MOJARREANDO. El regreso de Josemari.
José María Aznar amenaza con volver. Francamente, no sé si será para bien o para mal. Particularmente no me agradan los déspotas y engreidos como él. Por otro, y ya en el terreno puramente político, me gustan los pragmáticos con personalidad, y no los que, como su sucesor, hacen gala de un pragmatismo al dictado.
En tiempos de Josemari las colas del Inem eran mas bien cortitas. Y era frecuente contemplar la escena en la que un obrero se acercaba a una obra, y le preguntaba al capataz: ¿hay algo para mí?; y el capataz le contestaba: preséntate mañana a las ocho. Así de fácil era encontrar trabajo. Felipe González había anunciado a bombo y platillo que iba a crear ochocientos mil puestos de trabajo, y como no solo fue así, sino que aumentó el paro, aclaró de esta guisa: yo no dije ochocientos mil, dije ochocientos o mil.
A Josemari hay que echarle en cara el gravísimo error de lo de las armas de destrucción masiva de Irak, pero dejó a Zapatero una España próspera, con un buenísimo nivel de renta per capita, que al final ha desembocado en la situación ruinosa en la que nos encontramos.
Yo no sé qué pasará, pero antes de seguir con el tibio y "mandado" Mariano, prefiero decir: bienvenido a casa, Josemari.