Blogia
Mojarra Fina: El Blog de la Mojarra Fina Ayamontina

AYAMONTE EN EL RECUERDO. Los lateros

AYAMONTE EN EL RECUERDO. Los lateros

Mucho ha llovido, a pesar de los largos y angustiosos años de sequía, desde que en Ayamonte se dejó de oir un clásico pregón que llegó a formar parte de nuestro cotidiano vivir.

Las voces del aguaó, el cuponero, el piñonero, el pescaero, nos acompañaban a diario. Y entre estos pregones, uno especialmente dirigido a las mujeres, que eran las que estaban en casa y manejaban los utensilios de cocina: ¡niña, el lateroooo!. En nuestros días no hace falta que un cacharro de cocina se rompa, se raje, se agujeree, para tirarlo, basta un leve deterioro para que lo cambiemos por otro nuevo. Pero antiguamente no era así, la penuria económica hacía que aquellos viejos cacharros de cocina se aprovecharan al máximo, y cuando uno de ellos sufría una picadura, la señora se asomaba a la puerta de su casa a la espera de oir aquel pregón: niña, el latero.

Se trataba de un profesional que portaba una especie de hornilla de carbón, donde calentaba el soldador y después restañaba el agujero, la picadura, la raja, en definitiva, hacía que el cacharro pudiera volver a usarse.

En mi memoria, dos lateros muy recordados. Uno, señó Juan, aquel señor que fabricaba y vendía los famosos cristobitas y vivía en la Cuesta de San Diego en las chozas allí existentes; y el otro, el archiconocido y simpático "Arzapepa", que lo mismo soldaba por la mañana que trabajaba de camarero por las tardes, o aprovechando una velá o un mastro.

0 comentarios