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Mojarra Fina: El Blog de la Mojarra Fina Ayamontina

TONTOS DE CAPIRUCHO: El incombustible Paco Cecilia, el Cani.

TONTOS DE CAPIRUCHO: El incombustible Paco Cecilia, el Cani.

Decían los entendidos, que Lola Flores, la Faraona, la Lola de España, en realidad no cantaba muy bien, -más ímpetu que voz decían-; y que tampoco era exquisita en el baile- genio sobrado pero poco estilo, también se le imputaba-. Cuentan que en una de sus actuaciones en Méjico, un mejicano se dirigió a un crítico español de esta manera: he oído que vuestra gran Lola no canta demasiado bien ni tampoco es una gran bailaora. Efectivamente, le respondió el español, no canta, no baila...pero no se lo pierda.

Cuando me dicen que Paco Cecilia, el Cani, habla más que hace; es histriónico hasta la saciedad; posa como nadie; pretende el don de la ubicuidad, y otras lindezas que, en honor a la verdad se corresponden con la realidad, a mí se me antoja responder como al mejicano: habla mucho, posa mucho, interpreta mucho, se mueve mucho... pero todos lo querrían tener en su hermandad.

Y es que el Cani reune todas las condiciones cofrades que lo convierten en pieza, si nó imprescindible, que nadie lo es, sí sumamente necesario en una cofradía.

Habla mucho, sí, pero labora más; es histriónico, sí, pero se sabe el papel de maravillas y lo interpreta a la perfección; posa mucho, también, pero sin perder las formas, lo mismo con una vara que con un incensario. A mí, mi querido Cani me recuerda a ese jugador de fútbol tipo Zoco o Víctor Muñoz, sacrificando su esfuerzo en favor del colectivo. Arrebaña tiempo al tiempo, saliba para la boca que se seca, soporta con estoicismo y audacia  humedades de almacenes y polvo de albero; tiene tiempo para venerar un costal enmarcado en que han quedado grabados infinitos y devotos esfuerzos. Pero también tiene la suerte de encontrar a su lado a dos personas que lo moderan, animan y quieren: su esposa, Conchi, la hija del inolvidable Pachilo; y el estóico Lucho Pérez, que de casta le viene al galgo. Y es que tener una mujer cofrade como la suya y un patrón modelo de ponderación, es una ventaja que mi amigo Cani sabe aprovechar. Así, ni la “mojarra cofrade” de su amigo Martín, le afecta.

No quiero seguir escribiendo las múltiples cualidades de este cofrade ejemplar porque da la impresión de que estoy escribiendo un memorandum, y el Cecilia todavía es joven para meternos en esos berenjenales. Larga vida al Gran Cani, nuestra hermandad saldrá ganando y él también, claro.

Un abrazo, y no me llores, que ya eres mayorcito.

TONTOS DE CAPIRUCHO: %

TONTOS DE CAPIRUCHO:      %

Sin ninguna duda, ocurra lo que ocurra el Domingo de Resurrección, hemos vivido la Semana Santa más nefasta de nuestra dilatada historia cofrade. Si exceptuamos la estación de gloria y penitencia del Domingo de Ramos, todo ha sido negativo.

Yo siempre he sido partidario, y seguiré siéndolo, de acatar, aceptar, comprender, la decisión que tome una junta de gobierno ante la incertidumbre derivada del tiempo meteorológico. Repito, siempre pensaré así. Pero ello no obsta a que pueda realizar cierta crítica, que procuraré sea medida y comprensible.

Unas de las cosas de nuestra vida mas difícil de aprehender, por no decir imposible, es el tiempo meteorológico, (lloverá o no lloverá, eso depende del tiempo, decía un antiguo humorista español). Y es cierto. Del tiempo sólo se puede hablar en término de pronóstico, y lo que ahora es previsible deja de serlo dentro de unas horas. Pero no sé por qué razón se ha llegado a utilizar los porcentajes como si se tratase de una ciencia exacta. Esta tarde, cuando se anunció la suspensión de la estación de penitencia en Las Angustias, se dijo que sobre las 9 de la noche habría un 70% de probabilidades de lluvia. Cuando escribo este artículo son las 23,45 y nada de nada. Así y todo, repito, el respeto para los que deciden.

Pero no olvidemos que la Semana Santa, de toda la vida de Dios, y nunca mejor dicho, ha tenido siempre y seguirá teniendo, ese plus de incertidumbre, y raro, muy raro será encontrarnos con una totalmente “pacífica” en cuanto al tiempo se refiere.

De unos años a esta parte nuestras cofradías han decidido encomendarse indondicionalmente a Faro, dando carácter de dogma a las previsiones de los vecinos portugueses. Y la verdad es que son ya muchas las ocasiones en que ese pronóstico falla. Mucho me temo que nos estamos asentando en una Semana Santa demasiado laxa, sin ese plus del riesgo que siempre la caracterizó. Y la verdad, no sé si eso es bueno o malo...o todo lo contrario.

TONTOS DE CAPIRUCHO. Buenas noticias desde la Hermandad de la Lanzada.

TONTOS DE CAPIRUCHO. Buenas noticias desde la Hermandad de la Lanzada.

Desde el blog Mojarrafina nos complacemos en comunicar a todos los blogueros y seguidores en general, que según información facilitada por el señor Secretario de la Hermandad de la Sagrada Lanzada al administrador del blog, los pasos de la hermandad, a pesar de la repentina y abundante cantidad de agua recibida durante su estación de penitencia, no han sufrido daño alguno, al menos de consideración.

Y así, con enorme satisfacción y alegría, lo hacemos saber, y damos las gracias a don José Manuel de la Rosa por su puntual información.

TONTOS DE CAPIRUCHO. Los cuerpos de acólitos, una gran idea.

TONTOS DE CAPIRUCHO. Los cuerpos de acólitos, una gran idea.

Uno de las estampas más deprimentes de nuestra Semana Santa fue siempre el papel que jugaban los acólitos. Desorden, falta de estética, o como decimos los ayamontinos: caún, caún. Hasta en el ropaje llamaban negativamente la atención. Ropa guardada de un año para otro y sacada de las cajas, de los armarios o de los baules, y sin siquiera planchar, jato a bordo. Ahora, afortunadamente, todo es distinto.

Por un lado, ya hay una especie de escuela de acólitos que dirige Emilio –perdonen pero no recuerdo sus apellidos, pero en todo caso yerno del inolvidable Pepe Correa el fontanero- que va prestando sus servicios a las distintas hermandades, con perfecta organización y disciplina adecuada.

Por otro lado, nos encontramos con la “patrulea”, con la “caterfa”, (como comprenderán, los términos entrecomillados los expreso desde mi cariño, amistad y admiración a sus componentes), de Pepito Márquez y compañía. Ignoro de quien fue la idea, da igual, lo importante es que surgió y fue aceptada y seguida por todos. Aguantar una procesión de esa guisa y llevando el peso de los ciriales, que hay que llevar a pulso, no es tarea fácil, aunque lo haga el Landero, el Báez o el Mayo, poco dados al “esfuerzo laboral”. Pero lo más importante de todo es el orden (anoche crucé unas palabras con el Landero, y el Agüillas, toda la razón del mundo, nos echó la bronca, como debe ser). Dan al desfile un gran lucimiento, formalidad y seriedad. La Virgen de la Salud iba espléndida por muchas razones, entre ellas por esa compañía de veteranos cofrades metidos a monaguillos.

Mi sincera felicitación a todos los que han hecho posible que un mal endémico de nuestra Semana Santa haya desaparecido. Ahora toca los botines deportivos y el mascar chicle fuera del costalero, que lo necesita para lubricarse. Y no digamos nada de eso de cruzar de una acera a otra. Pero para acabar con esta mala costumbre hay que empezar por alguien muy conocido: el Trini el Largo.

TONTOS DE CAPIRUCHO. La guinda de las catetadas.

TONTOS DE CAPIRUCHO. La guinda de las catetadas.

La Real Academia Española nos define el sustantivo cateto como equivalente a lugareño y palurdo. Pero nuestros académicos están muy ocupados metiendo en el diccionario extranjerismos, sobre todo americanos, y no se dan cuenta de las distintas acepciones que derivadas de un sustantivo, de un adjetivo, de un verbo, acuña el pueblo llano.

Yo creo que desde el punto de vista literal, es una catetada –esta palabra ya no viene en el diccionario- que un lugareño o palurdo se coma con las manos una sardina asada en un restaurante de la capital. Pero desde el punto de vista finalista del término, creo yo que más catetada resulta tratar de comérsela con cuchillo y tenedor queriéndo pasar por finolis. Cuando se renuncia voluntariamente a lo que uneo es para ser como los demás, entramos de lleno en el verdadero mundo del cateto, que en este caso no tiene por qué ser palurdo, pero sí lugareño.

Sé que algunos exigentes me van a poner como los trapos, pero tengo que decirlo a boca llena: nuestro mundo cofrade, al menos el oficial u oficialista, es el más cateto de toda Andalucía, o al menos, tan cateto como el que más. Tratar de imitar a Sevilla me parece bueno e incluso inevitable. Pero, ¿en todo, incluso renunciando a nuestra idiosincracia?. Ya sé que soy muy pesado, pero en esta materia  seré  fiel a mis ideas como el Peré con el Sevilla: hasta la muerte.

Ya hemos descartado capirucho, álbum, penitente, y otros términos tan nuestros. Pero faltaba la guinda. Yo abrigaba esperanzas de que ello no sucediera, pero me equivoqué. Y el presidente de Agrupación –que no tardará mucho en denominarse Consejo, si nó al tiempo-, en entrevista concedida a Rocío Concepción en la mañana del Domingo de Ramos y al preguntarle esta si ya estaba todo a punto, le contestó: sí, precisamente esta mañana hemos estado en “Carrera” y hemos constadado....

Así que ya sabemos, se ha puesto la primera piedra para derribar la denominación Tribuna Oficial para ir introduciendo, primero de manera subliminal, sibilina, incluso utilizando la barra separadora como se hizo con el álbum (revista/álbum le llaman ahora),  de manera ya definitiva e irreversible lo de Carrera Oficial. Qué lástima. Así es. No sé, pero me dá la impresión de que de alguna manera nos lo merecemos.

P/D. Hablando de cateto o catetada. En nuestro mundo semanasantero no existe una catetada más grande que aquella que se ha venido escuchando, y con agrado, desde tiempo inmemorial: la Semana Santa de Ayamonte, es la Semana Santa de Sevilla en chica. Ahí queó para quien lo quiera.

MOJARREANDO. ¿Realidad o globosonda?.

MOJARREANDO. ¿Realidad o globosonda?.

Hace unos días llegó a mi muñeco diabólico el cuadro que les presento con este artículo. Y la verdad, me ha sorprendido, por una razón principalmente: porque no se aclara a qué partido representan los candidatos. Está claro en los casos de Antonio Rodríguez Castillo, Alberto Fernández, Gema Martín y Antonio Mirabent. Pero, ¿y el Espina, y Rafael González?. Me extraña también que Espina no me ha dicho nada sobre su presentación como candidato a la Alcaldía cuando en tiempo yo le prometí que le ayudaría en la campaña. En cuanto a lo de Rafael González, me extraña que vuelva, es muy listo como para caer en la trampa.

Puede que se trate de dos partidos minoritarios, de poca o escasa entidad, pero que a la hora de la verdad pueden servir para arrimar sus presumibles votos al partido que gane por mayoría simple y así no verse obligado a pactar con uno poderoso y pase lo que pasó en esta legislatura.

En todo caso a mí me sigue embargando la curiosidad  y espero que algún bloguero avispado, tipo Godovi, por ejemplo, me aclaren a qué partidos o formaciones políticas representan los susodichos. Ahí queó.

TONTOS DE CAPIRUCHO. Ensayos de la Salve Marinera.

TONTOS DE CAPIRUCHO. Ensayos de la Salve Marinera.

Esta tarde ha tenido lugar en las dependencias de las antiguas Escuelas de San Antonio el primer ensayo del coro que cantará el próximo martes santo la Salve Marinera a la Santísima Virgen de la Esperanza del Mar, titular de la Hermandad de la Sagrada Lanzada. Bueno, decir el primer ensayo es una insinuación que no tiene base ninguna, pues somos tan suficientes, estamos tan preparados, que con  dos tendremos bastante. (Menos ha ensayado una cuadrilla de costaleros y no pasará nada, saldrán y lo harán bien).

En el ensayo se han puesto de manifiesto los vicios de todos los años: esa caída, esa comba, ese “dejo” tan propios de los cánticos religiosos en nuestras iglesias. De toda la vida de Dios. El bueno de Manolo Seda sufre lo indecible por corregir, pero por mucho empeño que ponga, ni el Sierra ni el Peré tienen remedio. Y menos cuando mi compadre Luis do Carmo se lleva todo el tiempo dándole conversación al Palmero, que es hombre serio y no le van estas mamonadas del “potugué dabúo”, como le decía el inolvidable Pegapalos.

Me ha sorprendido la asistencia tan numerosa, veinticinco cantores, aunque el martes santo seremos más, porque llegarán dos tipos de participantes: los que no han podido ensayar por tener otra ocupación que se lo impedía, y los que se presentan por la cara. Pero bueno, pelillos a la mar. En el ensayo hemos echado de menos a dos clásicos: Pepe Segura y el Lolo el de la botica, esperemos que estas ausencias no obedezcan a una razón patológica.

Lo que no falló fue el pisquilabis posterior al ensayo, con las habas enzapatás de Manolito Cruz y el salchichón, riquísimo, que lleva el Peré, a más de los chochitos, patatas, refrescos y cervezas. No se quedan todos, pero los que se quedan, madre mía, cómo comen los que se quedan. (Llama la atención esa incipiente bochita que luce Enrique Arroyo, anuncio inequívoco de su ya inminente jubilación).

Lo dicho, la Salve marinera está casi a punto. Y el martes santo, un año más podrá oirse en la plaza de Santa Angela y en Tribuna Oficial. Como está mandado.

TONTOS DE CAPIRUCHO, Tapeo cofrade.

TONTOS DE CAPIRUCHO, Tapeo cofrade.

En las fotos antiguas de Ayamonte, en cualquier acontecimiento, relevante o no, en que estuviera presente un fotógrafo, no sé por qué razón siempre podremos ver a dos queridos personajes: el Pancho el pocero, y Prudencio Frigolet.

Pero resulta que la vida sigue, estos amigos ya no están, como el que escribe, tan dinámicos como para estar en todas partes, y otros vienen a sustituirlos. El personaje con el que vengo tropezándome en todos los eventos y no eventos, o sea, acontecimientos, celebraciones periódicas, etc., aunque mi amiga Gema, apoyada por don  Antonio Javier, se empeñe en globalizar el término, es un joven político ayamontino, hijo de un viejo amigo: Alberto Fernández. Yo no sé si añadir lo de “Pajarito”, no sé cómo se lo tomará. Pero miren, con el otoño y el invierno que hemos pasado, agua no va a faltar para que se tome un vasito bien fresquita, que dicen quita los cabreos que da gusto. Me lo encuentro en el tapeo de la Lanzada, en Padre Jesús, en fin, pilarín.

En el patio del viejo Instituto Laboral andaba de charloteo con el presidente de Agrupación. Me dijo Nicolás –socialista de pro-, que andaba tanteándolo por si acaso ganaba las elecciones y así no le faltaran las subvenciones municipales. Lo dijo en broma, pero yo creo que algo de serio habría en ello.

Fue al medio día del sábado 9 de abril, cuando mi hermandad de la Lanzada hizo realidad ese original proyecto de ofrecer una jornada de degustación de tapas propias de la Cuaresma: atún aliñao, chocos con habas, que se terminó muy pronto siendo seguramente la tapa estrella, croquetas de bacalao porque también se terminaron las tortillitas, y otras delicias. Pregunté por la tarde al hermano mayor y me dijo que la cosa había ido muy bien. Me alegro muchísimo, nos vendrá muy bien para que esta hermandad, hace tiempo en ruina total, siga subiendo como lo ha hecho en los últimos años.

Por el patio del viejo Instituto, en cuyo claustro pasé frio tela marinera haciendo gimnasia durante mis estudios de bachillerato, recibí clases en un aula de madera construída por el maestro Arturiño en clase de carpintería con los alumnos, y temblé cuando el Palmero estuvo a punto de tirar al aljibe a un profesor que previamente había pegado a su hermano Pepe; por ese emblemático patio, andaban los de la tertulia cofrade Esquina la Peña (el Cani, Juan Concepción, Enrique Arroyo, José Manuel Martín Frigolet, Jacinto Díaz...); la gente de Agrupación; las hijas de la sin par Lola Flores; el acuña con gorra y bigote castristas; el resucitado Pepe el de la Punta; el incombustible Manolo Guerrero, que andaba arriba y abajo; el Villablanquero, aunque sin el Franquito ni el Gago; el párroco acompañado del siempre sonriente sacristán; el Popi hijo, y alguien imprescindible: mi amigo Jesús González, el Pistolero.

Al menos durante el tiempo que estuve en el recinto, puedo decir que el ambiente fue insuperable. Un poquito de desorden propio de los “lanzados”, como que faltara tan pronto el choco con habas y no tuvieran cambio para cobrar 14 euros con un billete de 20, por ejemplo. Pecata minuta. Poca cosa comparada con la inmensidad del océano.

Enhorabuena a todos. Y a repetir, que eso de que segundas partes nunca fueron buenas es una tontería. Ya me dirán ustedes si no fue excelente la segunda parte de ”El Padrino”, incluso la tercera.

TONTOS DE CAPIRUCHO. El Pregón.

TONTOS DE CAPIRUCHO. El Pregón.

A veces nos llevamos una gran sorpresa al descubrir cómo hemos deambulado por la vida sumidos en un error. Pero siempre hay alguien que nos saca del mismo. En la mañana de hoy en el Cardenio, la gran mañana de Señas, la del Ayamonte cofrade y la del Ayamonte total, global, un cofrade ejemplar y querido, al menos a mí me ha sacado de un error que llevaba arrostrando toda mi vida. Siempre pensé que la seguridad era la mejor de nuestras compañeras para andar por la vida. Y mira por donde Juan Carlos Contreras, al hablarnos de sus dudas, de sus titubeos, de sus inseguridades, trajo claridad  donde había cierta confusión. Porque es cierto que nuestra existencia es siempre un mar de dudas, pero no es menos cierto que a través de esas dudas aprendemos de la propìa vida y buscamos la verdad. El gran filósofo Félenon decía que para creer hay que dudar razonablemente de todo lo no evidente. Lo mismo para tener seguridad tenemos que sentir nuestra propia debilidad, nuestras dudas y titubeos. Y esos titubeos de Juan Carlos terminaron llevándolo al puerto que él ansiaba: su hermano José Manuel, el pregonero del que él era un mero precursor. Lo consiguió con humildad, brillantez y con ese pellizco sentimental que nos embarga en momentos como esos.

Después vino el pregón. Una levantá para calentar el ánimo, y dos largas chicotás espléndidas, medidas con maestría en su largo recorrido, llenas de contenido cofrade y cristiano. Yo había ido al Cardenio pensando que iba a oir el pregón del hermano mayor de la Soledad, y me equivoqué. El pregón no lo pronunció ningún hermano mayor, ni mayordomo, ni directivo, aunque todos esos cargos quepan en el largo historial cofrade del pregonero. Esos cargos no son más que circunstancias pasajeras. El pregón nos lo dio un costalero, aquél  que  llevando sobre sus hombros de niño  una mesa de camilla convertida en paso,  bajaba en su joven madurez hasta las trabajaderas del Cardenio para ofrecernos una levantá y dos chicotás en las que quedó fielmente reflejada su trayectoria cofrade.

 Ya en la segunda chicotá, se olvidó de su mundo cotidiano de los números, de la contabilidad, de la economía, y entró de lleno en el de la aquitectura. De la arquitectura  cofrade y cristiana. Y con la ayuda pedida a todos construyó un palio para la Madre con todos los aditamentos cristianos para pasearla  por nuestras calles y compartir su dolor y su triunfo final. Ha sido una mañana inolvidable para José Manuel Contreras y para los suyos. Marisa y Juan Manuel, sus suegros y abuelos de sus hijos estaban radiantes. Y sus padres no digamos, yo le había deseado suerte poco antes a Pepe Contreras y lo encontré extraordinariamente nervioso. Y alguien  más habría que señalar en este gozo alredededor del pregonero,  el de dos matrimonios que junto al de sus padres pasean por Ayamonte ejemplarmente los valores del matrimonio y de la amistad. Los de mis viejos amigos  Mayito el motorista y Rafael el Bichito. Vaya trio entrañable. Parece imposible ver a una de esas parejas sin las otras dos al lado. Hoy José Manuel debió sentir en su corazón el cariño y la satisfacción, no sólo de unos padres, sino de un lote de tres.

Lo dicho, José Manuel, te salió divino, para los anales, para recordarlo siempre. Huiste del histrionismo para ofrecernos serenidad y sinceridad, modos cofrades y cristianos. La felicidad al final se retrataba en tu rostro, y en el de esa joven mujer, tu esposa, que derramaba felicidad cuando hubo momentos –y no te pongas celoso- en que había más gente felicitando a ella que a ti. Lo dicho, enhorabuena. Espero y deseo que estas líneas aporten a tu vida cofrade una pizca más de satisfacción.

TONTOS DE CAPIRUCHO. El Viernes antes del Viernes de Dolores.

TONTOS DE CAPIRUCHO. El Viernes antes del Viernes de Dolores.

Como en el mundo capillita siempre hay un motivo, una disculpa, un qué para celebrar algo, (si nó lo creen, fijénse en la gente del Lunes Santo), hoy vamos a celebrar en el blog el día del “Viernes antes del Viernes de Dolores”. Ese día en que Paco Cecilia se escaquea durante el montaje de los pasos y pone negro a Martín.

Ayer tarde estuve un rato con los del Jueves Santo, (está claro que decir con alguien del Jueves es decir con el Perito y sus niños y algún Concepción), estaban en tareas de raspado de cera para montar la candelería, labor paciente, aunque creo que es hora de que el tesorero les compre unos cuchillos nuevos que cualquier día van a perder un dedo.

He visto también la nueva mesa y respiraderos del Mayor Dolor, (ahora viene el Cani pidiéndonos 15 euros a los hermanos para “ayudar a los respiraderos”, digo yo que será para ayudar a la hermandad).

No he podido ver a la Virgen de la Paz restaurada con detalle porque no había luz en la capilla, me han dicho que ha quedado espléndida. Me alegro.

El Cristo del Amor ya está en su paso, se conoce que mi sobrino Jesús Nazareno está impaciente, me lo imagino en el almacén del “Jamón” diciéndole “al cielo” a un saco de naranjas para llevarlo a la tienda.

En San Francisco no he podido entrar porque a la hora que he pasado estaba cerrado, y además el Pistolero me ha dicho que para ver el frontal del paso de la Lanzada ya terminado tengo que pagar ticke.

Ya hay nervios, los costaleros tensan músculos, los capataces afinan gargantas, al pregonero le he oido esta mañana en la radio y parecía tranquilo, aunque la procesión suele ir por dentro, pero estoy seguro de que estará a punto, todos nos alegraremos.

En fin, que este “Viernes antes del Viernes de Dolores” se nos presenta ilusionante, como debe ser. Suerte a todos. Llama ya a la puerta el Domingo de Señas. Ayamonte adelanta así la Semana Santa.

TONTOS DE CAPIRUCHO. El buen gusto cofrade ayamontino

TONTOS DE CAPIRUCHO. El buen gusto cofrade ayamontino

Uno de los mejores y más acreditados colaboradores de este blog, el Kun, me hace llegar la foto que ilustra este artículo. Antes de nada quiero advertir dos cosas: no se observa nada que invite a pensar en un montaje, la foto es clarísima; y por otra parte, el parecido del capataz con otro acreditado capataz ayamontino, mi técnico Javi Martín les aseguro que es pura casualidad: Javi no tiene tanto pelo. Pero es cierto que la anatomía invita al error.

La dichosa foto me ha hecho reflexionar sobre los gustos, buenos o malos, en el mundo cofrade. Y he llegado a la conclusión de que, salvo excepciones, nuestro mundo de Semana Santa, el mundo ayamontino cofrade, siempre ha cuidado el buen gusto, el saber estar.

Recuerdo aquel año en que se presentó en la Casa Grande mi libro “Ayamonte en Semana Santa”. Yo había invitado a uno de los secretarios de la Hermandad de la Macarena con el que guardo estrecha amistad. Y ya ven ustedes, el hombre se quedó asombrado, de la organización, del escenario, del estilo. Se llevó una impresión de nuestra Semana Santa extraordinaria. Por cierto, os invito a que leais los artículos que publica en su blog “La Sevillanuestra”, os aseguro que merece la pena.

Un año más, la Semana Santa ayamontina va a exhibir ese buen gusto de que siempre ha hecho gala. No sé cómo andará la cosa de estrenos, seguramente con motivo de la crisis no serán muy abundantes, sólo conozco el de los respiraderos de la Virgen del Mayor Dolor y su nueva mesa, y estoy seguro de que se habrá avanzado en esa tarea primorosa de bordados que hoy realizan mujeres cofrades  de la tierra para los palios de sus hermandades.

Lo dicho, buen gusto y categoría. Así es nuestra Semana Santa.

CUARESMA ANOSTÁLGICA. CALLES Y LUGARES COFRADES. La Barranca.

CUARESMA ANOSTÁLGICA. CALLES Y LUGARES COFRADES. La Barranca.

La Barranca, nuestra calle Manuel Lerdo de Tejada, a lo largo de su existencia como lugar cofrade, se ha caracterizado siempre por los grandes contrastes, como si quisiera emular su propia fisonomía de sube y baja se tome desde donde se tome.

Durante muchos años, quizás demasiados, sus viejos adoquines soportaron el arrastre de los zancos de los pasos llevados por cargadores y también por costaleros que llegaban con las fuerzas justas. Era una historia repetida año tras año. La estampa de ver cómo gente del mundo cofrade con gran espíritu de solidaridad y sacrificio, se metían bajo los pasos con traje de calle, sin costal ni nada parecido, a modo de prácticos tratando de sacar el barco del embarrancamiento, era algo corriente, incluso esperado aunque no deseado.

Pasó el tiempo y las nuevas cuadrillas de costaleros dieron un cambio radical a la situación, que ahora de presenta brillante, con gente preparada, suficiente. Pero en ese afán de la Barranca de no conformarse con situaciones de normalidad, ahora pasa lo contrario: los pasos no arrastran sus zancos, ahora un paso, el de la Lanzada, levanta junto a la esquina de calle Pescadores y arría a las mismas puertas del templo de San Francisco. Una auténtica barbaridad por mucho que se aplauda a los costaleros por esa pretendida epopeya. A mi modesto entender, no es menester tanta prepotencia, tanto farol, que lejos de dar brillo apaga las esencias de un desfile con sus chicotás precisas y medidas, con levantás y arriás bien concebidas y bien realizadas. Lo otro no es más que un lucimiento a todas luces exagerado e innecesario: convertir una chicotá en el propio recorrido, confundir el continente con el contenido. Pero parece que gusta, y no me extrañaría que un año pasaran de largo del templo para alargar más la chicotá.

Y no digamos nada de la carrera de Padre Jesús y la Virgen del Socorro. Llevo años oyendo decir a los que han ido entrando de nuevo en la cofradía en puestos de gobierno que iban a acabar con ese lamentable espectáculo. Pero nada, todo sigue igual.

Menos mal que nos quedan otros pasos mandados por gente con más raciocinio: Esperanza del Mar, Vera Cruz, Yacente, Soledad, Oración en el Huerto, Jesús Caído y Amargura. Y con ellos también resulta espectacular la Barranca, porque la Barranca es espectacular en sí misma.

Calle cofrade por antonomasia. En ella vivieron cofrades ejemplares que ya nos dejaron y permanecen en nuestro recuerdo: Angel Márquez Feu, Manolo Pérez Bautista, Vicente Cabrera, y aun entre nosotros Manolo Márquez Ortiz. Hasta la esquina de San Roque, Callejón del Matadero como topónimo, es la Ribera, a partir de ahí, la Villa. Un Ayamonte que se divide administrativamente pero que se une más que nunca en noches de Semana Santa recordando olores tradicionales, los de la tienda de ultramarinos de Campito y Angustias y los del almíbar de los pirulís caseros que elaboraba la Viudita, mezclados con el reconfortante olor a sardinas cocidas de la fábrica de los Vázquez.

Calle de contrastes cofrades en que el disparate se mezcla con el buen estilo. Dicen que para que haya mundo tiene que haber de to. Pues será eso, qué le vamos a hacer.

TONTOS DE CAPIRUCHO. EL CARTEL DE LA TERTULIA ESQUINA LA PEÑA.

TONTOS DE CAPIRUCHO. EL CARTEL DE LA TERTULIA ESQUINA LA PEÑA.

En la mañana de hoy, más bien tardecito y con el consiguiente retraso español, ha tenido lugar en la Casa Grande la presentación del cartel anunciador de nuestra Semana Santa propuesto por la ya clásica y señera tertulia cofrade Esquina la Peña.

El acto, moderado de una forma ejemplar por el tertuliano Juan Concepción, que en ningún momento pretendió convertirse en protagonista y fue tan conciso como eficaz, contó con la esparada y siempre reconfortante disertación del también tertuliano, historiador, Maestro de Escuela, y por lo demás prestigioso erudito, Enrique Arroyo Berrones, que una vez más nos deleitó con su consabida sapiencia en temas cofrades y a la vez históricos, ingrediente este que nunca puede faltar en sus alocuciones. Como excelente observador, tuvo la virtud de exprimir el mensaje que los autores del cartel imprimieron al mismo hasta límites insospechados de interpretación teleológica.

Los demás intervinientes estuvieron a la altura esperada, sobre todo el “discurso”, demasiado amplio, diría yo, de Ernesto Martín Martín, siempre dado al escaparatismo. Bueno, ya sabe Ernesto y todos los que le conocen que es todo lo contrario, que aparece lo sucinto y desaparece con una habilidad extraordinaria, hasta el punto de que tuvo que ser requerido para que yo pudiera quitarle la foto que ilustra este artículo.

Como ya Enrique dijo lo suficiente del cartel, me limito a expresar mi ignorancia en el arte fotográfico. A mí el cartel me ha gustado, aunque siendo sincero con mis jóvenes amigos, los hermanos Martín, lo encuentro un poco oscuro, y eso para que nadie diga que en este blog prima el corportativismo.

Terminado el acto, un  auténtico acto cofrade, creo que hubo “arroz y gallos muertos”para los componentes de la tertulia Esquina la Peña. Y como ni el moderador, ni el presentador, ni el presidente, ni los autores me invitaron, pues me vine pa casa y me puse a escribir esta modesta crónica. Luego vendrán con la consabida historia de ”no hacía falta invitarte, tú sabes que siempre tienes las puertas abiertas”, y pamplinas similares, en fin, pilarín.

Ya en serio, enhorabuena a todos, y hasta el próximo año.

 

CUARESMA NOSTÁLGICA. CALLES Y LUGARES COFRADES. El Señor de la Guadaña.

CUARESMA NOSTÁLGICA. CALLES Y LUGARES COFRADES. El Señor de la Guadaña.

Estoy seguro de que la mayoría, por no decir todos, de los jóvenes cofrades de estos tiempos se van a llevar las manos a la cabeza por afirmar que el lugar conocido por el del Señor de la Guadaña es un lugar cofrade. Seguramente a ellos les va mejor como lugar cofrade la subida de Ainé Carbonell con cangrejada incluida, por ejemplo. Mas me atrevo a aventurar que no todos los jóvenes cofrades de estos tiempos piensan así. Me imagino a Alvarito Arenas de mano de su padre, mi querido guarda del parque, apostado bajo la pequeña reja del Señor de la Guadaña para ver pasar, con los aprietos propios del lugar, el imponente paso del Descendimiento. Y lo mismo podría decir de Manolito Alejandro Calderón de igual guisa y con el mismo fin , protegido por su abuelo, mi querido amigo Juan el Pancho.

 

Y es que, queramos o no, estamos hablando de un lugar cofrade por excelencia, un lugar donde nunca verás un paso de envergadura arriado, pues la estrechez de la calle y la curva existente lo evitan. Un lugar entrañable que ha dejado atrás el incomparable olor a tienda de ultramarinos de las buenas, la de la siempre recordada Sarita y su esposo Eduardo Morán, o el último despacho de la noche de vino mesturao por parte de Manolo el Gordo Queveo, o la estampa de Sulpicio Martín asomado a su balcón con  sus nietos  Pedro y Antonio Moreno, y que empieza a enfilar el último tramo de la calle Huelva.

 

No es lugar de saetas, ni de marchas. Hay que apretar los machos y salir de la dificultad de la estrechez y la curva del lugar. Cuando la Guardia Civil escoltaba los pasos tenían que abrirse paso con muchos apuros entre la pared y las gentes amantes de ese lugar. No se me olvidará nunca el año que salió por primera vez el enorme paso del Descendimiento con aquellos cargadores famélicos, sin fuerzas. Tuve que refugiarme en la escalera de Rafael Gómez para vitar ser poco menos que aplastado.

 

Viejos y nostálgicos recuerdos que nos traen a la memoria a personas estupendas que nos dejaron hace tiempo: Celedonio Martín, Marcelino el carpintero, Jesús Naní, el inefable Pepe Aguilera… Y como no, el inolvidable poeta Paco Herrera, que dentro de un poema excelso dedicado a su calle, calle Huelva, aquella que “estaba empedrada de adoquines y de cantos, y de una acera partida donde la lluvia hacía charcos”,  saludaba al crucificado de la capillita de la calle así: y el Señor de la Guadaña, pequeñito y enrejado, que me asomaba por verle entre sus flores de trapo.

MOJARREANDO. EXTRAÑA ECOLOGÍA.

MOJARREANDO. EXTRAÑA ECOLOGÍA.

Creo que a todo el que lleve una vida parecida a la mía le ocurrirán las mismas cosas, al fin y al cabo no soy nada especial, ni particular como aquel patio  que se mojaba cuando llovía a pesar de no ser como los demás sino particular.

 

En mi casa de Hins al Faray, de la localidad antaño tudetana de Osset Iulia Constantia, hay un hermoso patio que como comprenderán nos da muchas satisfacciones aunque también  mucho trabajo. Cuando voy a Esury y paso allí una temporada, observo al volver cómo la flora ha campado por sus respetos, parece que espera a quedarse sola para desarrollarse como es debido, mucho mejor que cuando estás muy pendiente de ella, con riegos, abonos, etc.

 

Pero como decimos los ayamontinos, una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. Me explico: hace unos años tuve que dar de baja un televisor y lo dejé en el patio, junto a un arriate, con la pantalla hacia abajo. En ese arriate tengo sembrado un níspero. Pues bien, resulta que un hueso del árbol cayó dentro del chasis del viejo televisor, y ahí, sin tierra y en un ambiente realmente hostil para una planta, germinó el hueso y ahora, sin la menor atención por mi parte, me encuentro con un esbelto níspero, como el que ustedes ven en la foto.

 

Quiero aclarar a mis fieles blogueros que esta tontería la he escrito mientras doy forma a otro artículo de Cuaresma nostálgica, calles y lugares cofrades. Pero en todo caso, no me negaréis que la cosa es más que curiosa. Si el Ayaba pudiera hacerlo en su casa de Barcelona, como buen casi catalán que es, ya hubiera tratado de organizar visitas mediante pago.

 

Por último, espero el oportuno romance del Mayo y del Conde Olinos.

MOJARREANDO: CIUDADO CON LOS ENCAJES DE BOLILLOS

MOJARREANDO: CIUDADO CON LOS ENCAJES DE BOLILLOS

Estas semanas primaverales que nos esperan invitan, como cada año, a reflexionar sobre determinados asuntos para los que es menester hacer verdaderos encajes de bolillos para salir airosos.

 

En primer lugar, los bolilleros del mundo capillita. Encajes de bolillos y de calidad, es el que tienen que realizar para llegar airosos a la línea de salida: créditos atendidos, subvenciones recibidas, papeletas de sitio vendidas, bandas contratadas, y sobre todo, el fraile de las barbas que no les amargue la vida con el dichoso tiempo, porque ahí es donde realmente no se puede hacer nada. Como decía el gran humorista Gila: lloverá o no lloverá, eso depende del tiempo. Encaje de bolillos que tendrá que hacer el pregonero para dejar contento a todo el personal, empresa esta casi imposible, aunque lo importante es que quede contento él mismo, que para eso ha hecho un gran esfuerzo.

 

Estos encajes de bolillos son propios de todas las Primaveras, pero de cuatro en cuatro otros encajes de bolillos hacen acto de presencia. Así, durante las campañas electorales, los políticos demuestran que manejan el mundillo, el de los bolillos, a las mil maravillas, y nos hacen tragar unos encajes que no vea usted. El alcalde de Sevilla lleva ya inauguradas un montón de cosas, traslado de la Feria, ciudad de la Justicia, etc., que ni siquiera han sido presupuestadas. Supongo que en Ayamonte pasará algo parecido, y mi amigo Antonio irá estrenando cosas que ya existían u otras que existirán o no, pero se inauguran y punto.

 

Cuidado pues con los encajes de bolillos que no esperan, porque en vez de encajes luego resulta que son “eres”, “faisanes”, y otras hierbas olorosas. Miren,  yo les aconsejo que se dediquen a hacer los encajes de bolillos que hace el administrador de este blog, que en la mañana de hoy ha sido aplaudido en el Casino de la Exposición de Sevilla en un encuentro bolillero, y además se ha jincado un suculento bocadillo. Pues eso, el que avisa no es traidor.

CUARESMA NOSTÁLGICA. CALLES Y LUGARES COFRADES. Esquina de la Peña.

CUARESMA NOSTÁLGICA. CALLES Y LUGARES COFRADES. Esquina de la Peña.

A la memoria de un gran cofrade y ayamontino fallecido hoy: Joaquín Landero.

Poco podemos hacer con las cosas que se asientan, en el hablar, en referir historias y hasta historietas. Mas como dice el refrán, lo valiente y lo cortés pueden marchar de la mano, y eso es de menester.

Me pregunto a qué vendrá lo de Esquina de la Peña, cuando en la calle Real es donde la esquina queda. Esquina a calle Real, esquina a la tienda Anselmo; esquina a la Giralda, de Sanchito: ¡qué recuerdos!. La esquina que el paso coge no es la esquina de la Peña, pero así se le quedó, para siempre, sin enmienda.

Cuando Paco Concepción toca un varal con sus manos, esquina a calle Real es la que viene rozando. Mas dos pasos más arriba, más dos pasos más abajo, en una o en la otra esquina nos veremos cada año. A mí me gusta situarme en la calle Lusitania, para ver las cantoneras, de las cruces asomadas. Cantonera de Pasión, horizontal y enfilada; cantonera del Amor, erguida y estilizada.

El palio de la Amargura, Salud y Mayor Dolor, Esperanza Marinera y Victoria en su albor. Palio de la Soledad buscando la Plazoleta, y la Paz va procurando de las Angustias la cuesta; Rosario a Felipe Hidalgo y Socorro hacia la Villa: miles de gotas de cera, horquetas y zapatillas.

Es la Esquina de la Peña, esquina de Sebastián, y en la puerta de Dolores va virando el “Sardiná”. La tienda del “Alosnero” huele a chacinas y vinos, las hermanas de Maflor descorrieron los visillos. Está Juan Huelva en la puerta de su tienda de bebidas, y don Antonio Massoni de guardia en su botica.

Es la Esquina de la Peña, o de la calle Real, esquina de la Tertulia del “Caníbal”...y algunos más. Dicen que es lugar cofrade, y así reza un azulejo, que con acierto instalaron y quedará en el recuerdo.

Que nunca deje de ser eso que por siempre ha sido: lugar cofrade, de encuentro, de muchos ayamontinos.

CUARESMA AVANTI CLARO. Solidaridad y fraternidad cofrades.

CUARESMA AVANTI CLARO. Solidaridad y fraternidad cofrades.

Ayer domingo, 20 de marzo de 2011, tuvo lugar en el teatro Cardenio, el ya clásico concierto de Cuaresma patrocinado por la “Pequeña Agrupación de Cofradías” de este “Pequeño Pueblecito Marinero”, en palabras del director o portavoz de la Banda de la Salud de Huelva. Como concierto, bien, como es de esperar de una agrupación consolidada. Pero más que en el concierto en sí, nos vamos a detener en dos detalles, uno curioso, que ya queda anticipado, y otro grandioso, si señor.

El director de la agrupación musical, no sé si con torpeza o con sarcasmo, nada extraño cuando las cosas proceden de la gran capital onubense, tachó a Ayamonte de “pequeño pueblecito marinero”, y a nuestra Agrupación de Cofradías, de “pequeña agrupación”. No quiero insistir en el aspecto de las intenciones, pero que sepa ese señor que Ayamonte es un gran pueblo o una pequeña ciudad, lo que prefiera; y que nuestra Agrupación de Cofradías es modélica en todo nuestro entorno andaluz, tanto en su estructura física como en su funcionamiento, al frente de la cual han estado y están prestigiosos ayamontinos.

Por lo demás, vamos a centrarnos en lo más importante: la recogida de alimentos para los necesitados de nuestra ciudad. Cuando aparqué el coche y me dirigí al Cardenio se me ocurrió una expresión jocosa y cariñosa: la tarde de las bolsas de plástico. Porque de todas partes se veía llegar a gentes con una bolsa de plástico ocupadas con garbanzos, lentejas, azúcar, alubias, aceite, conservas, etc., respondiendo así a la llamada de Agrupación de Cofradías. Al final del evento, mi amigo Antonio Manteca “aforó” la recogida de alimentos no perecederos en unos doscientos kilos, creo que por cada mesa, y eran dos. No creo que anduviera desacertado, la respuesta fue ejemplar. Puesto todo ello bajo la tutela y administración de las Hermanas de la Cruz, los más necesitados tienen garantizada comida por algún tiempo.

Esto es “también” Semana Santa. No lo olvidemos. Chicotás como esta hay que repetir. Enhorabuena a los organizadores.

CUARESMA AVANTI CLARO. Pate nocti para el álbum.

CUARESMA AVANTI CLARO. Pate nocti para el álbum.

Antes de nada, vaya mi más sincera felicitación a dos jóvenes cofrades, Nico Reyes y Manuel Alejandro Calderón, por la lección de ponderación, sencillez y humildad que han demostrado en el acto de presentación de la revista de Semana Santa. (Me hubiera gustado felicitarles con más entusiasmo si en vez de presentar la revista hubiesen presentado el álbum, cosas de viejos obsoletos que nos empecinamos en querer mantener costumbres, culturas, modos de vida del pasado, sin tener en cuenta que el mundo avanza al mismo tiempo que las pamplinas que lo rodean). Estuvieron francamente bien, porque no es fácil aguantar el tipo con la edad que tienen sin caer en la trampa, en la tentación de la búsqueda del lucimiento personal. Enhorabuena una vez más.

En alguna parte he leído que se iba a presentar la revista/álbum, así como para taparnos la boca a los que mantenemos que debe seguir utilizándose el término álbum. Me parece una salida estúpida –sin que ello quiera decir que sea estúpido el que la ideó, ni mucho menos-, y me suena a esos tópicos que andan por ahí desde antaño: ni fu ni fa; ni chicha ni limoná; la tarde-noche; el perro del hortelano, que ni come ni deja comer al amo; la virtud está en el término medio, ( es virtuoso por ello ser medio bueno que no bueno del todo), y la última que se me ocurre es la que me espeta mi mujer cuando hago las cosas a medias, cosa que ocurre en muchas ocasiones: tú, me dice con cariño pero con energía, ni herraó ni quita el banco.

Pues eso es lo que se pretende, taparnos la boca con esa chuminá de la barra al estilo de los progresistas, con  lo de ellos y ellas, ayamontinos y ayamontinas, todos y todas. Ahora, una cosita nueva: la Revista/Album. Mear y no echar gota, que diría un castizo.

Como comprenderán, a mí en esto no me va la vida, pero sí mi orgullo y mi poquito intelecto, y es por ello que me moriré defendiendo el acervo vernáculo de Ayamonte, y que si un día hay que rendir cuentas ante la Historia que lo hagan quienes la violentan con mamarrachadas que no vienen a cuento. ¿Revista?, pues revista; ¿nazarenos?, pues nazarenos; ¿carrera oficial?, pues carrera oficial. Lo de álbum, penitente, Tribuna Oficial, para los trasnochados de tres al cuarto, que les den, se lo tienen merecido, aunque yo me lleve la mayor parte, por imbécil, por meterme donde no me llaman... ¿o sí me llaman?, no sé, no sé que decirles, alguna voz en mi interior sí que oigo y me invita a la lucha.

Reitero. Lo cortés no quita lo valiente, mis felicitaciones a los dos cofrades citados y a todos los que han contribuido al éxito del acto, y muy especialmente al doctor-cirujano menor don Toño Méndez. Y a Encarna Sayago y a Rocío Concepción mi agradecimiento porque en la medida en que pueden siempre me apoyan en esta lucha.

P/D. Sinceramente creo que lo de la chuminá REVISTA/ALBUM bien merece un soneto de medidos endecasílabos de mi amigo y colega José María Mayo Luis.

AYAMONTE EN SEMANA SANTA. CUARESMA AVANTI CLARO. El Pregón que deseamos.

AYAMONTE EN SEMANA SANTA. CUARESMA AVANTI CLARO. El Pregón que deseamos.

Faltan escasamente veinte días para que nuestro emblemático Cardenio abra sus puertas para acoger el acontecimiento más importante –aparte las procesiones- de nuestra gran Semana Santa: el Pregón.

Me imagino –aunque naturalmente no conozco cómo es su temperamento- el estado de nervios del pregonero y el de toda su familia. Es natural. Es más, es necesario, aunque a ese estado de nerviosismo habrá de añadirse, necesariamente, la gran dosis de ilusión, amor y entrega, con que José Manuel Contreras habrá adobado ese texto que ya ansiamos hacerlo nuestro, porque eso es lo que hacen los pregoneros que se precien: pronunciar el pregón al tiempo que lo entregan a su pueblo.

La elegancia, la clase con que Ayamonte, y en este caso su Semana Santa , su mundo cofradiero, organiza sus acontecimientos, es obvio, y así lo atestiguan todos los que nos visitan. Cuando un foráneo asiste al Pregón se va con una imagen de Ayamonte y de su Semana Santa inmejorables.

Dicen que el Pregón –siempre con mayúsculas- imprime carácter, marca de por vida al pregonero. Y así es, aunque yo no lo comprendía con anterioridad a pronunciarlo. Después me convencí plenamente.

Estoy seguro de que José Manuel nos va a ofrecer una mañana ante todo cofrade, llena de ayamontinismo y de fidelidad a sus creencias y convicciones. Así lo esperamos todos y así lo deseo, con toda modestia, desde este modesto blog.

Suerte, cofrade.