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Mojarra Fina: El Blog de la Mojarra Fina Ayamontina

AYAMONTE EN EL RECUERDO. 42. Los desayunos en la Casa del Niño

AYAMONTE EN EL RECUERDO.  42. Los desayunos en la Casa del Niño

Cuando escribí el artículo de la Casa del Niño ya hacía referencia a esta vieja costumbre, pero por su importancia y por todo lo que significó para nuestra generación, hoy la traigo a colación con más detalle.

Antiguamente en la iglesia de las Angustias se celebraba por la mañana temprano la santa misa, concretamente a las ocho y media, era diaria, pero yo me refiero ahora a la de los domingos.

Al finalizar la misa, jóvenes y mayores -eso sí, sólo hombres, porque a lo mejor si se iba con mujeres era pecado- nos desplazábamos a la Casa del Niño a desayunar. Previamente, las buenas mujeres que atendían aquel comedor para niños pobres habían preparado el café y los bollos. Primero se desayunaba, eso así, de forma modesta, un café con leche y un bollo con manteca. Después, uno de los adultos subía al escenario y nos largaba una charla en relación con el Evangelio leído anteriormente en la iglesia. Y terminaba la sesión con actuaciones de los presentes, entre ellos se hicieron famosos Manolo Borrero con sus chistes y Celedonio Martín con el número de la pulga, que repitió innumerables veces en su vida pero que siempre hacía gracia.

La foto que veréis cuando el Comandante Xavier pueda insertarla corresponde a la venida del Padre Gutiérrez, años después de marcharse o de que lo echaran, para una novena a la Virgen de Fátima quiero recordar, y en ella, para matar la curiosidad de quienes quieran conocerlos, figuran, partiendo de la izquierda y siguiendo el sentido de las agujas del reloj, los siguientes elementos: Santiago Puga, Antonio el Titi, Castelito, cuñado de Pepe Mahoma, Paco Sánchez, o Paco Isidro, recientemente fallecido, Trini Flores, Fernando Carro, Juan León, el Suave, que por cierto, no sé nada de él, el padre Gutiérrez, al que se debe la construcción de la Casa del Niño, y Antonio el Pocke, también fallecido,  precisamente ahora en Nochebuena hace años.

Fueron momentos muy agradables, pero no vayan ustedes a creer que los adultos que participaban en el acto de convivencia después la prolongaban con nosotros en las calles, ellos estaban a otras alturas, como era natural para la época.

ME LO EXPLIQUEN. 10. Una especial matanza

ME LO EXPLIQUEN.  10. Una especial matanza

Lo de la especialidad de la matanza lo desvelaré al final para que la página tenga un poquito de morbo, pero no me sean listillos  ni listillas (ministra Aído, miembra del Gobierno), y miren el final, que así no vale.

Una de las costumbres más ascentrales de nuestra patria (he dicho patria, no éste país, ¿pasa algo?), creo que es la matanza del cerdo. Toda una fiesta, todo un ritual, yo diría que toda una liturgia sucede a su alrededor. Las formas, los modos, las técnicas, se van transmitiendo de generación en generación hasta el punto de que salvo en algunos detalles hoy se mata el cerdo igual que siempre.

Nunca he estado en una matanza, pero debe ser un día inolvidable de convivencia y de buen yantar. Después, volver a las pastillas contra el colesterol, los triglicéridos, la tensión, el  azúcar. Y punto.

Hoy, domingo 21 de diciembre de 2008 hay matanza en una finca de Ayamonte, no sé en cual, pero si lo supiera tampoco lo diría. Conozco a parte de la pandilla que va a pasar el gran día, al que ya se une mi nieta a sus veintiún meses.

Ya digo, será un día inolvidable este de la matanza del cerdo. Lo curioso es -y vuelvo a lo de principio- que hace días que el cerdo ya está muerto. Me lo expliquen.

Que aproveche, Comandante Xavier y compañía.

MOJARREANDO. 26. Menos etiqueta y más cartera o el "coñazo del Cigala"

MOJARREANDO.  26. Menos etiqueta y más cartera o el "coñazo del Cigala"

Andan en estos días los del "Gobierno de España" -no va a ser el de Francia el que nos dé consejos, digo yo- con el coñazo de las etiquetas de los pescados, y cuando más tranquilos estamos se nos presenta en el comedor o en la salita un tal Salazar, vamos, el Cigala, que no es el funcionario de la Casa Grande, ese es el Cigalita. Un abrazo, amigo "Faé".

La verdad es que no he contado las veces de esta irrupción del artista flamenco, pero desde luego entre él y los niños del condón -del que hablaremos en otra ocasión- nos dan el día. Ahora quiere el "Gobierno de España" que nos pongamos a leer todo el rollo de las etiquetas, yo creo que se debe a que así nos distraen y no leemos la otra etiqueta de al lado, la del precio.

Porque digo yo: con una cartera en condiciones qué necesidad tiene uno de leer la etiqueta cuando lo mejor es acercarse al puesto de mi amigo Pepe el de la Rubia y decirle: Rubio, ponme ahí un par de kilos de cigalas de las más caras. Seguro que están más ricas que todo lo que diga la etiqueta. O a mi también amigo Jesús, nieto de Fernandito: Jesús, avíame los dos chocos más grandes que tengas y un par de kilos de pintarrojas de las buenas. En ambos casos, total garantía.

Pero estos pedidos hay que hacerlos en voz baja, con mucho sigilo, no seaq que por la espalda se nos acerce el Cigala y nos amargue la mañana.

 

ANECDOTARIO AYAMONTINO. 23. De como un funcionario pasó por autoridad sin serlo

ANECDOTARIO AYAMONTINO.  23. De como un funcionario pasó por autoridad sin serlo

Todos los organismos públicos suelen tener un servicio de protocolo que es el encargado de organizar los fastos oficiales sobre todo en orden a las representaciones de personalidades, citarlas, invitarlas a que ocupen su sitio, etc.

Allá por los años sesenta del pasado siglo, algún funcionario del Ayuntamiento, se equivocó en la citación de las autoridades que habrían de asistir a la Función principal en honor de la Patrona, o a la procesión, y en vez de citar al director del Instituto Laboral, como delegado local del ministro en materia de Educación y Ciencia, que era el nombre del ministerio, citó para el evento al director del Instituto Nacional de Previsión, cuando para cuestiones del ministerio de Trabajo ya se citaba al delegado local.

Cuando alcalde y concejales estaban a las puertas del ayuntamiento haciendo tiempo vieron llegar al dicho director del INP, vestido para el evento, quien se acercó a saludar al alcalde y demás autoridades civiles y militares. Todos se miraron pero nadie dijo nada y el hombre participó aquel año en las fiestas de las Angustias en condición de autoridad o agente de la misma.

Pero eso no fue lo malo, si es que fuera malo, lo peor es que en el Ayuntamiento nadie se había dado un paseo por el refranero, y claro, no leyeron aquel que dice: "más vale una colorá que cien amarillas", es decir, más vale aclarar las cosas desde el principio que no esperar a que no tengan solución. Nadie hizo nada, y el dilecto funcionario siguió siendo invitado a todos los eventos organizados por el Ayuntamiento, hasta no sé cuando, pero quizás Manolo Cruz o el Lolo el de la botica nos lo puedan aclarar pues creo que eran concejales aquel año.

LA PALABRA HERIDA. 21. Como el caballo blanco de Santiago

LA PALABRA HERIDA. 21. Como el caballo blanco de Santiago

¿Recuerdan ustedes aquello del caballo blanco de Santiago?. Para los que no lo sepan aclararé que se trataba de una pregunta totalmente absurda porque ya venía con la respuesta, pero así y todo siempre había quien no caía en la cuenta. Se preguntaba a alguien: ¿de qué color era el caballo blanco de Santiago?. Y, como les decía, siempre había alguno que contestaba: amarrón.

Bueno, pues algo así ha sucedido hace unos días con una preparadísima reportera televisiba. Ocurrió durante un día tenebroso en que media Asturias -y de ahí pabajo- quedó incomunicada y hubo que cerrarse docenas de carreteras de todas clases.

En una zona de peaje de una de las autopistas cerradas están varios técnicos de carreteras y como siempre, la Guardia Civil. La reportera se acerca a uno de los técnicos, y aunque no se lo crean ustedes le pregunta: ¿puede decirme por qué han cerrado las carreteras por la nieve?. Aquel técnico, aunque respetuoso y elegante, no pudo por menos que esbozar una sonrisa y le contestó: por eso mismo, señorita, se han cerrado por la nieve.

Aunque pensándolo bien ese técnico podía haber contestado al estilo de los enviados especiales de Tele5 que atienden el telediario que dirige Hilario Pino, que les hace la pregunta con la respuesta incluída y los pobres no tienen más remedio que empezar diciendo: así es. El así es se ha convertido en todo un icono de la información.

Y es que, claro, como enseñar gramática y esas cosas tan antiguas en las escuelas y en los institutos es fascista, obsoleto y transgresor de la modernidad. nos encontramos con estas situaciones.

LA PECULIAR FORMA DE HABLAR DE LOS AYAMONTINOS. 43. Hoy: el cacato

LA PECULIAR FORMA DE HABLAR DE LOS AYAMONTINOS. 43. Hoy: el cacato

He procurado ilustrarme bien en este caso, como en todos los dudosos porque los amigos hispanoamericanos nos dan tantas lecciones de gramática, de sintaxis, de semántica, de lengua, en definitiva, que entre ellos casi siempre se encuentra una referencia. Nuestro diccionario no contempla la palabra cacato, que quede claro.

Se trata al parecer de un vocablo de origen francés que llegó a la República Dominicana a través de  Haití y que viene a designar a un tipo de cacatúa. Sin embargo, por razones que desconozco, los ayamontinos antiguos, con su peculiar forma de hablar, vinieron a designar con tal vocablo a un zapato, así que el cacato es un zapato.

Todo ello centrado en un juego infantil llamado precisamente "mira el cacato". Se trataba de hacer un coro sentados en el suelo, alguien se sacaba un zapato y lo lanzaba al aire, si al llegar al suelo lo hacía boca arriba o boca abajo el juego consistía en sí en reirse o no al decir "la madre" esta frase: "mira el cacato, míralo bien, por la puntita del pie". Si al caer de una determinada forma había que permanecer serios, la madre trataba de hacer reir a los jugadores y el que se reía pagaba una prenda, que podía ser otro zapato, el cinturón, el pañuelo, en fín, lo que fuere. Para recuperar la prenda tenía que pagar un reto, que podía consistir en algo extravagante o también normal. Era propio decir, que le de un beso a fulanita o a fulanito.

Cualquierilla ve a los niños de hoy jugar al cacato. Un día vamos a organizar un cacato al final de la calle Huelva, a las puertas del taller de Morales, jugaremos los dos hermanos, más Franquito que vive por allí cerca y todo el que quiera participar. Lo pasaríamos bien, seguro.

Lo que yo no sabía es que Busch fuese aficionado a jugar al mira el cacato con los chiies.

 

LA PALABRA HERIDA. 20. Para colmo, en plural

LA PALABRA HERIDA.  20. Para colmo, en plural

Andamos a cuestas con el dichoso Papá Noel. Claro que la culpa no la tiene el bueno de san Nicolás, aquel obispo griego en quien se refleja la figura del barbudo navideño, sino los noveleros de turno, que los hay en abundancia.

En estos días, y hasta que acaben las fiestas navideñas vamos a tener a Papa Noel hasta en la sopa, menos mal que  en mi casa no hay chimenea y no me dará el susto el barbudo, porque hay que ser gilipollas para entrar en una casa por la chimenea, dejandola llena de cenizas y los juguetes chamuscados. Al menos los Reyes Magos llegan como deben, en el medio de transporte de la época y haciendo caminos no chimeneas.

Para colmo, las reporteras del "Pisa", ponen su grano de arena para que se nos atragante más y nos lo cita en plural. Es cierto que los nombres de pilas se pueden pluralizar según las reglas comunes de uso del plurar, pero ello es porque, por ejemplo, un señor llamado Javier no es el único; así, podemos decir: los Javieres de la Villa o los Javieres de la Rivera. Pero cuando el nombre propio, sea o  no de pila, designa a una sola persona, el uso del plural es incorrecto.

Pues bien, la reportera de turno no se cansó de decir lindezas como estas:  hay por toda la ciudad docenas de Papá "Noeles", y los niños esperan a los papás "Noeles", y dale que te dale con los Noeles. Mire usted, señorita reportera, de lo de Noel, con uno tenemos y nos sobra. Los alumnos de la miga de doña Pilar sabían más Gramática que usted.

 

AYAMONTE EN EL RECUERDO. 40. Las canúas mechilloneras

AYAMONTE EN EL RECUERDO. 40. Las canúas mechilloneras

En tiempos pasados, quizás hasta mediados del pasado siglo, Ayamonte contaba con un considerable número de canúas que se dedicaban a la capturan del mechillón (canoas dedicadas a la captura de la chirla, que diría cualquiera que no fuese ayamontino). No puedo determinar el número de ellas, pero sí puedo recordar la de mi familia, que se llamaba "María", que era de mi padre y sus dos hermanos. Recuerdo que Paco "el Práctico" tenía otra, y una que destacaba sobre las demás, pues generalmente las canúas iban pintadas de negro u oscuro y esta era blanca, de ahí que si tenía nombre, que era lo normal, siempre se conoció por "la canúa blanca", era propiedad del señor Segura, abuelo de mi buen amigo Antonio Carro Segura, que por cierto, me extraña no verle por el blog. Ya aparecerá.

Las canúas salían por la mañana y volvían al atardecer. Desde la taberna de señó Moguer se las veía venir y la gente las reconocía de lejos por el velámen; la nuestra precisamente tenía un gran remiendo en lo alto de la vela y así la podíamos distinguir enseguida. Los mechillones se subastaban en la Rambla del Consorcio, de la que un día hablaremos, y a veces era tal la cantidad que se capturaban que no alcanzaban precio en la subasta y había que tirarlos al río. Los que se vendían, que venían metidos en garlitos de red se transportaban hasta las charangas que los dedicaban a la exportación, y para el transporte se utilizaban unos rústicos carros de grandes ruedas que trepidaban sobre los adoquines del mueblle y eran llevados por una persona cargando los brtazos de los mismos, eran los conocidos "carros de la Castela".

Algunas de aquellas viejas canúas terminaron abandonadas, otras fueron vendidas. Yo creo que en los tiempos actuales hubieran sido aprovechadas como barcos de recreo aunque sólo fuese para pasear con ellas por el Guadiana o por la costa cercana a la playa. Pero por desgracia sólo nos queda de ellas el recuerdo a través de fotos como la que ilustra este artículo.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. 39. Las visitas al Santísimo

AYAMONTE EN EL RECUERDO. 39. Las visitas al Santísimo

Es cierto que con el régimen del general Franco se instauró en España un credo oficial representado por el Nacionalcatolicismo, aquel que convertía a todos los españoles en católicos quisiesen o no, y en el que la partida de bautismo tenía incluso más valor que la de nacimiento, es más, el matrimonio era el religioso, el Juzgado se limitaba a realizar una transcripción de éste. Si un cura veía trabajar a alguien un domingo lo denunciaba y el pobre trabajador, que no lo hacía por gusto sino por extrema necesidad, las pasaba canutas. En fin, pilarín, para qué vamos a seguir.

Mas había otra realidad, la de la libre creencia, la de la práctica de una liturgia y de unos modos que muchos aceptamos sin necesidad de que nos obligaran. Una de esas costumbres era la diaria visita al Santísimo, era como ir a casa de un amigo a echar un ratito después del trabajo y a continuación salir un rato con los amigos o los novios en pareja. Entonces existía en la iglesia de las Angustias una capilla dedicada expresamente al Sagrario, es la que hoy ocupa la hermandad del Resucitado y que sigue albergando la imagen del Corazón de Jesús. Los bancos se situaba en sentido perpendicular a a dicha capilla, es decir, transversal al altar mayor.

Desde luego, algo tenían aquellas vespertinas visitas cuando repetíamos, eran como un sedante y además, como una gran necesidad y así nos la imponíamos voluntariamente. Eran los tiempos del velo paulino, las mujeres tenían que ponerse velo para entrar en las iglesias. Todo muy obsoleto visto hoy, pero al ser propio de los tiempos en que ocurría, resultaba absolutamente normal. Fue sin duda una buenísima costumbre que, como muchas otras, se perdió.

LA PECULIAR FORMA DE HABLAR DE LOS AYAMONTINOS. 41. El nombramiento

LA PECULIAR FORMA DE HABLAR DE LOS AYAMONTINOS.  41. El nombramiento

Me gusta esta palabra con locura, es tan marinera, tan ayamontina que me chifla. El quid de la historia es que existe una confusión entre dos palabras sinónimas: título y nombramiento.

El título es el testimonio o instrumento dado para ejercer un empleo, dignidad o profeión. Por ejemplo, título de licenciado en Bellas Artes, título de profesor de auto escuela, título de graduado social, etc.

El nombramiento, por su parte, es una cédula o despacho en que se designa a alguien para un cargo u oficio. Por ejemplo, a un señor con título de licenciado en Derecho se le nombra asesor jurídico de una determinada empresa. Hay una conexión inseparable entre título y nombramiento, por lo menos en esencia porque luego en la práctica ya sabemos qué pasa, si nó, asómense ustedes a los ayuntamientos y observen los nombramientos de secretarios, interventores, etc. que no cuentan con la titulación debida. En estos casos el nombramiento deja mucho que desear, aunque en la práctica funcione, al menos en interés de más de uno.

En Ayamonte, en el ámbito marinero nunca de utilizó la palabra título, sino nombramiento. Así se decía: fulano va de patrón en tal barco sin nombramiento, ciclano tiene nombramiento de patrón de altura pero lleva un barco de bajura, perengano tiene nombramiento de motorista. En realidad, se trataba de personas con titulación a los que, en base a la misma, se les otorgaba el nombramiento para ejercer el concreto cargo de patrón, maquinista, motorista y otros.

Mi padre tenía título de patrón de bajura pero estuvo muchos años llevando un barco  para el que se necesitaba título de patrón de altura. El truco era el siguiente: como para ejercer de patrón de pesca no se requería título alguno, se enrolaba como tal, y Juan Ventura, al que recientemente hemos dado el último adiós, que tenía título de patrón de altura así se enrolaba. Así, la Ayudantía de Marina libraba para mi padre el nombramiento de patrón de pesca y para Juan  Ventura el de costa. Después, en la práctica, Juan iba de patrón de pesca y mi padre de costa. Y es que ya se sabe que aunque no sea cierto, el que hizo la ley...

HISTORIAS IMPOSIBLES. 4. Los Tosantos y los Reyes Magos

HISTORIAS IMPOSIBLES.  4. Los Tosantos y los Reyes Magos

Estamos casi a mediados de diciembre y entro glorioso y ufano en mi blog para contarles brevemente dos historias magníficas.

La primera se refiere a la festividad de Todos los Santos y de los Fieles Difuntos. No se lo van a creer, pero el día de Todos los Santos, una ingente cantidad de niños ayamontinos acompañados de sus padres, recorrían el pueblo para visitar la casa de sus abuelos, de sus padrinos, de sus tíos, a recoger en cada una de ellas los "Tosantos", esos frutos secos propios de la época y de la festividad: castañas, nueces. bellotas, higos secos, pasas...

Al día siguiente, no hubo manera de ver por todo el pueblo una sola máscara ni difraz de burla de los fieles difuntos. Ayamonte le había dado un corte de mangas al Impero yanqui y ese día lo dedicó a visitar en el cementerio a los seres queridos y a aleccionar a los niños que a esos seres hay que recordarlos y quererlos siempre, y que disfrazarse de brujas, de calaveras, de ogros para hacer burla de los difuntos es una vergüenza propia de paises y sociedades primitivas por muchos dólares que tengan.

Y la segunda noticia, casi tan buena como la anterior: en ningún balcón ayamontino pudo verse ni una sola figura de Papá Noel, sólo de Reyes Magos. En las casas con chimeneas lo pasaron muy bien porque el imbécil del carro volador no les apagó el fuego entrando por ella, porque hay que ser tonto para entrar en una casa por la chimenea.

En fin, que la cosa volvió a como siempre fue.

LA PALABRA HERIDA. 19. El patio muy particular

LA PALABRA HERIDA.  19. El patio muy particular

Hace unos días, hablando con Rafael Pérez Castillo sobre cosas del lenguaje, coincidimos, como casi siempre, en el análisis, y llegamos a la conclusión de que la mayoría de esas letras "inolvidables" de la copla, de los juegos, contienen grandes barbaridades. En este blog ya analicé hace tiempo algunas letras de las coplas del recordado Juanito Valderrama.

Hoy vamos a tratar una canción infantil, de las más famosas y populares: "en mi casa hay un patio muy particular, cuando llueve se moja como los demás".

Vamos a aclararnos un poco y consultemos el diccionario. El vocablo particular equivale a: propio, privativo de algo, o que le pertenece con singularidad; especial, extraordinario o pocas veces visto; singular, como contrapuesto a general. Pues bien, atendiendo a la letra del juego infantil podemos decir que si aquel famoso patio se mojaba como los demás con la lluvia es que no tenía nada de particular, sino de general. Habría sido un patio muy particular, o simplemente particular si todos los demás patios se mojaran al llover y este no.

Yo al autor o autora de la letra le diría: agachate y vuelvete a agachar...

ANECDOTARIO AYAMONTINO. 22. De cuando el Caquilla se quedó dormido en el cementerio

ANECDOTARIO AYAMONTINO. 22. De cuando el Caquilla se quedó dormido en el cementerio

La verdad es que yo no sabría explicarles quien era el tal Caquilla, pero les puedo asegurar que se trató de un personaje muy popular del pasado siglo por las cosas que he oído.

La anécdota que les cuento ya fue sucintamente referida cuando recordé algunas coplas antiguas del carnaval ayamontino. En los tiempos del carnaval antiguo existía en Ayamonte un famoso bar llamado "las 6 puertas", estaba situado en la zona del barrio del Banderín, y a dicho bar acudían portugueses que venían con ganas de bronca, de ahí que alguien compusiera esta letra carnavalera:

"Hace varios días, en el Banderín, en una taberna que había allí; varios portugueses allí se encontraban con los españoles las grandes peleas que allí se formaban, de pronto fue uno y apagó la luz, allí hubo de palos que hablaban de tú, al tio la taberna le dieron dos tortas que fue por demás; auxilio pedían por el altavoz, también llevó parte el tio que tocaba el acordeón, a la otra mañana, cuando salió el sol, había portugueses que tenían los labios como un mostraor".

Bueno, pues una noche, en esa famosa taberna se oyeron sonar las campanas del cementerio, todos los presentes se asustaron pues eran tiempos de supersticción; el sepulturero, que se llamaba Sacramento había  cerrado la puerta del camposanto y se había ido a las Seis Puertas a tomarse un cacharro. Como las campanas no dejaban de sonar salieron todos corriendo con el sepulturero, y al llegar al cementerio comprobaron como el tal Caquilla era quien hacía sonar las campanas, y es que el pobre había cogido una gran tajá y se había quedado dormido antes de que Sacramento cerrara la puerta.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. 38. Los antiguos maceros municipales

AYAMONTE EN EL RECUERDO.  38. Los antiguos maceros municipales

Tratamos una figura muy antigua dentro de la vida muncipal, tanto que proviene de la Edad Media. La maza es una de las armas más simples y primitivas que acompañó al hombre, pero desde el siglo XII, se transformó en insignia de ceremonia y símbolo de poder, siendo así denominadas como mazas de "parada". Por su parte, las vestimentas de los maceros que han llegado a nuestros días son son, como algunos creen, dalmáticas, sino especie de gramallas o trajes talares muy holgados propios de los antiguos reinos de Aragón y Castilla.

El macero es la persona que lleva la maza delante de los cuerpos o personas autorizadas que usan esta señal como símbolo de dignidad. Fueron antaño protectores de reyes, nobles y grandes personalidades en época medieval, pero ya en nuestros días no dejan de ser personajes alegóricos y simbólicos de la autoridad y jurisdicción de los ayuntamientos. Los maceros inician los desfiles municipales en las grandes solemnidades.

En tiempos pasados fue una figura muy gráfica, muy representativa en Ayamonte, sobre todo en las ceremonias religiosas, destacando su presencia principalmente en la Función Principal en honor de la Virgen de las Angustias. Pero hay algo que siempre nos llamó la atención: la baja condición social de los maceros. Ojo, no he dicho baja dignidad, sino condición social, pues se trataba de personas considerablemente pobres y algunos rayana la mendicidad. No se comprende que como "protectores de la autoridad"  o "símbolos de ésta", se recurriera a estas personas, a no ser que la autoridad fuera tan prepotente que más que protectores necesitaran siervos, criados. Aparte del gran Arzapepa de tiempos más recientes, me vienen a la memoria dos recordados y queridos maceros: el "Borra", que habitaba en las chozas y era trabajador de lo que se terciera y bailón solitario en las verbenas; y el "Capricho", barrendero municipal, hijo del portero de la escuela de San Antonio y que vivía en una casa que daba al atrio de la capilla. No recuerdo bien si el inolvidable "Chocito" hizo también de macero, espero que alguien con mejor memoria que yo lo aclare. Todos ellos lo hacíen muy bien, permanecían firmes e inamovibles durante toda la ceremonia, que no es poco. Seguramente les pagarían una miseria. Pero así es la vida.

MOJARREANDO. 25. El "destape de Junior"

MOJARREANDO. 25. El "destape de Junior"

El viudo de Rocío Dúrcal se ha destapado. No, no vayan ustedes al quiosco a comprar una revista donde el ex cantante aparezca como su madre lo trajo al mundo, no se trata de eso. La cosa va por otros derroteros.

Se acordarán ustedes la que se armó cuando falleció "la más grande", las peloteras en torno a la herencia que todavía colean, la sonrisa de la cuñadísima cuando anunció lo que le había dejado de la cuñada. Y por contra, cuando falleció la Dúrcal, como se alabó, y con razón entonces, el silencio respetuoso de su esposo y de sus hijos, no pasaron por ningún plató ni posaron para revista alguna. Todo fue respeto y todos alabamos esa conducta familiar.

Pero las aguas han vuelto a su cauce, es decir, han  retomado la porquería de la presencia en los plató de la televisión para llenar la buchaca a costa de los muertos. Y en esto, el otrora silencioso y prudente Junior, ha dado el gran salto. Ha escrito sus memorias y en ellas reconoce o relata que en un momento determinado le fue infiel a su difunta esposa.

Hay en este mundo algunas especies que no son de fiar, entre ellas los banqueros y los periodistas. Los primeros te adulan cuando tienes una cuenta corriente en condiciones y te niegan el saludo cuanto esta se viene abajo; los segundos, con tal de amarillear una noticia lo traicionan todo, incluso esos presuntos acuerdos que se toman previos a las entrevistas. Y claro está, con lo de la infidelidad de jactaron. Y Junior, como tantos otros -algún que otro toxicómano,  algún que otro maltratador, algún que otro infiel, como él- nos sale por la petenera de la generalidad: "quien no ha esnifado alguna vez", "quien no le ha dado a su mujer una torta alguna vez" y "que levante la mano quien alguna vez no haya sido infiel a su esposa". Pues mire usted, señor Junior, aquí tiene usted la mía bien alta y si mira a su alrededor verá miles, millones de manos alzadas. El que usted haya sido infiel no le da derecho a involucrar a nadie.

¿Sabe qué le digo?, eso tan conocido de que cada perro se quite sus pulgas, y por lo visto y oído de usted últimamente, le va a faltar el tiempo para sacudirse las suyas, así que déjenos en paz a los demás.

AYAMONTINOS DE PRO. 11. Joaquín Casiñas

AYAMONTINOS DE PRO.  11. Joaquín Casiñas

Perdóname amigo Joaquín pero no estoy seguro si tu apellido termina o no en "s", así que como lo que abunda no daña, lo pongo en plural. Hoy voy a hablar de ti, y también por eso tengo que pedirte disculpas porque sé que no te gusta, pero yo creo que si no hablamos bien de la buena gente, qué nos queda que hacer.

Recuerdo aquellos años de la droguería de Domínguez Rios, en la Avenida, aquellos olores a droguería de verdad, a aguarrás, azufre, pintura, flix, etc. Pero lo que más recuerdo era aquella fila interminable de talonarios de papeletas de las hermandades, de cualquier institución benéfica que tú vendías a los clientes de la tienda. No sé como te las arreglabas pero acababas con todas, y es de suponer, como suele por desgracia ocurrir, que en más de una ocasión no te dieran ni las gracias.

Ahí empezaste a hacer el bien a los demás. Después vendría, como premio a tu esfuerzo y a tu enorme generosidad tu gran empresa: Cáritas. De tu labor en Cáritas podíamos estar escribiendo un día entero, pero estas páginas han de ser breves y por eso lo dejo ahí, porque todos saben de tu ingente labor.

Qué fácil es desfilar con pasos de Semana Santa, con la Virgen de las Angustias. Y que difícil resulta levantar los ánimos para llevar, como tu lo has hecho, la devoción a San Diego a límites populares (este último 13 de noviembre parecía que iban a salir los de Ex-Combatientes, de tanta gente que había en torno a la iglesia). Y que difícil es mantener con todo lujo de detalles el Monumento al Santísimo en Semana Santa mientras otros se dedican a subir cuestas corriendo y a llevarse media hora tomando la Esquina Lapeña.

Te has dedicado a lo que no es espectacular, a lo que se hace callado, con amor a los demás, y estoy seguro que para esos logros has contado siempre con la inestimable colaboración de su esposa. Seguro.

Por todo eso, querido amigo, te traigo aquí, te guste o nó, porque para mí y para casi todo el mundo eres...un ayamontino de pro.

LA PECULIAR FORMA DE HABLAR DE LOS AYAMONTINOS. 42. Hoy: ¿Y tú como andas de lo tuyo?

LA PECULIAR FORMA DE HABLAR DE LOS AYAMONTINOS. 42. Hoy: ¿Y tú como andas de lo tuyo?

Hombre, ya sabemos que esta frase no es exclusiva de nuestra peculiar forma de hablar puesto que la oímos en otros lugares, pero no es menos cierto que los ayamontinos la utilizamos mucho, de ahí que la traiga a esta página tan nuestra.

Es raro el tema de conversación que no termine con la consabida pregunta: ¿como estás de lo tuyo?. Tal pregunta es una puerta abierta a todo tipo de especulaciones por parte de quien la oiga y sea ajeno a los que hablan, porque lo primero que vamos a preguntarnos qué es lo que le pasa a fulano o a fulana, qué es lo que tiene, en definitiva, que es lo suyo y por qué se le pregunta con tanto interés. De inmediato pensamos que la cosa será grave, porque si se tratase de un simple resfriado o de un dejince, preguntaríamos: ¿como andas del resfriado?, ¿como te vá con el dejince?.

Así que eso "de lo tuyo" se convierte en un enigma que nos disponemos a descifrar como sea. Y entramos en un sitio y en otro y nos cruzamos con unos y con otras y no paramos de preguntar: oye, ¿tú sabes qué le pasa a fulanita?, pues esta mañana he oído que le preguntaban por lo suyo, no sabía yo que estaba tan grave. Y así se va inflando la cosa cuando al final sólo se trata de una forma, de una peculiar forma de hablar que en definitiva no encierra ningún secreto al menos importante.

AYAMONTE EN EL RECUERDO. 36. Aquellos equipos de fútbol...

AYAMONTE EN EL RECUERDO.  36. Aquellos equipos de fútbol...

Yo estoy completamente seguro de que hoy coges a un grupo de chavales, les dices que van a jugar un partido de fútbol en un campo de tierra y les ofrece el equipamiento que llevan los de la foto que ilustrará este artículo, lo menos que puedes hacer es salir corriendo antes de que te calienten, y es que los tiempos cambian para bien, aunque a veces también para mal porque en el presente caso sacamos la conclusión de que a veces la afición se vuelve acomodaticia.

El equipo de fútbol que aparece en la foto está compuesto por alumnos del Instituto Laboral que jugaban un partido el dia de Santo Tomás de Aquino, patrón de los estudiantes. Camiseta de tirantes y algunos de ellos con alpargatas para juar un partido con un balón de badana cerrado con cuerda y en un campo de tierra. Pero jugaban, y algunos muy bien, por eso yo no estoy en la foto, porque lo hacía muy mal.

Para los que quieran matar la curiosidad, les ofrezco los nombres de tan peculiar equipo. Agachados, se izquierda a derecha: Juan Díaz Lagares, Manuel Enrique González (el Rubio), Alfonso García Barroso (el Cuqui), José Luis Peinado (fallecido), José Luis Oliveira (fallecido), y Nazareno Pascasio que está en la foto de figurante, de masajista o de lo que sea porque Nazarenito salía en todas. De pie, de izquierda a derecha: Paco Gómez Ambrosio, Pepe Cobo, Paco Conde (fallecido), Pepe Vázquez (Jaime), Pascual Pérez Viejo, Antonio Carmona y Joaquin Brito Ramos (fallecido). Detrás del grupo, parece ser en calidad de suplente, aparece José Luis Martín Jesús (Bogarín).

AYAMONTINOS DE PRO. 10. Luis Oliva Perpétua

AYAMONTINOS DE PRO. 10. Luis Oliva Perpétua

A mi buen amigo Luis Oliva le conozco desde hace muchos años. Era yo un jovencito que daba sus primeros pasos en las tareas de colaboración en la parroquia de las Angustias, y ya era él un fiel servidor de la misma. Tuve la suerte de estar allí, al pie del cañón, cuando en la parroquia se creo un sistema de control de los parroquianos encaminado principalmente a la atención de los más necesitados. Aquel famoso archivo se denominó como Fac. Un equipo extraordinariamente eficiente formado por Juan Lozano, Luis Oliva y Joaquin Valenzuela, a los que yo ayudaba desde mis incipientes conocimientos, puso al día el censo de la feligresía. Tengamos en cuenta que en aquellos tiempos de Nacionalcatolicismo, un censo de una feligresía o de una parroquia venía a ser tan importante como el propio censo municipal.

Desde aquellos momentos, el ayamontino de pro que hoy traemos a esta página, Luis Oliva, no ha descansado en sus tareas de ayuda y colaboración en su parroquia. En Caritas realizó una encomiable misión y ahora sigue poniendo su granito de arena en todo lo que le es demandado.

Padre de una numerosisima familia, fue ejemplar como esposo y lo sigue siendo como padre. Pero también lo es como amigo, como ciudadano, hasta como asíduo cliente del bar de nuestro común amigo Cortada lo es. Siempre nos ofrece una sonrisa y su más que acreditado buen humor.

Ahora lleva la vida despacio, tranquilo - él, que siempre fue tan nervioso y precipitado en sus maneras- pero no por ello deja de pensar en los demás por si acaso alguien demanda una ayuda. Luis Oliva, a mi entender, reune todos los requisitos que ya ustedes conocen para ser citado en esta página como ayamontino de pro. Y por eso lo hago. Un abrazo.

ANECDOTARIO AYAMONTINO. 21. La frustrada pesca del señor Visera

ANECDOTARIO AYAMONTINO. 21. La frustrada pesca del señor Visera

El señor Visera era un pintor de brocha gorda ayamontino, pero al mismo tiempo un exlcelente rotulista o rotulador, eran tiempos en que aun no existían los anuncios luminosos y los comercios y las industrias se anunciaban con rótulos pintados en sus fachadas. Para eso, no habia nadie como Visera. Casi todos los auncios del desaparecido campo de fútbol -del que para tomarnos el pelo dejaron la puerta de goles, que creo la van a proponer como patrimonio de la Humanidad- eran obra del señor Visera, además de todos los del centro comercial.

Era hombre extraordinariamente paciente, de una flema a prueba de bombas, ni siquiera la británica podía hacerle sombra. Ver a Visera sofocado era prácticamente imposible. Y prueba de esa inusitada paciencia, es esta anécdota, y otra más que contaremos más adelante:

Una tarde, el señor Visera se dispuso a echar un rato pescando en el Guadiana con su aparejo, se situó frente a la gasolinera de Ricardito, es decir, frente al Chispito, junto a un oray, de esos que sirven para amarrar los barcos al muelle. Llevaba perfectamente ordenadas todas las cosas: su silla, su canasto, los trapos, los anzuelos y plomadas de repuestos, la carná, en fin, todo. Cuando tuvo preparado el primer lance, se confundió, y en vez de amarrar el cabo del aparejo al oray, lo hizo a la silla en la que iba a sentarse y al canasto con los enseres. Cuando lanzó el aparejo, como era de esperar, salieron volando con él, la silla, el canasto y todo lo demás. Cualquiera hubiera echado el bofe por la boca, maldecido, blasfemado, incluso; pero la flema de Visera hizo acto de presencia, y sacudiéndose las manos, se limitó a decir: por hoy hemos terminado de pescar.