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Mojarra Fina: El Blog de la Mojarra Fina Ayamontina

TONTOS DE CAPIRUCHO. 6. Cuaresma a la vista: el pOgrama

TONTOS DE CAPIRUCHO.  6. Cuaresma a la vista: el pOgrama

Hola, queridos blogueros. Está pronto en llegar vuestra época preferida para el buen mojarreo, y no me digáis que no porque no me lo creo. La Cuaresma está a la vista, comienza el próximo miércoles, día 25, el mismo día en que se entierra la sardina de este carnaval nuestro de "puertas adentro" (Comedor de la palmera milagrosa, Cardenio y Carpas), y escasa calle, que si no fuera por los niños, ni eso. Pero, en fín pilarín, vamos a lo que vamos.

La Cuaresma está a la vista y con ella la floración, la eclosión del mundo cofrade, capillita, semanasentero, con sus bondades y sus maldades, con sus grandezas y sus bajezas, con sus inmortales y sus olvidados, con la seriedad y a la vez el pamplineo, con todo eso y mucho más que lo hace tan especial, tan deseado, tan esperado. Pués ya está ahí, a la vista.

Quiero hoy ofreceros o más bien informaros del pOgrama que vamos a seguir durante estos cuarenta días anteriores a la Semana Santa. Ya el gran Javi está trabajando en las ilustraciones y por mi parte tengo hechas algunas anotaciones para no improvisar, que es algo que no me gusta aunque a veces nos veamos obligados a hacerlo por las circunstancias que concurren en un determinado momento.

Dividiremos la cosa en dos grandes áreas: una dedicada a la iconografía de la Semana Santa ayamontina, es decir, estudiaremos  una a una todas sus imágenes con especial atención a su momento pasional; y otra que vamos a denominar como Cuaresma avanti claro, aprovechando esta expresión tan ayamontina y marinera y ahí entraremos ya más en lo prosaico, en el mojarreo, que alternativamente será:  positivo (recordaremos a un gran cofrade y mejor persona que nos ha dejado hace muy poco, Vicente Cabrera); leve (trataremos de saber por qué Lola Flores llora tanto en todos los actos de la Lanzada); moderado (trataremos de saber por qué los capataces cuando giran el paso de palio hacia las Hermanas de la Cruz lo pegan tanto a la pared que las pobres ya ni lo ven); y durillo (trataremos de descubrir por qué algunos cofrades hablan pestes de su propia hermandad cuando ya no pertenecen a ella), etc. Ya veo muchos refregones de manos por ahí, canallas, que sois unos canallas.

Eso sí, la mojarra cuaresmal será, con independencia de su graduación, siempre fina, que para eso este es el blog de la Mojarrafina ayamontina.

Por último, decir que no se preocupen los blogueros no especialmente capillitas porque no faltará lo usual de todo el año, tendremos páginas habituales, no faltaría más.

LA PECULIAR FORMA DE HABLAR DE LOS AYAMONTINOS. 64. Hoy: Velar

LA PECULIAR FORMA DE HABLAR DE LOS AYAMONTINOS.  64. Hoy: Velar

Apenas nos descuidemos estamos en verano y el verbo velar cobrará actualidad y se oirá todos los días y muchas veces en nuestras playas, pero el verbo velar propio de nuestra peculiar forma de hablar. Porque velar, en sí, significa muchas cosas, muchas acepciones nos ofrece el diccionario de este verbo, excepto la que los ayamontinos usamos, claro, pues de lo contrario no estaríamos ahora hablando de ella.

Entre las acepciones o significados del verbo velar encontramos en el diccionario las siguientes: no dormir; cuidar de enfermos de noche; quedarse junto a un difunto durante la noche; cuidar, como sinónimo de encargarse de los intereses de otros; y en Chile, se trata de una costumbre propular de cuidar a una persona viva, para librarla del demonio, profiriendo conjuros y protegiéndola con velas.

Pero, ¿por qué lo del verano y lo de las playas ayamontinas?. Muy sencillo, las gentes de Ayamonte hemos utilizado siempre el verbo velar cuando estamos en la playa refiriéndonos a la situación en que tocamos con los pies en el fondo, es decir, no perdemos pie. Las madres están muy pendientes de que los niños no se alejen en el agua y siempre les gritan: que yo te vea que velas. Claro que tampoco se puede exprimir demasiado la cosa porque con el agua al cuello también se vela y sin embargo ya no dominamos la situación. En definitiva, aun para los que sepan nadar es conveniente hacerlo en un lugar donde en caso de apuros podamos velar, para evitar ahogarnos, digo yo, no sea que nos pase como al de aquella vieja canción infantil que recuerdo para los nostágicos:

"Periquiyo el aguaó fue por agua y se ahogó; lo metieron en un cerón, el cerón era de paja; lo metieron en una caja, la caja era de pino; lo metieron en un pepino, el pepino era zocato; lo metieron en un zapato, el zapato era viejo; lo metieron en un pellejo, el pellejo era de aceite; lo metieron en un bonete, el bonete era del cura. ¿Del cura?: gori, gori, gori, a la sepultura".

LA PECULIAR FORMA DE HABLAR DE LOS AYAMONTINOS. 63. Hoy: Solear la ropa

LA PECULIAR FORMA DE HABLAR DE LOS AYAMONTINOS.  63. Hoy: Solear la ropa

En estos tiempos de la alta tecnología, la tarea de lavar sólo tiene el inconveniente de cargar la lavadora, pues ya todas centrifugan y para colmo nos ofrecen las secadoras para ahorrarnos el tender y a veces hasta el planchar, aunque las mujeres cuando pueden hacerlo prefieren tender la ropa al rico sol andaluz, que no hay secadora que se le aproxime siquiera.

Antigualmente la tarea de lavar la ropa era penosa y manual, había que ir a un arroyo, a un lugar donde corriar el agua o simplemente en casa contando con un gran barreño y la clásica tabla de lavar, aquella rizada donde se extendía la prenda y se pasaba por encima una y otra vez el taco de jabón portugés.

Así y todo, como los jabones del tiempo no eran muy eficaces que se diga y aun no habían aparecido los quitamanchas -esos productos modernos que hacen que las mujeres digan: ni quitamanchas ni ná, con esta no hay quien pueda- ni esos jabones que te hacen una cosa inexplicable que es el prelavado, en fin pilarín, para combatir las manchas rebeldes las mujeres, como la de la foto, pacientemente tendían la prenda al sol, esperaban que se fuera secando, si la mancha persistía la salpicaban con agua hasta volverla a mojar, y a esperar otra vez y las que hicieran falta hasta que la mancha desaparecía. Eso y no otra cosa era solear la ropa en Ayamonte, es decir, no se trataba únicamente de tenderlas al sol.

Tengo entendido que donde mejor se soleaba la ropa era tendiéndolas en Canela, encima de las retamas, si nó, pregúnteselo a las caneleras antiguas, que seguramente alguna lo seguirá haciendo, aunque sea sólo por aquello de "genio y figura...".

MOJARREANDO. 35. El Bar Costalero y el Lunes Santo

MOJARREANDO.  35. El Bar Costalero y el Lunes Santo

Ultimamente salgo poco, como decimos los ayamontinos, no voy mucho pabajo, por eso ando un poco atrasado en novedades, pero hace un par de días tuve noticia de una que me sorprendió. Eran las siete y algo de la tarde, no era lunes y sin embargo, el bar Costalero estaba cerrado, así que traté de informarme por aquello de que mi amigo Juan anda fastidiado últimamente, pero gracias a Dios no era cuestión de salud, de lo que me alegro, es que sencillamente, ahora cierran a las siete de la tarde.

Ayer me acerqué antes de que cerraran y los hijos me explicaron que era por poco tiempo y además sólo tres días de la semana.

Así y todo se preguntarán ustedes que tiene que ver esto con el Lunes Santo. Pues muy sencillo. Mis amigos del "Lunes", mis queridos y admirados "pamplinas" como cariñosamente los llamo llevan toda la vida haciendo un itinerario distinto en Semana Santa, que si ahora cojo por aquí, que si después por allí, que si ahora doy media vuelta, que por aquí ya he pasado, bueno, es lo mismo, vuelvo a pasar, en fin, pilarín. Pero lo más novedoso es lo de entrar en la Tribuna Oficial al revés, es decir, hacerlo por donde las demás cofradías salen.

Y por eso me salió la comparación entre el bar Costalero y la cofradía del Lunes Santo, porque lo mismo que los del Lunes entran por donde los demás salen, mi querido amigo Juan y su prole cierran cuando los demás abren, es decir, a la ahora de las tapas, aunque la verdad, con la frieza que hace se está mejor en casa aunque sea comiéndose el coco viendo la dichosa tele, que es lo que estará haciando ahora (son las nueve de la noche cuando escribo este artículo) don  Juan González Salgado, alias el Costalero. Que haya mejoría, Juan. Un abrazo.

ANECDOTARIO AYAMONTINO. 29. Manolo Camilo y el padre Velasco

ANECDOTARIO AYAMONTINO.  29. Manolo Camilo y el padre Velasco

Antes de contarles la anécdota ocurrida a mi gran amigo Manuel Rodríguez Gómez, Manolo Camilo, conocido así por el nombre de su padre, quiero manifestar públicamente mi admiración por este ayamontino, con cuya amistad me honro, por la valentía y cariño que ha demostrado haciéndose cargo de un equipo de fútbol de Tercera División con lo caro que está esto del fútbol en nuestros días, soportando incluso un terrible periodo de crisis que hace que tenga que poner de su pecunio particular muchísimo dinero al fallarle algún que otro patrocinador. Tener al Ayamonte clasificado entre los mejores del grupo es un mérito que sólo el tiempo le reconocerá, cuando se haga balance de su osada y generosa gestión. Desde este modesto blog le envío un fuerte abrazo y un toquesito con el móvil para que se distraiga. Y ahora vamos con la anécdota.

Manolo Camilo y yo fuimos compañeros de trabajo, yo era el escribiente de don Trinidad Navarro Nieto y él el chófer particular del citado abogado. Entonces estaba destinado en Ayamonte un sacerdote, el padre Velasco, que tuvo que hacer un viaje creo que a Madrid, y don Trini, generosamente, se ofreció a que Manolo Camilo lo llevara en su coche hasta Huelva para coger el tren. Salieron temprano de Ayamonte, sin aparente necesidad porque el tren salía a las tres o las cuatro de la tarde. Lo cierto es que el cura en cuestión tuvo a Manolo Camilo dando vueltas por Huelva, visitando todas las iglesias y conventos habidos y por haber. Cuando ya lo dejó en la estación Manolo vió como el cura se echaba mano a la cartera, y hambriento que estaba por no haber probado nada en toda la mañana se le fue el pensamiento hasta "El Nido" y "La Esquinita te espero", bares de Huelva especialistas en chocos fritos. Pero ocurrió que el cura, que tenía un hermano que murió fusilado durante la guerra civil y estaba en proceso de beatificación como mártir, en vez de sacar dinero, sacó de la cartera una foto del dicho hermano y le dijo: "perdona hijo,  yo no llevo dinero para darte, pero te dejo esta foto de mi hermano que hace muchos milagros". Lo que ocurrió después se lo pueden ustedes imaginar, sobre todo hacerse una idea de las palabras que Manolo se tragaría para que el cura no las oyera.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. 60. La parada de Damas

AYAMONTE EN EL RECUERDO.  60. La parada de Damas

No sé por qué hay tanta gente que se ha quejado siempre de nuestra estación de autobuses, que al fin y al cabo fue un acertado reciclaje de la antigua del ferrocarril. El pasado año tuve la ocasión de viajar hasta Vigo, es decir, cruzar España a través de la afamada Ruta de la Plata, parando en ciudades emblemáticas como Zafra, Mérida, Cáceres, Salamanca, Puebla de Sanabria, Zamora, etc., y les puedo asegurar que un buen número de estaciones de autobuses eran muy, pero que muy inferiores a la nuestra.

Pero vamos a lo que vamos, a recordar la antigua estación de autobuses, que nunca fue llamada así sencillamente porque los ayamontinos siempre la denominamos como "Parada de Damas", entre otras cosas porque en el lugar que hoy se denomina Plaza de la Coronación eran los auobueses de la empresa Damas los que hacían la estación de llegada y salida.

A veces nos quedábamos observando la gran habilidad de los conductores para tomar la salida con aquella maniobra casi increíble, salvando todo tipo de obstáculos, y sobre todo el espectáculo de la llegada o salida de una camioneta muy particular llamada popularmen "La Cachonda", que hacía la ruta de Villablanca, San Silvestre, Castillejos... siempre cargada de todo tipo de enseres y artículos agrícolas, incluídos animales, especialmente gallinas. Era lentísima por vieja y no sé qué tiempo tardaba en hacer su recorrido normal.

Otra característica de la parada de Damas era esperar la camioneta que llegaba al caer la noche conducida por el inolvidable  Diego Villegas. Una vez terminado el servicio, Diego llevaba la camioneta hasta el llamado garaje de Damas, en el Banderín, donde además vivía con su familia. Entontes, las gentes del Banderín, para no ir andando se subían a la camioneta y Diego los llevaba. Era un riesgo, pues  la gente iba sin billete, por la generosidad de Diego Villegas, gracias a Dios nunca hubo que lamentar la existencia e ningún accidente.

Quiero recordar como trabajadores fijos de la empresa Damas en Ayamonte, en su estación o parada, a Enrique Aroyo, en el negociado de billetes y facturación; Joaquín Pereira, el Trompo, como mozo de carga y descarga, al que luego sustituyó un personaje indescriptible, un gran ayamontino, especialista en la captura e bocas de caballetes: Olivita. Quiero aclarar que antes o despues de Enrique Arroyo hubo otro empleado cuyo nombre no recuerdo, pero seguro que algún bloguero lo recordará, y a veces era el hijo de Enrique, nuestro amigo Enrique Aroyo quien sustituía a su padre en aquel despacho.

La parada de Damas era incómoda, vieja, y como todo lo que tenía la empresa en aquellos tiempos, descuidada, por eso no compendo cómo ahora nos quejamos de la nueva estación, en fin pilarín. Alguna razón habrá, seguro, porque también es cierto que en lo tiempos que corren se pueden hacer las cosas bien del todo y no a medias.

LA PALABRA HERIDA. 22. Cruzando un tiro cruzado y disputarse un minuto de silencio

LA PALABRA HERIDA.  22. Cruzando un tiro cruzado y disputarse un minuto de silencio

Ayer tarde me acordé de que hacía tiempo no tocábamos este apartado del blog dedicado a las lindezas que nos brindan los profesionales o seudoprofesionales de los medios de comunicación, de modo que hice lo más fácil, conectar la cadena Ser a la hora del carrusel deportivo, y asunto listo para servir.

Desde dos campos distintos, dos corresponsales del gran sabio Paco González, que ve los penaltis mejor que todo el mundo incluidos los árbitros, nos brindan estas dos lindezas:

Desde un campo que no recuerdo, el locutor nos informa de lo siguiente: "el balón ha estado a punto de entrar porque el delantero cruzó un chut cruzado". Me imagino a una señora entrando en una peluquería diciendo: quiero que hagan el favor de rizarme los rizos. Digo yo, que soy mucho más torpe que estos locutores, ¿cómo se puede cruzar un cut ya de por sí cruzado?.

Por otro lado, desde el campo del Almería el locutor de turno nos dice: "el partido aun no ha comenzado porque va a tener lugar un minuto de silencio entre el Almería y el Valladolid". Y digo yo, ¿cuando ha introducido la Fifa el minuto de silencio entre los dos equipos contendientes?. ¿Cómo sería el resultado final?. A lo mejor lo dicen así: el resultado del partado ha sido, Almería,3; Valladolid,2, y el resultado del minuto de silencio el siguiente: Almería, 48 segundos; Valladolid, 12 segundos". O algo así, digo yo.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. 59. La Mericambá

AYAMONTE EN EL RECUERDO.  59. La Mericambá

Nos encontramos hoy con una expresión que a la vez es abstracción y una contracción gramatical. Abstracción porque nos quedamos con lo esencial y contracción porque de dos o más partes de la oración hacemos una. La explicación práctica del caso es la siguiente:

Aunque todavía existe el local, de parecida dedicación, me estoy refiriendo al llamado "Cocedero de Ayamonte" situado en la plaza de la Coronación, nada o casi nada tiene que ver con el originario en cuanto a negocio nos referimos. Este negocio que hoy contemplamos y disfrutamos vino en llamarase el pasado siglo como "América Bar". Era una gran cafatería y al mismo tiempo salón de juegos de mesa, de billar, etc.

Con el tiempo y el uso abreviado y cómodo del habla, lo de América Bar se unió y quedó en Americabá, y para no gastar mucha saliva,  los ayamontinos de la época elminaron también la "a" inicial, y no sé por qué añadieron una "m" entre la segunda "a" y la "b", y al final y ya para siempre, aquella cafetería fue nombrada y conocida como "la Mericambá".

La Mericambá era, por decirlo de alguna forma, el tercer casino de Ayamonte. que ya contaba con dos, el Círculo Mercantil, conocido como el casino de los señoritos y de los haraganes, y el Casino Republicano, que no es otro que el Casino España. Y digo esto porque la Mericambá, además de cafetería-bar contaba con un salón de juegos de cartas, dominó, billar, etc., que daba a la calle Zamora, eso sí, todo en plan pobre, muy pobre, de tal manera que era corriente ver muchas mesas ocupadas sin que sus ocupantes consumieran nada. Eso sí, cuando había algo de dinero, allí lo gastaban, que para algo el pobre suele ser fiel y agradecido.

En principio fue propiedad de dos hermanos, Rafael y Juan, pero por razones que ignoro terminó regentándolo sólo Juan, que era así conocido como Juanito el de la Mericambá. En el recuerdo, un personaje inolvidable, Pepe Ojeda, tras el mostrador que además de ser el esposo de la conocidísima Paya, era el que redoblaba el tambor durante la Semana Santa con aquella modesta y recordada banda de cornetas y tambores, con Manolo Arenas, Fernandín, y otros que no recuerdo. Y de camarero, el inefable y aun entre nosotros Talicón, simpático como él solo.

La Mericambá, no me cansaré de repetirlo, fue el casino de los más pobres,. y gracias a Dios sigue existiendo su atractiva fachada. Todavía cuando los más viejos pasamos por su puerta nos parece ver aquellos antiguos y preciosos veladores redondos en su amplísima terraza exterior, y las mesas de mármol en el interior, sin olvidar el artistico posapiés del mostrador.

MOJARREANDO. 34. De la indulgencia plenaria al infierno.

MOJARREANDO.  34. De la indulgencia plenaria al infierno.

El bloguero "Lamprea" ha dado esta mañana una breve pero exacta explicación de lo que ocurrió anoche en el auditorio de la Casa Grande. Como yo fui también testigo, voy a detallarlo más ampliamente en el blog.

Resulta que la recién creada asociación Ostium Fluminis Anae, ha creado una actividad a todas luces encomiable, la de ofrecer a los ayamontinos una conferencia mensual sobre temas que afecten a nuestra ciudad. Él la titula "el primer viernes de cada mes", y explica que alude un poco a aquella vieja costumbre cristiana de comulgar los nueve primeros meses del mes y así se ganaba una cosa muy eclesial, como por ejemplo el limbo, llamada indulgencia plenaria, una especie de indulto general. Pero por lo que ocurrió anoche, más que indulgencia plenaria vamos a ir de cabeza al mismísimo infierno, que después de que Juan Pablo II lo eliminara ahora lo rescata Benedicto XVI, en fin, pilarín.

Y digo esto porque llegado el momento de la conferencia, que en realidad iba a ser una especie de mesa redonda presidida por el popularísimo Manuel Rodríguez el Botica, las once personas que estábamos en el auditorio empezamos a mosquearnos porque pasaba el tiempo y allí no se presentaba nadie, hasta que a las nueve, media hora después, el empleado de la tele recogió los trastos dándonos a entender que no habría ni charla ni nada. Cuando bajábamos ya subía Luis Navarro a explicarlo, pero el famoso y admirado, todo un icono de nuestro carnaval -y de ahí iba el tema- ni siquiera se acercó al auditorio a danos las debidas explicaciones antes de dar su cojetá. Parece ser que le fallaron sus dos contertulios, pero vamos, no me venga a estas horas el Boti a decirme que a él no le sobran conocimientos, soltura y facultades para habernos ofrecido una amena charla carnavalera, aunque fuese por respetar la dignidad de los pocos que allí nos encontrábamos. ¿O es que al haber tan poca gente no nos consideró dignos de beber de su sabiduría?.

Lo cierto y verdad, amigo Luis Navarro, es que si el resto de los conferenciantes que aguardan van a ser de este talante, mejor que lo dejes, porque si nó, más que indulgencia plenaria nos vamos a ir todos de cabecita al recién reestrenado infierno.

¡Ah!, se me olvidaba. Si la mesa redonda iba sobre el carnaval, que se encuentra en plena efervescencia, ¿dónde estaban los grandes carnavaleros de Ayamonte que ni siquiera se acercaron a oir a uno de sus más genuinos inconos?. Porque a pesar de mi crítica, también debo decir en su favor que Manolo Rodríguez, nuestro Boti,. ha sido y es de los grandes carnavaleros ayamontinos. Dicho queda y conste en acta, o como decían los faraones: que así se escriba y así se cumpla.

MOJARREANDO. 33. Carnavaleros de oropel

MOJARREANDO.  33. Carnavaleros de oropel

Hace unos días nos dijo adiós un carnavalero de los auténticos, de los del carnaval de la calle, como quiere pero no puede el Pepunta, un carnavalero que entendía que si al carnaval se le llama fiesta de la alegría no era para embotellar esa alegría en el Cardenio ni en el Comedor de la Palmera Milagrosa, sino para explosionar con ella en la calle, dando la cara, haciéndonos felices.

Seguro que Juan se ha ido con la tristeza de ver como cada año es peor, menos gentes en la calle y más gentes guardando colas a las puertas del Cardenio para ver todas las noches lo mismo y a los mismos. Hoy en la Casa Grande nos van a ofrecer una mesa redonda unos castizos carnavaleros, seguro que tendrán un recuerdo para los que como Juan el Moro hicieron del carnaval una auténtica fiesta popular.

Me van a permitir una broma, empezando por el promotor de las conferencias y presidente de la asociación Ostium Fluminis Anae, y es que  esta nocha, no es primer viernes de mes, sino que es jueves y además el segundo.

En fin, pilarín, como todavía falta por llegar la Semana Santa, la esencia de nuestras fiestas, aprovechemos la poca alegría que nos regala este carnaval descafeinado.

Por cierto, ¿alguien puede explicar aquí en el blog, qué ha pasado con la elección de la reina infantil?, porque malas noticias han llegado a mis oidos.

LA PECULIAR FORMA DE HABLAR DE LOS AYAMONTINOS. 62. Los gañafotes.

LA PECULIAR FORMA DE HABLAR DE LOS AYAMONTINOS.  62. Los gañafotes.

A veces ocurre con las palabras y expresiones de nuestra peculiar forma de hablar que cuando menos lo piensas encuentras algún lugar remoto en el que también es utilizada. Me ocurrió eso con nuestros fusilazos, de los que hablaremos otro día, que en un pais sudamericano, creo recordar que Ecuador así llaman también a los relámpagos. Pero ya advertí en 1998 cuando se editó mi libro "La peculiar forma de hablar de los ayamontinos", que nosotros no vamos de exclusivistas, pero eso no evita que entendamos que forma parte de nuestra peculiar forma de hablar todas las expresiones que estamos tratando sencillamente porque así lo hemos hecho toda la vida. Yo estoy haciendo todos los esfuerzos posibles porque esto no se pierda, espero y deseo que llegado el momento alguien me suceda.

Pero resulta que con lo de gañafotes, la palabra de hoy, ni siquiera el muñeco diabólico me da pistas, no encuentro ningún lugar en el mundo donde a los saltamontes se les llame gañafotes. Y eso que según tan diabólico muñeco, que todo lo sabe, nos informa que existen al menos 10.000 especies conocidas de saltamontes. A alguna les podrían llamar gañafotes, pero no señor, eso queda para los ayamontinos.

Antes de que se urbanizara lo que siempre conocimos como el Callejón Largo, hoy denominado Camino de la Noria, a ambos lados de aquel camino terroso que nos llevaba hasta la Villa, existían innumerables chumberas y magueleras (otro término muy ayamontino para llamar a las pitas). Allá íbamos los días de sol después de un chaparrón a coger caracoles, y como había hambre a porrillo, a comernos higos coloraos de aquellas chumberas. Pues bien, entre aquellas magueleras y chumberas proliferaban  cantidades de gañafotes, es decir, del común saltamontes.

Una de las costumbres de los niños de entonces, y también de algunos de ahora, era coger un gañafote, meterlo en un tarro, taparlo con un papel de plata al que se le hacían unos agujeritos para que el gañafote no se afixiara y lo que nunca podía faltar, ni con los gañafotes, ni con las vaquillas negras, ni con los bichitos-luz o mariquitas, ni con ningún bicho: meterle dentro hierbas para que comieran, como si todos fuesen vegetarianos. Así se morían todos, claro.

No sé por qué, pero si ustedes se paran a observar lo que les digo con detenimiento llegarán a una conclusión: lo primero que se nos ocurre cuando vemos  un gañafote es darle un pisotón. Cuidadito con lo que hacemos que hoy puede ser más peligroso aplastar un gañafote o coger un poco de poleo, que estafar al alguien.

Para terminar, decir que el gañafote es género que abunda en el mundillo de la Semana Santa, se trata de esos tontos de capirucho que van de una hermandad a otra y lo que es peor, hablando pestes de la saliente.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. 58. La barcaza de Villegas

AYAMONTE EN EL RECUERDO.  58. La barcaza de Villegas

"En la noche azul y plata suena una voz marinera, mientras va cruzando el río una barquita de vela". En las noches azul y plata y en los días soleados y nublados, fueron muchos los días del pasado siglo en que nuestro Guadiana era navegado por galeones, cargueros de mineral, barbateños...y casi a diario, una embarcación muy especial cuya contemplación no resultaba ni mucho menos dificultosa dada la lentitud de su navegar: la barcaza de Villegas.

Se trataba de una embarcación de carga que transportaba principalmente sal procedente de las salinas que entonces proliferaban en nuestra ciudad con destino a las fábricas de conservas y salazones y abastecimiento de los barcos. Quiero recordar que los dos únicos ocupantes de la recordada barcaza eran los señores Villegas, padre e hijo, conocido este último con el mote de "el  Chao", mote que seguramente él mismo se puso.

La imagen de la barcaza de Villegas navegando por el Guadiana todavía permanece en el recuerdo de muchos ayamontinos, pues aun tratándose de un medio de transporte bastante primitivo, fue uno de los símbolos de aquel Ayamonte próspero y fabril del siglo pasado.

Pero más recuerdo aun se tiene el famoso "Chao", del inefable Villegas. Creo que vivía en la calle Buenavista, al subir la cuesta a la derecha, la primera escalera, y en tiempos quiero recordar que se hizo cargo del recordado Zampuzo de la calle Rodrigo de Jerez. Llevaba siempre puesta la camiseta del Betis, el club de sus amores. Para él, incluso él mismo, todos nos llamábamos "Chao". Recuerdo perfectamente que un día me lo encontré subiendo la calle Galdames y le pregunté a donde iba y me respondió: voy a ver un rato al Chao. Recapacité, me dí cuenta de que era viernes y saqué la conclusión de que el tal Chao era ni más ni menos que Padre Jesús.

Devoto de la Virgen de Fátima, iba de visita al santuario todos los años. Un día a la vuelta me crucé con él, su esposa y un matrimonio amigo inseparables: el Naní y la Uchi, no recuerdo quien de ellos, pero desde luego puestos de acuerdo, me regaló un fransquito con agua del santuario para que le echara a mi hija Loreto en su cabeza. Aunque no sirvió de nada, como suele ocurrir, siempre les quedaré agradecido por aquel generoso detalle

El Chao fue una de esas personas que por su limpio talante, su sentido del humor, su generosidad, no tuvo nunca un solo enemigo, es más, creo que todos nos considerábamos, en menor o mayor grado, amigos de él.

HISTORIAS IMPOSIBLES. 5. Baja de la cuota de una comunidad de propietarios

HISTORIAS IMPOSIBLES.  5. Baja de la cuota de una comunidad de propietarios

Actualmente comparto mi vida entre Ayamonte y San Juan de Aznalfarache. Hace unos días estuve en aquel mi segundo pueblo, donde he vivido más de 35 años y donde aun sigo domiciliado. Como tengo por  costumbre me acerqué al despacho del abogado con el que trabajé varios años y con el que guardo una gran amistad. Al coger el ascensor para subir al despacho, me quedé aturdido con el anuncio pegado a la puerta del mismo. No podía dar crédito a lo que leía, así que como tengo costumbre de llevar la máquina de foto a bordo, le quité una para ponerla aquí en el blog, no es buena porque había poca luz, pero a lo mejor el Comandante Javi la puede arreglar aclarándola algo. La dicha inscripción decía así:

"Subcomunidad de Propietarios. Alcalde Próspero Castaño 4. San Juan de Aznalfarache (Sevilla). En Junta de propietarios del pasado día 14 de enero de 2009, se aprobó la bajada de la cuota de Comunidad de 60,00 euros a partir del día 1º de febrero de 2009. El Secretario saliente".

Ni más ni menos, una comunidad de propietarios que acuerda la bajada de la cuota comunitaria. Si ustedes lo entienden espero me lo expliquen, porque lo que es en la mía de Ayamonte, cuando no es por una cosa es por otra, si no se sube la ordinaria se crea una extraordinaria.

Espero que esta página sirva para que los blogueros quejosos denuncien los abusos que a veces se producen, pues a veces se da el caso, como en mi bloque, que como el 80% o más de los propietarios son forasteros que tienen el piso como segunda vivienda para veranear, o sea, pudientes, todo gasto lo ven bien y siempre andamos los demás entrampaos.

MOJARREANDO. 32. ¿Los loros de Franco?

MOJARREANDO.  32. ¿Los loros de Franco?

Anoche sintonizamos en casa Televisión Guadiana para ver lo de la elección de las reinas del carnaval ayamontino. Yo hacía años que no lo veía, desde aquel  en que a los organizadores no se les ocurrió otra cosa que imitar a mi buen amigo Curro el de la Villa, y presentarnos en el escenario del "Comedor de la palmera milagrosa", a un grupo de "brasileiras" al parecer de Villarreal, Castromarin o Montefrancisco, vaya usted a saber. Desde aquella cutrería dejé de ver el programa. Mas como todo se suele corregir este año me dispuse a verlo de nuevo. Y ¡válgame Dios, voto a brios, como diría el Chahorro de los Colorines!, que no solamente no se ha corregido, sino que se nos presenta una versión más cutre todavía.

Cuando sintonicé la llamada caja tonta ví a un señor con acento raro, a veces parecía portugués y otras argentino, pero traía un guión dificilmente de dominar, el hombre echaría cientos de hora para aprendérselo: cada quince segundos decía "gran aplauso" y "fuerte aplauso" y así se llevó media noche, fuerte aplauso cuando nombraba a una de las preciosas niñas de la corte infantil, fuerte aplauso cuando este aparecía y fuerte aplauso cuando se marchaba a ocupar su sitio con sus guapísimas amigas.

Pero ahí no quedó todo. Cuando uno se siente un poco aliviado porque el del "gran aplauso" se quita un poco de enmedio, nos aparece un señor, portuguesiño para más detalle, con loros amaestrados, de esos que montan en cuadrigas, le dan a una manivela, completan un sencillo puzler... Por un momento me vi en el local de La Milagrosa de los años sesenta, aquellos de la televisión en blanco y negro, a donde íbamos a ver "Lluvias de estrellas", programa que junto a los partidos de fútbol y las corridas de toros decían los críticos del régimen que nos ponían para que no pensásemos en política. Bueno, pues por aquel entonces ya salía un señor, portugués o no, con sus loritos amaestrados. Entonces se podía hablar de una sociedad dominada por un régimen opresor, cierto, que tenía que conformarse con lo que le ponían, incluso había que tener en cuenta el estado de general analfabetisto imperante.

Pero hoy, esas jóvenes que aspiran a ser reinas y damas, esos carnavaleros ayamontinos de comparsas, chirigotas, disfraces, son los hijos de aquellos del hambre y la incultura. Hoy estos jóvenes, muchos de ellos son licenciados, profesionales de nuevas tegnologías, policías especialistas en delitos informáticos...una sociedad, en definitiva, que merece algo más que un deprimente espectáculo como el ofrecido.

Si no fuera porque de música de fondo se oía el magnífico pasodoble de Manolín Feu y la inconfundible voz de mi queridísima Encarna Sayago, uno diría que aquello estaba teniendo lugar en Irak o Afganistán, a donde llevan espectáculos de este tipo para distraer a la tropa.

ANECDOTARIO AYAMONTINO. 28. Cuando Pedrito Jesús no se dio cuenta de que iba montado en su propio ciclomotor

ANECDOTARIO AYAMONTINO.  28. Cuando Pedrito Jesús no se dio cuenta de que iba montado en su propio ciclomotor

El amigo Pedro Jesús Flores, Pedrito Jesús para todos, fallecido hace poco tiempo después de dejar creada y funcionando esa gran asociación encargada del amparo y cuido de deficientes, fue el protagonista de esta graciosa anécdota que les cuento.

Pedrito Jesús tenía una fábrica de conservas en el Muelle Norte que había heredado de su padre, Pedro Jesús Ojeda, alias Riquintiño.  Como escribientes de dicha industria trabajaban los hermanos Fernández Flores, Manuel y Wenceslao, más conocido como el Pocholo. Yo hice mis pinitos en aquella oficina donde aprendí a escribir a máquina, no estaba colocado, simplemente iba a eso y de camino ayudaba al Pocholo en la tarea de archivo de la correspondencia.

Por aquel entonces se puso de moda un ciclomotor, que no recuerdo si era un vespìno o un mobylete, qué más dá para la anécdota. Pedrito Jesús se compró uno con el que iba y venía a la fábrica. Con el tiempo, Manolo Fernández Flores de compró otro idéntico pero no le dijo nada a Pedrito Jesús, entre otras cosas porque tampoco tenía obligación de hacerlo.

Una mañana, Pedrito Jesús salió de la fábrica con su ciclomotor. Tiempo después hizo lo mismo Manolo con el suyo a fin de llevar a cabo gestiones del negocio en el centro. Ambos coincidieron, se cruzaron, pues Pedrito Jesús volvía ya a la fábrica, justo en el lugar donde termina el Muelle de Poniente y empieza el Muelle Norte, es decir, la esquina donde estuvo el Stella Maris. Cuando Pedrito Jesús vio a Manuel Fernández Flores montado en el ciclomotor  le dijo: ¿quien te ha dado permiso para coger mi ciclomotor?, a lo que Fernández le contestó: perdone usted, don Pedro, pero este ciclomotor es mío, lo que ocurre es que es idéntico al suyo. Pedro Jesús miró hacia abajo y se dio entonces cuenta de que efectivamente él venía conduciendo su propio ciclomotor. Creo que no se disculpó, se lo preguntaré a Manolo, aunque creo que sólo garraspeó y tiró palante camino de la fábrica.

LA PECULIAR FORMA DE HABLAR DE LOS AYAMONTINOS. 61. A ver si me comprendes lo que te quiero decir

LA PECULIAR FORMA DE HABLAR DE LOS AYAMONTINOS.  61. A ver si me comprendes lo que te quiero decir

No sé si los antiguos ayamontinos se tenían unos a otros por torpes, lo cierto es que esta frase la he conocido desde chico. No se trata de hacer esa pregunta a nuestro interlocutor porque lo que le estemos explicando sea dificultoso, el quid de la cuestión es que la hacemos cuando lo que estamos contando es de una total simpleza. La misma sirvió de frase introductoria o cita a mi libro "La peculiar forma de hablar de los ayamontinos".

Por ejemplo, le dice un ayamontino a otro: ayer fui a la playa aprovechando la bajamar y me traje un par de kilos de coquinas. Y enseguida añade: a ver si me comprendes lo que te quiero decir. Pero vamos a ver, le diría el otro, ¿qué es lo que tengo que comprender?, pero no lo hace, simplemente afirma que sí, que se ha enterado, y claro, el otro, a medida que le va contando cosas le va haciendo la misma pregunta.

Cuando ustedes vean la foto que ilustrará este artículo comprenderán muy bien lo que les digo con sólo ver la cara de la criaturita que está con el Trini el Largo. La niña va a cumplir dos años el mes que viene, así que el abuelo le anda explicando ya cosas de Semana Santa, que para eso desde que nació es hermana del Mayor Dolor. En el momento de la foto le explica la diferencia que existe entre un penitente y un angelito. A ver si me comprendes lo que te quiero decir, hija. Y la niña, aunque todavía no habla lo suficiente para expresarlo, seguro que estará pensando, así con la vista perdida: pero ¿este abuelo mío es tonto o qué?. Vamos a ver abuelo, que estás chocheando, ¿los angelitos llevan capirucho?, po entonces esos dos son angelitos. A ver si me comprendes lo que te quiero decir.

TONTOS DE CAPIRUCHO. 6. Cartel de FITUR con bandera arriba el palo. PRIMER INVENTARIO

TONTOS DE CAPIRUCHO. 6. Cartel de FITUR con bandera arriba el palo. PRIMER INVENTARIO

Con objeto de facilitar la labor de búsqueda a los blogueros, el Javi y yo hemos pensado hacer un primer inventario de todo el material que hasta la fecha hemos situado ya en el cartel de Fitur con bandera arriba el palo. El gran técnico ha elaborado un cartel para este primer inventario que estoy seguro será del agrado de todos.

¡Ah!, antes de que se me olvide, voy a aclarar para los que me lo han solicitado qué quiere decir eso de "bandera arriba el palo", expresión que los jóvenes seguramente no han oído nunca. Antiguamente, cuando los galeones que iban a la sardina venían hasta los topes de pesca, es decir, los dos acostaos con las bodegas a rebozar, para anunciarlo izaban la bandera de España hasta todo lo alto del palo mayor y así cuando aparecían por la barra desde el muelle se podía distinguir la enseña y ya sabíamos de lo fructífero de la pesca.

Vamos con el inventario por orden de aparición de ideas, pero para no marear la perdiz, sin citar a los remitentes, que dicho de paso, salvo alguna excepción, son seudónimos.

El paye con la pipa. El Serio rifando un bogavante. La mujeres de Caracola Esury. El Catarro inaugurando un monumento y los pulis abucheándolo. El Papi y su hijo de representación con la chaqueta desabrochada por culpa de la bocha.El Litri y el Sonaja comienzo jabas enzapatá en el bar Soledad. Mariquita Villegas y Joaquina Vázquez dando vivas y recitando poesías a la Virgen del Carmen en el puente de Canela. Joaquín Casiñas y Angelito Cabel repartiendo rosquillas de San Diego. Pepito Márquez andando hacia atrás con el guión del Corpus. El Monchi cantando una saeta a la entrada de la Soledad. Florencio Aguilera entrando en el paseo cuando ya está desfilando la procesión. Los Niños de la farmacia de tertulia en el Costalero escuchando al Tejero. El Trini el Largo cruzando la calle durante los desfiles procesionales. Nicolás Jesús con un puesto de paraguas. Una excursión del Inserso visitando la calle Curro el de la Villa. Juan el del hotel enseñando la Merced a unos guiris. El Bole con una carpeta con los partes de baja médica. Manolito Santana con papeles de un entierro. Los poceros el Pancho y Manolo Arenas. Jesús Reyes, nieto de Fernandito, despellejando una pintarroja. José, el cojo de la Punta. El Guinga levantando un palangre. La calva de Luis Enrique Rodríguez Márquez. El Cajirón. Aurelita dando vivas a la Virgen de las Angustias. Un nota pescando desde el torreón del escudo de Ayamonte. Un azulejo anunciando las Jornadas de Historia pintado por Salazar. Flamencos del Rocío como Paco Concepción, Manolo Delgado y el Espina, y en las cuatro esquinas del Simpecado, Manolo el de la Jijona, el Torerito, el Puchín y Manolín Aguilera. Toda la familia Castelo con la Paola al frente. Antoñito González sonriente barriendo el patio de Agrupación de Cofradías. Procesión de San Antoñito desde la calle San Antonio. Los tirabuzones del "Cadena Perpétua" ondeando al viento en lo alto la Barranca la noche del martes santo. Rodolfo el de los colchones dando viajes con la furgoneta vacía. El que vende la mojama en la calle Trajano. Los jubilados de la tertulia de la Goleta. Franquito el del Juzgado maqueando con la bufanda blanca. El César Victoria cantando en la misa de los niños. El Agüillas delante de la Salud sin vara ni cirio, con las manos atrás. La Catana y el Chascajabas. El Cepa y su familia. El Perito y sus niños delante de la Amargura. El Paul vestido de educador urbano. El Pepe Carlos, el Cástulo y el Sierra pelando melocotones para el Salvador bajo la atenta mirada de Juan Concepción. El Lancharro, marqués de Mirabent, andando patrás delante de las Dolorosas. La Cruz de Guía del miércoles santo del año 2008. La leña del Litri. Jacinto Diaz quitando fotos por todas partes.El Luis Chaves dando un guay o saludando a un pregonero. El Palma cobrando las sillas el Domingo de Ramos con cara de Viernes Santo. Isabel la del pescao. Salvador y su hermana delante de la Agrupación musical. Un paraguas por si llueve el mércoles santo. Las placas que la Lanzada le ha dado a Manolito Cruz, Lolo el de la botica, Enrique González y Rafael Aguilera. Lola Flores llorando al recogerse la Esperanza del Mar. Diego el Pilili acompañando al hijo con el tambor. Paco Hidalgo con la cruz de guía de la Lanzada. El niño del Godovi pidiendo la entrada de Padre Jesús. Los discursos de Ignacio de Jesús y el Cigala los Jueves Santo en el acto de la levantá. La cara de Arturo el pasado miércoles santo. El guardabrisas que se cargó el Nieves del paso del Descendimiento. la Soledad enlatada. La cara del Bomba el pasado miécoles santo. El Cani con una vara. El Egea preparando una barbacoa. El inolvidable Gamero con su caña. Guerrerito cogiendo longuerones en el Caño la Chaveta. La hermandad del Lunes Santo por el Paseíto Nuevo. El padre Caballero llegando desde Sevilla para presidir la procesión de la Lanzada. Rocío Concepción entrevistando a los niños en la Ludoteca. Santana el de IU diciendo: quien me habrá mandado a mí a meterme en ésto. Los bares de la Villa y del Centro durante la Madrugá. Una foto aérea de la N-431. Un "gran cofrade" el Jueves Santo en chandall. Jesús Nazareno, el del Jamón, llevando el nuevo paso de la Mulita con dos cajeras de contraguía. El paraguas que Arturo regaló a uno del Viernes Santo. Una foto de todos los empleados del Patronato de Deportes.

Hasta aquí, todas las entradas, no sé si me habré dejado alguna atrás. Pero me parece poca cosa para tan gran cartel, por eso os animo a que sigáis dando ideas hasta el próximo inventario.

Y que nadie se enfade por nada, por favor, que no hay mala intención en ninguno de los comunicantes. Gracias a todos.

TONTOS DE CAPIRUCHO. 5. El entierro del Album

TONTOS DE CAPIRUCHO.  5. El entierro del Album

Hace unos días, cuando en el teatro Cardenio se presentó el cartel anunciador de la Semana Santa, el moderador del acto, mi siempre querido y admirado José Manuel de la Rosa, despidió el acto anunciando que el próximo día 5 de marzo tendrá lugar el Viacrucis de Agrupación con el Cristo de la Buena Muerte, y el domingo siguiente, día 8, se presentaría "La Revista" de Semana Santa.

A mí terminarán llamándome algo parecido al "Ultimo mohicano", aunque sé y me consta que tengo conmigo a muchísima gente, pero yo seguiré manteniendo la expresión Album tanto para las Angustias como para Semana Santa. Cualquier día me pongo en la puerta del Ayuntamiento a recoger firmas.

El día 25 del presente mes es Miércoles de Ceniza, ese día termina el Carnaval y comienza la Cuaresma, aunque los carnavaleros y el Ayuntamiento hayan decidido -y al cartel me remito-  que el carnaval llegue hasta el día 1 de marzo. Dicho emblemático miércoles tiene lugar la ascentral costumbre del entierro del Cepa, digo, de la sardina. Y digo yo, si al mismo tiempo comienza la Cuaresma ¿por qué no aprovechan los tontos de capirucho para organizar el entierro del Album?, aunque sea a costa de dejar dentro de la tumba a los últimos mohicanos albumeros como los de la foto.

LA PECULIAR FORMA DE HABLAR DE LOS AYAMONTINOS. 60. Hoy: Penene penene

LA PECULIAR FORMA DE HABLAR DE LOS AYAMONTINOS.  60. Hoy: Penene penene

Todos hemos oído alguna vez eso de que existen árboles de hojas perennes, es decir, que permanecen en las ramas durante todo el año; bueno, siempre cae alguna pero pocas. Se llaman así porque no se mueven de donde están, porque permanecen siempre en el mismo sitio.

Los ayamontinos, con su peculiar forma de hablar, trasladaron esta situación a la conducta humana, pero tergiversando el vocablo, es decir, es vez de perenne, decían penene y además, repetido, penene penene. Es el caso de la persona que se lleva en un determinado lugar esperando algo o a alguien y pasa otro y le pregunta qué hace allí, entonces le responde: que quedé con fulano a las 12 y llevo aquí penene penene más de dos horas y el tío no aparece.

En el mundo de los costaleros hay un momento que creo que se llamada "calzar el paso", que consiste en ir emparejando a los costaleros que midan exactamente igual a fin de que luego la carga sea equilibrada, el paso vaya bien y sobre todo que no se produzcan lesiones. Como el capataz tiene que ir midiendo uno a uno, los costaleros permanecen penene penene unos junto a otros hasta que llega el jefe, lo cual debe ser algo desesperante.

Si se fijan ustedes en la foto que saldrá, se darán cuenta de que el costalero de la izquierda  según se mira permanece penene penene aunque con cara de jartura y mala leche, y el de la derecha, que se lleva la mano a la boca está a punto de  decir  como dicen que dijo el rey David:  a tomar por culo y tiró el arpa.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. 57. Los zapatertos remendones

AYAMONTE EN EL RECUERDO.  57. Los zapatertos remendones

En nuestros tiempos, debido a la gran competencia existente en el mundo industrial y comercial, resulta a veces, por no decir casi siempre, más fácil y corriente comprarse unos zapatos nuevos que llevar los viejos a los zapateros para su arreglo. Prueba de ello es que los talleres de estos profesionales han  desaparecido, quedando algún taller más industrial que artesano, lleno de modernas maquinarias a donde se suelen llevar los zapatos, diremos, caros, porque los baratos, bueno, para los baratos es preferible esperar al mercadillo del sábado.

En Ayamonte existieron muchos maestros del remiendo del calzado, llamados popularmente "zapateros remendones", que se dedicaban a poner tapas, medias suelas y realizar todo tipo de arreglos.

Recuerdo por encima los existentes, con la esperanza de que algún que otro bloguero de buena memoria amplie la lista. En la calle Hermana Amparo había uno al frente del cual estaba el Sr. Gildo, tío de nuestro querido amigo Pepito Silveira; a la vuelta, en calle Huelva había otro en el que creo recordar que estuvo de aprendiz mi tocayo Trini el Cojo, sin que recuerde el nombre del maestro; en la calle Rodrigo de Jerez, el de Jaramillo, en el que trabajaba el amigo Pepe Ermerinda, el de la Avenida, al frente del cual se encontraba el recordado e inolvidable Trini el Cojo, ya reocordado en estas páginas. Y el que posiblemente fue el que más tiempo duró, el del maestro Alonso en la calle Cervantes,  que por cierto, también trabajó en él mi nombrado tocayo, con Angelito el de los cupones en la puerta y el maestro Juan el Guinga, barbero ambulante, arreglando a alguien dento de la zapatería.

Una de las características de quellos pequeños talleres artesanales eran que servían de amenas tertulias.Yo lo fui de dos, de la de mi tocayo Trini, a donde iba todos los días a escribir en una pizarra el título de la película que ese día ponían en el Cardenio, y de la del maestro Alonso en la calle Cervantes por aquello de que como trabajaba en el despacho de don Trini Navarro, antes de entrar siempre echaba allí el ratito.

Buenos, buenísimos artesanos aquellos maestros zapateros, que yo no sé como se las arreglaban, pero cuando te ponías el zapato recién arreglado tenía todas las pintas de recién comprado.