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Mojarra Fina: El Blog de la Mojarra Fina Ayamontina

MOJARREANDO. Los grandes innovadores.

MOJARREANDO. Los grandes innovadores.

Hay muchos, quizás la mayoría, de los que vienen a ocupar cargos de representación en las instituciones culturales y religiosas, que lo primero que hacen cuando toman posesión de sus cargos, es innovar a toda costa, inventarse modos, maneras, estilos, con la finalidad indiscutible, aunque ellos lo nieguen, de perdurar en el recuerdo.

Abro el feisbu y me encuentro con unas fotos de la Virgen del Mayor Dolor que me llenan de estupor; con una disparatada y esperpéntica diadema que así, a bote pronto, nos recuerda a la Dama de Elche. Una exageración sin precedentes en la historia de nuestra Semana Santa. Y de un mal gusto que supera cualquier análisis. 

Sé que esto me va a costar que algunos "de los nuevos", de los que innovan sin cesar, de los que apartan el clasicismo y defenestran a los "que no tienen ni idea y, además, mal gusto", me nieguen el saludo y que incluso miren para otro lado cuando me cruce con ellos. Pero no me importa. Como hermano tengo perfecto derecho a opinar, y esta decisión de adornar a la Virgen con tan estrafalaria diadema me parece un disparate.

Pero lo que más choca de este asunto es la jactancia con que se anuncia la decisión. Algo así como, "aquí estamos nosotros, los innovadores, los portadores de la modernidad,y que nadie nos discutan porque pierden el tiempo, ¿quien osará saber de esto más que nosotros?". 

Si Calixto Pérez, Ángel Márquez, Miguel Martín, Laureano Garcés, Clemente Montagut, Enrique Muniz... levantaran la cabeza. En fin, pilarín, 

MOJARREANDO. Delincuentes al poder: Messi for "President".

MOJARREANDO. Delincuentes al poder: Messi for "President".

La lucha visceral romana entre patricios y plebeyos hizo historia. Los patricios son acomodaticios y ansían el poder; los plebeyos, en muchas ocasiones, se conforman con ejercer el derecho al pataleo, eufemismo al uso para sustituir al clásico "dar por culo".

A las puertas de la Audiencia Nacional se concentra la plebe para pedir que a Bárcenas lo metan en la trena; a las puertas de los juzgados de Gavá, se concentra la plebe para gritar a la llegada de Messi: "President, President". Dos peticiones contrarias para dos delincuentes que han hecho lo mismo: llevarse los millones ganados en España a paraíso fiscales valiéndose de múltiples artimañas.

En respuesta a la plebe, Bárcenas se muestra áspero y es encerrado; pero Messi sonríe, levanta el dedo pulgar en señal de triunfo, el pobre alega lo mismo que alegó en su tiempo la Lola de España: que no sabe nada, que no entiende de esas cosas y que la culpa es de su padre, que por supuesto, tampoco sabe lo que es una evasión de capitales ni un fraude fiscal.

La sonrisa de Messi es jactanciosa, aunque bobona, tan jactanciosa como la de Arturo Más, el "President" que en virtud del capricho de la plebe ve peligrar su cargo. Pero hay un problema para el bobón sonriente y jactancioso, y es que los catalanes que lo proclaman "Pesident" le van a exigir que antes se traiga para Cataluña todo el capital evadido, porque, por muchos deseos independentistas, los catalanes son como son, y, la pela es la pela, como siempre.

Delincuentes al poder. Es lo que quiere la plebe, que traducido en términos democráticos equivale a soberanía`popular. En fin, pilarín.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. "Los días del odio".

AYAMONTE EN EL RECUERDO.  "Los días del odio".

Muchas vueltas le di a la cabeza en busca de un título adecuado para mi nueva novela; no quería que llevara al lector a encontrar un determinado color o sentir tendencias concretas. Al final, llegué a la conclusión de que todo lo ocurrido en nuestro Ayamonte a partir del nefasto 22 de julio de 1.936 -por lo demás, repetido en todos los pueblos de España, que para eso estábamos metidos en una guerra civil y no en otra clase de contienda- estuvo presidido por un sentimiento: el odio, acompañado de la venganza, su inseparable compañera.

Odio compartido, odio cruzado. Y al final, 98 víctimas mortales, 98 asesinatos. Y todo ello, ¿por qué?, para qué?. El amigo Paco Blázquez, concejal de Cultura y prologuista del libro trata de explicarlo y a mi entender, lo consigue. Como consigue Ignacio de Jesús, en su muy autorizada introducción, traer el recuerdo de aquellos niños de la postguerra a los que nos tocó vivir la injusticia, la crueldad, las desigualdades, de aquella época.

La  novela termina un día determinado, de un mes determinado, de un año determinado. Una adenda que debería significar dos cerrojazos: uno que cierre heridas pasadas, y otro que abra un futuro nuevo, preñado de esperanza.

Soy consciente de que este tipo de obras  no termina de gustar a todos; es más, a veces no gusta a casi nadie. Sé que me la juego, pero tenía verdadera necesidad de desahogarme, de echar fuera las experiencias de una infancia a modo de caja de resonancia y que esos sonidos se los lleve el viento, y que en definitiva, los días del odio sean de una vez para siempre días de entendimiento y de pacífica convivencia.

AYAMONTINOS INOLVIDABLES. Pepe Rasco.

AYAMONTINOS INOLVIDABLES. Pepe Rasco.

Fue víctima en un periodo histórico de España en el que la condición social era motivo suficiente para ser poco menos que despreciado, si nó perseguido. Pepe Rasco encontró refugio allí donde el amor y la fraternidad no tienen en cuenta esas ridículas consideraciones, y fue la devoción mariana escenificada en la Medalla Milagrosa, de la que fue uno de sus primeros y fundadores congregantes, y su hermandad del Mayor Dolor, donde pudo realizar todos sus nobles sentimientos y a cambio ser querido por todos, donde encontró el refugio deseado.

Folklórico frustrado, a él no le importaba, y de vez en cuando nos dedicaba momentos de coplas en cualquir bar o simplemente en un banco de la Avenida en noches de verano al socaire del terreño.

Trabajador incansable, muchas veces me quedé extasiado viendo con qué virilidad -él, que siempre llevó la contraseña de mariquita- transportaba carretillas hasta los topes de sardinas o caballas en la fábrica de Concepción.

Según me enteré, no fueron buenos sus últimos días en la Residencia de Ancianos, seguramente por problemas de adaptación, y nos dejó sus recuerdos de excelente persona, su sentido del humor, sus "prontos" cuando eran menester y sobre todo, esa batalla ganada a la intolerancia más repugnante.

Un día me preguntó "qué era eso de gay". Yo le respondí: una especie de maricón que se han inventada  los americanos; yo te prefiero a ti como has sido toda tu vida, un estupendo "mariquita azuca". Rió a pleno pulmón y se quedó tan campante.

Descanse en paz y en nuestro recuerdo.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. Don Ignacio.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. Don Ignacio.

Cuando allende los años cincuenta del pasado siglo, justo a mitad del mismo, abrió sus puertas el Instituto Laboral, la vida cambió radicalmente, para bien, para cientos de niños ayamontinos.

Todos quedábamos embobados ante la presencia de profesores, incluso algún que otro catedrático; todo era nuevo, incluso misterioso.

De entre todo el personal docente que arribó a nuestra ciudad para impartir clases en el nuevo centro de enseñanza, una persona destacó desde el principio. Rebosaba carisma por los cuatro costados de su humanidad: don Ignacio García Fernández o, simplemente, don Ignacio. Todos cupimos de sopetón en sus bolsillos; nos daba gimnasia y aquella asignatura del Régimen -él era convencido falangista- llamada Formación del Espíritu Nacional, y no vamos a perder el tiempo en explicar de qué trataba.

Pero con independencia de ello, con don Ignacio había que hacer un aparte. Nos quería sin discriminación y nosotros lo adorábamos. Aquí se contagió de la afición a la pesca y a la cultura del sano lingotazo siempre acompañado con la tapita de pescaíto frito.

Estuvo poco tiempo con nosotros, creo recordar que tres años, y marchó a Málaga de donde ya no se movió, hasta que, según me informa Antonio Vidal Ríos, falleció hace unos meses seguramente rondando  los cien años.

Sus alumnos de los primeros tiempos del Instituto Laboral  nunca le olvidaremos. Y estoy seguro de que él siempre nos recordó en su corazón. Descanse en paz.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. Nuestro Muelle, sin añadidos.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. Nuestro Muelle, sin añadidos.

De toda la vida, el trayecto portuario ayamontino desde la conocida "Esquina de los huelvanos", hasta el "Muello de los bloques", fue conocido simplemente como el Muelle. Tuvo y tiene sus nombres y sus apelativos: de Portugal, de Poniente... pero ocurre como con el Paseo, basta el sustantivo.

Además, nuestro Muelle, con independencia de todo ello, era un emporio de riqueza -pésimamente distrubuida- y de actividad portuaria, industrial y pesquera. La foto panorámica que publicamos así lo pone de relieve. Para los observadores dejo abierto el campo, no voy a citar ninguna fábrica, ningún almacén, ningún barco, ya se encargarán de ello mis fieles bloqueros.

La estampa es de una considerable belleza. A nadie se le ocurrió en aquellos tiempos construir a orillas del río y privar a los ayamontinos de su vista, y todavía la "mente privilegiada" a la que se le ocurrió la construcción del "Puertaespaña" no había hecho acto de presencia.

De todas las fotos que a lo largo de cinco años hemos publicado en el blog, quizás sea esta la más bella, la que nos muestra un Ayamonte rabiosamente auténtico. 

Que aproveche a todos.

LA BUENA GENTE DE AYAMONTE. Antonio Mestre Correa, "el Rubio".

LA BUENA GENTE DE AYAMONTE. Antonio Mestre Correa, "el Rubio".

Hay veces en que el perfil, la idiosincrasia, la forma de ser y de comportarse de una determinada persona, viene a ser coincidente con sus orígenes, con su habitat: "nada más hay que verlo para saber que es de...", solemos decir.

Nuestro protagonista de hoy, es mirarlo y ver la Villa. Villorro hasta la médula, y por consiguiente ayamontino pazguato y fino.

Aparte de su profesión, especialmente la última como "gasolinero", siempre he visto a Antonio "el Rubio" colaborando con alguna institución del pueblo, especialmente con dos: el Ayamonte C.F. y el Casino España. Sirve tanto para un roto como para un descosío, es como un atún, útil y aprovechable por entero.

Antonio es hombre generoso y nunca pide nada a cambio, y sobre todo, y es por eso que lo incluyo en esta página, es muy buena gente. Forma parte indisutible de lo que en el blog llamamos como "la buena gente de Ayamonte".

Ignoro si su segundo apellido, Correa, tiene que ver con nuestro Prior de la Orden de Hermanos Hospitalarios. De todas formas, como hago con todos, le pido le de la bievenevida y su bendición.

MOJARREANDO. Posible origen de nuestro "vete ya y vete ya".

MOJARREANDO. Posible origen de nuestro "vete ya y vete ya".

Tengo mis dudas al respecto, pero creo que esta frase tan nuestra tiene su origen en un día del viejo carnaval, el prohibido, el que mantenían los viejos carnavaleros, muchos de ellos ya desaparecidos. Uno de aquellos inolvidables carnavaleros fue el inolvidable Félix Redondo, o sea, Félix "el Matriculao".

Una tarde de aquellos viejos carnavales, hizo de pregonero a la antigua usanza, la de los ciegos que iban contando historias por las plazas de los pueblos. Felix contaba una historia que según él, sucedió "en el pueblo de Lebrija".

Más o menos, porque no la recuerdo por completo, la noticia pregonada con su inconfundible estilo y gracia, decía así: "en el pueblo de Lebrija, verán lo que sucedió, un novio que a su novia, a puñalás la mató". Por lo visto, la novia quería comprarse unas cosillas para poder salir de fiesta, o sea, que se las comprara su novio. Y le decía: "mira, Ramón, me hace falta, unas medias de cristal, unos zapatos "sabrina", y una faldita plisá".

Y la coplilla terminaba así: "Y él le dijo a gritos vivos: vete ya y vete ya".

Espero que los viejos blogueros me rectifiquen y completen la letra. La primera duda que me embarga es si decía en el pueblo de Lebrija o en un pueblo de Sevilla.

De todas formas, quede este recuerdo para un ayamontino inolvidable: Félix "el Matriculao". Y quede también complacido mi amigo y bloguero Manuel Celedonio, que me hapuesto de perezoso porque llevo siete días sin publicar un nuevo tema.

Y al individuo que me acompaña en la foto, desearle  que la próxima vez que vaya al médico a Sevilla lo encuentre curado del todo y le diga: vete ya y vete ya... con el alta, claro.Y a preparar ya la jubilación de los sesenta años, que se la tiene merecida.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. La frenética actividad en los embarcaderos.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. La frenética actividad en los embarcaderos.

La construcción y puesta en funcionamiento del puente internacional ha dejado la actividad en los embarcaderos del Guadiana en su mínima expresión. Así y todo, no deja de ser una estampa muy atractiva ver llegar los transbordadores procedentes de Villarreal o los que salen rumbo a la ciudad portuguesa.

En tiempos de pocas actividades deportivas, culturales, de ocio, tiempo de escasez de todo, era normal acercarse al Muelle para presenciar cualquier acontecimiento del tipo que representa la fotografía.

Unos días durante el año se llevaban la palma: los de la feria de Villarreal; decenas de autobuses arribaban a nuestra ciudad cargados de personas procedentes de todos los lugares de Andalucía, guardando colas descomunales, en la comisaría y en el puerto.

Esta fotografía, con sus seiscientos y citroen de acordeón incluidos, está tomada con toda seguridad desde lo alto del desaparecido baluarte de las Angustias, dejo a mis blogueros para que se disputen la fecha o el acontecimiento. ¿Un día de gran bulla durante la feria portuguesa?. ¿La histórica llegada de la Virgen de Fátima?.

Tenéis la palabra. Obsérvese también lo pequeño que eran los transbordadores. Qué tiempos.

Y por último, un ruego al que seguramente es el bloguero más asíduo, el amigo Núñez. Por favor, José Manuel, no me metas virus en  el Muñeco Diabólico escribiendo en esos dialécticos primitivos. Gracias.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. La inolvidable nevada.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. La inolvidable nevada.

Caía la noche invernal, que en Ayamonte suele ser fría y húmeda. Resguardado en la camilla, con la copita de cisco o de tierra a los pies. Rumardo III espera que su madre sirva la cena, la de aquellos tiempos: quizás una sardina estivá apretada en un bollo comprado en el horno de Angustita Soto, la de las incomparables cocas.

Más temprano que de costumbre, aparece por la puerta Rumardo II, trae entre las manos un papelón con dulces -empanadillas, calcetines de escocia, bizcotelas- que le ha tocado en la Cepa con la rifa de Antonio Banego, "al rico corte". Pero hay algo que llama la atención de Rumardo III: la gorra de vicera de su padre, negra como en cabón, se presenta blanca como la nieve. La comparación no resultaba gratuíta, era blanca como la nieve porque la nieve que acababa de caer así la había dejado.

A partir de ese momento, repetido de otras formas en todas las casas de Ayamonte, todo fue una fiesta, una fiesta que anunciaba ya mismo muchas efemérides. Que nieve en una ciudad costera es un acontecimiento para recordarlo por siempre. Y así ha sido durante los últimos casi sesenta años.

Normalmente tal acontecimieto ha sido recordado mediante una fotografía de la Laguna nevada, pero hoy prefiero publicar esta del Paseo, menos conocida, aunque no por ello menos bella. Hay personajes por identificar, buena tarea para los nostálgicos.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. El tío de los camarones.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. El tío de los camarones.

Hubo un tiempo en que en nuestra ciudad había un buen  número de personas que vivía de la pesca del camarón y de su posterior venta una vez cocidos.

Creo no equivocarme si afirmo que el número uno en el menester fue Juan Flores, Juan "el Mutilado", padre del recordado "Guañejo" y del malogrado Juan, asesinado por un guardiña portugués en un estero del Guadiana. Mi tío Juan se recorría diariamente los esteros ayamontinos y siempe o casi siempre venía cargado de camarones.

Posteriormente, otras personas los compraban, cocían y después vendían por las calles en un canasto y tapados con un paño húmedo. Se despachaban en un pequeño cartucho de un papel especial, tipo cebolla.

En aquellos tiempos hizo fortuna una coplilla popular: "yo no quiero camarones porque me dan mucho asco, porque el tío que los vende, se mea en el canasto". Naturalmente que no era así, pero tal coplilla se hizo popular.

Hoy no se ven a estos vendedores, salvo cuando llegan las fiestas patronales, en que generalmente se venden en un puesto del ferial. Pero no es lo mismo.

Además, se trataba de unos camarones pequeñitos, que si se cocían y sazonaban bien, estaban riquísimos. Supongo que mis amigos emigrantes recordarán este asunto camaronil. Ya lo dirán.

MOJARREANDO. La Casa Grande, orgullo ayamontino.

MOJARREANDO. La Casa Grande, orgullo ayamontino.

No hay más leña que la que arde, las cosas en su sitio, las cosas como son. Es posible, mejor dicho, seguro, que durante la época de Rafael González como alcalde se cometieron algunos errores en el orden urbanístico, sobre todo en el barrio de la Villa, pero también debemos realizar un ejercicio de objetividad y admitir que en otras ocasiones el acierto fue pleno.

Con la época estival, nuestra Casa Grande cobra especial relevancia, se porodigan los actos culturales en sus salas de exposiciones y en su auditorio, es raro, sobre todo en el mes de agosto, encontrar un día vacío.

Lo de la Casa Grande fue sin duda un gran acierto. Aquel viejo caserón de los Solesio encontró la adecuación, la acomodación perfecta para ser foro de cultura, y desde entonces se han  prodigado los actos de tal naturaleza en su interior.

Sin duda se trata de uno de los mayores orgullos que tenemos los ayamontinos, ni siquiera en muchas capitales de provincias podemos contemplar un fenómeno de esta naturaleza.

Para colmo, el del bueno, nuestra Casa Grande ha estado siempre especialmente cuidada, así que desde aquí nuestra enhorabuena a todos los trabajadores que lo hacen en su seno.

El verano es, por decirlo de alguna manera, la festividad de la Casa Grande. Participemos de los actos programados y cuidémosla. Es uno de nuestros mayores orgullos.

HISTORIAS EN PAZGUATO Y FINO. Siempre nos quedará nuestro al sorpuesto.

HISTORIAS EN PAZGUATO Y FINO. Siempre nos quedará nuestro al sorpuesto.

Ya tuve la ocasión de tratar de esta expresión en mi primer libro, "La peculiar forma de hablar de los ayamontinos": al sorpuesto. O lo que es lo mismo en el lenguaje vulgar: atardecer, ocaso, puesta de sol...

En estos últimos tiempos son frecuentes los comentarios de algunas familias de Ayamonte residentes en Cataluña. Añoran su tierra y me siento orgulloso de que disfruten de este modesto blog.

Hoy traigo a colación nuestro incomparable al sorpuesto, esa puesta de sol in comparable de la que siempre nos hemos sentido orgullosos. Esta vezme he alejado de las vistas típicas, es decir, las puestas de sol en el Guadiana. Como esas, ninguna.

Pero el al sorpuesto ayamontino brilla en todos los lugares de nuestra querida tierra. Esta fotografía la quité ayer en el Paseíto Nuevo, mirando hacia el Huerto de los Íñiguez, con esos árboles gigantes judando al escondé con el sol que empieza a despedirse.

Detrás de ese bello al sorpuesto pueden vislumbrarse, el molino de los vientos, el cementerio, hasta la torre del Salvador, todo el Norte ayamontino teñido de rojo anaranjado o de naranja rojizo.

Esperemos que con esta embelesadora vista se anime el amigo Bole, que hace tiempo que no aparece por aquí y el Núñez anda preocupado. 

AYAMONTE EN EL RECUERDO. Higos y brevas: recurrentes del hambre.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. Higos y brevas: recurrentes del hambre.

Fueron tiempos muy difíciles. La Guerra Civil nos dejó la secuela de la escasez y del hambre. Se hacía necesario recurrir al ingenio para llenar el estómago.

Desde estivar sardinas en la propia casa, en cajas de madera y prensadas con piedras para comerlas en invierno asadas con un bollo; meterse en la boca un higo seco que Rumardo III compraba en la tienda de desavíos de Carmen "La Fogona", en el Peñón, para mezclarlo, como sustituto del azúcar, con una infusión de achicoria o cebada; ponerse impando de poleás de maiz compradas anca "Las Siete Mujeres", en la calle Peña, que traía la harina de maiz de Portugal de estraperlo...hasta largarse al campo y de manera furtiva pegarse un atracón de higos o de brevas. De todas estas modalidades matahambre, es la de ir a comer higos la que perdura. Todavía en foros como la plaza, el casino, los bares, se refiere que uno ha ido temprano al campo a comer higos directamente de la higuera. Aunque no por necesidad como antaño.

Lo de ir al campo a comer higos se ha convertido en una tradición que a la vez rememora aquel uso guiado por la necesidad extrema de matar el hambre. No sé dónde el amigo Núñez iría; desde luego le quedaba cerca la higuera carnevaca de la tapia del molino de los vientos, allá cerca del arrecife.

Al Guardián del Registro se los traería su padre de la plaza, y al Bole se los facilitaría el Tejaíto cuando iba a Villareal. Y er Phiito se pondría como el quico en "La Caldera", pero de higos secos. Del Pargana no digo nada: directamente en la tienda de su pare en la calle Buenavista. Qué tiempos.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. Los viejos amigos.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. Los viejos amigos.

Posiblemente sea la amistad el don más hermoso con que nos ha gratificado Dios. Suele decirse, a mi entender de forma errónea, que un amigo es como un hermano. Creo que la amistad tiene tanta importancia que no necesita ir de la mano de un parentesco para que funcione en plenitud.

Tratando de encontrar una definición al término amigo, enmcontré hace mucho tiempo una que la creo extraordinariamente acertada: "el amigo es el hermano que tú eliges". Y es cierto, porque el hermano nos viene dado sin contar con nuestra voluntad, al amigo lo elegimos nosotros libremente.

La foto recrea una estampa nostálgica de mediados el pasado siglo. Tres amigos, que aun siguen siéndolo, posan en la Avenida, esquina a la Callejita Estrecha. Ha pasado mucho tiempo, pero la pinta de los amigos José, Bole y Curro, permanece a pesar de las canas y las arrugas propias del paso del tiempo.

Supongo que a los ayamontinos emigrantes les agradará contemplar esta instantánea y que se verán retratados en su juventud.

Bueno, amigos blogueros, el caballo del artículo anterior ya bebió y está en su cuadra. Lo prometido es deuda.

MOJARREANDO. El Pilar de la Villa.

MOJARREANDO. El Pilar de la Villa.

De todos es sabido que el Pilar de la Villa existe desde tiempo inmemorial. Un barrio eminentemente campesino, en tiempos además en que las acémilas constituían el único medio de transporte, necesitaba contar con un servicio tal que era ese popular abrevadero de la cuesta de los Galdames.

Unos políticos listillos -con esa coletilla propio de los ignorantes de que no tenía ningún valor histórico ni artístico- se lo quitaron de enmedio. Afortunadamente otros políticos más razonables trataron de rescatarlo, y hoy la Villa, a pesar de ser también barrio motorizado, cuenta con ese popular abrevadero.

Con  esa política de listillos y eminentes asesores, perdimos la Casa Colorá y en su lugar se construyó una gasolinera; perdimos el teatro Ibérico; perdimos casi totalmente el Baluarte de las Angustias, que gracias al tesón de Enrique Arroyo se pudo recobrar un paño; perdimos el  viejo campo de fútbol en cuyo lugar se construyó una feísima mole, y como tomadura de pelo a los ciudadanos nos dejaron la puerta de goles. En fin, pilarín.

La foto del amigo Tapi que ilustra este artículo habla por sí sola. Que cunda el ejemplo y no sigamos maltratando nuestro paisaje urbano. 

AYAMONTE EN EL RECUERDO. El Tiro de Pichón.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. El Tiro de Pichón.

Vamos por parte: el hecho de que este artículo vaya en el apartado indicado no quiere decir, ni mucho menos, que se trate de un grato recuerdo, aunque para algún que otro nostálgico lo sea. La actividad de tiro de pichón es, al menos para mí, a todas luces reprochable, no es lo mismo que la caza, ni siquiera comparable. Dejar en libertad a un animal cautivo para, en plena alegría de éste meterle un tiro y que posteriormente vayan unos criados a recogerlo, no tiene nombre.

Tuvimos uno en Ayamonte, frente al viejo campo de fútbol, donde hoy está lo de mármoles Gámez, o estaba, que no lo sé. Naturalmente era una actividad propia de la época, de señoritos adinerados, que sólo tenían que apretar el gatillo, lo demás lo hacían los criados, como se ve en la foto.

Estas sociedades fueron denominadas como "Reales": Real Tiro de Pichón de... o Real Sociedad de Tiro de Pichón de...

Yo me pregunto qué tiene que ver la realeza con ese desprecio a un animal cautivo e indefenso. Que se sepa, las realezas van más por la caza mayor, especialmente de elefantes.

Y además, que quede clara una cosa. En España sólo hay dos entidades que merezcan el título de Real. Por su propia naturaleza la Casa Real; y por méritos propios el Real Betis Balompié. 

MOJARREANDO. El águila rediviva.

MOJARREANDO. El águila rediviva.

En una ocasión, concretamente durante la presentación de uno de mis libros, manifestó nuestro alcalde que conmigo había que tener cuidado -en el buen sentido y dicho con sana ironia- porque es frecuente que se me vea por las calles de Ayamonte con la cámara de foto siempre dispuesta, y después... Mojarrafina.

Es cierto. Precisamente esta tarde he paseado por el Muelle y además de quitar un par de fotos a nuestro incomparable alsorpuesto, he quitado una a la fachada de la antigua aduana, y concretamente a lo que ha quedado del escudo franquista.

Francamente, hay que ser muy torpe para no vislumbrar, a la vista del pegote de cemento que han dejado los albañiles, que lo que había allí era un águila de alas portentosas, o sea, el famoso escudo de la España franquista, ese al que Valderas le tiene tanto pavor.

 Un pueblo andaluz, concretamente de la provincia de Córdoba, Belmez o Bélmez, es famoso por sus famosas "caras". No se si aquí lo que se pretende es añadir una leyenda más a la del Lobizome, el Marimanta y el Morito del Callejón Corto, cual sería la del "Aguila rediviva", la que reaparece, como el Ave Fenix, de sus propias cenizas, porque no se puede entender que haya pasado tanto tiempo después de tratar de eliminar el signo franquista para que al final se siga viendo, eso sí, de forma misteriosa.

Antiguamente, en el desafortunado "rascacielos puertaespaña", se inscribió un gran rótulo con el "Bienvenido a España" y la publicidad de una marca de cerveza. ¿Habrá que escribir uno en el edificio de la antigua aduana que diga, "contemplen el misterio del águila rediviva"?.

En fin, pilarín.

MOJARREANDO. Como si fuera Semana Santa.

MOJARREANDO. Como si fuera Semana Santa.

Francamente, a mí eso de los días internacionales de, o los años de, no me terminan de convencer, sobre todo por aquello de las dobles lecturas a las que se suelen someter todos los textos. Por ejemplo, el día mundial sin tabaco ¿quiere decir que los demás días se puede furmar tranquilamente?.

Y en el caso que nos ocupa. Lo del Año de la Fe, ¿quiere decir que tal virtud no se ha pacticado antes ni se pacticará después?. Hombre, no creo, pero me pregunto: ¿a qué viene esa larguísima celebración si la fe es una cuestión de vida cotidiana para el creyente, durante todos los años, toda la vida?.

Pero bueno, como Ayamonte cuenta con una Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía, la gente del gremio se apunta a un bombardeo, como en Sevilla. Así que nada, imágenes a la calle, o como decían los curas antiguamente. los santos de palos. Lo de las procesiones extraordinarias no dejan de ser, aquí y donde se tercie, incluido Sevlla, una novelería. Yo no acabo de entender qué hace una imagen de Semana Santa procesionando en verano. Pero lo más seguro es que las calles estén repletas.

¡Ah!, se me olvidaban dos cosas. Será con banda de cornetas y tambores incluida, a pesar de la crisis. Y además, según me informa un viejo cofrade y benefactor de la cofradia en cuestión, no pasarán por el Paseo, que para esa fecha estarán ya instalados los artesanos con sus tenderetes.

De momento, y hasta que el día llegue, tenemos la caracolá de los del Santintierro de las Angustias, que no es una procesión extraodinaria, pero se cansa uno menos y termina jimpando mientras vemos a Manolito Arenas, el guardián del parque, fregando las cacerolas, porque el niño irá de traje, digo yo.

En fin, pilarín.

AVISO A NAVEGANTES. Actividades de la Hermandad del Santintierro de Aquí Abajo.

Atendiendo la petición que me hacen los cofrades de la Hermandad del Santintierro de las Angustias, comunico a todos los bloqueros las actividades que llevará a cabo la misma a lo largo de la presente semana:

 

Jueves, 30. Tras la misa de las 9 de la noche, ADORACIÓN NOCTURNA.

Viernes, 31. A partir de las 9 de la noche, en el Camposanto de las Angustias, SEGUNDA CARACOLÁ, en la que también se podrán degustar las afamadas HAMBURGUESAS DE LA PLAZA DE LAS MONJAS, y para los pequeños, LOMITOS ESPECIALES.

Sábado, 1. Al finalizar la misa de las 8 de la tarde, procesión del Corpus Cristi, que llegará hasta el convento de las Hermanas de la Cruz.