SEMANA SANTA, TIEMPO ORDINARIO. EL CABILDO DE PADRE JESÚS

Yo comprendo que aun falta mucho para la Semana Santa, pero qué le vamos a hacer, uno no puede sustraerse a la novedades y mucho menos a ciertas expectativas.
Y digo esto porque para el próximo día 26 –así lo leo en la güé de la Semana Santa de Ayamonte que regentan el Comandante y el Delars- tendrá lugar el cabildo de hermanos de la cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima el Socorro. Se inaugura así de forma oficial con un acto público la era “Manteca”, con todas las esperanzas que ello conlleva de regeneración de la cofradía en todos los órdenes, y no sólo en el económico, que al parecer se las trae, sino en todo lo demás: paulatino abandono de situaciones que hoy resultan esperpénticas, tarea esta a todas luces ardua, pero que hay que afrontar con valentía.
No he querido elegir para este artículo ninguna imagen sagrada, y he preferido publicar una fotografía de un precioso azulejo sevillano situado en la calle San Eloy perteneciente a un establecimiento bodeguero cuyo nombre figura en el mismo: el Patio.
Y digo esto porque en este querido mundo tan nuestro de las cofradías, entre lo que se dice, lo que se espera, las cuentas que hay que rendir, los gastos que hay que justificar, y todo lo demás, madre mía, ¡cómo está patio!.
LA PALABRA HERIDA. 27:LA ROJA

Al hilo del artículo publicado bajo el título de “este país”, viene a cuento tratar hoy de una de las grandes gilipolleses que proliferan a lo largo y ancho de nuestros medios de comunicación, tanto audiovisuales como escritos.
Y digo esto porque así como poco menos que está prohibido decir España, ya que los idiotas de la información y de la política nos imponen Lola ROJAte país”, tampoco es dable a estas alturas de democracia libertaria referirse a la “Selección española”. ¿Qué es eso de española, so fascista, so franquista?, ¿acaso sabes tú qué es España si ni siquiera existe?.
Nuestros futbolistas internacionales no juegan en la Selección española, juegan en “La Roja”, a ver si te enteras de una puta vez.
Y digo yo, ¿qué pasaría si un día “la Roja” –que gustazo les debe dar esta denominación a los comunistas trasnochados- se enfrentara a otra selección que vistiera de rojo y jugara en casa o en campo neutral que pero fuera más antigua?, ¿le seguirán estos gilipollas llamando roja?.
Todo esto me trae al recuerdo una gilipollés cofrade, y perdonen que me adelante al tiempo pero es inevitable desprenderse del todo de ese mundillo. ¿Recuerdan ustedes cuando en Ayamonte se hablaba de la Hermandad de la Buena Muerte, de la Sagrada Lanzada, de Excombatientes, de Jesús Caído, etc.?. Pues anda que no están ustedes anticuados ni nada. Que sí hombre, que ahora hay que decir, el Lunes, el Martes, el Miércoles, el Jueves, etc.
Y lo mismo que nos planteamos con los colores de la Selección, también aquí podríamos preguntarnos: ¿qué pasaría si, por ejemplo, el Lunes pasa a salir el Jueves?.
AYAMONTE EN EL RECUERDO. 87: LA FOTO DE LA ESCUELA

Cuando uno contempla una foto como la que ilustra este artículo, le entra por el cuerpo un tufillo de nostalgia a todas luces inevitable.
Uno entra hoy en un colegio público y queramos o no, nos quejemos más o menos, lo cierto es que en su mayoría están bien equipados, incluso algunos hay ya con ordenadores.
Los colegios antiguos, este de la foto es de la entrañable Escuela de los Marinos, adolecían de muchas necesidades, todo era de mínimos, hasta los libros de texto, pues con aquella famosa Enciclopedia Preparatoria, Media y Superior hacíamos toda la Primaria.
Uno de los momentos fijos de aquella época era el de la foto del recuerdo; todos nos situábamos delante de la mesa del maestro, y junto a un cuadro religioso, en el caso de la Virgen del Carmen como no podía ser de otra manera por tratarse de la escuela de los marineros, la bola del mundo, el tintero, el secante, un almanaque, el imprescindible ábaco, y una foto de Franco o José Antonio, que en el presente caso por lo visto era sustituido por el de la Patrona, nos quitaban la foto recuerdo de nuestro paso por la escuela. La mayoría de estas fotos han desaparecido o se encuentran muy deterioradas aunque hoy con la técnica del escáner ello se soluciona perfectamente.
Parece que estoy viendo haciendo cola para quitarse la foto a los compañeros de la época, Santi Puga, Antonio Boza, Antonio Gómez Espina, Antonio Pizzamiglio, y tantos otros que siempre estarán en el recuerdo.
Ya ha llovido desde entonces, pero lo cierto es que estos recuerdos siempre nos emocionan.
LA PALABRA HERIDA. 26: ESTE PAIS

Roma existía antes que Roma. Quiero decir con ello que Roma era una de las muchas ciudades que proliferaban a lo largo y ancho del Lacio. Pero era la más fuerte de todas, y además sus dirigentes los más inteligentes. Así que cuando vencían a una ciudad vecina, lejos de esclavizar a los habitantes, los convertían en ciudadanos romanos y se los llevaban a Roma, de modo que mientras iban desapareciendo todas las ciudades, Roma se engrandecía cada vez más hasta terminar siendo eso, Roma, la Roma de las películas de romanos que todos conocemos.
Los romanos tenían una lengua que fue madre de muchas lenguas actuales, el Latín, que se trajeron a la antigua Iberia, a la que bautizaron como Hispania, luego Al Andalus con los moros, y más tarde España, o sea Hispania ya en Castellano. Una de las palabras que se contenían en nuestra Lengua madre era la palabra patria, que pasó intacta al Castellano, referida al lugar de nacimiento o adopción de las personas constituidas en comunidad política, social, jurídica.
Por entonces, que yo sepa, aun no había nacido Francisco Franco Bahamonde, así que a todos los que decían España es mi patria nadie les llamaba la atención. Pero con la llegada de la democracia, y concretamente con la llegada al poder de la progresía libertaria, decir España o patria es sinónimo de fascistas, de fachas, de franquistas, como si el gallego de El Ferrol hubiese sido el creador del Latín.
Pero es así, es triste pero es así. Si quieres andar tranquilo por la vida, olvídate que el territorio donde vives se llama España y ni se te ocurra decir que es tu patria. Además, los progresistas libertarios te lo ponen fácil: en vez de España dices “este país”, y punto.
LA PECULIAR FORMA DE HABLAR DE LOS AYAMONTINOS: ÉCHALE CASERA

Antiguamente, cuando por las calles de Ayamonte se divisaba un borracho, especialmente de esos que van dando tumbos, había una forma de llamarle la atención utilizando un lenguaje indirecto, muy propio de nuestra peculiar forma de hablar: échale sifón.
El sifón es una bebida carbonatada, refrescante, hoy prácticamente en desuso, pero que durante el pasado siglo proliferaba. Tan es así, que en nuestra ciudad había una fábrica en que se elaboraba dicha bebida y unas exquisitas gaseosas propiedad de la familia Cabrera y de la que hablaremos en el apartado de Ayamonte en el recuerdo.
Con el tiempo, el sifón, al igual que el neardenthal, dio paso al homo sapiens, es decir, a la conocidísima “Casera”, de tal manera que hoy, cuando queremos tomarle el pelo a algún borracho, en vez de decirle aquello de échale sifón, le decimos: échale casera.
Como ocurría con el recordado Paye cuando le decíamos “el Paye con la pipa” y siempre respondía con aquello de “la pipa de tu hermana”, hubo un amigo borrachín en Ayamonte, muy querido por todos porque era una persona de una bondad y una nobleza incomparables, el conocido y recordado “Furia”, que siempre tenía también graciosas salidas al “échale casera”, y ello fuera cual fuese su estado de embriaguez. Un abrazo desde aquí abajo, querido Furia.
LA PALABRA HERIDA. LOS NUEVOS HECHOS HISTÓRICOS

Entre los entendidos parece que existe unanimidad en considerar a Heródoto como el padre de la Historia.
Y digo entre los entendidos porque últimamente ha aparecido una caterfa de “entendidos” que de facto están dando por culo en esta cuestión tan importante. Me estoy refiriendo a los locutores y comentaristas de radio y televisión, especialmente los que realizan las retransmisiones deportivas.
Para estos señores, la cuestión, la cosa histórica, no tienen el por qué reunir relevancia alguna. Que Negredo debuta con “la roja”, hecho histórico; que Fulano marca su décimo gol desde fuera del área en campo contrario, hecho histórico; que el árbitro vuelve a primera después de haber descendido a segunda la temporada anterior, hecho histórico. Bueno, podríamos seguir hasta hartarnos. Hoy, para estos entendidos, un hecho histórico es cualquier cosa.
La verdad es que para que un hecho sea histórico, debe reunir al menos dos requisitos: uno, que tal hecho pertenezca al pasado; y otro, que sea trascendente. Ejemplo en esto del fútbol, el gol de Marcelino: ocurrió hace muchos años y fue trascendente porque la Selección española, que es como antes se llamaba, se proclamó campeona de Europa.
A poco que nos descuidemos, nos dirán que es un hecho histórico que mi Betis no gane el próximo domingo porque ya serían tres consecutivos dentro de las diez primeras jornadas en la primera vuelta de la segunda división. Al tiempo.
LA PECULIAR FORMA DE HABLAR DE LOS AYAMONTINOS. 84: ENCARTONAO

En estos tiempos de vestir estrafalario, pantalones rotos, botines de deporte con chaqueta, etc. todavía hay gentes a las que gusta ir lo que se dice bien vestidos, saber estar en cada momento.
Yo no quiero adelantar acontecimientos, pero apenas nos descantillemos se nos hecha encima la Cuaresma y con ella el Pregón. Esa mañana, a las puertas del Cardenio podemos contemplar una auténtica exhibición de gente trajeada, damas y caballeros y hasta niños metidos a hombres `precoces ya con tu terna negra.
Vestir bien es siempre agradable a la vista, pero hay que saber hacerlo, como todo en la vida. Yo no soy muy partidario de seguir la moda porque me parece que me manipulan, así que yo me abrocho el botón o botones de la chaqueta que me da la real gana, guste a quien guste.
Sin embargo, hay algunos que en eso de vestir fuerzan excesivamente el tipo, se ponen hombreras sin necesidad, llevan los brazos tiesos como escayolados, y el cuello de la camisa pegado al pescuezo; nunca se descomponen y sufran lo que sufran permanecen erguidos y enjutos.
A esa forma de estar, de pasear, de posar, los ayamontinos bautizaron como estar encartonaos, que no es lo mismo que estar tieso, porque estar tieso es estar fulío.
Yo conozco a un paisano, bueno, yo y todos, excelente persona donde las haya, servicial, efectivo en sus menesteres, ejemplo de educación, en todo esto no hay quien le gane, pero mucho menos a encartonao, para mí es el número uno.
MOJARREANDO. ADIOS TOSANTOS, ADIOS

Antiguamente, cuando en Andalucía, y concretamente en Ayamonte se celebraba con cierto entusiasmo y devoción el santoral de los dos primeros días de noviembre –Todos los Santos y Fieles Difuntos- era propio ver en las casas un rincón dedicado a la plegaria silenciosa por el alma de nuestros difuntos. Aprovechando la festividad, se imploraba a todos los santos posibles y se colocaban incluso fotografías de los seres queridos que nos dejaron.
Una tradicional, vetusta y funcional palmatoria servía para que en el aceite en ella vertido flotasen diversos pabilos que permanecían encendidos día y noche, porque en realidad entre las dos festividades casi no se distinguía, tal es así que precisamente el día de Todos los Santos era y sigue siendo el dedicado a limpiar los panteones, a poner flores, en fin, lo propio de nuestra tradición.
Ya en el lado más lúdico de esos días, principalmente el primero, los niños del pueblo recorrían las casas en demanda de frutos secos –hijos, bellotas, castañas, nueces- que terminaron recibiendo el nombre popular de Tosantos.
Hasta ahí la historia, la costumbre, los modos y maneras de que un pueblo se dota para vivir sus más ancestrales sentimientos. Pero he aquí que los vientos de la modernidad, de la globalización, de la integración y otros mamoneos, hicieron que a nuestros lares llegara una cosa más que fúnebre, irrespetuosa para con los difuntos; la adaptación de un rito de más de dos mil cuatrocientos años nacido en tierras irlandesas e inglesas en que se adoraba al dios de la muerte mediante disfraces imitando animales, y que hoy se conoce por eso tan horrible en sí mismo como Jalogüín.
Y eso no es nada, pronto llegará el señor del trineo y todos locos, pero de eso habrá ocasión de hablar.
¿Veremos a los niños ayamontinos el día 1 de noviembre recorriendo las casas de sus familiares, de sus vecinos, pidiendo los Tosantos?. Mucho me temo que no, Jalogüín ha irrumpido cual Cocacola, y los carrozas tendremos que conformarnos y decir: adiós Tosantos, adiós.
SEMANA SANTA. TIEMPO ORDINARIO. 5: QUE HAYA PAZ, BLOGUEROS.

A raíz de la publicación de la carta del cofrade Jacinto Díaz Macías, han proliferado los comentarios en el blog; comentarios para todos los gustos, unos más oportunos que otros pero sin que, como suele decirse, llegara la sangre al río.
Quisiera dejar claro a estas alturas que mi posición en el tema en cuestión, aunque indudablemente intrascendente, se sitúa en el terreno de la ecléctica. Atendí una petición de un buen amigo, lo mismo que antes y ahora atendería una que me demandara la hermandad en cuestión. Por un lado, comprendo a Jacinto y creo que su carta no era ni mucho menos ofensiva; por otro lado, quiero desde mi blog manifestarme en defensa a ultranza de la Junta de Gobierno actual de la hermandad de Excombatientes. Y digo esto porque soy de los que no cree en el populismo, en las citas demagógicas que recurren al concepto “pueblo” con facilidad pasmosa: que si la hermandad es del pueblo, que si el pueblo debe saber esto o lo otro, que si hay que contar con el pueblo, y así podríamos continuar.
Pues bien, nada de eso es adecuado, ni conveniente, ni resulta nunca. El pueblo, señores blogueros, querido amigo Jacinto, queridos amigos de la Junta de Excombatientes, empezando por su hermana mayor, mi admirada Mercedes, y ella bien lo sabe que es así, el pueblo, así, en estado de abstracción, al final, ni fu ni fa, ni tuje ni muje. El pueblo en materia de Semana Santa, aunque no guste leerlo a los exquisitos cofrades, para lo único que está es para: pagar la papeleta de sitio no para ayudar a la hermandad, sino para vestirse de penitente; criticar y poner pegas a casi todo lo que hacen esos grupos de buenos cofrades ayamontinos que se encargan del funcionamiento de las hermandades con un y mil sacrificios; para vivir de espaldas a la Semana Santa durante casi todo el año; para no asistir a los actos litúrgicos, y así podríamos seguir hasta cansarnos.
Ahora bien, venga pueblo para ver las procesiones, que eso sí da lustre a la semana de Pasión, y digo las procesiones porque ni siquiera asiste, el “pueblo” quiero decir, al Vía Crucis, aunque la imagen que salga sea la del mismísimo Padre Jesús.
La Semana Santa es un espectáculo colorista, cultural, folklórico en el sentido estricto del concepto, y no otra cosa. Lo demás, el trabajo, el sacrificio, el dar la cara, el firmar avales siempre comprometidos, el trabajar como negros en montajes y desmontajes de casetas, etc., eso queda para los menos, para los directivos, a los que luego exigimos que den permanentemente cuenta de todo lo que hacen. Y me consta que no fue esa la intención de Jacinto, cofrade y persona ejemplar, que además ha tenido el gesto humilde de disculparse, lo que le honra.
Si me permiten la comparación, parodiando al genial Paco Robles, yo diría que el mundo de la Semana Santa ayamontino es como el viaje del Titanic: lo importante es que cuando se hunda nos coja acomodados en la cubierta principal a fin de no perdernos el espectáculo, lo demás, es cosa de camareros, de músicos, de la tripulación… y de los icebergs, que nunca faltan a la cita.
LA PALABRA HERIDA. 24: ASÍ ES

Otras de las cositas que se han puesto de moda en televisión es la consabida frase que pronuncian todos los reporteros, especialmente los de Tele5 en el telediario que presenta Pedro Piqueras: así es.
Resulta que un determinado lugar de España ha sucedido algo. Veamos como el presentador del telediario requiere la correspondiente información del reportero enviado al lugar en cuestión:
Dice Pedro Piqueras: en Cáceres, esta mañana ha tenido lugar un terrible suceso. Conectamos con la ciudad extremeña para que Alfonso Cano nos informe. Se produce la conexión y Piqueras le dice al enviado especial: buenas tardes, Alfonso, cuéntanos cómo esta mañana una señora que paseaba tranquilamente por la calle paseando un perrito, fue sorprendentemente agredida por un individuo, al parecer rumano, que sin mediar palabra le asestó tres puñaladas y le robó el bolso. La mujer –sigue diciendo el Piqueras- fue inmediatamente trasladada al hospital Virgen de Guadalupe y en estos momentos se encuentra en la UVI en estado crítico. La Policía ya ha tenido al agresor y lo ha trasladado a la comisaría, donde será interrogado antes de ponerlo a disposición judicial, lo que tendrá lugar en las próximas horas.
Y el pobre reportero, sin otra opción mínimamente posible, contesta: así es. Y entonces repite punto por punto todo lo que el Piqueras ya ha dicho antes. Ante ello, cabe preguntarse: ¿para qué se requiere la información de un reportero si la información completa ya se da desde el propio estudio?.
Lo que yo les diga, s in día alguno de ustedes se mete a reportero, procuren colocarse en Tele5, así se ahorrarán el trabajo de informar, solo tendrán que decir: así es.

