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Mojarra Fina: El Blog de la Mojarra Fina Ayamontina

Mojarreando

MOJARREANDO. Vaya fangá

MOJARREANDO. Vaya fangá

Como ya hoy hemos hablado de la peculiar forma de hablar de los ayamontinos, empleamos la expresión fangá para mojarrear un poco y así hacer el blog más variado.

Ya sabemos que una fangada es un lugar donde el agua es escasa y estancada, de ahi que se forme el fango o lodo, pero nuestra fangada, que ya no es fangada sino fangá, va por otros derroteros.

Esta mañana he estado dando una larga vuelta por la guerra del 36-39. ¿Qué cómo ha sido eso?. Muy sencillo. he estado por la zona azul, la de los franquistas rebeldes; por la zona roja, la de los republicanos, y por las zonas naranja y verde, que no son republicanas ni franquistas pero que se pueden asemejar en sus colores a quellos dos bandos que vinieron a ayudar a los dos contendientes: los buenos que ayudaron a los republicanos y a los que constantemente se les rinde homenaje, y los malos que ayudaron a los rebeldes.

Pero si no queremos hablar de la guerra podemos hacerlo de la actualidad. Así, la zona roja sería la del Alcalde y la del Santana; la azul, la del Lechuga, la Gertru y el Albertín, y las otras dos, por su indefinición podía ser la de Pepepunta y los suyos, por eso de que los andalucistas en cada legislatura cambian de color. (Se dio el caso, cuando el apogeo del tiempo de Rojas Marco, que gobernaron con el PP en el Ayuntamiento de Sevilla, y en la misma capital andaluza compartían gobierno autonómico con el PSOE). Las cosas de la política.

Pero, a lo que vamos. Yo creo que va siendo momento de preguntarnos si merece la pena continuar con lo del aparcamiento sistema ORA, o sease, la zona azul como generalmente se conoce al margen de los otros colores. Y digo esto porque en mi recorrido ví más espacios vacíos que ocupados, mientras que el Muelle Norte, la Plazoleta, incluso la calle Carmen y la calle San Antonio en la parte del asilo, estaban abarrotados.

¿Han instalado la zona azul o nos han fumigao a los ayamontinos para que aparquen cómodamente los guiris y demás forasteros?. Porque con esto del forasterío los ayamontinos hemos sido siempre muy exquisitos.

En definitiva, que ahora mismo un porcentaje de plazas limitadas por colores están desaprovechadas y los ayamontinos, al destierro. Total, una fangá.

Y no quiero insistir porque mañana hablaremos de la barda del Peñón y quiero pedirle al Alcalde, al igual que lo hará Rafael Oliva, que nos la blanquee, y no quiero que se enfade conmigo, aunque estoy seguro de que nó, Antonio es de los que tienen buen sentido del humor y aguante político.

MOJARREANDO. Veterinario de minas

MOJARREANDO. Veterinario de minas

Los blogueros se preguntarán a qué viene el título de este artículo, que suena a disparate. Y es que en realidad, de disparates vamos a hablar en días sucesivos.

Siempre se ha dicho que allá por las alturas de la Administración y de la Política hay alguien que se levante con el propósito de hacerse notar, con pretensiones de pasar a la posteridad, y para ello sólo se les ocurre disparates. Ignoro qué lumbrera sería aquel que un día se le ocurrió que el término Maestro de Escuela estaba anticuado y lo cambió por el de Profesor de EGB -chupa del frasco, carrasco-; o el que decidió que los Peritos Aparejadores en adelante se llamarían Arquitectos Técnicos -sigue chupando del frasco, carrasco, que hay más-; o el que pensó que los Practicantes tendrían que llamarse ATS. El pobre, o los pobres se sentirían satisfechos. Pero de ello hablaremos en días sucesivos, hoy baste con contarles una historia sucedida a mediados del pasado siglo y que posiblemente fuera la precursora, la antesala de estos disparates.

Dicen que un grupo estrafalario de veterinarios pretendió que por la Administración se cambiara el nombre de la titulación académica, de tal guisa, que en vez de llamarse Veterinaria, pasara a ser Ingeniería Agrupecuaria. Tal disparate, incluso desde el punto de vista semántico, no prosperó y la inmensa mayoría de los veterinarios sensatos se alegraron del fracaso de aquellos compañeros.

Pero hubo uno que siguió en sus treces. Y llegada la Navidad, mandó el aguinaldo a un íntimo amigo que era Ingeniero de Minas; el regalo en cuestión iba acompañado de una tarjeta de visita en la que se podía leer: Fulano de tal, "Ingeniero agropecuario". El amigo se apresuró a llegarse a una imprenta y hacer un encargo, una sola tarjeta de visita. Mandó a su vez su aguinaldo a su amigo, y éste, al abrir el sobrecito donde iba la tarjeta pudo leer: Fulano de tal, "Veterinario de minas".

No sé si llegó a escarmentar con la ingeniosa indirecta, pero mucho me temo que más de un tonto de capirucho de la Administración y la Política vienen a ser como aquellos estrafalarios veterinarios. En los próximos días lo veremos detenidamente.

MOJARREANDO. ¿Dónde estará mi coche?

MOJARREANDO. ¿Dónde estará mi coche?

Que lo de la zona azul va a traer cola es viejo. En estos primeros días, al parecer de tolerancia, es decir, si pagas bien, primo mío, y si nó hasta el día 15 no te multo, hemos visto los lugares señalizados de azul y rojo casi desiertos. Y, repito, eso que todavía no te multan.

Ante esta situación uno hace la siguiente reflexión: o antes aparcábamos en el centro por pura rutina o, ¿dónde están los coches?. Yo vivo en el Salón de Santa Gadea y veo los mismos, es más, ayer aparqué en los alrededores de Cajasol, que es donde suelo hacerlo por no meterme en el centro, y había sitio de sobra. ¿Será que los vigilantes de la zona azul los han espantao?, porque me dicen, y esto lo escribo con todas las reservas, que echan cada bronca de miedo para que la gente saque el tike.

Tengo entendido que la misión de estos vigilantes es la siguiente: ellos pasan una y otra vez por las zonas señalizadas, y cuando ven coches sin el tike en la guantera, avisan a la policía, que es la que tiene la facultad y la competencia de la denuncia. Bueno, así es como siempre ha funcionado en Sevilla, no sé en otros sitios ni como va a funcionar en Ayamonte. Desde luego, los vigilantes de multar, nada de nada, cualquier multa de un vigilante será nula de propio derecho, ello ha de realizarlo un agente de la Autoridad, un agente de tráfico, en este caso un policía local.

¿Estarán mis amigos  Paco el Sierra o Calixto Pérez Fité, o Manolo el Botica, preparando ya letras para el Carnaval? Seguro. Si nó, al tiempo.

MOJARREANDO. El milagro aloe vera

MOJARREANDO. El milagro aloe vera

Buscando en el diccionario la definición de aloe encuentro: planta perenne de la familia de las liliáceas, con hojas largas y carnosas, que arrancan de la parte baja del tallo, el cual termina en una espiga de flores rojas y a veces blancas, de sus hojas se extrae un jugo resinoso y muy amargo que se emplea en medicina. Existen cientos de variedades de aloe o áloe, que también se puede acentuar la palabra. Es posible que una de ellas fueran las desaparecidas magueleras que adordaban ambos lados del viejo Callejón Largo, hoy Camino de la Noria. La más conocida de estas variedades y es el motivo de estos comentarios, es el aloe vera.

¿Que por qué he buscado esta definición?. Muy sencillo, por saber cual es el origen,  la esencia del gran milagro del siglo XXI, este nuevo producto que ha revolucionado nuestras vidas. Tenemos áloe vera para la piel, en los yogures, en la crema para los zapatos, en la tinta de los bolígrados, en el puntero del hombre del tiempo, en los trajes de natación, que sé yo. Lo del aloe vera ha superado con creces los anuncios de la coca-cola. Aloe vera por todas partes, en los supermercados, en las farmacias, en los mercados, en las estaciones de servicio. No cabe duda, de sus efectos milagrosos, pues hay que calificar así a algo que sirve absolutamente para todo, y  hace que lo podamos considerar como el gran descubrimiento del siglo.

En estos momentos, una de mis hijas, que ha leído lo anterior en el monitor del ordenador, me dice: pero papá, ¿tú te has levantado bien?, parece que lo has hecho con los cables cambiados. Y cariñosamente continua diciéndome: mira, papá, el uso del aloe se remonta a los orígenes de la humanidad. Los chinos fueron los primeros en usarlo y en el antiguo Egipto era comunmente utilizado y se referían al aloe como la planta de la inmortalidad incluyéndose entre los regalos funerarios enterrados con los faraones. Y en los siglos XVIII y XIX fue una de las plantas más prescritas. Sirve para curar las quemaduras, mejorar los síntimos de los herpes genitales, curar la psioriasis; para las indigestiones, alivia la irritabilidad del colon, es bueno contra la diabetes, se utiliza en prácticas dentales, es un estimulante inmunológico y produce efectos anticancerígenos, y hoy se está evaluando en el tratamiento del asma.

Así que no sé en que estabas pensando, papá. Además, en tu libro Ayamonte en Semana Santa, en el capítulo del traslado al sepulcro del Señor decías que se había personado en el lugar Nicodemo portando cien libras de mirra y áloe. Mira que decir que es el gran invento del siglo XXI.

Después de esto sentí  la tentación de borrar la primera parte del artículo, pero me dije que no, que es mejor reconocer los errores y dejar la cosa como estaba. Pero yo me sigo preguntando: ¿sin tan antiguo es el aloe a qué viene tanto mamoneo moderno?.

MOJARREANDO. El nuevo Félix Rodríguez de la Fuente

MOJARREANDO. El nuevo Félix Rodríguez de la Fuente

A la vista de la magnífica foto publiada en "Ayamonte.org" y que ilustrará esta página cuando mi colaborador Comandante Xavier se recupere del descanso del guerrero del fin de semana, me han dado unas ganas locas de mojarrear esta soleada mañana de octubre. Espero que mi buen amigo Antonio Rodríguez Castillo haga gala de su sentido del humor y le siente bien el mojarreo.

En el bando sobre las palomas he observado algo que me ha llamado poderosamente la atención, sobre todo porque nuestro actual alcalde es hombre letrado, ilustrado, culto, y es que me escribe paloma con mayúsculas. Hombre, Antonio, paloma con mayúsculas como mucho la del Rocío por tratarse del Espíritu Santo, pero las demás han de escribirse con minúsculas.

Por otro lado, en esa exhibición que nos haces de tus conocimientos ornitológicos, especialmente los relativos a las enfermedades que pueden originar los excrementos de las palomas, me extraña que la última de ellas te hayas limitado a citarla y no a explicarla como las demás.

Verás, amigo Antonio, la ornithosis de las palomas es una enfermedad viral; los síntomas son parecidos a los de la gripe o a la neumonía, los análisis de sangre pueden demostrar que un porcentaje comparable de humanos trabajando en lugares infectados por las palomas han sido contaminados sin necesariamente conocer la clase y el origen de su enfermedad.

Estamos en tiempo de vacunación contra la gripe. A ver si el SAS, con tal de ahorrarse vacunas en Ayamonte, cuando un asegurado vaya a pedir la vacuna le va a preguntar: ¿vacuna contra la gripe?, bueno, primero nos tiene usted que demostrar que no padece ornithosis de las palomas, que es igual, poero no es lo mismo.

Por lo demás, querido Antonio, tu imagen como nuevo Félix Rodríguez de la Fuente es, como suele decirse, "para mear y no echar gota". Sé que cuando me veas me echarás una amable bronca. Así lo espero, porque enfadarse por estas cosas sería lo último.

MOJARREANDO. La vuelta a los ruedos

MOJARREANDO. La vuelta a los ruedos

Dos morlacos de la talla del que vemos en la foto han cogido esta tarde a  un torero que se encerraba en Las Ventas con seis toros. El primero le ha causado rotura en la bolsa testicular, y el segundo,  le ha metido una cornada de 15 centímetros, causándole lesiones de carácter grave.

En una primera intervención el reportero de turno nos dice: con esta perspectiva es difícil que mañana pueda torear en Zafra, donde el torero tenía contratada otra corrida similar. Y digo yo, bien está admitir que los toreros están hechos de un material especial, como suele decirse, pero hasta el punto de que después de dos cogidas, una grave, se ponga en duda si va a torear al día siguiente va un abismo.

Pero ahí no queda la cosa. En la segunda intervención del reportero, ya en el telediario nos dice que acaba de abandonar la enfermería -el torero, se entiende- después de ser operado de una cornada de 15 centímetros de pronóstico grave. Y que seguramente no podrá torear mañana en Zafra.

Pues mira, chaval, si un torero vuelve a torear en menos de veinticuatro horas después de haber sido operado de una lesión grave por asta de toro, se carga Fátima, Lourdes, el Palmar de Troya, las apariciones de El Escorial, y todo lo que se tercie. Y es que los toreros estarán hechos de otro material, pero aun así, como diría el sabio Belmonte, también torero: lo que no pué sé, no pué sé, y ademá e imposible. Pues eso.

MOJARREANDO. El botellón

MOJARREANDO. El botellón

Anoche tuve una pesadilla. Una muchedumbre de jóvenes de ambos sexos se dirigía con carpetas, carteras, mochilas, abarrotadas de libros, folios y demás enseres, camino de las aulas universitarias. Al llegar a un punto determinado aquella muchedumbre de dispersaba optando por grupos por distintos caminos, los que llevan a las respectivas facultades donde iban a cursar sus estudios. Iban pies enjutos, cabizbajos, pensativos, pero seguros de encaminarse por el buen  camino hasta el cumplimiento del deber, del deber de estudiar. Comencé a sudar y a dar vueltas en la cama sin poder conciliar el sueño. Pensaba en los cientos, en los miles de funcionarios de la UE que elaboran el informe PISA, ese informe que coloca a nuestros estudiantes en los puestos más bajos de la escala. Y eso me preocupaba y era la razón de mi sudor, que esos miles de funcionarios se quedaran sin trabajo por mor de estos universitarios españoles que habían decidido empezar a estudiar desde el principio, dejando la diversión para las vacaciones. Madre mía, con la crisis económica que estamos viviendo y encima incrementa el número de parados en toda Europa.

Menos mal que las pesadillas tienen una ventaja, que se terminan, y el despertar es feliz. Así que cuando me levanté me dirigí directamente al ordenador para buscar las últimas noticias. Pincho el diario Abc de Sevilla, y ya desde la portada siento la alegría de que lo de la noche anterior había sido una tremenda pesadilla. Nos dice el diario citado que más de 15.000 jóvenes habían ocupado los terrenos de la Isla de la Cartuja y colapsado las líneas C1 y C2 de autobuses, para celebrar el botellón de inicio de curso. Menos mal, qué tranquilidad.  Estos son mis estudiantes preferidos, no los otros, los de Deusto y el Opus, fascistas y franquistas que sólo piensan en estudiar y en hacerse hombres y mujeres de provecho. Obsoletos, anacrónicos, perdidos en el tiempo que están. Los míos no, estos sí que saben que lo hacen bien en esta España del talante y la tolerancia. Que terminan las carreras sin saber interpretar un escrito ni escribir una plana sin faltas de ortografía, pues mejor, para que coño servirá eso. Allá van ellos alegres y contentos, no a las aulas de las facultades, no, van al otro botellódromo, este ya permanente, el del cesped del campus universitario, donde le dan al botellín, y a las abarrotadas cantinas, que las aulas son viejas y frías. Eso sí, si hay que organizar una manifestación para protestar por la masificación de las aulas, se organiza, no faltaba más.

Que tranquilidad, que bien se me ha quedado el cuerpo con la noticia. Hala, muchachada, a lo vuestro, que es lo que se lleva, y no olvidéis el viernes pedirle la paga a papá para el botellón del sábado, que todo no va a ser libros y apuntes, que marean mucho. Ah, y no olvidéis que la Primevara está ahí a la vuelta de la esquina y que debéis ir ya preparando ese macrobotellón, no sea que con los estudios se os olvide.

MOJARREANDO. Carlos Cano y María la Portuguesa

MOJARREANDO. Carlos Cano y María la Portuguesa

Hace unos años Ayamonte vivió uno de esos momentos que viven todos los pueblos -aunque el nuestro tenga categoría de ciudad- alguna vez: la catetada, pensar que algo que carece de importancia la va a tener por venir de "alguien que vive en Madrid y veranea en  Isla Canela"; porque fulanito de tal, que es un famoso veranea en Ayamonte, o porque en una calle de Madrid, Barcelona o Sevilla hay un bar que se llama "Buenavista", por ejemplo. Entonces, en los pueblos se produce una movilización general o institucional para rendir homenaje al señor de Madrid que veranea en el pueblo, o al dueño del bar "Buenavista", por todo lo que ello representa para el prestigio y la "imagen exterior" del municipio.

Algo de esto ocurrió, como digo, hace unos años. El Ayuntamiento de Ayamonte acordó conceder el nombre de una calle al cantautor Carlos Cano porque, según parece, con su canción "María la Portuguesa", relanzó a Ayamonte a distancias increibles de notoriedad.

La verdad de todo esto es lo siguiente, o por lo menos lo que yo creo que es la verdad o la realidad. Carlos Cano, aprovechando una tragedia, escribe un pasodoble que luego canta y que a la postre viene a resultar su canción más emblemática y con la que sin duda ganaría un considerable número de millones de pesetas.

Pues bien, lo único que hace el meritado cantautor es decir "Desde Ayamonte hasta Faro", porque ni siquiera aclara más adelante que "las playas de Isla" son las de Isla Canela pues así dicho parece que son las de Isla Cristina. Y eso es todo, porque por lo demás, falsea todo lo sucedido, excepto el tiro que suena en la noche y quita la vida a Juan Flores:

1. La viuda de Juan Flores -parienta mía al igual que Juan-, no se llama María, su nombre completo es el de Francisca Angustias Martín Rosa, hermana de nuestro querido paisano e icono del Carnaval ayamontino, Ramón Martín, de la familia de "los Misiño".

2. La viuda de Juan Flores, no era portuguesa, era y es ayamontina hasta el tuétano, al igual que su esposo, de la conocida familia apuntada, y él hijo de Juan "el Mutilao" el mejor pescador de camarones que ha dado Ayamonte, hermano de Pepe "el Bartolina".

Y por todo eso, a Carlos Cano se le otorga una calle. Yo me hago una pregunta, sólo por curiosidad: ¿sabe alguien si Carlos Cano o sus herederos, en agradecimiento por los millones de pesetas ganados a costa de "María la Portuguesa", es decir, de Francisca Angustias Martín Rosa y por el honor que representa tener rotulada una calle han tenido algún "detalle", con la viuda "portuguesa" o ayamontina?. Claro que, en virtud con la catetura de que hablaba al principio, a lo mejor es que nosotros, todos, tengamos que estarle agradecidos a ellos, pues no faltaba más.

Así se escribe a veces la historia de los pueblos que terminan vendiendo su prestigio por un oropel.

MOJARREANDO. La zona azul

MOJARREANDO. La zona azul

Reza una vieja sentencia, sabia sentencia, que cuando el diablo se aburre mata moscas con el rabo. A mí esto de la zona azul me suena a eso, a matar moscas por aburrimiento. Aburrimiento en este caso quiere decir falta de liquidez.

Es cierto que mi buen  amigo Antonio Rodríguez Castillo ha tenido mala suerte. El otro fue más listo, se fue silgando cuando vió venir la de arena, porque sin un duro hay que recurrir a los milagros, y ya no son tiempos de pastorcitos a los que se aparece la Virgen.

Cuando no hay dinero hay que buscarlo como sea, y la dichosa zona azul puede representar una buena fuente de ingresos. Pero a mí lo que realmente me preocupa es la discrimación -si quieren por pasiva- que suponen estas normas. Porque vamos a ver, es cierto que a mí nadie me prohibe que aparque en la zona azul y me diga que es cosa de pudientes, pues eso sería una discriminación directa, activa; a mí y a muchísimos ayamontinos no se nos dice eso, se nos dice sencillamente que aparcar en la zona azul cuesta bastante dinero, dinero que no tenemos por ejemplo los pensionistas, ¿para quien queda la zona azul?.

Premio, acertó usted querido visitante: para los pudientes. Porque los pudientes pueden dejar el coche durante tres o cuatro horas que al fin y al cabo dinero hay de sobra para pagarlo. Los demás, al Salón, pero al Salón, Salón, allá por el "Liachimpó" o "la Maestranza"; o si nó, al Arrecife o a la Plazoleta.

Entonces, los no pudientes ¿cómo nos las arreglamos para ir con el coche al centro o sus alrededores?. Pues anda que no es usted antiguo, amigo. ¿No conoce usted el coche de San Fernando?. Si hombre, ese que dice: un ratito a pie y otro andando.

Pero lo que más fastidiará será  ver la cara de chulería que pondrán los pudientes de la zona azul. Tiempo al tiempo.

Si me quedan ganas de seguir con el tema un día de estos trataremos la "zona roja", que no es la republicana, sino la otra, la de los residentes. Madre mía, ¡cuantos residentes nuevos vamos a tener en el centro!.

MOJARREANDO. Las cosas del arzobispo castrense

MOJARREANDO. Las cosas del arzobispo castrense

Leo un titular del ABC de hoy, 28 de septiembre, y me quedo así como atontao, más macario que nunca diciendo aquello de me lo expliquen. Y es que nuestro ilustre paisano, el flamente arzobispo castrense, se ha dejado caer con una perla que para sí la quisieran los buscadores de idem. Dice el titular: "el arzobispo castrense defiende la presencia de la Iglesia en el Ejército".

¡Vaya tela marinera, vaya tela del telón!. Vamos a ver, Juanito del Río -te hemos sacado de cura para poderte tutear y hablarte como paisano que eres-, vamos a ver, si tú, la máxima jerarquía de la Iglesia en las FFAA (esto quiere decir Fuerzas Armadas) no defiende la presencia de la institución eclesial, ¿quien lo va a hacer?. Porque, hacer hacer, no creo que lo haga Gaspar Llamazares, digo yo.

Yo no quiero meterme en camisa de once varas, querido amigo, pero no te veo yo a ti muy marcial que se diga para mandar firmes. Por cierto, creo que tu empleo castrense es el de general de Brigada o de División, ¿no?. Vaya tela de sueldo, aunque supongo que buena parte irá para los pobres. Es de esperar.

Me recuerdas un poco a nuestro viejo paisano sacerdote Juan de la Rosa, que desde el principio anduvo siempre por las alturas. Yo quiero ser sincero contigo y decirte que no siento como ayamontino ninguna satisfacción porque un sacerdote del pueblo ocupe el cargo que ahora ocupas tú. Preferiría verte como arzobispo de los comedores de pobres, de los albergues, pero me dicen que para esas cosas la Iglesia no nombra arzobispos. Que lástima.

MOJARREANDO. Cambio de guardia en la caseta del Viernes Santo de las Angustias

MOJARREANDO. Cambio de guardia en la caseta del Viernes Santo de las Angustias

Como es domingo por la mañana y el Cani y el Carlos Jaime estarán todavía dormidos, vamos a mojarrear un poquito a costa de ambos...

La foto está quitada una tarde de montaje de casetas. En ella aparecen dos currantes de mi hermandad en una actitud que luego comentaré. Los montajes son curiosos pues pasa como con  las obras, que los albañiles trabajan y los que pasan miran, y además, en el caso del  montaje de casetas, hasta opinan, lo que hace que los montaores terminen cabreándose.

Este es el caso del señor teniente de hermano mayor o mayordomo, o ambas cosas, que mi amigo el Cani puede con todo, que se hartó de tanta crítica de los mojarrones que andábamos por allí y terminó, cual si fuera un cambio de la guardia, entregando la escoba a Carlos Jaime, pero Carlos, el hijo pródigo, viene cansado de arenas y caminos rocieros y no estaba para esos trotes, de ahí el gesto de despistado que pone, como si no fuera con él, así el cambio de la guardia quedó, aunque la instantánea no lo recoja, con la escoba por los suelos y el Cani a carajo sacao camino de su casa, que ya estaba bien el día de trajines.

Espero del buen humor de ambos acepten este mojarreo dominical con agrado, como no podría ni debería ser de otra manera.

MOJARREANDO. El gachó que pretendió secar el río Darro

MOJARREANDO. El gachó que pretendió secar el río Darro

"Ay, mi Rosa de la Alhambra, Rosa de la morería, haré lo que tú me mandes con tal de que seas mía" Y ahora el muy inocente, sin saber cómo es la gachí, le ofrece una alternativa a todas luces incomprensible, y no porque la segunda sea una hipérbole, que es figura literaria muy usada en materia de amoríos, sino porque no hay lógica entre ambas opciones.

A saber: "mánda repicar campanas y yo las repicaré". Bueno, vale, chaval, eso no es difícil si tenemos en cuenta que hoy las campanas se pueden repicar pulsando un botón desde la sacristía, como hace Paco el Lepero. El meollo de la cuestión está en tu segundo ofrecimiento: "manda que se seque el Darro y no volverá a correr". En el lío que te has metido, joven enamorado, porque verás, si la gachí te quiere, mandará repicar campanas, pero si nó, y te manda secar el Darro, ¿qué hacemos?, porque secar un río no es tarea fácil, aunque sea un río pequeño como el Darro, que es afluente de un afluente, el Genil, que a la vez lo es del Guadalquivir, ¿tú sabes cual es la misión más importante del Darro, chaval?. Pues nada más y nada menos que abastecer de agua a la Alhambra, y a pesar de ser un río pequeño mantiene un nivel medio constante aun en épocas de sequía.

Así que, por un lado, dejas sin agua la Alhambra, y por otro, sin riego las huertas de los alrededores de Granada.Y todo por ser tan lanzao. La que ibas a armar no lo quiero ni pensar. Menos mal que todo quedó en el intento, porque como la Rosa era de la Alhambre no iba a ser para nadie más, que si nó...

MOJARREANDO. Es igual, pero no es lo mismo

MOJARREANDO. Es igual, pero no es lo mismo

Eso decían en sus tiempos gloriosos los humoristas del duo "Martes y Trece", es igual, pero no es lo mismo.

Y digo esto porque cuando los barandas del Ayuntamiento mandaron instalar la caseta de "mi" hermandad -el mí es porque así nos expresamos cuando nos referimos a la hermandad a la que pertenecemos, es una rutina aunque algunos lo sientan en su literalidad- en el extremo más a poniente de la feria seguro que antes las objecciones de sus directivos les dirían: es igual. Pero visto lo visto en la foto que ilustrará este artículo, es igual ...pero no es lo mismo.

Y digo esto porque en ese lugar, que por cierto ocupaba Ex-combatientes, que ni siquiera regenta la caseta pues la alquila, es propicio para que se instalen los vendedores de "souvenires", la "gente de color" con su bisutería, sus gafas de sol y demás lindezas. Así queda el aspecto de la caseta de "mi" hermandad, que parece más un mercadillo que una caseta de feria.

Para que después digan que uno le da a la mojarra. Si no es pa menos.

MOJARREANDO. Las fiestas más largas según la banca

MOJARREANDO. Las fiestas más largas según la banca

Antiguamente, antes de que las fiestas se mercantilisasen, cuando eran fiestas con independencia de lo coyuntural, las de las Angustias se celebraban invariablemente del 7 al 10 de septiembre, sin importar en qué día caía la Virgen o en qué día terminaban. Empezaban el día 7 y terminaban el 10. Y punto.

Ahora vamos al compás del oportunismo turístico y económico. Así, el Carmen puede caer en 18 de julio -fechita linda ésta- el Savlador el 9 o el 10 según sea domingo, etc. Claro, como se suele decir que todos los santos tienen su octava, pues eso.

Las fiestas de las Angustias ahora se alargan según convenga, se ha pasado ya de los cuatro a los cinco días, sin contar la antevíspera con la apertura de las casetas y el comienzo del yantar. Yo pensaba que de ahí no se iba a pasar, pero miren por donde los banqueros y cajerosahorreros han decidido una ampliación.

Y así, en estos dias podemos leer a la puerta de los establecimientos financieros letreros como éste: horario de fiestas, de 10 a 13, caja hasta las 12, DURANTE LOS DÍAS 3 AL 9. ¿En qué quedamos, las fiestas empiezan según el Ayuntamiento o según la Banca?. A ver si me encuentro con mi amigo Lucho y me lo explique.

Que bien cae un poquito de mojarreo antes de almorzar.

MOJARREANDO. La recuperación de la memoria histórica

MOJARREANDO. La recuperación de la memoria histórica

Esta mañana he estado en el centro de salud para quitar una foto al busto de don Antonio Massoni Jesús a fin de ilustrar el artículo que en su memoria he escrito en el apartado Ayamonte en el recuerdo.

En la fachada del referido centro se puede leer un antiguo azulejo que dice: AGENCIA LOCAL DEL INSTITUTO NACIONAL DE PREVISIÓN.

El INP desapareció de nuestro ordenamiento jurídico-administrativo hace muchos años para dar paso a un desdoblamiento burocrático: el INS, Instituto Nacional de la Salud, y el INSS, Instituto Nacional de Seguridad Social.

A mí me dá que los abanderados de la modernidad, de la progresía, de la democracia, que pretenden recuperar, no la memoria histórica, sino parte de ella, o no saben lo que fue el INP o ni siquiera se han fijado, de lo contrario ya hubieran interesado firmas para retirar el azulejo. Si nó, al tiempo. No olvidemos que se trataba de una institución de la oprobiosa, que por cierto no existía cuando la República.

¡Que bien sienta un poquito de mojarreo a estas horas de la tarde!.

MOJARREANDO. Los presentadores de pregoneros y autores de carteles

MOJARREANDO. Los presentadores de pregoneros y autores de carteles

Va una de mojarreo acerca de estos amigos que con toda su alma nos presentan a los pregoneros y a los autores del cartel de Semana Santa y otras festividades. Seré cortito. Sólo vamos a tratar dos cuestiones:

1ª. ¿Saben ustedes cuándo una presentación será muy larga?. Es muy sencillo, sólo tienen que oir cuando el presentador dice: "qué quieren ustedes que les diga de Fulano, si ya de él se ha dicho todo". Bueno, pues precisamente en ese momento empieza la interminable presentación. En la memoria de todos estará alguna que otra presentación que se acercó en el tiempo bastante al pregón propiamente dicho.

2ª. Una de tópicos. El mundo de la Semana Santa está lleno de ellos: la cera derretida que llora; el olor a azahar que embriaga; la cal y la sal; el Guadiana, Padre Jesús de la Villa -cuando en realidad a Padre Jesús le acompañan más del 80% de gentes de la Ribera-, etc. Y en relación con este artículo, en el mundo de las presentaciones el tópico de los tópicos es aquel que pronuncia el presentador cuando, refiriéndose al presentado, dice: "es...amigo de sus amigos". Yo no sé si ustedes conocen a alguien que sea amigo de sus enemigos, o amigo de nadie.

En fin, cosas del mojarreo.