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Mojarra Fina: El Blog de la Mojarra Fina Ayamontina

Mojarreando

MOJARREANDO. El cierre de la sede de Agrupación y su museo.

MOJARREANDO. El cierre de la sede de Agrupación y su museo.

A través de un comentario insertado no recuerdo en qué artículo de Mojarrafina, llega a nuestro conocimiento que se ha cerrado el museo de Agrupación, aunque nos queda la duda de si se trata del museo o de toda la sede, es decir, si las oficinas se han trasladado a otro lugar que resulte más económico.

Desde la sede de Mojarrafina en la fortaleza Hins al Faray es imposible contar con datos objetivos, por eso este artículo será ponderado y sobre todo, prudente.

Si la sede de Agrupación y su museo se cierran por cuestiones económicas resultaría hasta cierto punto comprensible, pues mantener un sueldo y un gasto de energía eléctrica para, como dice un afamado bloquero, “cero visitas”, no parece lo más recomendable.

Pero hay una cosita que se hace necesaria: la oportuna información, pues no hay que olvidar que lo mismo que Hacienda, la Semana Santa somos todos. Ignoro si esa información se ha dado o si se piensa dar, cosa que, me van a perdonar aquellos a quienes corresponda darla, lo dude. No quisiera que en esta materia se recurra al oscurantismo propio de quienes creen que el mundo cofrade es de unos pocos, y que las decisiones no tienen por que publicitarse.

La sede a Agrupación se erigió con dinero público, es decir, con el de todos los ayamontinos. Con esto queda dicho todo.

La Cuesta de la Merced se queda un poco huérfana, y si es cierto lo del cierre, el edificio más aprovechado de nuestra Historia (mercedarios, guardias civiles, estudiantes, señoras de canastillas, feria de la tapa cofrade, etc.), terminará en el más que probable ostracismo.

MOJARREANDO. Lo siento mucho, me he equivocado, y no volverá a ocurrir.

MOJARREANDO. Lo siento mucho, me he equivocado, y no volverá a ocurrir.

Sentidas palabras de S.M.el Rey reconociendo un simple error que los medios de comunicación han magnificado hasta la saciedad. Yo creo que en el acontecimiento se han dado las connotaciones propias de aquel refrán que reza que "la mujer del césar no sólo debe ser honrada, sino que además tiene que parecerlo".

Al Rey lo invitan a una cacería ( o sea, no se ha gastado un bintén) de elefantes, (parece ser que en ese lejano pais están ante una verdadera plaga de paquidermos que es necesario controlar). El invitante es el mediador del que se ha valido nuestro Jefe de Estado para conseguir uno de los mejores contratos de nuestra Historia, el del "Ave árabe", pero nada de eso cuenta, lo que cuenta es que el Rey se ha ido a cazar a Africa cuando en España estamos pasando una terrible crisis económica. Y qué, terrible ha sido el expolio al erario público andaluz en el asunto de los Ere y que se sepa todavía nadie ha pedido disculpas, ni tampoco la han pedido los de la Gurtel ni antes los de los Gal. Aquí se roba con una enorme facilidad, nadie devuelve nada de lo robado y ni siquiera se pide perdón.

Las disculpas del Rey le honra, y sigue estando muy por encima de la clase política, incluso de todos los miembros de su propia familia, y esa confesión real va a traer una deseada transparencia a las actividades de la Casa Real. Que esa transparencia sea de verdad y extensible a toda la clase política aunque esto sea una utopía. Vamos a quitarles las gafas de sol tras la que se ocultan los mafiosos de la cosa pública. Al fin y al cabo lo del Rey no deja de ser un simple desliz que a los españoles no ha costado nada. Lo de los otros sí que nos cuesta, y muchos millones por cierto.

Rectificar es de sabios. Por eso los políticos tienen poco de tal. Eso sí, de listos, mucho. Y la buchaca llena. Aunque todas las reglas tengan excepciones. 

MOJARREANDO. ¿Desagravio?.

MOJARREANDO. ¿Desagravio?.

Me avisa un buen globero que este artículo había desaparecido del blog. Una vez comprobada la misteriosa desaparición, hemos procedido a su restauración, aunque con foto distinta pues la original no ha aparecido. Lo que no será posible es recuperar los comentarios, pero bueno, menos da una piedra.

No sé por que, pero tengo la impresión de que esta vez el artículo del blog no va contentar ni a unos ni a otros. (Quiero aclarar de antemano que no es mi pretensión contentar a nadie, por si acaso se piensa otra cosa).

Tuvo lugar el desagravio. En tono menor, pero desagravio al fin y al cabo. Y lo que más me agradó de todo fue ver al capataz de la Mulita, que si es cierto que participó en el agravio era el primero llamado a desagraviar. Lo hizo y ello le honra. Personalmente le aplaudo por ello.

El resto de los asistentes desagraviaron siguiendo involuntariamente esa figura jurídica contenida en nuestro Código Civil que admite el llamado “pago por terceros”. Se hizo más visceral de la cuenta, digo yo, y al final resulta que hubiera sido más propio hacerlo en la iglesia. Pero bueno, se hizo y ya está.

No terminan convenciéndome estos actos. Si el cura, como era mandado, perdonó; si el presunto ofensor aceptó el perdón que supongo él mismo había pedido, con eso hubiera sido bastante.

Pero el acto sirvió para poner algunas cosas en su sitio. No había pasarela y faltaron los varones mayores; era un acto religioso con tintes políticos y tampoco estuvieron el alcalde y su séquito, ellos, que están a todas las que caen en materia litúrgica.

Y la Inmaculada, creo yo, se quedó ni fu ni fa. Al fin y al cabo Ella ya había perdonado a su exaltado hijo –si es que se exaltó-, que por cierto tengo entendido que es una buenísima persona.

Tampoco hubo hoguera inquisitorial, al menos por fuera, que por dentro, y poniendo Mojarrafina el oído, si que las había... En fin, pilarín. Que Dios y la Inmaculada nos coja confesados.

MOJARREANDO. La vuelta del vuduismo iconoclasta.

MOJARREANDO. La vuelta del vuduismo iconoclasta.

Tengo a medio pergeñar una nueva novela que llevará por título: “Sembrando vientos. Ayamonte, 22 de julio de 1936”. Al inicio se ella se relatan los sucesos acaecidos a lo largo de aquel nefasto día en que “algunos republicanos de izquierda, algunos comunistas”, no todos, en connivencia con exaltados procedentes de las cuencas mineras de Huelva, asaltaron  nuestros templos imbuidos por un vuduismo iconoclasta que dejó seriamente dañado nuestro riquísimo patrimonio religioso, cultural e histórico. Mientras el militar más indeseable de nuestra historia llevaba a los españoles a enfrentarse entre ellos a la guerra civil más cruenta de todas las vividas con anterioridad, algunos militantes de los partidos de izquierda pensaron que hiriendo los sentimientos de quienes no tenían ni arte ni parte en el conflicto contrarrestarían el impulso de la guerra. El vudú o vudaismo iconoclasta fue el arma, la estrategia escogida.

Se sembraron aquellos vientos que terminaron acarreando una tempestad de venganzas que duró muchos años. Las mujeres de aquellos iconoclastas, sin comerlo ni beberlo, fueron humilladas, paseadas en vergonzosas procesiones tras raparlas y hacerlas ingerir pùrgantes, mientras que sus maridos eran montados en camiones y fusilados en las tapìas del cementerio en la mayor impunidad.

Parecía que con la transición política, con la democracia, con la Constitución, ya nada de eso sería posible. Pero desgraciadamente no es del todo así. Y mientras militantes socialistas y sindicalistas llevan a cabo una lucha a todas luces democrática en defensa de los intereses de los trabajadores, algunos componentes de esas instituciones, posiblemente una insignificante minoría, se empeñan en volver a la táctica del vuduismo. Y así, han covertido a la imagen de la Inmaculada de la Laguna en portavoz de la lucha sindical, hiriendo así los sentimientos religiosos  incluso de muchos, quizás la mayoría de los afiliados y simpatizantes de PSOE y UGT.

Creo que en estos casos se impone un camino a seguir a fin de poner a cada uno en su sitio, y ese camino no es otro que el de la depuración de responsabilidades individuales, de tal manera que los que, a su libre albedrío han practicado ese inútil vudú, reciban el castigo que merecen, dejando así incólumes a quienes, ejerciendo las libertades constitucionales, defienden libremente sus derechos. Si ello no se produce, mucho me temo que tendríamos que empezar a hablar de responsabilidades institucionales, y ello no sería deseable. En las manos de los responsables políticos y sindicales está tomar una decisión al respecto.

En estos casos es muy peligroso y nada aconsejable el uso de artículos determinados, es preferible los indeterminados a fin de poner a cada uno en su sitio. Y en estos momentos me trae a la memoria el comportamiento de un comunista ejemplar, y por consiguiente agnóstico o ateo, que nos dejó hace tiempo, el siempre querido y admirado Domingo Ramírez López, Domingo el de los Caballitos. Él, desde su convencimiento comunista, desde su agnosticismo, incluso desde su ateísmo, si es que fue ateo, pero también desde su convencimiento democrático, desde el gran respeto que siempre pregonó, hubiera condenado esos hechos. Lo conocí lo suficientemente bien como para estar seguro de lo que digo. Y ello me consuela.

MOJARREANDO. Hilo musical navideño: para mear y no echar gota.

MOJARREANDO. Hilo musical navideño: para mear y no echar gota.

Siempre he dicho que lo peor que puede sucederle a una comunidad, en el caso que nos ocupa a un pueblo, es renunciar a sus raices al socaire de un pretendido prurito, de aparentar lo que no se es, de acomplejarse de manera estúpida por el uso de las propias costumbres, de los propios modos del vivir de siglos.

Hace un par de tardes, charlando en la puerta de su establecimiento con mi amiga Mari Carmen Jiménez, la de los helados, sentí la impresión de que por la esquina de Sanchito iban a aparecer los famosos del Rat Pack norteamericano, aquellos espléndidos cantantes, uno de ellos, Sinatra, posiblemente la mejor voz de la Historia: el mismo Sinatra, Sammy Davi y Dean Martin, porque resulta que a nuestro  querido  Ayuntamiento, supongo que a través del Área de Cultura, no se le ha ocurrido otra cosa que la de regalarnos un hilo musical tipo americano, de los del Norte, porque si fueran de los del Sur serían al fin y al cabo de los nuestros.

Y dice la Mojarrafina ayamontina que a qué viene semejante pamplina cuando vivimos en un bello pueblo español y para más fortuna andaluz. ¿Es que acaso han desaparecido los villancicos tradicionales-populares, los de toda la vida?. ¿Han dejado de beber los peces en el río?, me extraña porque con lo que ha llovido este pasado otoño los ríos no van a estar secos. ¿Ha muerto la vieja que venía cargada de caramelos  para el Niño?. ¿No nos contesta ya el señor de la casa cuando le decimos aquello de “a esta puerta hemos llegao, señores cantar queremos”?, a lo mejor es que ha caducado la licencia del Niño que traíamos en la mano. ¿Vamos a tener que dejar de hacer candela porque ya nadie nos da los higos y las brevas?. ¿Y qué me dicen de las campanas sobre campanas?, pues nada,como ahora las hace tocar el Lepero dando a una tecla en la sacristía, ni eso.

En fin, pilarín.

Mojarrafina aprovecha la ocasión para felicitar a sus blogueros y en especial a los ausentes, preñados de nostalgias: Rafael Losada, Juan Manuel Núñez, Antonio Vidal, Antonio Frigolet, Narciso Sánchez, Pedro Moreno, Fernando Pargana en la antigua y señorial Lisboa, Pablo Domínguez en la lejanísima Canadá y a los que, somo siempre ocurre, hayan quedado en el involuntario olvido. En fin, a todos los ayamontinos en la lejanía, aunque algunos de ellos terminarán arribando al pueblo de sus amores, a este Ayamonte que por mor de nuestros munícipes se ha convertido en una pretendida Quinta Avenida.

MOJARREANDO. Ningún niño pobre sin juguete.

MOJARREANDO. Ningún niño pobre sin juguete.

Seguramente no habrá nada más triste en este mundo que la tristeza de un niño. En verdad, el mundo de los niños nos impacta siempre, para bien o para mal, pero la imagen, la presencia de un niño triste, de un niño pobre, de un niño sin sonrisa, nos estremece.

Cierto es que la Navidad podemos considerarla como la fiesta de la alegría. Pero en el fondo, y creo que es una reflexión que todos hemos hecho alguna vez, suele estar impregnada de un halo de tristeza. Quizás por eso, porque nuestra alegría nos lleva hasta la tristeza de quienes menos o nada tienen, y si son niños...

Una de las actividades que en Ayamonte se viene practicando desde hace años, con éxito, ha sido la de recoger juguetes para hacérselos llegar a los niños cuyos padres están en situación económicamente crítica. Así, estas criaturas inocentes, que no tienen culpa de nada, ven cumplida su ilusión de que los Reyes Magos les traiga un juguete. Cierto es que casi no pueden recibir el que desean, pero tampoco se quedan sin nada, sin ilusión, sin alegría.

Ayer tarde –aunque ya nos parece de madrugada con el horario “europeo”- tuvo lugar en el templo de San Francisco, organizado por la Hermandad de la Sagrada Lanzada, y aprovechando la festividad de Nuestra Señora la Esperanza del Mar, una misa solemne, con gran asistencia de fieles, y la ya tradicional recogida de juguetes para niños pobres. La Hermandad de la Lanzada, que sigue creciendo en orden, seriedad y efectividad, ha conseguido que tal acto acreciente cada año y a todos nos llene de satisfacción. Con lo poco que a nosotros nos cuesta dejar al pie del altar un juguete, conseguimos que al rostro de un niño triste por su pobreza aflore la alegría en el día para ellos más importante del año. Que se repita, y enhorabuena a la Hermandad de la Lanzada, y a la Asociación de Festejos del Carmen, y a todas las que persiguiendo el mismo fin logran suavizar la tristeza infantil fruto de la pobreza por la alegría que germina desde la generosidad de las gentes de bien, de las gentes de bien de mi pueblo, de las buenas gentes de Ayamonte.

MOJARREANDO. Las ruinas del Castillo.

MOJARREANDO. Las ruinas del Castillo.

He visitado la exposición de fotografías antiguas en la Casa Grande y me he inflado de nostalgias. Todas ellas magníficas, quizás no tanto por su calidad como por el mensaje que contienen de una época que como todas tuvo sus cosas buenas y sus cosas malas.

Pero hay algo que me ha llamado la atención y no favorablemente. En las fotos correspondientes al Castillo se dice a modo de título: “Retirada de los restos del castillo”. Pues nos es así queridos amigos de Cultura, no es exactamente así. En el lugar no había restos, sino ruinas de un castillo medieval de época romana que hablaba de nuestra mejor Historia. Y que en aquella época se disfrazara el lenguaje tiene un pase, pero ahora no es dable disfrazar nada. Lo del Castillo fue un auténtico expolio, un miserable expolio llevado a cabo en una época en que se pensaba que tener un parador de turismo –al final se construyó una especia de gallinero según se veía desde lejos- vestía mucho y hablaba de progreso. Y no digamos nada contar con un “rascacielos”.

Algún profesor de la Complutense cuyo nombre no recuerdo dijo en alguna ocasión que pasar la goma de borrar por la Historia es una infame manipulación que trata de ocultar a las generaciones venideras la verdad del pasado. Y eso fue lo que ocurrió. Los camiones no retiraron restos, sino ruinas, y la diferencia no es ni mucho menos baladí. Si no hubiera sido por la aportación de la familia Baéz hoy no tendríamos ni ese nostálgico recuerdo.

Por lo demás, me queda felicitar a los promotores de la exposición fotográfica. Es bueno cuidar estas cosas que nos traen recuerdos aunque no sean todos buenos. Y felicitar también a mi amigo Ignacio Rodríguez por el buen gusto en el montaje del Belén. Aunque no se le dé tanta importancia como a otros belenistas famosos y que además cobran.

MOJARREANDO: Barriada de Canela: de la luz del pabilo a la del árbol de Navidad.

MOJARREANDO: Barriada de Canela: de la luz del pabilo a la del árbol de Navidad.

Hace unos días, de la mano de esa asociación canelera, la de Festejos del Carmen, que no para, los alrededores de la ermita de Canela se vio iluminado mediante un sencillo, nada presuntuoso y acorde con la modestia de su entorno, árbol de navidad. Todo ello fue acompañado de unja gratísima convivencia, a la que no pude asistir por razones que ellos conocen, pero que de manera magistral, como siempre, nos presentó en Guadiana TV una canelera ejemplar: mi entrañable amiga Encarna Sayago.

Todo el que me conoce sabe de mi nostalgia de aquel Ayamonte en blanco y negro del psado. Nostalgia doble: por lo bueno que se perdió y por los recuerdos imborrables que nos legó.

De aquella barriada de Canela lamentablemente pobre, sin luz ni agua corriente, de difícil acceso, hemos pasado a esta nueva, revestida de la misma dignidad, pues es un atributo que está en sus gentes, no en los tiempos, pero moderna, emprendedora, capaz de asombrarnos.

Hemos pasado, afortunadamente, de la luz de pabilos de mariposas en aceite, a la refulgente de un árbol de Navidad en un entorno nuevo, en ese traje que se le hizo a la vieja ermita en forma de plaza y avenida preciosa, cómoda, atractiva, ya de por siempre, supongo, el lugar de encuentro de todos los caneleros, de todos los ayamontinos. Siempre hemos dicho que nuestro Paseo de la Ribera ha servido para todos los acontecimientos y celebraciones ayamontinas. Algo así está pasando ya con la explanada de la ermita de Canela. La Virgen del Carmen estará a gusto, feliz de ver a sus hijos viviendo una nueva vida, la que siempre merecieron y a la que han llegado con sudor, trabajo, lágrimas y fidelidad.

Enhorabuena a la Asociación del Carmen y a todos los caneleros.

MOJARREANDO. Duelo en Ferraz 70.

MOJARREANDO. Duelo en Ferraz 70.

Como diría el incombustible Felipe González, escribo este artículo “sin acritú”. Pero es que, una vez más, vale más una imagen que mil palabras, y que todas las estadística y recuentos que se quiera.

 

Anoche, histórico 20-N, cuando empezó a conocerse los resultados electorales hubo gentes que no quitaban la vista de encima al gráfico que nos presentada el porcentaje de votos escrutados y su consiguiente traducción en votos. Yo, como soy tan especial y me siento permanentemente perseguido por la mojarra fina, me fijé en otro dato, más gráfico, más informativo, más contundente: la fachada de calle Ferraz 70, sede el PSOE, y ello me trajo al recuerdo una estampa repetida casi a diario en todas partes: la fachada de las casas donde ha fallecido alguien.

 

Sales del cine Cardenio de ver una película en 3D,  y ya camino de tu casa, al pasar por el Salón por delante de los bloques de Cortina, ves una luz de una ventana encendida y a  un grupito reducido de gentes que hablan en voz baja, y preguntas: ¿qué ha pasado?. Y alguien  te contesta en tono triste: ha fallecido….. Y te dice el nombre. Y te alivias porque no es el Godovi, que se ha ido a vivir al Callejón de los Gañafotes. Menos mal, porque con los carnavales encima no es plan que ahora nos falle, es mejor que lo deje para después de Semana Santa.

 

Pero alguien ha muerto y los dolientes fieles se acercan, pocos eso sí, que no estamos de fiesta sino de duelo. Pues así era anoche el 70 de Ferraz, puro duelo, y lo que es peor, pocos dolientes. Claro, que según la última parida de Alfonso Guerra, se habrían quedado en casa y por eso ganó las elecciones el PP.

 

Desde luego, la estampa de Ferraz 70 no podía ser más deprimente, en contraste con  la de Génova, en la que se pudo ver hasta una bandera portuguesa.

 

Son las consecuencias de la desfachatez a la hora de gobernar, abanderando un progresismo que sólo sabe de feminismo radical (con la Bibiana y la Pajín había ración garantizada), aborto a la carta incluso para menores de edad, codeándose con la banca y cercenando los derechos económicos de funcionarios, trabajadores y pensionistas… Al duelo fueron pocos, al entierro, y como está el tempo, es de esperar menos gentes que cuando el Nené.

MOJARREANDO. Las elecciones o el viejo papel para cazar moscas.

MOJARREANDO. Las elecciones o el viejo papel para cazar moscas.

Tuvo lugar el debate y pasó lo que tenía que pasar: para los de derechas ganó Rajoy y para los de izquierdas lo hizo Rubalcaba. Un dinero derrochado en estos momentos tan críticos porque hay que ser tonto para creer que los votantes son tontos y que se van a guiar por lo que ocurra en un momento puntual, cuando lo que está en cuestión es lo ocurrido en una más que frustrada Legislatura.

No está el horno para el bollo de las especulaciones, de los cálculos. Las cuentas están más que hechas desde hace mucho tiempo. Y lo que van a votar los ciudadanos españoles es simplemente un cambio más que necesario; es como cuando el médico te cambia el tratamiento y te cambia pastillas por cápsulas, lo que impera es dejar las pastillas porque como le dice el paciente, “no me hacen nada”.

El Psoe, aparte de hacer lo de casi siempre, es decir meter las manos por doquier, que hasta el lenguaraz Pepiño Blanco se va a despedir pringao, va a perder las elecciones él solito, sin la ayuda de nadie; y el PP no las va a ganar, las va a ganar las ansias que tiene el pueblo de que esto cambie y que sea para mejor.

Pero unos y otros, como si fuésemos tontos, han colgado delante de todos el viejo papel para cazar moscas, aquel que utilizábamos a mediados del pasado siglo, impregnado de no sé qué sustancia que mosca que llegaba mosca que se quedaba atrapada. Nos atraparán otra vez, nos volveremos a tragar sus mentiras y dentro de unos años lo mismo, volver a empezar.

En estos días vuelve a abrir la vieja droguería de Cayetano Ojeda Fernández en la calle Huelva, y su nieto, mi amigo Ramón golgará el papel de las moscas del PP; en otra cualquiera colgarán el del Psoe; mientras, mi buen amigo el bohemio tabernero pondrá en el Alkaraván velas olorosas a ver si alguien se anima y vota a IU Los Rojos, porque con lo de Los Verdes ya nadie traga. Es broma, Santa, tú lo sabes, y tu también Mamón, digo Ramón. Entre tanto el Pajarito está que trina, nunca mejor dicho, y el príncipe Carlos haciendo las cuentas de la lechera.

En esa  vetusta tira de papel pringao se producirá una pringá doble, la de la pringue y la de los que se pringan. Yo lo decidí hace años, desengañado de esta clase política que pretende gobernarnos mediante la mentira, el asalto a las cajas y la desfachatez, y cuando llega el día ¿saben lo que hago?: cojo y me monto en el coche de mi amigo Cajirón y me voy al lugar que en el mismo se indica. Allí no me engaña nadie y encima lo paso bien con las ocurrencias del Caji.

Redacción: Trinidad Flores Cruz.

Soporte técnico: Javier Martín Martín.

Documentación gráfica: Rosa A. Flores Pérez.

MOJARREANDO. Rubalcaba sí, Rajoy también.

MOJARREANDO. Rubalcaba sí, Rajoy también.

Hoy es un gran día en mi vida, lo confieso abiertamente. Hoy, no es que me vaya a duchar, también iré a la barbería e incluso por primera vez en mi vida me harán la pedicura. No faltaría más. La ocasión bien lo merece.

Habrá que apagar el móvil y poner en la puerta de la casa un cartel a modo del que se ponen en los hoteles: no molestar. Aunque no se dice el por qué de la molestia, se presume.

No sé si comer antes o después. Desde luego no “durante”, eso nunca, perder un solo segundo sería imperdonable. Ya les he dicho a mis hijas que no me llamen a la hora en cuestión y que me lo graben porque si a mí me falla la grabación no me lo perdonaría nunca.

Habrá que tenerlo todo previsto para no sufrir la más mínima distracción, incluso llamaré antes a Rafael Pérez Castillo para saber si me ha traido huevos del campo y si le tengo que devolver la huevera que me dejó estos días atrás –qué bonita frase, se la dices a un periodista de ahora y ni se entera- cuando me trajo la última remesa.

Luz tenue, copita de cisco o eléctrica para tener los pies calentitos, pero no mucho para que no se estropee la pedicura, y desde luego el mando a distancia secuetrado para que a nadie se le ocurra cambiar de canal.

Hay gente que parece que sólo trabaja una sola vez en el año, como Uribarri, y otros, como Campo Vidal, cada cuatro. Así que cuando en pantalla aparezca el bigotito de la tele, es que la cosa va a empezar.

Habrá que asomarse antes a la terraza y mirar a ver si el coche de los loqueros está abajo aparcado y dispuesto. Y es que a pesar de todas las advertencias, a pesar de todos los consejos de personas que me quieren de verdad, no sé por qué extraña razón a lo mejor me embarco en la aventura y veo el debate Rucalbaba sí, Rajoy también.

Un día escribiré sobre el fenómeno masoquista.

MOJARREANDO. Crisis económica municipal: el calvario del alcalde.

MOJARREANDO. Crisis económica municipal: el calvario del alcalde.

El día 23 de marzo de 1.369, cuando el rey de Castilla Pedro I el Cruel llegó al enfrentamiento personal con Enrique de Trastamara en la disputa por la Corona, un tal Beltran Dugesclín, vasallo francés enviado por la Corona de aquel país para ayudar en el litigio a la Casa de Trastamara, agarró por los pies al rey castellano mientras decía: ni quito ni pongo rey pero ayudo a mi señor.

Muchos años después, allá mediados el siglo XX, el alcalde de un pequeño pueblo castellano encarnado por el inolvidable José Isbert en la no menos inolvidable película “Bienvenido Mister Marshal”, decía aquello de: como alcalde vuestro que soy os debo una explicación, y esa explicación  que os debo os la voy a pagar”.

Hace sólo unos días, nuestro alcalde, mi buen amigo Antonio Rodríguez Castillo, emulando al mítico alcalde de “Villar del Río”, se ha asomado al balcón del salón de Plenos y gráfico en ristre, ha digerido el mal trago de tener que dar explicaciones, y lo que es más jodío, asumir responsabilidades y enfrentarse a soluciones impopulares, en este maremagnum, que no es patrimonio de Ayamonte, de la crisis económica.

No soy economista ni por asomo, es más, en mi dilatada vida de estudios siempre fui de un natural torpe en materia de números. Pero hay una cosa que sale de cajón y que comprendemos hasta los analfabetos: si gastas más que ingresas, ruina segura; y si no ahorras, mal futuro. Muchas veces pensamos que somos ombligo del mundo y que lo malo, o ya pasó en la Historia o les pasará a otros. Y lo cierto es que lo de las “vacas gordas y las vacas flacas”, ni ha pasado de moda ni pasará jamás.

Todos somos conscientes de que la horrible situación económica municipal no es ni mucho menos fruto de la labor de Antonio Rodríguez Castillo, que se estrena como alcalde ya en plena crisis. Que la cosa viene de lo dicho anteriormente, de no pensar en el futuro, de construir una casa con cinco plantas para terminar habitando sólo el bajo.

No quiero que nadie piense que soy contrario a las actividades deportivas, ni mucho menos. Pero honradamente creo que muchos pueblos de nuestro entorno querrían tener un presupuesto general similiar al de nuestro Patronato Municipal de Deportes. Y no lo digo porque lo conozca, sólo lo hago por la apariencia, por la multitud de gentes que se mueven a su alrededor. No creo que existan  muchos ayauntamientos en los que los empleados prácticamente no quepan en los despachos y que muchos de ellos pasen horas embobados en el ordenador no en tareas de trabajo precisamente. No creo que existan muchos ayuntamientos en los que a cualquiera se le ocurra fundar una asociación para lo que se tercie y le caigan de inmediato ayudas y subvenciones. Y así podríamos seguir.

Pero, repito, no es cosa de Antonio Rodríguez Castillo. La situación viene de lejos, de la locura despilfarradora, de la nula previsión.

Por eso, creo que es el momento de que todos, aunque algunos tengan que hacer de tripas corazón, arrimemos el hombro, y agarrando por los pies a la horrible situación económica municipal y mirando a la cara al amigo Antonio digamos como el vasallo francés: ni quito ni pongo rey pero ayudo a mi señor.

MOJARREANDO. Artistas de la fotografía

MOJARREANDO. Artistas de la fotografía

Hay quienes se reúnen para celebrar una botellona, convirtiendo en estercolero cualquier calle o plaza de una ciudad; a quienes se reúnen para fumarse unos porritos, total, ¿quien no se ha fumado un porrito alguna vez en su vida?; hay quienes van a un campo de fútbol cargados de bengalas, botellas, mecheros, y lo dejan todo destrozado, dejando de camino embarcado al club en una deuda considerable por causa de la correspondiente multa; hay quienes van a ver las procesiones para no verlas, sólo para estorbar al capataz y a los costaleros haciendo el cangrejo. En fin, pilarín.

 

Y hay quienes, máquina de retratar en ristre, se dan largos paseos –paseos fotográficos les llaman ellos y a mí modesto entender acertada denominación-, con el único objeto de matar el gusanillo de la afición al arte fotográfico, quitando fotos por doquier que luego nos las obsequian mediante email, feisbu, etc. (Yo tengo una buena colección gracias al Landero, al Tapi y al inmortal, al irrepetible Báez).

 

La última me la ofrecen de su último paseo, esta vez a la portuguesa ciudad de Tavira, y he dicho Tavira, no Olhao que  es “otro paseo” que practican otros. No me atrevo a nombrar a todos los presentes en la foto pues a algunos no sabría identificarlos, pero ahí quedan para que lo hagan mis blogueros, como siempre.

Sólo me queda felicitarles  por esa afición tan artística como sana, y por regalarnos a todos algo que siempre es de agradecer: la belleza. Enhorabuena y adelante, “chavales”.

MOJARREANDO. Tiempo de elecciones: el regreso de las momias.

MOJARREANDO. Tiempo de elecciones: el regreso de las momias.

El diccionario de la Real Academia Española nos define el sustantivo momia como “cadáver que naturalmente o por preparación artificial se deseca con el transcurso del tiempo sin entrar en putrefacción”.

El cine ha explotado este fenómeno de forma reiterada, ofreciéndonos exlentes películas y también bodrios insoportables, como ocurre con muchas actividades humanas cuando hacen del arte un huerto sin vallar.

Sin embargo, con todo lo grave que ello pudiera parecer, el regreso de las momias más inquietante es el que se produce en tiempos preelectorales. La momia Felipe González ya ha aparecido; la momia Alfonso Guerra también, aunque de momento, y en eso lo aplaudo, para cantar las cuarentas al hp de Durán y Lérida, aunque mas suave de lo que es de esperar en él; la momia Aznar lo mismo; no sabemos si a pesar de su retiro, cuando se aproxime más la fecha de las elecciones aparecerán las momias Fraga, Anguita, Pujol y otras. Todas estas momias vuelven con su retórica de siempre creyendo que los electores son tontos.

De todas estas momias hay una que acaba de hacer aparición y es la que a mí y a muchos españoles preocupa de verdad. No se trata de una película mala en la que la momia de turno más que miedo da pena, esta momia es de las que dan miedo de verdad. No es una momia egipcia, que son las más imprensionantes. Se trata de la momia jesuita, compadre de la momia Setién y padrino de los "chicos de la gasolina", y eso sí que dá miedo.

La momia jesuita aparece para anunciar el fin de su banda, a la que tanto alentó y protegió cuando era alguien en la vida política, contando con el apoyo incondicional de la momia Setién, que no sabemos si aparecerá o no. Esta momia jesuita, que para más inri no es más que un clon del insoportable Sabino Arana, viene ahora con un calendario en la mano, con una hoja de rutas pensando que la gente lo va a creer. Y lo hace con el mismo cinismo de siempre, con la misma mala lecha de siempre.

Ojo con el mes de noviembre, porque además de los Tosantos, este año también regresan las momias malvadas. Es un peligro que tendremos que afrontar, aunque hay momias y momias. No es lo mismo oir a un Arzallus hablando de su banda y de sus "chicos de la gasolina" que a un Alfonso Guerra mostrando una cartilla de racionamiento para hacernos ver que con el PP regresa Franco y con él, el hambre, pero Guerra tiene gracia y Arzallus maldad. No es una diferencia sutil, ni mucho menos. Que Dios nos coja confesados, pero que no nos confiese Setién.

MOJARREANDO: La Feria de Villarreal.

MOJARREANDO:  La Feria de Villarreal.

Siempre he confesado mi poca afición a visitar Villarreal, y lo siento porque creo que allí nos atienden muy bien y nos aprecian, es cuestión quizás de pura molicie. Pero últimamente sí voy con alguna frecuencia, sobre todo cuando llegan las Navidades para que mi nieta vea el Belén; otras veces vamos a comer. Y hoy ha tocado la Feria de Villarreal.

Vamos por partes. De Feria de Villarreal queda lo mismo o casi lo mismo de lo que queda a nuestras Fiestas de las Angustias. Recuerdo aquellos años de largas colas de las gentes venidas de todas partes para sacar el permiso de la Policía, cómo en alguna ocasión soportaron grandes aguaceros, y cómo venían al caer la tarde, al sorpuesto, cargados con sacos de abonos y semillas, con jaulas de madera, con perchas, con capachos, con escobas, con paraguas, eso, paraguas, y sobre todo, con baules.

En la feria de este año, loza, mucha loza, y eso que el Franquito, el Gago y el Villablanquero han ido ya varias veces y han venido cargados, y no digamos nada del Luzla padre e hijo, que llegan hasta los topes. Por cierto, he estado más de dos horas en Villarreal y no he visto al Luzla padre, lo que me hace pensar que a lo mejor en realidad no he ido, que ha sido un sueño, es como si en los años 50 y 60 fueras a Villarreal y no anduvieran por allí Manolo Feria el Tejaíto y su inseparable don Pruden, escuchando a Sequera.

Bueno, a lo que íbamos. La Feria de Villarreal hoy se parece más a un macromercadillo, como el que ponen en Sevilla en el Charco de la Pava, que a una feria en sí. Si te fijas bien, entre calcetines a 5 euros diez pares, por cierto más caros que en nuestro mercadillo de los sábados, las lozas, las herramientas, las dichosas ranas que te miran constantemente, y las gafas de sol y pulseras de los negros, se completa el percal.

Yo no sé cuántos puestos de pulpo asado había antaño, quizás el Ayaba se acuerde, pero hoy he visto sólo dos, los hombres andaban más aburridos que Guerrerito en la puerta de la Goleta dando cuenta de un chupito. Y como es lógico, menos, muchísimas menos moscas, lo cual que es un alivio, pero claro, una Feria de Villarreal sin moscas ni es feria nai es ná.

Estuve un par de horas y me parecieron una eternidad. Y es que las mujeres se paran a ver lo mismo veinte veces, sobre todo en esos puestos de “todo a euro”, que te presentan un montón de ropa que ha recorrido ya medio mundo, y las “marías” cogiéndolas y soltándolas como si les diera asco para al final decir: como ésta compré cinco el año pasado y ni siquiera las he estrenado, pero como están tan baratas me voy a llevar otras cinco, al final, si no me las pongo pueden servir para hacer trapos para el polvo.

He dejado para el final los productos inmortales, estrellas: los capachos y las escobas de anea. Uno tiene en las manos una escoba de mango corto, una escoba de anea, de las que se metían en el cubo de zinc para sacarlas empapadas de cal blanca y darle a la fachada, y recupera media vida. No sé si será cierto, pero como en nuestro querido pueblo hay tanta mojarra dicen que este año el cementerio no lo van a pintar sino a blanquear, así que me veo al Gago y al Leviria dale que te dale con las escobas de anea. Y al Franquito quitando fotos para la historia.

MOJARREANDO. Arturo Más: un mojón pa tí.

MOJARREANDO. Arturo Más: un mojón pa tí.

Estos políticos nacionalistas es que no paran de decir estupideces, tonterías, pero tristementa cargadas de animadversión, odio, envidia. Ahora resulta que una lengua menor, el catalán, por mor de estos individuos, entra en disputa con la lengua más universal: nuestro Castellano.

Siempre tuve entendido que, aparte del mundo comercial y financiero, como ocurre con el inglés, una Lengua que se precie de importante se deduce por su Literatura, por la producción literaria del pais titular del idioma y sobre todo por su profusión a lo largo y ancho del mundo. ¿Me quiere decir el señor Arturo Mas, cuántos escritores catalanes que sean profesionales, es decir, que necesiten vender sus obras, escriben en catalán?. ¿Me quiere decir Arturo Mas en cuantas librerías de Estados Unidos, Japón, Suecia, Alemania, por nombrar paises muy cultos y desarrollados se venden libros escritos en catalán como no sea en el rincón de las “curiosidades”?.

El catalán, como lengua menor o dialecto muy desarrollado, está bien como representativa de un pueblo, que naturalmente tiene pleno derecho a usarla y recibir su enseñanza. Pero poner frente a frente el Castellano con el catalán es sólo fruto de mentes calenturientas. Las mismas que pretenden que el andaluz y el gallego sean ciudadanos que no saben hablar castellano. Claro que en un Estado como el nuestro, con vitola de “Estado de Derecho”, en el que un señor se atreve a decir que no piensa cumplir las sentencias de los Tribunales de Justicia, todo es de esperar. Por eso he escrito lo de vitola, porque la vitola no deja de ser un adorno que identifica un puro, pero que no se fuma y como mucho se guarda como objeto de colección, como hizo hace muchos años nuestro recordado y querido paisano el Sr. Barberi.

Arturo Mas, imitando una vez más al maestro Antonio Burgos, termino diciéndote: un mojón pa tí. Seguro que me entiendes, porque aunque gilipollas, no eres tonto.

MOJARREANDO. El bloguero fiel.

MOJARREANDO. El bloguero fiel.

Hace ya tres años que Javi Martín me propuso la creación de este blog con el objetivo principal de tratar de las “cosas de Ayamonte”, y que sirviera de especie de informativo a los ayamontinos ausentes. Desde Sevilla, Huelva, Madrid, Cataluña, y hasta de las lejanas Alemania y Canadá nos llegan correos y comentarios alentándonos a seguir.

Como administrador del blog –timonero en boca de un ayamontinoportugés apellidado Pargana- les aseguro que mientras pueda este blog les llevará a estos queridos emigrantes, en la cercanía y en la lejanía, noticias, recuerdos, nostalgias...

Hemos ilustrado este artículo con la fotografía de uno de los blogueros más fieles que hemos tenido y tenemos. El chiquillo ha cambiado bastante, la comparo con otra actual y así resulta, aunque la pinta es la pinta.

Desde esa Cataluña que tantos quebraderos de cabeza nos insufla al resto de españoles –ahora el señor Mas la toma de nuevo con andaluces y gallegos- este bloguero es fiel diariamente a la cita con el blog.

A lo mejor un día organizamos una excursión en el taxis del Pargana –entre todos pagaríamos el gasoil- y le hacemos una visita, pero eso sí, tenemos que vernos con él un día que no digan misa en la catedral, porque dicen las malas lenguas –me lo ha dicho el Pihitooo- que se ha convertido en monaguillo de monseñor  Sistach, que por cierto no sé cómo lo ha admitido, pues por muchos años que lleve en Barcelona, la “marca catalana” lo admite mezclas con otras culturas. Pero este bloguero es muy listo y le habrá dicho en el más puro catalán, que es natural del Valle de Arán.

Gracias por tu constante colaboración, bloguero fiel. Y que dure.

MOJARREANDO. Cardenal arzobispo de Barcelona, xenófobo y racista.

MOJARREANDO. Cardenal arzobispo de Barcelona, xenófobo y racista.

Hubo en tiempos un obispo vasco apellidado Setién, de tristísimo recuerdo por su más que evidente simpatías con  los terroristas, pastor de cientos de curas simpatizantes de terroristas, que llegaron, por indicación del jefe, a negar funerales a las víctimas del terrorismo. En una visita ad limina, el referido Setién, sabiendo que el Papa iba a reprenderle por su conducta, se permitió darle la espalda al Sumo Pontífice. Todo quedó ahí porque la jerarquía católica ha sido siempre muy reacia a corregir a sus “barandas”. No pasó nada y Setién pudo seguir simpatizando con “los suyos”.Ahora nos viene otro prelado, el impresentable cardenal arzobispo de Barcelona anunciando en una homilía que hay que tener mucho cuidado con la inmigración, con los pobres emigrantes que llegan a la próspera Cataluña en busca de una vida digna, porque ello es un peligro para la “marca catalana”.

¿Qué es la “marca catalana”, señor Sistach?. ¿Acaso no dijo Jesucristo  aquello de “venid a mí los que andais oprimidos”?. Siendo así, ¿por que siendo usted un pastor de la Iglesia los desprecia de esa vil manera como si fueran seres apestosos?. ¿No le da vergüenza?, si es que la tiene, que lo dudo mucho. A Cataluña  sólo le faltaba el apoyo de la Iglesia oficial para llevar a cabo su política xenófoba y racista. Usted, señor Cardenal, con esa homilía, con esas afirmaciones, ha entrado en el orden de los racistas, de los xenófobos. No necesito oirle, sólo de ver una foto suya siento repugnancia, asco puro y duro. Que Dios le perdone, yo, lo siento, no puedo.

MOJARREANDO: Nuevo Caño de la Mojarra.

MOJARREANDO: Nuevo Caño de la Mojarra.

Recurriendo al diccionario, como es mi sana costumbre, encuentro la definición del sustantivo caño: “curso de agua que se interna en terrenos fangosos de marismas y cuya profundidad y apariencia cambia en función de las mareas”. Y añade el diccionario: “puede estar comunicado directamente con el mar o no”.

El que un caño pueda estar o no comunicado con el mar no quiere necesariamente decir que se pueda encontrar un caño fuera de una marisma. Salvo en nuestro Ayamonte, claro está, donde todo es posible.

De los caños más conocidos de todos podemos distinguir dos: el de la Chaveta, donde va a mariscar mi amigo Guerrerito, y el de la Mojarra. Pero el de la Mojarra a la vez tiene así como “parientes cercanos”, y no en la marisma precisamente. Y la puerta del Casino España fama tuvo siempre de serlo.

Verán ustedes. La calle que refleja la fotografía es nuestra calle Alba, allá por el Arrecife, entre la meseta de la calle San Antonio por Levante y la calle Realidad por Poniente, dejando ver a lo lejos la torre de las Angustias, menos mal que por aquí no nos la han tapado...todavía. En esa querida calle Alba vivió un ayamontino muy popular por haber sido capataz de Semana Santa en tiempos de cargadores, mi tocayo Trini Rasco.

Y miren por donde ahora viven dos estupendos ayamontinos muy amigos míos, casados con dos excelentes mujeres de nuestra tierra. El Gordo del Queveo y el Nanín ocupan bloque, uno encima del otro, pero es como si estuviesen pegados como siameses. Pasas por allí y le das una voz al Gordo y el primero que se asoma es el Nanín, o al revés, llamas al Nanín y enseguida se asoma el Gordo. Y por detrás, afinando el oído para enterarse de lo que sea, la Cristo y la Huchi. Qué peligro, madre mía.

Desde su atalaya de la calle Alba se enteran de la vida y obra de todos los vecinos y de los que no lo son, y para colmo pasa por allí de vez en cuando el Kun para informarles debidamente. El Gordo ha vuelto al fútbol los domingos desde que no está el Guape, el hombre cumplió a rajatabla su promesa, pero claro, él no va al fútbol, va a lo suyo: el mojarreo.

¿Comprenden ahora por qué yo digo que los caños de marismas, y en especial el de la Mojarra tienen algún “pariente” tierra adentro?. Pues ese pariente es la calle Alba, donde viven el Gordo y el Nanín. El nuevo Caño de la Mojarra ayamontino.

MOJARREANDO: El Mojarra del Peñón se mete a publicista.

MOJARREANDO: El Mojarra del Peñón se mete a publicista.

Muchas vueltas he dado yo a mi futuro desde que me jubilaron por inútil o incapaz. Que si no me puedo dedicar a ésto; que si no me puedo dedicar a lo otro; que si cualquier trabajo es incompatible con mi deprimente estado.

Cierto que siempre he podido recurrir a la actividad del blog, lo cual que me tiene ocupado mucho tiempo durante el día, pero mis ansias de actividad requerían algo más.

Y lo encontré. El amigo Pargana, taxista de la hermosa y nostálgica ciudad de Lisboa, en la que llora sus añoranzas Juanito Santamaría, me ha encontrado trabajo. Como allí no es incompatible la actividad con mi jubilación por tratarse de dos situaciones en paises distintos, me ha encontrado un empleo estupendo.

Dentro de la publicidad que llevan los taxis, voy a promocionar con mi atractiva imagen gorras de invierno, así que me han quitado una foto con un fondo muy especial, y así, el fondo especial, la gorra y el Mojarra del Peñón pasearán por Lisboa alegremente a bordo del mejor taxista del mundo y parte del extranjero. ¿Qué les parece?.