular de España incluso por encima de las infantas. No hay niña más citada, más nombrada, mas manoseada en la tele que Andrea o Andreíta. La pobre niña aun no sospecha lo que le queda que sufrir a costa de la popularidad mal entendida de su madre, un personaje manejado en tele5 para hacer reir al personal.

Personalmente me da igual que la Esteban sea el hazmerreir de la tele, que lo es, a mí lo que me preocupa es la niña, que al final terminará siendo una persona sin identidad, será la niña del pollo, por ejemplo, además de todo lo demás que su madre publicita sin escrúpulos con tal de llenar la buchaca.

Y más aun me preocupa la pasividad del Fiscal de Menores y del Defensor del Menor, que consienten estos espectáculos deprimentes, de cómo a diario una niña de ocho años sirve de unidad económica, de mercancía, con la vendita sobre los ojos, sí, pero sabiendo todo el mundo que es ella, manejada por una madre sin escrúpulos que cuando la cadena para la que trabaja le demanda una dosis de morbo no tiene el menor inconveniente de sacar a la palestra un incidente con “la Campa”, y de camino hablar de su hija, de cómo el padre no va a verla, de que no le pasa los alimentos, etc.

Cuando le den puerta en la tele, que no tardará mucho, como pasó con la infeliz Tamara, con el Pozí, y con tantos otros que desfilaron por Crónicas Marcianas, por los programas del “gran” Jorge Javier Vázquez y otros, pedirá que se respete la imagen de su hija, que es una menor, pero ya será tarde y la pobre Andreíta quizás algún día llegue a maldecir algo que no quiero citar.

 

LA PECULIAR FORMA DE HABLAR DE LOS AYAMONTINOS. 65. Hoy: Zapera

LA PECULIAR FORMA DE HABLAR DE LOS AYAMONTINOS. 65. Hoy: Zapera

 

Entramos hoy en el estudio de una de esas palabras que los ayamontinos de todos los tiempos han pronunciado con frecuencia. La palabra zapera ha venido formando parte de nuestro acervo vernáculo con gran fuerza y presencia. No obstante, no está claro que aquí se haya originado, como ocurre con otras muchas,  aunque esa falta de claridad no es óbice para que la incluyamos en nuestra peculiar forma de hablar por ese uso ancestral y continuado a que me refería.

En realidad, nuestra zapera, esa zapera símbolo indiscutible de nuestros arenales de Canela, recibe el nombre científico de arthrocnemum glaucum: planta arbustiva que crece en zonas arenosas costeras, siendo glaucum un epíteto equivalente a su color verde azulado. En la isla de Lanzarote, donde abunda, recibe el nombre de “caletón blanco”.

Una vez más, los pueblos hispanoamericanos nos dan lecciones de cómo se salvaguarda las esencias de una lengua, en este caso, el castellano, que les llevamos, que ellos cuidan celosamente y nosotros apaleamos introduciendo en el diccionario barbarismos innecesarios para ponernos al nivel del imperio. Y precisamente en Puerto Rico, en un lugar denominado Aguas Buenas, que fue fundado allá por 1.838, existe una región denominada Zapera, lindante con los manantiales de aguas claras de aquel lugar, quien sabe si la comentada planta allí se reproduce y que la misma reciba el nombre del lugar, nada nos dicen al respecto las enciclopedias pero es fácil deducirlo así

Por otro lado, en el diccionario asturiano se contiene la palabra zapera como expresión de hambre, de tener mucha hambre, de ahí que cuando los asturianos van a comer en vez de decir que van a matar el hambre o el apetito, dicen que van a matar la zapera.

De todo lo anterior se deduce que las indicaciones que de la palabra zapera nos dan los libros, unas vienen de Hispanoamérica y otras de Asturias, pero ninguna de ellas se refiere concretamente a la planta de los arenales costeros, por lo que si los ayamontinos así la llamaron, ¿por qué no nos dejamos de dar más vuelta al asunto y admitimos que es autóctona?. Yo así lo quiero creer mientras alguien no me demuestre lo contrario.

Espero que mi colega Isaac Maestre quede conforme o al menos complacido con este modesto informe.

 

MOJARREANDO. 46: Antonio del Castillo, padre de Marta: aviso a navegantes

MOJARREANDO.  46: Antonio del Castillo, padre de Marta: aviso a navegantes

 

Desde que asesinaron a la joven Marta del Castillo, su familia, principalmente su padre, llevan a cabo una auténtica cruzada en demanda de justicia, de esclarecimiento de los hechos, de solución del caso, y sobre todo, de que se encuentre el cuerpo  para darle sepultura.

A mí me parece muy loable lo que hace este hombre, yo haría lo mismo en su lugar. Pero, ojo, señor del Castillo, que mucho me temo está usted cayendo poco a poco, sin darse cuenta porque el dolor le ofusca, en una red de la que no podrá salir nunca. No olvide usted que algunos medios de comunicación, disfrazados de cruzados y salvavidas, buscan sobre todo el morbo, los ingresos millonarios a costa de noticias que bien merecen respeto  y a veces silencio.

Se está usted dejando llevar con demasiada facilidad por esa presentadora dulce y exquisita en sus modos, tanto que le echó la culpa a un tercero cuando plagió un libro y fue descubierta, aunque por razones de corporativismo del asunto se habló muy poco, lo sucinto, mire usted por donde; y por un presunto –ahora lo de presunto está de moda- criminólogo, o en todo caso sabelotodo, que a diario le comen a usted el coco con fantasías jurídico-legislativas que a ningún sitio llevan. Este individuo sabe tanto que incluso dice cuándo los jueces, la policía, los fiscales, hacen las cosas bien, que reconstruye los hechos con una facilidad que para sí la quisieran los propios jueces. Y todo ello contando con la diaria opinión de grandes y entendidos colaboradores tipo conde Lequio, Belén Esteban y otras especies.

Debe usted saber, señor del Castillo, que para que se cumplan íntegramente las penas o para establecer la cadena perpetua en España, que viene a ser algo parecido, pues en ambos casos hay que acabar con el institución de la reinserción social contemplada en nuestra Constitución, hay que reformar la misma, y desde luego, ni mucho menos basta la recogida de firmas, por muchos millones que usted consiga, incluso con ese apoyo falsario del Partido Popular, que sabe de sobra que eso no es posible y así y todo lo propone en el Parlamento andaluz.

Cuidado, don Antonio, que los ánimos en situaciones como la suya se calientan con facilidad dejándose llevar por esta gente que al final va a lo suyo, a lo novedoso, a lo mórbido. Le invito a que contemple la foto que ilustra este artículo y a que reflexione. Yo no quisiera verle nunca como al pobre Fernando García, que después de perder a una hija en condiciones semejantes a la suya, al final se ve sentado en el banquillo de los acusados viendo como cae sobre él la espada de Damocles de más de quince años de prisión. Usted mismo, don Antonio, usted mismo.

 

HISTORIAS DE PAZGUATO Y FINO. 3: Benito Ramírez, el jefe efectivo y amable

HISTORIAS DE PAZGUATO Y FINO. 3: Benito Ramírez, el jefe efectivo y amable

Ayamonte ha sido siempre, y sigue siéndolo, una ciudad en la que ha imperado el dualismo, un dualismo de todo tipo: la Villa y la Ribera, la cal y la sal, el campo y la mar, arriba y abajo, la Laguna y el Paseo, el Casino España y el Círculo Mercantil, Oliva y Martín, Casto y Villegas,  el Adoquín y el Lana y … Ramírez y Ramón.

Nuestro personaje de hoy es el fruto de ese Ayamonte tan dual, es hijo de uno de los taberneros más conocidos hace años, propietario del bar de su apellido: bar Ramírez, allá en el entorno de la Plazoleta, el barrio de nuestro olvidado beato, precisamente Ramírez también de apellido, y digo olvidado por nuestra Iglesia Oficial, que lo mantiene beato habiendo sido mártir mientras sube a los altares en una turbocanonización a don Josemaría, en fin, pilarín.

Benito Ramírez llega a esta página por méritos propios, porque a mi entender, se lo ha ganado a pulso. Es a la vez enérgico y amable, rápido y tranquilo (durante una Semana Santa de hace años desapartó una pelea entre dos contendientes llevándose a uno de ellos debajo del brazo como el que lleva un paquete), sabe mandar y sabe obedecer, por eso ostenta el cargo de jefe de la Policía Local. Pero, ¿por cuánto tiempo?.

Yo no sé a quien se le ocurrió que a este tipo de cargos pudiera optar cualquiera, venga de donde venga y cuente con los antecedentes que cuente. Lo cierto es que este cargo a que me refiero en muchas ocasiones lo ostentan personas que no conocen para nada el pueblo, ni a sus gentes, sus costumbres, y luego pasa lo que pasa, que duran menos que los nuevos programas de Telecinco.

Cuentan los evangelios que cuando las mujeres que habían acompañado a Jesús hasta el Calvario llegaron al sepulcro y lo encontraron vacío, se les acercó un ángel y les dijo aquello de “¿por qué buscáis entre los muertos al que vive?”.

Yo le diría al legislador algo parecido: ¿por qué buscas fuera lo que ya tienes dentro?. Sobre todo en este caso, en que el gran jefe, además de valer, servir, es respetado por sus compañeros y sobre todo querido y respetado por las gentes. Y además, con un añadido importantísimo: Benito Ramírez no sólo es ayamontino, es, además, pazguato y fino.

 

ME LO EXPLIQUE. 11: Soy la reina de los mares...

ME LO EXPLIQUE.  11: Soy la reina de los mares...

 

Mucha fama lograron los antiguos letristas de coplas, pasodobles y canciones infantiles, pero pocos se pararon a analizar las barbaridades y los sin sentido que se contenían en muchas de aquellas letras que pasaron a la posteridad.

En un par de ocasiones analizamos en este blog dos famosas coplas de Juanito Valderrama: el emigrante y la primera comunión. Hoy vamos a tratar la disparatada letra de una canción infantil que se cantaba en el juego de la comba, la conocida “soy la reina de los mares”.

Veamos primero la letra: “soy la reina de los mares, ustedes lo van a ver, tiro mi pañuelo al suelo y lo vuelvo a recoger. Pañuelito, pañuelito, quien te pudiera tener, metidito en un bolsillo plegado como un papel”, aunque las niñas ayamontinas decían “liadito en un papel”; de todas formas, de esta última estrofa existen variedades todas relacionadas con el papel,  pero a los efectos de este mojarreo da lo mismo.

Vamos a ver, guapa señorita. De modo que para que veamos que es usted la reina de los mares, necesita, primero, tener un pañuelo; después, tirarlo al suelo, y finalmente volverlo a recoger. Pues mire usted, me lo explique, porque yo no veo ninguna relación entre la monarquía marina con un pañuelo, que para colmo lo tira usted para tenerlo que recoger a renglón seguido.

Además, manifiesta usted un deseo fácilmente realizable pero lo hace como si se tratase de una utopía: “quien te pudiera tener”. Pues hija mija, usted misma ya lo tiene, entonces, ¿a qué viene ese deseo de tener algo que ya se tiene?. Y finalmente, haga usted el favor de explicarme para que coño quiere usted un pañuelo, de seda o de tela y luego plegarlo como un papel, ¿por qué no lo pliega usted como lo que es, un pañuelo?.

 

MOJARREANDO. 45: Amparo Rubiales, la intelectual

MOJARREANDO. 45: Amparo Rubiales, la intelectual

 

En la mañana de hoy ha asistido al programa “la mirada crítica” que modera la nueva pesebrera del Psoe María Teresa Campos –no hay más que ver como ataca a los contertulios de derecha-una vieja dama del Partido Socialista Obrero Español: Amparo Rubiales.

Para despedir el programa, la moderadora preguntó a los contertulios qué equipo les gustaría que ganara la final de la Copa del Rey; cada uno dijo lo suyo, incluso en tono desenfadado, pero he aquí que la Rubiales, intelectual ella donde las haya, dijo: me parece una estupidez que más de media España esté pendiente de un partido de fútbol.

Vaya tela con la Rubiales. Pues mire usted, intelectual de los cojones, el fútbol, como deporte que es, es también cultura, deporte que siguen con entusiasmo millones y millones de seres humanos –analfabetos y estúpidos, por supuesto- en todo el mundo. Su mismo jefe presume ser del Barcelona, a lo mejor porque así cree que el Tribunal Constitucional va a resolver favorablemente a sus intereses lo del Estatuto catalán. La final la va a presidir el Rey, o si usted quiere mejor, el Jefe del Estado, aunque no sea republicano ni culto como usted. Además, señora intelectual, tenga en cuenta que gran parte de esa más de media España, estúpida  e inculta,  es la que luego va a votar y gracias a ello están ustedes en el poder y usted ostentando cargos muy requetebién remunerados.

Lo cierto es que esta anoche, miércoles 13 de mayo de 2009, millones de españoles, millones de europeos, y millones de aficionados en todo el mundo, todos ellos estúpidos y analfabetos, estaremos pendientes de esa final. Entretanto, sentada cómodamente en un sofá, doña Amparo Rubiales, socialista de pro, estará leyendo las Novelas Ejemplares.

Ya murió Fernando Fernán Gómez, aquel que ante las estupideces y las impertinencias acuñó aquella conocida frase: vaya usted a la mierda, a la mierda.

Pues eso, doña Amparo, mientras los estúpidos vemos el partido, vaya usted… a leer a Cervantes o a Lope, bueno no, a Lope no, que era monje y usted, como culta que es, es laica, como su jefe.

 

MOJARREANDO. 43: La calles manchadas de cera

MOJARREANDO. 43: La calles manchadas de cera

Yo no sé qué pasa con  las cosas de la Semana Santa, que no dan descanso. Uno se había propuesto declarar la veda hasta el próximo año, y nada, voy por la calle tan tranquilo, sin fijarme en nada porque yo no soy de los que le dan al ojo para luego largar mojarreo del bueno, y de pronto me encuentro con el deprimente espectáculo de todos los años: las calles del centro sucias a más no poder porque aun permanece en ellas la cera derretida durante la semana de interés turístico general de Andalucía.

Y digo yo, ¿tanto trabajo cuesta a los engominados de turno, que por una vez en el año, en vez de desfilar por la Pasarela Ribera lo hagan por las calles cercanas y quitar la cera del suelo?. Yo creo que si cada calle que permanece sucia, sobre todo aquellas por las que pasan todas las cofradías, o casi todas, se dividen entre ocho –Padre Jesús no utiliza cera- cada cofradía cabría a un pequeño trozo de calle y en un rato asunto liquidado.

Podríamos probar este año porque la labor la empezaran a hacer los componentes de los cuerpos de acólitos recién estrenados, y así podríamos seguir por sectores. Si lo hacen así, que lo dudo, espero me avisen, pues por nada del mundo me pierdo yo el espectáculo de ver al Landero, al Ramón, a los Agüillas, a Pepe Márquez, al padre Juan Margallo, al Mayo y demás andobas, lomo doblado y espátula en mano. Sería francamente gratificante.

El año que le tocara a los pregoneros, yo haría como el Cardenal Segura cuando venía Franco a Sevilla: quitarme de en medio. Como está mandao. Salud y hasta la próxima, “manchasuelos”, que sois unos “manchasuelos”. Ahí queó.

 

MOJARREANDO. 44: ¡Por fin, habemus cartel!

MOJARREANDO. 44: ¡Por fin, habemus cartel!

Pocas cosas hay tan reconfortantes como ver tu trabajo premiado, que tu lucha termine teniendo sentido, que al final logres aquello que tanto has anhelado. Aunque sea tarde, incluso a destiempo, no importa, nunca es tarde si la dicha es buena, y dicha y de las buenas es la que me han hecho sentir mi amigo Paco Cecilia y su acreditado grupo de tertulianos.

Resulta que hace unos días, en el lugar de costumbre, se reunió la tertulia cofrade Esquina La Peña, y según me informa uno de los tertulianos, con carácter retroactivo se procedió a la presentación del cartel. La tertulia cofrade Esquina Le Peña, por fin, tiene su cartel en la calle, aunque como han pasado las fechas no sé si lo pondrán en algún sitio o lo entregan directamente a quienes lo demande.

Desde luego, el más vale tarde que nunca hoy funciona mejor que nunca. El cartel es una de esas obras de arte que suenan a insuperables. Realmente asombroso, de exquisito gusto y de gran impacto. Creo que el autor de la fotografía es el amigo Jacinto Díaz y el diseño de mi entrañable ayudante, Javi Martin. Enhorabuena a los dos.

Pero como todo no podía ser felicidad, como alguna manchita tenía que tener el recién estrenado traje, quiero manifestar mi disgusto, aunque leve, por un detalle que me ha dolido. Y es que después de tanto que he luchado porque el cartel viera la luz, ni el presidente ni ninguno de los tertulianos tuvieron la gentileza de invitarme al acto. Pero en fin pilarín, pelillos a la mar.

 

AYAMONTE EN EL RECUERDO. 67: Los lancheros

AYAMONTE EN EL RECUERDO. 67: Los lancheros

A la altura de lo que hoy es la dársena pesquera y puerto deportivo, cuando el viejo estero de la Ribera discurría libre desde el Guadiana hasta el Atlántico formando la isla de Canela, a la que ya los romanos había denominado “Canaca”, para ir a la barriada del mismo nombre existió un medio de transporte fluvial propio de todos los lugares en que hay que cruzar un río y no existen puentes: el barco. En nuestro caso, tal barco era una patera y sus propietarios los siempre recordados Paco y Juan, “los Lancheros”.

La gente utilizaba la patera de Paco “el Lanchero” para cruzar hasta Santa Gadea, y más tarde, tras largo caminar por un angosto muro de barro, tomar otra, la de Juan “el Lanchero”, que ya llevaba al personal definitivamente a la barriada de Canela.

La faena de los lancheros era dura, muy dura, todo el día remando, en muchas ocasiones en contra de marea para ganar el terreno que se perdía con la fuerza de la corriente, lo que exigía un  esfuerzo descomunal.

Una vez cerrado el estero, que quedó dividido por mor de la construcción de la dársena y edificado el puente de Canela, ya la dedicación de los sufridos lancheros no tenía sentido. Sé que Paco el Lanchero hijo terminó sus días como empleado en un motor de Villarreal, sin que pueda aportar datos acerca de Juan, el lanchero de Canela.

La estampa del sufrido lanchero remando en el río está clavada en la retina de los ayamontinos, y uno de ellos, el artista Manuel Jesús Franco, “Franquito”, lo plasmó de la forma que ustedes pueden ver en la fotografía que ilustra este artículo.

 

AYAMONTE EN EL RECUERDO. 66: La histórica victoria sobre el Recreativo de Huelva. Continuación

AYAMONTE EN EL RECUERDO. 66: La histórica victoria sobre el Recreativo de Huelva. Continuación

El pasado día 30 de enero se publicó en este blog un artículo relativo a la histórica victoria conseguida por el Ayamonte C.F. frente al Recreativo de Huelva allá finales de los años cincuenta del pasado siglo.

Dicho artículo iba ilustrado con una reciente fotografía del desaparecido estadio municipal pues en ese momento no contábamos con ilustración de la época.

Pero pasado el tiempo, miren por dónde mi primo Arturo me facilita una incomparable foto tomada aquel inolvidable día. Un grupo de jóvenes aficionados ayamontinos portan una pancarta que vino a dar la vuelta a España puesto que la epopeya fue trascendente, en la que se puede leer aquella frase que hizo época: hola otra vez aquí. La ilustración no podía ser más original, una sardina saludaba a un choco. Y era así porque por entonces el Recreativo era un equipo que deambulaba entre la segunda y la tercera división, en esta se paseaba y aquella le venía grande.

Recuerdo de muchos amigos nos trae esta fotografía. Yo he identificado a algunos y espero que los blogueros ya viejetes aporten su grano de arena y nombren a otros. En mi recuerdo, aparte de mi primo Arturo, que me facilita la foto y que aparece en la segunda fila de abajo a la izquierda, y su hermano Pepe más arriba, ayamontinos ya desaparecidos como el Molletero, el Mascota, y otros que aun permanecen entre nosotros, como los hermanos Guerrero, Martín, el Petaca, Jiguito, Diego Quino, Carmelo Tortosa y Carrasco. Se que me quedan muchos en el tintero, de ahí la colaboración que pido.

Bueno, con la aportación de esta estupenda fotografía queda completada la información y el recuerdo de una tarde inolvidable de fútbol.

 

HISTORIAS EN PAZGUATO Y FINO. 1: Los orígenes

HISTORIAS EN PAZGUATO Y FINO. 1: Los orígenes

 

Cuando el general Caracalla arribó a las costas donde desemboca el río Ana –ostium fluminis anae-, lo hizo por todo lo grande, poniendo de manifiesto el poderío del Imperio Romano: galeras con artillería de catapultas, barcos para el comercio de más de cincuenta metros de eslora y quince de manga y puntal aparejados con velas cuadras en tres palos con una gavia sobre la vela mayor, provisiones, soldados…todo ello con la finalidad última de todo imperio que se precie, la conquista y ocupación de nuevos territorios.

Al atardecer de aquel día las tropas romanas vinieron a disfrutar de un espectáculo como nunca habían visto otro igual. Parecía como si las fuerzas de la naturaleza se hubiesen unido en misterioso complot para el deleite de la vista de los humanos. Sol, nubes, agua, cielo, todo formando un todo indescriptible, una puesta de sol para el embeleso.

En la ribera del río Ana descubrieron una silueta. Al acercarse a ella pudieron comprobar que se trataba de un habitante de una ciudad denominada Aya- que quiere decir monte- y quedaba algo más al norte y que posteriormente sería su nombre ampliado con el topónimo en latín que vendría a ser una repetición, salvo en la fonética, pues nadie diría dos veces “monte”, sino “Montis Aya”, que a la postre derivaría en “Aya Montis”. Aquel aborigen daba un perfil bien  definido, de sorpresa, de embobamiento, de candidez, ingenuo, y se vislumbraba sin malicia ni doblez, simplemente disfrutaba de la belleza, nada más. Procedía de las familias iberas y tartessas, de ahí su otro perfil: delicado, sutil, suave.

Al primer perfil los romanos lo vinieron en llamar con el apelativo “pazguato”; al segundo, con el de “fino”. Ya en el trato diario, en virtud de la nueva denominación dada por ellos a la zona descubierta y recién conquistada, los aborígenes fueron llamados “ayamontinos”.

Pero tardaron los conquistadores en descubrir algo nuevo y que ya perduraría a lo largo de toda la Historia, hasta nuestros días. Y ello fue que aquella tarde en que arribaron a las lenguas de arenas de la desembocadura del río Ana, lo que en realidad habían tenido ante sí era algo más simple y a la vez más misterioso. Habían descubierto, sin saberlo, al auténtico ayamontino: el Pazguato y Fino. 

En adelante, y al menos una vez en semana, vamos a traer a este blog historias en Pazguato y Fino, es decir, en ayamontino. Sólo les pido que no traten de averiguar si son ciertas o inventadas. Al fin y al cabo eso es lo de menos.

 

AYAMONTE, UN CALLEJERO MUY PARTICULAR. 25: Las calle Los Perros.

AYAMONTE, UN CALLEJERO MUY PARTICULAR. 25: Las calle Los Perros.

En una charla o conferencia que pronunció mi buen amigo Enrique Arroyo Berrones en la Casa Grande, llamaba a la calle Lepanto como la de los Perros. La verdad es que sorprendió a los presentes ya mayores que siempre entendimos que no era Lepanto sino Juan Fernández, que es calle perpendicular a ésta. Seguramente tendrá razón Enrique, que suele estar bien informado, para eso se lo suda, pero me va a perdonar el amigo que yo siga llamando a la calle Juan Fernández como la de los Perros siguiendo la tradición, por eso no vamos a perder nada, y espero y deseo me aclare el asunto.

La calle de los Perros, que al final, con ese “hambre” fonético que tenemos los andaluces termina siendo calle Los Perros y así nos jampamos la preposición “de”, está situada al final a la derecha de la calle Lepanto, tiene una salida al lugar  que conocimos siempre como la pedrera que desemboca en el callejón del Gringo o calle Rosa, y en su parte derecha, tal que afluentes, dos pequeñas calles sin salida: Almendros y Aromo.

Jugué mucho de joven en esa calle por ser amigo de Sulpicio Gutiérrez y de Emilio el Salao, también de Pepito Cobo. Recuerdo casi al completo el vecindario: la familia Sena, la familia Cobo,  Manuel Pérez –Mojito el panadero padre de mi buen amigo Manuel Pérez Ruiz que por cierto, nos tiene olvidados, no se le ve por aquí como antes-, la familia Silveira, la de Sulpicio, la de Pino, la señora que vendía loterías madre de Antonio el Sordo, Vicente Peinado, y los Salao. En las pequeñas calles citadas, los Monte, la familia Simeño, el Gato, en fin, alguna se olvidará, como siempre.

Calle peatonal, era propicia para jugar a la pelota, y tranquila como ella sola, no sé si queda alguna familia de las citadas viviendo allí, y sin duda se trata de una de las calles más nombrada de nuestra ciudad.

 

MOJARREANDO. 43: Pepe Franco, ejemplo a seguir

MOJARREANDO. 43: Pepe Franco, ejemplo a seguir

Esta pasada Cuaresma introdujimos en el blog la expresión “tontos de capirucho” en su doble vertiente: los buenos y los malos; los fieles y los felones;  los que dan el callo y los vividores; los callados y los pamplinas, en fin, pilarín.

El personaje de la foto, mi amigo Pepe Franco, pertenece con todos los méritos y todos los honores posibles, al primer bloque, a la gente buena de verdad, al grupo muy reducido pero valiosísimo de grandes cofrades, al  cupo de los que no aspiran a nada, ni a figurar ni a presumir, del trabajo constante, callado, efectivo.

Este año he tenido ocasión de observarlo en primer plano, en la misma casa hermandad del Jueves, limpiando plata a to meter, sin parar un momento y asfixiado por ese polvillo que se observa en la foto que se desprende de la plata cuando se pasa el cepillo y que se le echa para protegerla. Pero esa etapa de Pepe Franco no se ve sólo en Semana Santa, también durante las fiestas del Salvador se le puede ver dando el callo pelando melocotones para la sangría y el ponche, despachando en la barra. En fin, vayan tomando nota algunos que llegan a las hermandades y al siguiente día ya quieren ser capataces y mandar porque no van a servir sino a ser servidos, y enterarse de muchas cosas para luego cantarlas por ahí con una felonía asquerosa.

Cofrades como Pepe Franco son los que engrandecen nuestra Semana Santa, aunque la mayoría de las gentes no lo sepan, pero para eso esta aquí el blog de la mojarra, para cantar las esencias de unos  y detestar los comportamientos indeseables de otros. Ahí queo.

 

MOJARREANDO. 41: Una reserva algo cutre

MOJARREANDO. 41: Una reserva algo cutre

 

Todo no iba a salir bien, algún fallo habría de concurrir en el complicado evento, y ello si se puede tachar de fallo lo ocurrido.

Verán ustedes, el coro de la Lanzada canta la Salve Marinera en la Plaza de Santa Angela y en Tribuna Oficial. Hasta aquí nada de especial, lo que ocurre es que resulta algo complicado elegir el sitio porque al cantarse al aire libre hay que procurar que lleguen las voces lo más lejos posible, ello sin perder de vista el paso y mucho menos las manos del director de la banda, en fin, pilarín.

Para cantar a las puertas de las Hermanas de la Cruz se eligió la esquina más fea, pero a la vez la más adecuada, la conocida esquina de la casa de María Dolores.

Dado que en ese lugar se congrega gran cantidad de personas, era menester reservar el sitio. Y he aquí que mi querido “pariente” Manolito Cruz –en el siglo Manuel de la Cruz Gutiérrez- va temprano y reserva el  sitio para el coro. Pero vaya tela de procedimiento, y es que las cosas se hacen con buena voluntad y al amigo Manolo Cruz no le falta, es persona que se entrega en cuerpo y alma a todo lo que se compromete, pero el “parche” que colocó en la fachada llama la atención. Parece que el letrerito está cogido a la pared con papel de precintar o esparadrapo. Para el próximo año se le encarga a Juan Vázquez un cuadrito, encargo que cumplirá con gusto por ser componente del coro.

Por cierto, que uno, ante el entorno de la reserva (fachada con bastante mugre,persiana que ni te digo, y encima el cartelito), llegó a decir, ¿qué coro canta, el de la cárcel?. Espero te lo tomes con buen humor, primo, si nó, ya sabes, agüita fresca.

 

MOJARREANDO. 40: El coro de la hermandad de la Lanzada

MOJARREANDO. 40: El coro de la hermandad de la Lanzada

No sé cuando mi “primo” Manolo Cruz –en el siglo Manuel de la Cruz Gutiérrez- recibió el oráculo. Sólo sé que un año, a la Virgen de la Esperanza del Mar, titular de la hermandad de la Sagrada Lanzada, empezó a cantársele la Salve Marinera a las puertas del convento de las Hermanas de la Cruz y en Tribuna Oficial. El solito se había encargado de conformar un coro al efecto.

Mayoritariamente, el coro está compuesto por ayamontinos que hicieron el servicio militar en la Marina, aunque también se arrimaron algunos que no reunían esa condición, entre otras cosas porque no era una cuestión obligatoria, simplemente facilitaba la cosa porque en la mili cantaban la Salve.

Año tras año, la organización ha ido mejorando y el coro adquiriendo calidad, a pesar de que sólo se hacen dos ensayos al año y como mucho tres. Todo resulta un poco anárquico, indisciplinado, algo de desbarajuste, pero así y todo funciona y muy bien. A los ensayos van los que pueden y otros no por diversas razones y así el Martes Santo pueden estar cantando treinta y cinco o cuarenta cuando a los ensayos van veintitantos. Pero bueno, funciona.

La ingesta de habas enzapatás al final de los ensayos le da al asunto del coro de la Lanzada cierto encanto, cierto atractivo, y ofrece un ambiente muy agradable. Dicen las malas lenguas que más de uno está en el coro por lo de las habas enzapatás, pero yo no creo que el Sierra y el Peré lo hagan por eso.

Recientemente se ha añadido otro canto: la Oración al Ocaso, también de la Armada, que resulta sobrecogedor oírlo cuando el Cristo sale del templo.

Y así es como Manolo Cruz, erre que erre, mantiene cada año esta actividad cofrade que va camino de convertirse en un clásico de nuestra Semana Santa. Que así sea, que dure muchos años.

 

MOJARREANDO. 42: Elecciones cofrades (¿res sacra non recipit aestimationem ?)

MOJARREANDO. 42: Elecciones cofrades (¿res sacra non recipit aestimationem ?)

 

Uno de los inconvenientes que tiene la democracia, es que nada más terminar unas elecciones comienza la campaña electoral de las próximas; así, toda una judicatura deviene en permanente campaña electoral, rumores, pronósticos, etc.

Creo que andan los de Excombatientes en pleno berenjenal, y quiero y deseo sea noble y pacífico. Me cuentan que las “paulitas” andan en pie de guerra, dicho sea con benevolencia dialéctica, y que los de las aspirinas no se andan a la zaga, aunque muy cautelosos. Entretanto, no sé si mi amigo Juan el Tejero prepara su peculiar “golpe de estado”, o si mi entrañable, querido y admirado Pepe “el Muñeco” es un aspirante en la sombra, vaya usted a saber, lo cierto es que pase lo que pase todas las personas de buena voluntad deseamos lo mejor para la hermandad y cofradía y que no decaiga un ápice su consolidado y bien ganado prestigio.

Por su parte, los del Jueves andan también en precampaña, aunque creo que van más pacíficos. Yo me voy a encargar de hacerle la campaña a Javi Martín, que aspira a hermano mayor, y a su hermano Alberto, pretendiente de la mayordomía. De todas formas, me queda la tranquilidad de que pase lo que pase, siempre puede contar la hermandad con dos iconos irrepetibles para ocupar trincheras que queden vacías, porque a pesar de los años siguen vivitos y coleando: el incombustible Juan Concepción y el polivalente José Manuel Martín Frigolet.

No sé si alguna otra hermandad se encuentra en esta tesitura, si es así, suerte para todas, limpieza y buenos modales. Y a ver cuándo, una vez celebradas las elecciones y elegida la nueva junta, se retiran de una vez algunos que no sueltan la espada de Damocles ni a tiros. Así no vamos a ninguna parte porque la renovación resulta al final una falacia.

Y perdonen mi intromisión en este resbaladizo terreno, aunque sólo sea por aquello de que res sacra non recipit aestimationem.

 

AYAMONTE EN EL RECUERDO. 65: el pontón

AYAMONTE EN EL RECUERDO. 65: el pontón

El diccionario nos define el sustantivo “pontón”, como barco de proa, popa y fondo chatos usados para dragar puertos, cruzar ríos o en la construcción de puentes. Nada se nos dice acerca de su utilización como especie de boya indicativa del calado en determinadas partes de un río.

Pero en Ayamonte también recibieron esa aceptación el tipo de barcos al que me estoy refiriendo. Recuerdo perfectamente que en nuestro río existieron dos pontones, uno situado frente al Salón de Santa Gadea, que es el que se ve más al sur de la foto, y otro frente a San Francisco.

Eran negros y creo que servían para lo que he dicho, como lo hace el Chispito, es decir, para indicar a los barcos que navegan por el Guadiana que la parte que se comprende entre el pontón y la orilla no es aconsejable para su navegación por ser de poco calado, contener piedras, etc.

Creo recordar que del pontón frente al Salón se encargada un señor conocido como “Periquete”, por cierto, hombre de gran fama en lo relativo al yantar. Cuentan que una vez propuso en una apuesta al que fuera ayudante de Marina, Victorino García,  comerse nada menos que cincuenta huevos fritos y doce lechugas en casa Barberi, y ante la sorpresa de todos Periquete ganó la apuesta.

Del de San Francisco sólo me queda el recuero visual. Lo que no llego a comprender por qué desaparecidos los pontones, si es cierto que era indicadores del calado del río, no fueron sustituidos por otros elementos que cumpliesen tal cometido. Alguien aclarará esto, espero.

 

AYAMONTE EN EL RECUERDO. 62: La cantina de la Milagrosa

AYAMONTE EN EL RECUERDO. 62: La cantina de la Milagrosa

Durante muchos años de allá mediados el pasado siglo, existieron en Ayamonte dos instituciones, muy propias de la época, que ofrecían ocio diverso a la juventud: el Frente de Juventudes, como institución política, y la Milagrosa, de cariz religioso. Era lo que había, y poco bien que lo pasábamos los chavales de entonces.

Al frente de la Milagrosa, un ayamontino que hoy se convierte en el protagonista del blog por una razón que estimo muy necesaria: rescatar su buena imagen, que quedó algo deteriorada por el mal mojarreo a raíz de la instalación en los locales marianos de una cantina.

Juan Muniz Cruz, Juanito Cortada o Cortadita solicitó del padre conciliario de turno dicha instalación para ayudarse en sus precarios ingresos ya que la Milagrosa en verdad no podía pagarle mucho. Juan era un trabajador empedernido, nunca o casi nunca se necesitó la presencia de un mecánico, de un carpintero; con su mano derecha mutilada y todo, se bastaba y sobraba para arreglar averías. La puesta en marcha de la cantina no supuso menoscabo alguno en el funcionamiento del salón de juegos, entre otras cosas porque Juan se bastaba para atender las dos cosas y porque además, pagado por él, le ayudaron dos chavales de la época: Pepito el de la Goleta, al que desde aquí deseamos mejoría en su padecimiento, y Paco, cuyos apellidos no recuerdo y que emigró hace años.

Lo de la cantina fue todo un éxito, muy visitada y resultó un buen negocio, además de aquella fiebre de las papeletas, lo que mejoró la deprimente situación económica de Cortada, y que en definitiva le abrió las puertas al aprendizaje del oficio y poder instalarse posteriormente por su cuenta, hasta la fecha, en su bar de la calle Ainé Carbonell.

Estoy escribiendo de la época de la Milagrosa como tal, no sé nada de lo ocurrido posteriormente cuando la hermandad del Lunes Santo se hizo cargo de lo que ya no era una institución mariana, sino un negocio, y como no sé nada, nada digo.

Pero quiero terminar afirmando que Cortada jamás perjudicó a la Milagrosa, y que si ganó mucho dinero con la dichosa cantina es porque se lo trabajó a fondo, porque eso y no otra cosa es lo que Juan ha hecho a lo largo de su vida: trabajar, trabajar, trabajar.

 

AYAMONTE EN EL RECUERDO: 64: La Radio en Ayamonte

AYAMONTE EN EL RECUERDO: 64: La Radio en Ayamonte

 

El pasado día 24 tuve la satisfacción de asistir como tertuliano al programa extraordinario que la cadena Ser Costa de la Luz transmitió desde el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Ayamonte con motivo del 25º aniversario de la llegada de la entonces Antena 3, que nos devolvía de alguna manera a la perdida Radio Juventud de Ayamonte. Y lo hice acompañado de tres ayamontinos de primer orden: los infumables Cándido Díaz Olías y Paco Hidalgo Toribio y el sempiterno trovador de la Laguna Antonio Gamero Ribera. Recordamos cosas del pasado que habían sido objeto de información por parte de la cadena y todo resultó muy ameno y constructivo.

Mis amigos Pepe Cecilia y Paola López llevaron el peso del programa con la inestimable colaboración de Juan Alvarez, que casi se estrena en el menester de reportero y posiblemente sea uno de los futuros tripulantes de la nave informativa cuando el Godovi ande ya dando sus paseos por el Patio de las Malvas, al que acompañaré gustoso.

Hay cosas que no se pueden definir y solemos hacerlo desde la propia denominación. Recuerdo que en una clase de Derecho Romano el profesor nos explicó la figura de la fideiuso, que era una especie de hipoteca pero a la vez distinta. Los juristas romanos, cuando le preguntaban qué era en realidad una fideiuso solían contestar: una fideiuso es una fideiuso.

Algo así hacemos cuando hablamos de la Radio, que es tan grande, tan especial, tan entrañable, tan única e insustituible a pesar de la proliferación de nuevos medios, que cuando nos referimos a ella en plan de alabanza, de reconocimiento, nos limitamos a decir: la Radio es la Radio.

Así es, nada ha podido con ella, cada vez hay más emisoras y con más audiencia, y ahí están sus profesionales al pie de la noticia, de la inmediatez, que después vendrán la tele para ofrecernos las imágenes y el periódico para la reflexión.

Pues nada, amigos: salud a todos y adelante con los faroles, digo, con los micrófonos. Y no olvidéis nunca, que la Radio es la Radio.